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Muy buenos días, amados amigos y hermanos presentes; es para mí una bendición grande estar con ustedes en esta ocasión, para compartir con ustedes unos momentos de compañerismo alrededor de la Palabra de Dios y Su Programa correspondiente a este tiempo final.

Leemos en San Mateo, capítulo 24, versos 30 al 31, donde dice:

Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.

Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro”.

Y en San Mateo 24, verso 3, dice:

Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?”.

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

UNA SEÑAL NOTORIA. Una señal notoria ¿dónde? EN EL CIELO. UNA SEÑAL NOTORIA EN EL CIELO”.

Una señal notoria en el cielo fue anunciada por nuestro amado Señor Jesucristo para este tiempo final en que la raza humana viviría; y en el cielo se vería una señal, la cual tenía que ver con lo que estaba profetizado para el tiempo final.

Ahora, hoy se cumplen 39 años de haber aparecido en el cielo una señal muy notoria. Apareció en febrero 28 de 1963, y fue publicada en la revista LIFE y la revista CIENCIA como una nube misteriosa1.

Ahora, esto fue una señal en el cielo que significa algo muy importante en el Programa de Dios.

Encontramos en San Mateo, capítulo 3... vamos a ver el capítulo 2, verso 1 en adelante, dice:

Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos,

diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.

Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él.

Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo.

Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta:

Y tú, Belén, de la tierra de Judá,

No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá;

Porque de ti saldrá un guiador,

Que apacentará a mi pueblo Israel.

Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella;

y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore.

Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño.

Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.

Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.

Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino”.

Ahora, en este pasaje que hemos leído, una estrella misteriosa, una señal misteriosa fue vista en el cielo. Los magos se encontraban en el oriente y ellos miraron desde Caldea, desde el área de Babilonia, hacia la tierra de Israel, y vieron en el cielo esa señal; ellos eran estudiosos de los astros.

Y en los tiempos antiguos todos los que estudiaban las estrellas sabían que siempre que va a ocurrir en la Tierra algún evento importante, en el cielo aparece la señal de ese evento importante que se va a llevar a cabo.

Y estos magos al mirar en el cielo esta señal tan importante para ellos, comprendieron que en medio del pueblo hebreo estaba cumpliéndose la Venida del Mesías prometido para el pueblo hebreo.

Recuerden que el Mesías, Cristo, es la Estrella resplandeciente de la Mañana; por lo tanto apareció en el cielo una señal llamada la Estrella de Belén (en la Escritura llamada una estrella) la cual vieron los magos; y ellos conocían las Escrituras y sabían que esto iba a suceder en el cielo conforme a Números, capítulo 24, verso 17, donde dice:

Lo veré, mas no ahora;

Lo miraré, mas no de cerca;

Saldrá ESTRELLA de Jacob,

Y se levantará cetro de Israel”.

Aquí nos muestra una estrella que se levantará de Israel; y siendo que el Mesías es esa estrella, fue reflejado en el cielo la Primera Venida de Cristo.

Por lo tanto, los magos fueron a la tierra de Israel, llegaron a Jerusalén, preguntaron por el Mesías; porque siendo que el Trono de David estaba en Jerusalén, ellos pensaban que el Mesías tenía que estar en Jerusalén, porque es la ciudad del Rey.

Pero ellos no comprendían que otras Escrituras tenían que ser cumplidas y que el Mesías, conforme a la profecía, tenía que nacer en Belén de Judea, porque sería un descendiente del rey David, y por consiguiente tenía que nacer en Belén de Judea, porque de Belén de Judea saldría este guiador que apacentaría a Israel, el pueblo de Dios.

Y también estaba la profecía en Isaías, capítulo 7, que una virgen concebiría y daría a luz un niño, daría a luz y sería llamado ese niño Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros. Por lo tanto esta virgen tenía que ser una descendiente del rey David; y María era una descendiente del rey David.

Ahora, para que naciera en Belén de Judea tuvo que suceder algo, porque María vivía en Nazaret y José también vivía en Nazaret, el cual estaba desposado con María, estaba comprometido con María, aunque todavía no estaban viviendo juntos; no se habían casado sino estaban desposados, comprometidos, estaban para matrimonio.

Y ahora, hubo un censo ordenado por el rey, y eso dio lugar a que cada persona fuera a la ciudad a la cual pertenecía y allí llevar a cabo el censo, se inscribiera en ese censo, fuera registrado en ese censo. Y así sucedió para el nacimiento de Jesús: que José y María tuvieron que ir a Belén de Judea, porque eran descendientes del rey David y eran de la ciudad de Belén de Judea.

Y cuando están allí no encontraron lugar en el mesón, que sería la casa de hospedaje o el hotel para hospedarse; y entonces le llegó el momento para María dar a luz y tuvieron que ir a un pesebre, donde estaban los animales, donde comían los animales; y ahí dio a luz a su hijo (Jesús) en ese lugar, y lo colocó en ese pesebre, y así se cumplió la promesa de que el Mesías, el Gobernador para Israel, el Guiador para Israel, nacería en Belén de Judea.

Pero encontramos que en el cielo ya hacía unos dos años que estaba apareciendo en el cielo una señal muy notable, y era una estrella misteriosa, la cual señalaba, según los magos, que el Mesías tenía que estar en medio del pueblo hebreo.

Cuando los magos llegaron a la casa donde estaba el Mesías..., ¿ven? Ya no estaba en el pesebre sino que estaba en una casa, y ya tenía alrededor de dos años de edad.

Ahora, esta señal en el cielo anunciaba que en la Tierra Dios estaba llevando a cabo un programa muy importante: el Programa de la Venida del Mesías, el cual estaba naciendo en Belén de Judea; y continuó esa señal en el cielo por unos dos años, y la vieron los magos, los que buscaban en el cielo las señales celestiales, para luego buscar en la Tierra el cumplimiento de lo que esa señal estaba mostrando.

Ahora, dice el reverendo William Branham que Dios siempre muestra en el cielo lo que luego Él va a hacer en la Tierra. Por lo tanto, la señal que fue vista en febrero 28 del año 1963, muestra ahí (Dios) en el cielo lo que Él va a hacer en la Tierra.

Es una señal que fue una nube que fue formada por ángeles: los ángeles de las siete edades de la Iglesia y otro Ángel que era diferente a los demás ángeles; era diferente ese Ángel, era diferente a los siete ángeles de las siete edades de la Iglesia.

Y ahora, Cristo mostrando en el cielo lo que Él va a hacer en la Tierra, encontramos que esos ángeles que están aquí en esta nube, siendo los siete ángeles mensajeros de las siete edades y otro Ángel que era diferente a los demás, encontramos que aquí están representadas las siete edades de la Iglesia con sus siete ángeles mensajeros, y está representada la Edad de la Piedra Angular en el Ángel que es diferente a los demás ángeles mensajeros.

El Ángel que es diferente a los demás, dice el reverendo William Branham en el libro de Los Sellos, página 469, que es... vamos a ver, a leerlo directamente. Dice página 469 del libro de Los Sellos, en español:

153. ¿Y notaron que dije que uno de esos ángeles era muy raro? Me pareció muy distinto a los demás. Estaban en una constelación con tres a cada lado y uno arriba; y el que estaba a mi lado, contando desde la izquierda hacia la derecha, ese sería el séptimo Ángel. Él era más brillante y significaba más para mí que los demás. Les dije que tenía el pecho así robusto y estaba volando hacia el Oriente. Les dije también que: ‘Me levantó, me alzó’. ¿Se acuerdan?

154. Ahora, ¡aquí está! Era el que tenía el Séptimo Sello, lo cual he mantenido como una pregunta en mi mente toda mi vida”.

Y ahora, el Ángel que es diferente a los demás, el cual está aquí, el reverendo William Branham cuando estaba mostrando la foto de la nube formada por ángeles, cuando la estaba mostrando así, el Espíritu Santo le dijo que la tornara hacia la derecha; y cuando lo hizo fue ahí visto el rostro de Jesús como está en la pintura de Hofmann, y aquí tenemos el rostro, la barba y el cabello blanco, la peluca blanca, como en Apocalipsis, capítulo 1; capítulo 1 muestra a Cristo con Su cabello blanco como blanca lana.

Ahora, vamos a ver Apocalipsis, capítulo 1, versos 12 en adelante, dice:

Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro,

y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro.

Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego”.

Y ahora, vamos a ver lo que nos dice el reverendo William Branham acerca del Hijo del Hombre con Sus cabellos blancos como blanca lana. En la página 43 del libro de Las Edades dice el reverendo William Branham:

[21]. … PERO EL DÍA DEL SEÑOR ESTÁ POR VENIR. Así es. Solamente es que en este tiempo de la Revelación de Jesucristo, Juan fue llevado por el Espíritu y fue transportado por el Espíritu a aquel Gran Día que está por venir. El Día del Señor es cuando los días del hombre han terminado. Los reinos de esta Tierra entonces serán los reinos de nuestro Dios. El Día del Señor será cuando caigan los juicios; y después de eso viene el Milenio. Ahora el mundo hace lo que quiere con el cristiano. Le ponen toda clase de nombres malvados, burlándose de él; pero viene aquel gran Día cuando ellos se lamentarán y sollozarán porque el Cordero viene en ira para juzgar al mundo. Entonces es cuando los justos tendrán su día con el Señor, porque los malvados serán quemados, y los justos caminarán sobre sus cenizas entrando al Milenio. Malaquías 4:3:

‘Y hollaréis a los malos, los cuales serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies, en el día que yo hago, ha dicho Jehová de los ejércitos’”.

Y ahora, Juan se encuentra transportado al Día del Señor, y encontramos ahí a Cristo con Su cabello blanco como blanca lana.

Ahora, esto es un misterio porque Cristo con Su cabello blanco como blanca lana no puede ser posible, porque Él tiene un cuerpo glorificado que no se pone viejo.

Ahora, el reverendo William Branham dice: “Es que por cuanto Cristo en el Día del Señor cambia de Cordero y de Sumo Sacerdote a Rey y Juez de toda la Tierra...”. Así como los jueces de la antigüedad y todavía en Inglaterra y otras naciones usan una peluca blanca, aquí vemos a Cristo con una peluca blanca. No es el cabello del Señor, sino que es una peluca blanca la cual tiene Él sobre Su cabeza.

Ahora, esto es un misterio: Cristo con Su cabello blanco; y en el cuerpo glorificado no nos ponemos viejos, por lo tanto este misterio de esta peluca blanca es el misterio de Cristo como Juez de toda la Tierra en el Día del Señor.

Vamos a buscar en algún lugar sobre - de aquí del libro de Las Edades, acerca de Cristo con la peluca blanca, Su cabello blanco como blanca lana, ya que así aparece en esta nube, la..., no es literalmente el rostro del Señor, sino que es una nube formada por ángeles que forman el rostro del Señor.

Y ahora, esto tiene un significado muy grande, porque aquí está presentando a Cristo como Juez; o sea, aquí está siendo colocado en el cielo la señal de la Segunda Venida de Cristo como Juez de toda la Tierra; por eso aparece con el cabello blanco, lo cual significa que tiene la madurez y la sabiduría para juzgar justamente a toda la Tierra, a toda la humanidad.

Ahora, Cristo con el cabello blanco, ¿cómo lo vamos a comprender? Y si es una peluca blanca como la que usaban los jueces de Inglaterra y otros países, ¿cómo y dónde obtuvo esa peluca blanca? Es muy importante, porque si es una peluca blanca la que Él tiene ahí, entonces tiene un significado muy importante.

Ahora, vamos a ver cómo está formada esta peluca blanca del Señor, y vamos a ver qué es esa peluca blanca del Señor.

Recuerden que toda esta descripción dada en Apocalipsis, capítulo 1, de Cristo, el Hijo del Hombre, con un vestido, una ropa que le llegaba hasta los pies; con un cinto de oro en Su pecho; Su cabeza y Sus cabellos blancos como blanca lana; Sus ojos como llama de fuego; y Sus pies semejantes al bronce bruñido como en un horno; y Su voz como estruendo de muchas aguas; y tenía en Su diestra siete estrellas; de Su boca salía una espada aguda de dos filos; y Su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza2.

Las siete estrellas en Su diestra son los siete ángeles mensajeros. Cada una de estas - de esto que vemos en el Hijo del Hombre, tiene un significado: Su cabeza blanca, Sus ojos como llama de fuego, Su voz como estruendo de muchas aguas, Sus pies semejantes al bronce bruñido, y las siete estrellas en Su diestra y la espada aguda que sale de Su boca, todo esto tiene un significado.

La espada aguda que sale de Su boca es la Palabra, Su Palabra creadora.

Ahora, vamos a ver lo que es esta peluca blanca del Señor y Su barba también. El reverendo William Branham en el mensaje “Tratando de hacer un servicio a Dios fuera de Su voluntad”3, predicado en Norteamérica el día 27 de noviembre de 1965, el mes antes de su partida, dice en la página 23... un poquito antes... Cuando estaba presentando la foto de la revista LIFE, que es esta, y el Señor le dice que la vire hacia la derecha, eso es lo que vamos a ver ahí, a escuchar ahí, y luego todo lo que él dice acerca de esta foto. Vamos a ver:

Algo me dijo: ‘Voltéalo derecho (o sea, a la derecha)’.

Yo pensé: ‘Yo creo que lo estoy mirando correctamente (o sea, que lo estaba mirando correctamente en esta forma, pero le fue dicho: ‘Voltéalo a la derecha’)’.

Dijo: ‘Voltéalo a la derecha’.

Yo pensé: ‘Quizás esa voz quiere decir que la voltee a la derecha”.

Recuerden que es el Ángel que le hablaba siempre, que le está diciendo que voltee la foto hacia la derecha mientras él se la estaba presentando a la congregación.

Y cuando lo hice, vean lo que es: La cabeza de Cristo (o sea, de la foto - de la pintura que pintó el pintor Hofmann del rostro de Jesucristo)... ‘La cabeza de Cristo’ de Hofmann, a la edad de treinta y tres años. Aquí, miren aquí, vean Su barba negra, Su rostro... Su barba negra, Su rostro, Sus ojos, Su nariz y el resto. Vean la parte de Su pelo, de Su cabello descendiendo. Y Él está cubierto con una peluca del Ángel blanco”.

El Ángel blanco que era diferente a los demás es el que forma esta peluca del Señor, la peluca blanca, la cual en el Apocalipsis, capítulo 4, aparece el Hijo del Hombre con Su cabello blanco.

Y él está cubierto con esa peluca del Ángel blanco para mostrar que el Mensaje de Él siendo Dios es la verdad. Y Él es el Juez Supremo del Universo, Juez Supremo del Cielo y de la Tierra. Él es Dios”.

Ahora, vean ustedes, continuamos leyendo:

... y ninguna otra cosa sino Dios. Él es Dios expresado en forma humana llamado el Hijo de Dios, siendo el Hijo la máscara (o sea, el velo de carne)”.

Aquí tenemos una descripción clara de lo que aconteció en el cielo, en febrero 28 de 1963, cuando apareció esta señal misteriosa y notable, la cual fue formada por ángeles de Dios: los siete ángeles mensajeros de las siete edades de la Iglesia de Jesucristo y el Ángel que era diferente a los demás.

Y ahora, encontramos que esta peluca blanca está formada por el Ángel que era diferente a los demás; y también, vean, la barba la forman los siete ángeles mensajeros de las siete edades.

Y ahora, siendo que en Apocalipsis, capítulo 1, todo lo que es visto en el Hijo del Hombre tipifica ciertas cosas que iba Cristo a realizar, encontramos ahí en Cristo, el Hijo del Hombre, todo el Programa que Él llevaría a cabo con Su Iglesia; por eso también tiene las siete estrellas en su diestra, que son los siete ángeles mensajeros de las siete edades.

Ahora, hemos visto ahí una señal notoria en el cielo, en febrero 28 de 1963, que nos habla de lo que Dios estará haciendo en la Tierra en la Venida del Hijo del Hombre como Juez de toda la Tierra.

Cuando termine Su Obra de Intercesión en el Cielo, Él se levanta del Trono del Padre, toma el Título de Propiedad, lo abre en el Cielo y hace Su Obra de Reclamo, y resucita a los muertos creyentes en Él en cuerpos glorificados y a nosotros los que vivimos nos transformará, y entonces todos tendremos cuerpos glorificados.

Y ahora, siendo que esta es una señal notable en el cielo, hemos visto que tiene un significado en el Programa que Cristo estará llevando a cabo en medio de Su Iglesia en este tiempo final.

Y ahora, Cristo para este tiempo final, luego que tome el Título de Propiedad, lo abra en el Cielo, abra todos los Sellos, incluyendo el Séptimo Sello: en Apocalipsis, capítulo 10, verso 1 en adelante, desciende del Cielo con el Librito abierto en Su mano:

Vi descender del cielo a otro ángel fuerte, envuelto en una nube, con el arco iris sobre su cabeza; y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas de fuego.

Tenía en su mano un librito abierto; y puso su pie derecho sobre el mar, y el izquierdo sobre la tierra;

y clamó a gran voz, como ruge un león; y cuando hubo clamado, siete truenos emitieron sus voces”.

Luego, Juan quiso escribir lo que los Truenos hablaron y le fue dicho que no los escribiera. El contenido en esos Sellos es la revelación divina del Séptimo Sello, la revelación divina de la Segunda Venida de Cristo; misterio que está contenido en el Séptimo Sello. Y para conocer ese misterio tiene que ser abierto el Séptimo Sello, y los Truenos son los que tienen ese misterio, contienen la revelación de ese misterio, pues los Truenos son la Voz de Cristo clamando como cuando ruge un león, porque Él es el León de la tribu de Judá.

Ahora, luego aquí en Apocalipsis, capítulo 10, verso 8 en adelante, encontramos que el Librito que en el Cielo nadie podía abrir ni leer ni aun mirarlo, ahora Cristo en el capítulo 5 de Apocalipsis lo toma y lo abre; y en el capítulo 10 del Apocalipsis desciende a la Tierra con el Librito abierto en Su mano; y el Librito que ningún ser humano podía mirar siquiera, ni abrir ni leer, ahora se lo va a entregar a un hombre para que se lo coma. Dice:

La voz que oí del cielo habló otra vez conmigo, y dijo: Vé y toma el librito que está abierto en la mano del ángel que está en pie sobre el mar y sobre la tierra.

Y fui al ángel, diciéndole que me diese el librito. Y él me dijo: Toma, y cómelo; y te amargará el vientre, pero en tu boca será dulce como la miel.

Entonces tomé el librito de la mano del ángel, y lo comí; y era dulce en mi boca como la miel, pero cuando lo hube comido, amargó mi vientre.

Y él me dijo: Es necesario que profetices otra vez sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes”.

Y el próximo capítulo, que es el capítulo 11, comienza el ministerio profético de los Dos Olivos, los cuales profetizan sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes. Por lo tanto, el que se comerá ese Librito abierto es el que tendrá los ministerios de Moisés y Elías para profetizar sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes.

Y ahora, veamos lo que dice el reverendo William Branham en la página 83, 84 y 85 del mensaje “Tratando de hacer un servicio a Dios fuera de Su voluntad”4:

Cristo es nuestra Arca, la Palabra. Ellos quieren su denominación. Él no puede, noten, no puede ser llevado en carros denominacionales (o sea, como el rey David con sus generales quiso llevar el arca del pacto a Jerusalén en un carro nuevo, lo cual está en contra de la forma ordenada por Dios, porque la forma era ser llevada el arca en los hombros de los sacerdotes), Su mensaje no puede ir en el carro de una denominación cuando Él está supuesto a estar contenido y venir en el corazón de un profeta”.

¿Cómo debe venir el Mensaje de Dios? En el corazón de un profeta. El Mensaje de Dios para cada edad ha venido en el corazón de un ángel mensajero enviado por Cristo para cada edad; esos mensajeros son las siete estrellas en la diestra del Hijo del Hombre; y son los siete espíritus de Dios, las siete lámparas de fuego que están delante del Trono; y son los siete espíritus de Dios y son los siete ojos que están en los siete cuernos del Cordero en Apocalipsis, capítulo 5, verso 6.

Y ahora, hemos visto la forma en que tiene que venir la Palabra, el Arca del Pacto, Cristo, y ha estado viniendo a la Iglesia, que es un Templo espiritual, de edad en edad a través del mensajero de cada edad, porque ha venido en el corazón del mensajero, el cual ha hablado esa Palabra.

Y Cristo, el Arca del Pacto, la Palabra, ha estado entrando al Templo espiritual de Cristo de edad en edad: ha pasado por el Atrio en los profetas del Antiguo Testamento, ha pasado por el Lugar Santo en los ángeles mensajeros de las siete edades, y tiene que entrar al Lugar Santísimo. Y para entrar al Lugar Santísimo tiene que Cristo enviar un profeta para que traiga al Lugar Santísimo, que es la Edad de la Piedra Angular, traiga la Palabra, el Arca del Pacto, Cristo, Cristo el Arca del Pacto.

Ahora, ¿cómo sucede todo esto? En la página 85 de este mensaje: “Tratando de hacer un servicio a Dios fuera de Su voluntad”, en los últimos párrafos dice: “Hay tan solo un arca...”. Ahora, vamos a leer un poquito antes, dice5:

Ellos tienen un arca metodista, un arca bautista, un arca presbiteriana, todos se están yendo a estas arcas porque la gran tribulación están por venir. ‘¡Gloria a Dios! (O sea, dicen) Yo fui bautizado en el arca metodista, o el arca presbiteriana, el arca pentecostal’. (Ahora vean lo que dice) Hay tan solo un arca: ese es Jesucristo, ¡y Él es la Palabra!”.

Recuerden: “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

Este era en el principio con Dios.

Todas las cosas por él fueron hechas (creadas todas las cosas), y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho”.

Eso es San Juan, capítulo 1, verso 1 al 4. Y el capítulo 1, verso 14, dice:

Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad”.

Y ahora, vamos a ver cómo viene el Arca del Pacto en este tiempo final a la Iglesia de Jesucristo, al Lugar Santísimo de ese Templo espiritual; o sea, a la Edad de la Piedra Angular, que es el Lugar Santísimo del Templo espiritual de Cristo, porque la Iglesia es un Templo espiritual.

Noten, Dios le dijo al profeta, dijo: ‘Come el rollo’, en el Antiguo Testamento (eso fue a Ezequiel; también Jeremías comió la Palabra de Dios). Al profeta del Nuevo Testamento Él le dijo: ‘Come el librito’. ¿Por qué? Para que el profeta y la Palabra fueran uno. Vean, esa es el Arca, la Palabra de Dios”.

Y ahora, el profeta del Día Postrero come el Librito de los Siete Sellos que Cristo le da para que se haga carne en él la Palabra; y así entra con la Palabra, con la revelación contenida en los Sellos (incluyendo el Séptimo Sello, que no fue revelado, pero que es revelado en este tiempo a la Iglesia), entra con esa Palabra a la Edad de la Piedra Angular, que es el Lugar Santísimo del Templo espiritual de Cristo, y coloca en el Lugar Santísimo a Cristo, la Palabra, el Arca del Pacto.

En el Antiguo Testamento Moisés colocó dentro del arca del pacto las tablas de la Ley y el maná también en una vasija de oro (cierta cantidad de maná) y la vara de Aarón también, todo eso fue colocado en el arca del pacto.

Y ahora, el arca del pacto ¿dónde la colocó Moisés? La colocó en el lugar santísimo del tabernáculo que él construyó.

Luego, en el tabernáculo encontramos que vino Dios en la nube, la Columna de Fuego, cuando Moisés dedicó a Dios el tabernáculo, y entró al tabernáculo y pasó hasta el lugar santísimo y se colocó sobre el propiciatorio, sobre el arca del pacto en el propiciatorio, que es la tapa del arca del pacto en medio de los dos querubines de oro, y desde allí le hablaba a Moisés.

En Éxodo, capítulo 25 dice Dios a Moisés, verso 21 al 22:

Y pondrás el propiciatorio encima del arca, y en el arca pondrás el testimonio que yo te daré.

Y de allí me declararé a ti, y hablaré contigo de sobre el propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, todo lo que yo te mandare para los hijos de Israel”.

Desde el propiciatorio, de en medio de los dos querubines de oro, le hablaba Dios a Moisés todo lo que Moisés tenía que decirle al pueblo hebreo.

Y ahora, ¿desde dónde le va a hablar Dios al pueblo hebreo en este tiempo final? Desde el propiciatorio Dios le hablará a Moisés y a Elías todo lo que tienen estos ministerios que darle a conocer al pueblo hebreo. Por lo tanto, tiene que el Arca del Pacto, Cristo, la Palabra, estar dentro del Lugar Santísimo del Templo espiritual de Cristo. De otra forma no puede ser dedicado a Dios el Templo espiritual de Jesucristo para que Dios more en toda Su plenitud.

Y ahora, en este tiempo Cristo está construyendo Su Lugar Santísimo de Su Templo espiritual, y está colocando el Arca del Pacto, la Palabra, dentro del Lugar Santísimo, o sea, dentro de la Edad de la Piedra Angular, así como había colocado Su Palabra en cada edad; y ha venido de edad en edad colocando Su Palabra y pasando Su Palabra de edad en edad hasta llegar a la Edad de la Piedra Angular, que es el Lugar Santísimo del Templo espiritual de Jesucristo.

Y ahora, con piedras vivas, seres humanos, Él está construyendo Su Lugar Santísimo: la Edad de la Piedra Angular, y está colocando Su Palabra, ¿dónde? En el Lugar Santísimo.

El Arca del Pacto, vean, está siendo colocada (¿dónde?) en el Lugar Santísimo; y cuando se complete el número de los escogidos de Dios en el Cuerpo Místico de Cristo, cuando se complete la Edad de la Piedra Angular, cuando entre hasta el último escogido a la Edad de la Piedra Angular, entonces estará terminada la construcción del Lugar Santísimo del Templo espiritual de Cristo, y por consiguiente estará terminado ese Templo espiritual completo con el Arca del Pacto dentro del Lugar Santísimo; y Dios se manifestará en este Templo espiritual en toda Su plenitud, resucitará a los muertos creyentes en Él y a nosotros nos transformará, y entonces todos tendremos cuerpos glorificados; y así Dios glorificará Su Casa, Su Iglesia en este tiempo final, y ahí estará el Arca del Pacto, en el Lugar Santísimo: la Edad de la Piedra Angular.

Y desde el Lugar Santísimo, que es la Edad de la Piedra Angular, le hablará Cristo al pueblo hebreo, se revelará al pueblo hebreo; y por medio de los ministerios de los Dos Olivos el Mensaje para el pueblo hebreo saldrá del Lugar Santísimo del Templo espiritual de Jesucristo, y se cumplirá lo que dijo el reverendo William Branham: “Así como los hebreos trajeron el Evangelio a los gentiles, los gentiles lo llevarán al pueblo hebreo”.

Y los que llevan el Evangelio al pueblo hebreo son Moisés y Elías, los Dos Olivos, que son los Dos Ungidos que están delante de la presencia de Dios; y serán llamados y juntados 144.000 hebreos (12.000 de cada tribu), porque desde el Templo espiritual de Cristo, desde el Lugar Santísimo, saldrá el ministerio de los Dos Olivos y saldrá el Mensaje también del Evangelio del Reino para ser dado al pueblo hebreo.

El Ángel de Apocalipsis, capítulo 7, verso 2 en adelante, que viene con el Sello del Dios Vivo, llamará, juntará y sellará 144.000 hebreos (12.000 de cada tribu).

Vean, ahí aparece solamente un Ángel, pero ese Ángel viene con el Sello del Dios Vivo, con el Espíritu Santo; y el Espíritu Santo estará operando los ministerios de Moisés y de Elías en ese Ángel enviado para llamar y juntar 144.000 hebreos.

Y ese Ángel es el Ángel del Señor Jesucristo, del cual Cristo dice:

Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias”.

Ese Ángel tiene un ministerio para ser operado entre los gentiles en la Iglesia de Jesucristo y después en medio del pueblo hebreo.

Ese Ángel es un profeta dispensacional que Cristo envía a Su Iglesia en este tiempo final; y bajo el ministerio de este Ángel en medio de la Iglesia de Jesucristo caen las dos Lluvias a la misma vez: la Lluvia tardía y la Lluvia temprana, como está prometido en la Escritura. Y la Lluvia temprana y tardía no es otra cosa sino la predicación del Evangelio de la Gracia y la predicación del Evangelio del Reino.

Con la enseñanza del Evangelio de la Gracia obtenemos la fe, la revelación para obtener el perdón de nuestros pecados, recibiendo a Cristo como nuestro Salvador, lavando nuestros pecados en Su Sangre, siendo bautizados en agua en Su Nombre y recibiendo el Espíritu Santo, y así obteniendo el nuevo nacimiento y obteniendo un cuerpo angelical teofánico de la sexta dimensión.

Y ahora, con esa Lluvia temprana de la enseñanza del Evangelio de la Gracia, vean la bendición tan grande que obtenemos.

Sin la predicación del Evangelio de la Gracia ninguna persona puede obtener la fe, la revelación, para obtener el perdón de sus pecados, y para ser bautizada en agua en el Nombre del Señor Jesucristo y recibir el Espíritu Santo. La revelación contenida en el Evangelio de la Gracia nos da ese conocimiento, esa revelación divina para obtener estos beneficios.

Y para obtener el cuerpo nuevo, eterno, inmortal, incorruptible y glorificado, el cuerpo físico que Cristo ha prometido para nosotros, se requiere tener la revelación del Séptimo Sello, que es la revelación de la Segunda Venida de Cristo; porque la Segunda Venida de Cristo es para transformarnos a nosotros y a los muertos en Cristo resucitarlos en cuerpos glorificados; para eso es la Segunda Venida de Cristo.

Y para poder ser transformados tenemos que tener fe, fe de rapto, dice el reverendo William Branham; esa fe de rapto, esa revelación de rapto, esa revelación para ser transformados y obtener el cuerpo eterno y glorificado, e ir con Cristo en el rapto, en el arrebatamiento de los santos, e ir con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero, a la Casa de nuestro Padre celestial.

Y ahora, la fe para ser transformados y raptados, o sea, la fe de rapto, gira alrededor de la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores y Juez de toda la Tierra.

Y ahora, podemos ver que todo eso que estará pasando en este tiempo final está reflejado aquí en esta señal notoria en el cielo; en esta nube misteriosa está todo simbolizado, todo reflejado.

Y ahora, hemos visto que el Hijo del Hombre envía Sus Ángeles con Gran Voz de Trompeta para llamar y juntar a Sus escogidos en este tiempo final. Primeramente son llamados y juntados los escogidos de entre los gentiles del Cuerpo Místico de Jesucristo, y cuando se complete el número de los escogidos del Cuerpo Místico de Cristo, la Iglesia de Jesucristo en la Edad de la Piedra Angular, entonces vendrá la adopción para nosotros, que es la transformación de nuestros cuerpos.

Y luego Dios se tornará al pueblo hebreo; y por medio de los ministerios de los Dos Ungidos: Moisés y Elías, siendo manifestados en el Ángel de Jesucristo, Dios llamará y juntará 144.000 hebreos; y el pueblo hebreo será despertado, recibirá el avivamiento más grande que jamás haya recibido el pueblo hebreo; y le serán abiertos los ojos al pueblo hebreo. Y arrepentidos por haber pecado contra Dios al rechazar a Jesucristo, su Mesías, y pedir la crucifixión de Él, el pueblo hebreo, arrepentidos ellos de sus pecados alcanzarán la misericordia de Dios; y se cumplirá lo dicho en Zacarías, capítulo 12, verso 10 en adelante, donde dice:

Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito”.

Y ahora, podemos ver que ya todo eso está programado en el Programa Divino y va a ser cumplido uno de estos días.

También en Apocalipsis, capítulo 1, verso 7, dice:

He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén”.

Así que el pueblo hebreo hará lamentación y obtendrá la misericordia de Dios; y Dios volverá a tratar con el pueblo hebreo espiritualmente y serán llamados y juntados 144.000 hebreos.

Ahora, todo esto va a ocurrir cuando haya entrado la plenitud de los gentiles, dice San Pablo en Romanos, capítulo 11, versos 25 en adelante; y vamos a leer capítulo 11, verso 25 en adelante:

Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles...”.

Cuando haya entrado la plenitud de la Iglesia de Jesucristo, cuando se haya completado la Iglesia de Jesucristo, entonces el endurecimiento del pueblo será quitado, Cristo se revelará al pueblo hebreo, y entonces miren lo que ha de pasar:

“... y luego todo Israel será salvo, como está escrito:

Vendrá de Sion el Libertador,

Que apartará de Jacob la impiedad6.

Y este será mi pacto con ellos,

Cuando yo quite sus pecados7”.

Ahora, vean ustedes, Dios va a quitar los pecados del pueblo hebreo, pues se va a revelar a ellos, y entonces ellos van a entender.

Esto fue profetizado también en Isaías, capítulo 59, versos 17 al 21... capítulo 59, verso 17 al 21, esto fue lo que citó San Pablo en el Antiguo Testamento cuando dijo: “como está escrito...”, estaba escrito en Isaías, capítulo 59.

En Apocalipsis encontramos la forma en que será despertado el pueblo hebreo, y tendrá el avivamiento más grande de toda la historia del pueblo hebreo.

Es por medio de la Gran Voz de Trompeta o Trompeta Final, la misma Trompeta que llama y junta a los escogidos de la Iglesia en el Día Postrero. La misma Trompeta que en el Día Postrero reúne a todos los hijos e hijas de Dios en el Cuerpo Místico de Cristo, es la que llamará y juntará 144.000 hebreos (12.000 de cada tribu, 12.000 de cada tribu de los hijos de Israel).

Ahora, esto está muy cerca para ser cumplido, ¿cuándo? Cuando se complete la Iglesia de Jesucristo y los muertos en Cristo sean resucitados en cuerpos glorificados y nosotros seamos transformados; entonces se habrá completado la Iglesia y será glorificada, porque todos seremos glorificados, tendremos cuerpos eternos; y habrá una manifestación plena del poder de Jesucristo en Su Iglesia, y el pueblo hebreo verá esa manifestación de Cristo en Su Iglesia; y dirá: “Este es el que nosotros estamos esperando”. Y entonces despertará el pueblo hebreo conforme a como está prometido, y recibirá el Espíritu de Dios y vivirá el pueblo hebreo espiritualmente también.

Así que podemos ver dónde nos encontramos, y podemos ver esta señal notoria en el cielo, manifestada en febrero 28 de 1963.

Y ahora, hemos visto la peluca blanca y quién forma esa peluca blanca: la forma el Ángel que era diferente a los demás, el cual, para que se forme, se materialice eso que fue mostrado en el cielo, tiene que manifestarse en medio de la Iglesia de Jesucristo en este tiempo final; y ahí estará el misterio del Séptimo Sello, porque el misterio del Séptimo Sello lo tiene el Ángel que era diferente a los demás, que es el Ángel que forma la peluca blanca de Cristo como Juez de toda la Tierra.

Por eso el Ángel de Jesucristo es el que recibirá autoridad sobre las naciones, como Cristo ha prometido, y es el Ángel que se sentará con Cristo en Su Trono. Lo mismo que el Padre hizo con Jesucristo, Su Hijo, cuando ascendió al Cielo victorioso: lo sentó con Él en Su Trono; y ahora Cristo hará eso mismo con el Vencedor del Día Postrero. En Apocalipsis, capítulo 3, verso 21, dice:

Al que venciere, yo le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono”.

O sea que es paralelo, lo que Cristo hará con el Vencedor, con lo que Dios hizo con Jesús; en la misma forma será que Jesús obrará. Dios sentó con Él en Su Trono a Jesús (en el Trono celestial), y ahora Jesucristo en Su Trono terrenal, que es el Trono de David, sentará con Él al Vencedor del Día Postrero, el cual es el Ángel de Jesucristo y el cual es un profeta dispensacional: el profeta de la séptima dispensación, de la Dispensación del Reino.

Y en Apocalipsis 2, verso 26 al 27, dice:

Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones,

y las regirá con vara de hierro, y serán quebrantadas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre”.

¿Ven? En la misma forma en que Cristo recibió autoridad y poder del Padre celestial y se sentó en el Trono de Dios. Y luego dijo a Sus discípulos ya resucitado: “Todo poder me es dado en el Cielo y en la Tierra”8.

Y ahora, en esa misma forma Cristo obrará con el Vencedor que estará guardando las obras de Cristo hasta el fin: le dará autoridad sobre las naciones, lo sentará con Él en Su Trono, y tendrá un lugar muy importante en el glorioso Reino Milenial de Cristo; y ese es el siervo fiel y prudente al cual, cuando su Señor venga, y le halle haciendo así: dándole al alimento espiritual a tiempo a los hijos de Dios en este tiempo, en la Edad de la Piedra Angular, dice: “De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá”9.

Vendrá a ser un administrador en el Reino Milenial, administrador de Cristo, de los bienes de Cristo. En palabras más claras, será como un virrey en el glorioso Reino de Jesucristo nuestro Salvador; porque Cristo es el Rey, pero todos nosotros somos reyes y sacerdotes con Cristo.

Por lo tanto, él también es un Rey en ese Reino Milenial. Pero siendo que Cristo lo sienta con Él en Su Trono, él es virrey en el Reino Milenial. Todos los apóstoles estarán también en doce tronos juzgando a las doce tribus de Israel.

Por cuanto será un Reino teocrático, entonces se usará la forma que Dios usó con los jueces allá en el Antiguo Testamento, de los cuales Samuel fue el último de los jueces; y estará la teocracia y la monarquía de David fusionada en ese Reino Milenial de Cristo, y Dios será Rey sobre toda la Tierra en ese Día Milenial. “En aquel día Jehová será uno, y uno Su Nombre”10. Y Jehová será Rey en toda la Tierra, gobernará sobre el pueblo hebreo y sobre todas las naciones.

Ahora, podemos ver que esa señal extraña en el cielo tiene un significado mayor de lo que a simple vista nosotros podemos ver; es una señal notoria en el cielo, en la cual está contenido todo lo que Dios hará en la Segunda Venida de Cristo.

En una ocasión en el mensaje “Shalom”, dice el reverendo William Branham que allí estaba, en esa señal en el cielo, estaba reflejado el Nombre de Dios; o sea, que esa señal en el cielo tiene un significado muy grande: las cuatro consonantes del Nombre de Dios están ahí contenidas en esa señal que fue mostrada en el cielo, en esa nube que fue mostrada en el cielo.

Y si el Nombre de Dios está allí, pues alguien lo debe tener, de esos ángeles que estaban allí. Y si el Ángel que tiene el Séptimo Sello, que era diferente a los demás estaba allí, pues entonces ese es el que tiene el Nombre del cual dice el reverendo William Branham que fue desplegado allí.

Ahora, podemos ver que esta señal en el cielo tiene un significado mayor de lo que las personas pueden ver a simple vista. Dios está reflejando en el cielo, en esta señal, lo que Él hará en el cumplimiento del Séptimo Sello, en el cumplimiento de la Venida del Señor como el Rey de reyes y Señor de señores, la raíz y el linaje de David, la Estrella resplandeciente de la Mañana y el Juez de toda la Tierra.

Así que aquí está desplegado el Nombre que le dio el Ángel de Jehová a Moisés como YHWH, que es el Nombre de Dios, el cual estaba en el Ángel de Jehová.

Y si Dios lo colocó en el Antiguo Testamento en Su Ángel, y luego Su Ángel se hizo carne y habitó en medio del pueblo hebreo y fue llamado Jesucristo. ¿Ven? En Jesucristo estaba el Nombre de Dios; y por consiguiente, el Nombre de Dios para Redención estaba en Jesucristo. Y ahora Jesucristo dice:

Al que venciere, yo le haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo”.

Son pocas las personas que saben que Jesucristo tiene un nombre nuevo, pero está ahí en Apocalipsis, capítulo 3, verso 12, está ahí señalado; y también en Apocalipsis 2, verso 17, dice:

Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y (en ella) en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe”.

Alguien recibirá la piedrecita blanca y alguien recibirá el nombre nuevo que está en esa piedrecita blanca; y ese será el único que conocerá el misterio de ese nombre nuevo de la piedrecita blanca, que es el Nombre Nuevo del Señor Jesucristo; porque la piedrecita blanca es la piedra no cortada de manos que vio el profeta Daniel y el rey Nabucodonosor en el capítulo 2 del libro de Daniel, la piedra no cortada de manos que vino e hirió a la imagen en los pies de hierro y de barro cocido, lo cual es la Venida del Señor, es la Segunda Venida de Cristo con un Nombre Nuevo que ninguno conoce sino aquel que lo recibe.

Por lo tanto, en esta señal notoria en el cielo está desplegado el Nombre Eterno de Dios y Nombre Nuevo del Señor Jesucristo.

Y ahora, podemos ver que Cristo dijo que lo escribiría sobre el Vencedor. Así que el Ángel que tiene el Séptimo Sello por consiguiente tiene que tener también el Nombre Eterno de Dios, de la Ciudad de nuestro Dios y Nombre Nuevo del Señor Jesucristo. Ese Ángel es el que forma también el cabello blanco, la peluca blanca del Señor Jesucristo como Juez de toda la Tierra.

Bueno, siendo que hoy ya estamos celebrando, conmemorando 39 años de haber sido vista esta señal misteriosa en el cielo, hoy hemos estado viendo todo lo que hay en esa señal misteriosa en el cielo, señalado por Dios para ser cumplido en la Tierra.

Siempre que Dios va a hacer algo en la Tierra, primero lo refleja en el cielo. Por eso es tan importante entender las señales que en el cielo ocurren, porque dan testimonio de las cosas que estarán sucediendo en la Tierra; como los platillos voladores: ángeles de Dios apareciendo en el cielo, señales en el cielo.

Vean, en el tiempo de Abraham Ángeles de Dios visitaron la Tierra y comieron con Abraham: Elohim y los Arcángeles Gabriel y Miguel. Pero luego al otro día vino la destrucción de Sodoma y de Gomorra.

Primero viene la bendición para los hijos de Dios que son de la fe de Abraham, y luego vendrá el juicio de Dios para la raza humana.

Estos platillos voladores tienen que ver con el rapto, el arrebatamiento de todos los hijos e hijas de Dios. Así que transformación y rapto, todo eso está ligado a los platillos voladores también.

Cuando Cristo resucitó, ¿no hubo ángeles allí? Cuando Cristo ascendió al Cielo, ¿no hubo ángeles allí también? Cuando Elías fue arrebatado al Cielo, ¿no hubo ángeles también? Todo lo que tiene que ver con arrebatamiento, rapto para salir de esta dimensión e ir hacia Dios, tiene que ver con los ángeles.

Aun cuando los hijos e hijas de Dios mueren, los ángeles de Dios los llevan al Paraíso, como hicieron con el mendigo: que los ángeles lo llevaron al Seno de Abraham. Todo lo que tiene que ver con otras dimensiones está bajo dirección de los Ángeles de Dios.

Bueno, vamos a dejar aquí quietecito todo esto, porque nos faltaría el tiempo para continuar hablando de todos estos misterios de los Ángeles de Dios y del rapto, de los platillos voladores, los carros de fuego, todas estas cosas que son cosas bíblicas, las cuales encontramos en la Biblia.

Hay muchos libros que han hecho acerca de platillos voladores, pero el libro que más escenas tiene y narra es la Biblia; así que es el único libro confiable.

Ahora, hemos visto que estamos viendo en fotos la gran señal que fue manifestada en el cielo, pues Cristo dijo que habrá señales en el cielo.

Ahora, esa fue una señal notoria, fue publicada en dos revistas principales en Norteamérica, pero no pudieron saber qué fue lo que sucedió. Pero el reverendo William Branham dijo lo que sucedió cuando esa nube apareció en el cielo: esa nube fue formada por ángeles de Dios: los siete ángeles mensajeros y el Ángel que era diferente a los demás; y eso fue una señal notoria en el cielo.

UNA SEÑAL NOTORIA EN EL CIELO”. Ese ha sido nuestro tema.

Muchas gracias por vuestra amable atención y por..., y también por ser comprensivos al ver que la garganta está un poco afectada; pero he sido fiel a ustedes y les he dado el mensaje que tenía que darles a ustedes, aunque con alguna dificultad.

Que Dios les continúe bendiciendo a todos; y pronto se complete el número de los escogidos de Dios en el Cuerpo Místico del Señor Jesucristo, y pronto todos seamos transformados, los muertos en Cristo sean resucitados en cuerpos glorificados, y todos seamos llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Bueno, que Dios les continúe bendiciendo a todos, que Dios les guarde; y dejo nuevamente con ustedes al joven José Benjamín Pérez, para él finalizar ya nuestra parte (él es el que hace la parte de Miguel cuando Miguel no está), y ya le pasará a la persona correspondiente para que continúe.

Que Dios les bendiga y les guarde a todos.

UNA SEÑAL NOTORIA EN EL CIELO”.

[Revisión febrero 2019]

1 La fotografía de la “nube misteriosa” que apareció en los cielos de Arizona, Estados Unidos, el 28 de febrero de 1963, fue publicada por la revista LIFE en la edición del 7 de mayo de 1963; y por la revista CIENCIA (SCIENCE – American Association for the Advancement of Science), el 19 de abril de 1963, Vol. 140, Nº 3564.

2 Apocalipsis 1:12-16

3 “Tratando de hacer un servicio a Dios sin ser la voluntad de Dios”, SPN65-1127B, pág. 12, párr. 91

4 “Tratando de hacer un servicio a Dios sin ser la voluntad de Dios”, SPN65-1127B, pág. 44, párr. 313

5 “Tratando de hacer un servicio a Dios sin ser la voluntad de Dios”, SPN65-1127B, pág. 45, párr. 318

6 Isaías 59:20

7 Jeremías 31:33-34

8 San Mateo 28:18

9 San Mateo 24:45-47

10 Zacarías 14:9

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