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Muy buenas noches, amables amigos y hermanos presentes y los que están en otras naciones a través del satélite Amazonas o de internet; que las bendiciones de Cristo, el Ángel del Pacto, sean sobre todos ustedes. Para esta ocasión leemos un pasaje de la Escritura en San Marcos, capítulo 1, versos 35 al 39, donde nos dice de la siguiente manera:

"Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba.

Y le buscó Simón, y los que con él estaban;

y hallándole, le dijeron: Todos te buscan.

El les dijo: Vamos a los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido.

Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios."

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

Tomando el verso 38 que dice:

"Vamos a los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido."

"Cristo, el Hijo del Hombre, predicando el Evangelio, porque para eso Él vino.""EL HIJO DEL HOMBRE PREDICANDO EL EVANGELIO, PORQUE PARA ESTO HA VENIDO."

Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

Este pasaje de la Escritura da testimonio de que Jesucristo es nada menos que el Mesías Príncipe que tenía que venir, y vendría predicando, eso también lo muestra Isaías, capítulo 61, verso 1 al 2:

"El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel;

a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados."

Esta es una profecía que luego la encontramos cumpliéndose una parte de ella, y la otra corresponde a este tiempo. Por lo tanto, como fue la primera parte del cumplimiento de esa profecía, va a ser también la segunda parte, enfocando lo que debe ser predicado.

Vean, en San Lucas lo encontramos ahí a Cristo hablando acerca de esa profecía; San Lucas, capítulo 4, verso 14 en adelante dice:

"Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor.

Y enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado por todos.

Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer."

Conforme a su costumbre pues Él iba los sábados a la sinagoga, y también se levantaba a leer la Escritura en el momento correspondiente:

"Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito:

El Espíritu del Señor está sobre mí,

Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres;

Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón;

A pregonar libertad a los cautivos,

Y vista a los ciegos;

A poner en libertad a los oprimidos;

A predicar el año agradable del Señor (y ahí se detuvo y dice).

Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él.

Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros."

Ahora, esta Escritura que Él leyó de Isaías, ahora está diciendo Él: "Hoy se ha cumplido," o sea que estaba teniendo cumplimiento en esos momentos, Él se detuvo allí, ¿por qué? Siendo que Isaías decía: "A proclamar el año de la buena voluntad de Jehová," y ahí se detuvo: "Y el día de venganza del Dios nuestro," eso no lo leyó, ¿por qué no leyó, no continuó leyendo? Porque Él cumpliría hasta el lugar donde Él leyó, hasta ahí es que se cumpliría en Su primera Venida.

Lo que ha continuación decía: "Y para proclamar, para predicar el año, para predicar el Día de Venganza del Dios nuestro y el día de venganza del Dios nuestro," eso no lo podía leer porque eso no era para aquel tiempo, eso corresponde para este tiempo final en el cual nosotros estamos viviendo.

Por consiguiente se estará predicando el Día de Venganza del Dios nuestro en este tiempo final, como la continuación a ese pasaje de Isaías, capítulo 61, verso 2, y veamos también en el capítulo 60 de Isaías lo que nos dice, y veamos cómo se cumplió allá en el tiempo de Jesús, dice:

"Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.

Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria.

Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento."

Ahora, vean capítulo 4 de San Mateo, lo que nos dice con relación a esta profecía; capítulo 4 de San Mateo, verso 12 en adelante dice:

"Cuando Jesús oyó que Juan estaba preso, volvió a Galilea;

y dejando a Nazaret, vino y habitó en Capernaum, ciudad marítima, en la región de Zabulón y de Neftalí,

para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo (vean, Él fue a ese lugar y esto fue para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, con lo que leímos del capítulo 60)...

para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo:

Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí,

Camino del mar, al otro lado del Jordán,

Galilea de los gentiles;

El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz;

Y a los asentados en región de sombra de muerte,

Luz les resplandeció."

Vean lo que se estaba cumpliendo conforme a Isaías 60, cuando Jesús fue a Zabulón y a Neftalí predicando luego que Juan fue tomado preso:

"Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado

Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores.

Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.

Ellos entonces, dejando al instante las redes, le siguieron.

Pasando de allí, vio a otros dos hermanos, Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, en la barca con Zebedeo su padre, que remendaban sus redes; y los llamó.

Y ellos, dejando al instante la barca y a su padre, le siguieron.

Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

Y se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos; y los sanó.

Y le siguió mucha gente de Galilea, de Decápolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán."

Ahora, aquí podemos ver que Cristo se fue a ese territorio predicando allá el Evangelio y cumpliendo así Isaías, capítulo 60, y luego llama a Pedro y a Andrés y luego llama a Jacobo y a Juan que eran ellos pescadores que vivían allá en el área de Galilea, pescadores en el Mar de Galilea, y lo siguieron, Él les dice: "Venid en pos de mí, y yo os haré pescadores de hombres."

Por lo tanto, vendrán a ser los discípulos llamados por Cristo, los predicadores para predicar el Evangelio de Cristo, vendrán a ser tipificados en los pescadores, y las personas que recibirán el Evangelio, que creerán, vendrán a ser representados en peces.

Y así ha sido a través de la historia del Cristianismo, y luego encontramos en San Mateo un pasaje muy importante en el capítulo 13, que nos habla acerca de esto, lo cual se va a estar cumpliendo en este tiempo final. Por lo tanto, estará relacionado con el Cristianismo en el tiempo final. Se encuentra en San Mateo, capítulo 13, versos 47 en adelante, dice:

"Asimismo el reino de los cielos es semejante a una red, que echada en el mar, recoge de toda clase de peces;

y una vez llena, la sacan a la orilla; y sentados, recogen lo bueno en cestas, y lo malo echan fuera.

Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos,

y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes."

Y ahora, vean cómo cerrará la Dispensación de la Gracia, la dispensación donde el Cristianismo ha estado siendo manifestado, en donde se ha estado predicando a Cristo y dándole la oportunidad a todo ser humano para que reciba a Cristo como único y suficiente Salvador, para que así obtenga el perdón de pecados y obtenga la salvación y Vida eterna. Se cerrará la Dispensación de la Gracia así como ha sido señalada por Cristo, para lo cual encontramos que Él dice que enviará los Ángeles que será al fin del siglo, saldrán los Ángeles y apartarán a los malos de entre los justos y los echarán en el horno de fuego a los malos, eso es a la gran tribulación, donde caerán los juicios divinos sobre la raza humana. Pero los justos, a los escogidos de Dios los van a colocar en el Reino de Dios.

Por lo tanto, es importante estar conscientes de las profecías correspondientes a nuestro tiempo las cuales van a estar cumpliéndose como fueron cumplidas las correspondientes a la primera Venida de Cristo.

Para el tiempo final, así como se predicó el Evangelio del Reino por Cristo, en aquellos días en donde Él citó Isaías, capítulo 61 para anunciar el año de la buena voluntad de Dios, luego para este tiempo final se estará predicando el Día de Venganza del Dios nuestro. O sea, dando a conocer los juicios divinos que han de caer sobre la humanidad, correspondientes a las plagas contenidas en las Copas de Apocalipsis, capítulo 15, verso 1 en adelante, de las cuales el libro del Apocalipsis da testimonio que han de venir, que han de caer sobre la raza humana.

Y cuando se esté escuchando la predicando la predicación de esos juicios divinos sobre la Tierra, luego se van a materializar gradualmente como pasó en el tiempo de Moisés, cuando él proclamó esos juicios, esas plagas, allá en Egipto, aquellas diez plagas.

Se van a repetir los ministerios de Moisés y Elías conforme a Apocalipsis, capítulo 11, y conforme a Zacarías, capítulo 4, todo eso se va a repetir, por esa causa es que las mismas plagas que fueron derramadas allá en Egipto en el tiempo de Moisés, se van a repetir conforme a Apocalipsis, capítulo 11, y luego todo eso será el juicio divino que está señalado en la Escritura que caerá en el tiempo de la gran tribulación.

Eso será bajo la predicación del Evangelio del Reino conforme a la Escritura, la predicación del Día de Venganza del Dios nuestro, por eso Apocalipsis, capítulo 14 da testimonio de estas cosas, y nos dice capítulo 14, verso 6 en adelante:

"Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo (o sea, que se estará predicando el Evangelio eterno, conforme a este pasaje, a toda nación, pueblo y lengua),

diciendo a gran voz..."

O sea, que es un mensaje de gran Voz, es el mensaje de la gran Voz de trompeta, es el mensaje de la predicación del Evangelio del Reino. San Mateo 24, verso 14, dice: "Y será predicado este evangelio del reino para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin."

Dice este pasaje que estamos leyendo:

"Diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas."

Y ahora, en el mensaje del Evangelio eterno que estará predicando este ángel mensajero, dice: "Porque la hora de Su juicio ha llegado," o sea, que está anunciando el juicio divino y está anunciando que la hora del juicio divino ha llegado, y por consiguiente va a estar revelando, predicando, los juicios divinos que han de venir sobre la raza humana, y eso corresponde al ministerio de Moisés y Elías, el ministerio de los Ángeles del Hijo del Hombre para el Día Postrero.

Y así como vimos que Jesús predicó y luego mostró que lo que Él estaba predicando era lo que estaba prometido para ser predicado, así será para este tiempo final, vamos a conocer en el mensaje de Dios para todo pueblo, nación y lengua, porque contiene todo lo que ha sido prometido en las profecías que será predicado en este tiempo final.

Y para la Iglesia Novia del Señor Jesucristo estará abriéndole los misterios correspondientes a este tiempo final, le será abierto el misterio del séptimo Sello, que es el misterio de la Segunda Venida de Cristo, con lo cual le será dado al pueblo la fe para ser transformado y llevado con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Así es como vendrá la fe, la revelación para ser transformados en el Día Postrero, así como para recibir la transformación interior que cada creyente en Cristo recibe cuando recibe a Cristo como Salvador al escuchar la predicación del Evangelio de Cristo, que gira alrededor de la primera Venida de Cristo y Su Obra de Redención en la Cruz del Calvario, así también para la transformación física le será revelado el misterio de la Segunda Venida de Cristo y Su Obra de Reclamo que está señalada en la Escritura para así tener esa fe, creer y obtener esa transformación que está prometida para los creyentes en Cristo del Día Postrero.

O sea, que la transformación espiritual gira alrededor de la primera Venida de Cristo, y es proclamada esa revelación de la primera Venida de Cristo por medio de la predicación del Evangelio de la Gracia, y la fe para ser transformados físicamente, para recibir esa adopción física, gira alrededor de la segunda Venida de Cristo que será predicado, ese misterio, bajo la predicación del Evangelio del Reino, y así obtendremos la fe para esa transformación que está prometida para este tiempo final.

Por lo tanto, tenemos que estar vigilando y esperando ese mensaje acá, y recibiéndolo acá en nuestra alma, atesorándolo en nuestro corazón, sabiendo que conforme a como estará siendo predicado se va a materializar esa transformación en cada uno de nosotros.

La transformación será alrededor de la Palabra creadora hablada, a través de ese mensaje divino de gran Voz de trompeta que estarán recibiendo todos los escogidos de Dios; por eso dice San Pablo en Primera de Corintios, capítulo 15, versos 49 al 58: " Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial." Lo vamos a leer para que tengamos el cuadro claro:

"Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción.

He aquí, os digo un misterio (recuerden que este es uno de los grandes misterios divinos)... He aquí os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados."

Aquí tenemos la promesa de que habrá un grupo de creyentes en Cristo, y esto será para el tiempo final en el cual vivimos nosotros, que no va a ver muerte, sino que va a estar vivo ese grupo de creyentes en Cristo, vivos para no ver muerte sino para ser transformados cuando los muertos en Cristo resuciten en cuerpos eternos, cuerpos glorificados.

"No todos dormiremos," o sea, que no todos vamos a morir, no todos los creyentes en Cristo van a morir, ya murieron los de la primera edad juntamente con los del tiempo de San Pablo y San Pedro; ya murieron los de la segunda etapa, tercera, cuarta, quinta, sexta y séptima la mayoría, y quedan algunos de la séptima etapa o edad de la Iglesia, y para este tiempo final van a estar, la mayoría de los creyentes en Cristo correspondientes a la etapa de la Edad de la Piedra Angular, van a estar vivos, la mayoría, para recibir el mensaje de la gran Voz de trompeta, o sea, el mensaje del Evangelio del Reino, lo van a estar escuchando, y van a recibir la revelación de la Segunda Venida de Cristo, alrededor de la cual va a venir nuestra transformación. Dice:

" No todos dormiremos (o sea, no todos vamos a morir); pero todos seremos transformados (una transformación está prometida para los creyentes en Cristo, dice),

en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta (la final trompeta, o sea, el mensaje final de Dios, el tiempo del mensaje del Evangelio del Reino, que es el mensaje final de Dios); porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.

Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad."

Es necesario ser vestidos de inmortalidad, es necesario ser vestidos de incorrupción, porque con estos cuerpos mortales, estos cuerpos corruptibles, no podemos vivir eternamente, tienen un lapso de tiempo de vida. Pero con la transformación cuando la recibamos, entonces obtendremos la inmortalidad física, obtendremos esa transformación del cuerpo, y entonces tendremos cuerpos eternos, cuerpos inmortales, cuerpos glorificados y jóvenes, igual al cuerpo glorificado de Cristo nuestro Salvador, y entonces seremos completamente a Su imagen y semejanza, seremos como Él es y lo veremos como Él es, y Él nos verá como Él es: glorificados, eternos, inmortales y jóvenes para toda la eternidad:

"Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.

Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria."

Y entonces ya no habrá muerte física para los creyentes en Cristo, ya estaremos en la flor de la juventud con cuerpos glorificados, igual al cuerpo glorificado de Cristo nuestro Salvador; esa es una promesa para los creyentes de este tiempo final que permanecerán vivos hasta nuestra transformación. Por lo tanto, yo estoy esperando mi transformación, ¿y quién más? Cada uno de ustedes también.

Es importante conocer qué es la Trompeta Final o Gran Voz de Trompeta: es el mensaje final de Dios siendo predicado, el Evangelio del Reino, es el mensaje que gira alrededor de la Segunda Venida de Cristo, el mensaje que abre el misterio de la Segunda Venida de Cristo, el mensaje que está prometido y que estará anunciando el Día de Venganza del Dios nuestro; por lo tanto, será identificado cuando lo escuchemos anunciando el juicio divino que ha de venir sobre la Tierra, y mostrando los detalles del juicio divino que ha de venir sobre la raza humana, y mostrando también las bendiciones que Dios ha prometido para todos los creyentes en Cristo.

Alrededor de ese mensaje se va a materializar la transformación de todos los creyentes en Cristo, porque se habrá hecho carne en ellos ese mensaje de gran Voz de trompeta o trompeta final, tendrán la Palabra creadora, el mensaje del Evangelio del Reino, hecho carne en ellos, y por consiguiente se va a cumplir lo que ha sido prometido para todos los creyentes en Cristo correspondiente al tiempo final en el cual nos ha tocado vivir a nosotros.

Veremos a Cristo, el Ángel del Pacto, el Espíritu Santo, manifestándose en el Día Postrero en medio de Su Iglesia, todo esto va a estar sucediendo en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo, en medio del Cristianismo.

Por lo tanto, tenemos que tener nuestros ojos abiertos y nuestros oídos atentos a la Palabra de Cristo, al Evangelio del Reino, a la Gran Voz de Trompeta, con la cual Cristo estará hablándonos y revelándonos todas estas cosas que deben suceder en este tiempo final.

"CRISTO, EL HIJO DEL HOMBRE, PREDICANDO EL EVANGELIO, PORQUE PARA ESTO HA VENIDO."

Así fue dos mil años atrás y así será en este tiempo final, Cristo, el Ángel del Pacto, el Espíritu Santo, en Su manifestación final en medio de Su Iglesia, para nuestra transformación, para nuestra adopción física, que Él ha prometido para el Día Postrero.

Y cuando tengamos el nuevo cuerpo todos, entonces lo veremos como Él es en el cuerpo glorificado que Él tiene, y Él nos verá a nosotros también con cuerpos glorificados, y entonces iremos con Él a la Cena de las Bodas del Cordero, al Cielo, como está prometido para todos los creyentes en Cristo.

Por lo tanto, es importante que toda persona escrita en el Cielo en el Libro de la Vida del Cordero, escuche la Palabra, el Evangelio de Cristo, y permanezca firme sirviendo a Cristo todos los días de su vida, y si alguno todavía no ha recibido a Cristo como Salvador, está llamado a hacerlo lo más pronto posible porque su nombre está escrito en el Cielo en el Libro de la Vida.

Por lo tanto, si hay alguna persona que todavía no ha recibido a Cristo como Salvador, lo puede hacer en estos momentos y estaremos orando por usted, para que Cristo le reciba en Su Reino, le perdone y con Su Sangre le limpie de todo pecado, le bautice con Espíritu Santo y Fuego y produzca en usted el nuevo nacimiento, y así sea colocado en el Reino de Cristo, nazca en el Reino de Cristo. Para lo cual puede pasar al frente y estaremos orando por usted. Y en las demás naciones también pueden venir a los Pies de Cristo los que todavía no lo han hecho para que queden incluidos en la oración que estaremos haciendo.

Vamos a dar unos minutos para que puedan pasar acá al frente para orar por usted para que Cristo le reciba en Su Reino. Es importante estar con Cristo en este tiempo final porque hemos llegado al tiempo más glorioso de todos los tiempos.

Pueden continuar viniendo a los Pies de Cristo. Si oyes hoy Su Voz, no endurezcas tu corazón, tu nombre está escrito en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero, y por eso te está llamando en este tiempo final.

"La fe viene por el oír la Palabra," el Evangelio de Cristo siendo predicado, así es como viene la fe, nace la fe en el corazón, en el alma de la persona, "y con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación."

Con la boca la persona da testimonio público de su fe en Cristo recibiéndole como su único y suficiente Salvador, por lo cual ahora pueden dar testimonio público de su fe en Cristo recibiéndole como único y suficiente Salvador para salvación y Vida eterna. El mismo Cristo dijo:

"A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos.

Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos." (San Mateo, capítulo 10, verso 32 al 33). También Cristo dice:

"Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?

Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras." (San Mateo, capítulo 16, versos 26 al 28).

De nada le sirve al ser humano vivir en esta Tierra y ser multimillonario si pierde su alma, porque lo más importante que el ser humano tiene es su alma, porque eso es lo que en realidad en la persona: alma viviente.

El cuerpo físico es temporal, es un cuerpo para vivir en esta dimensión. También el espíritu que tiene la persona es un cuerpo espiritual de otra dimensión, pero el alma, eso es lo que en realidad es la persona, y por eso es que Cristo dice: "¿De qué le vale al hombre si ganare todo el mundo y pierde su alma?" Porque el alma es lo que en realidad es la persona.

Si pierde su alma, perdió todo, perdió la vida, dejó de existir, dejará de existir eternamente, y nadie quiere dejar de existir; si la vida en estos cuerpos mortales es tan buena, cómo será la Vida eterna en un cuerpo eterno, en un cuerpo glorificado, igual al cuerpo glorificado de Cristo nuestro Salvador, y todos tenemos la misma oportunidad de obtener la Vida eterna por medio de Cristo nuestro Salvador.

El mismo Cristo dice: "Mi ovejas oyen mi Voz y me siguen, y Yo las conozco, y Yo les doy Vida eterna, y no perecerán jamás, mi Padre que me las dio es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre," (San Juan, capítulo 10, versos 27 al 30). Por lo tanto, al saber que Cristo tiene la exclusividad de la Vida eterna, venimos a Cristo cuando se predica el Evangelio de Cristo, para lo cual Él dice:

"Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.

El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado." (San Marcos, capítulo 1, versos 15 al 16).

Para eso es que se predica el Evangelio de Cristo: para que nazca la fe de Cristo en el alma de la persona y crea y lo reciba como Salvador y Cristo le dé la Vida eterna; así es como se obtiene la Vida eterna por medio de Cristo nuestro Salvador. Por lo cual toda persona tiene la misma oportunidad.

Es importante confirmar nuestro lugar en la Vida eterna con Cristo nuestro Salvador. "El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado." Todos sabemos que hay una Vida eterna, todos sabemos que hay un salvador, y Su Nombre es: Señor Jesucristo, y todos sabemos que solamente a través de Él podemos obtener la Vida eterna.

Por lo cual se predica el Evangelio para que la persona crea y reciba a Cristo como único y suficiente Salvador. Si oyes hoy Su Voz, no endurezcas tu corazón, tu nombre está escrito en el Cielo, en el Libro de la Vida, y por esa causa estás escuchando el Evangelio de Cristo y na nacido la fe de Cristo en tu alma, para que des testimonio público de tu fe en Cristo recibiéndole como único y suficiente Salvador y Él te dé la Vida eterna.

Vamos a estar puestos en pie para orar por las personas que han venido a los Pies de Cristo en estos momentos, para que Cristo les reciba en Su Reino y les dé Vida eterna. Si falta alguna persona por venir, puede venir a los Pies de Cristo. Los niños de diez años en adelante también pueden venir a los Pies de Cristo, los que están en otras naciones también pueden continuar viniendo a los Pies de Cristo para que queden incluidos en la oración que estaremos haciendo dentro de algunos segundos.

Dios tiene mucho pueblo en la República de Nicaragua, y los está llamando en este tiempo final, y tiene mucho pueblo en toda la América Latina, y los está llamando en este tiempo final, por lo tanto, es una bendición grande para el pueblo latinoamericano en el Reino de Dios en este tiempo final.

Con nuestras manos levantadas a Cristo, al Cielo... mientras llegan algunas personas que veo que vienen caminando. Nuestras manos levantadas a Cristo, al Cielo, nuestros ojos cerrados, repitan conmigo esta oración los que han venido a los Pies de Cristo en estos momentos:

Señor Jesucristo, escuché la predicación de Tu Evangelio y nació Tu fe en mi corazón. Creo en Ti con toda mi alma, creo en Tu primera Venida, creo en Tu muerte en la Cruz del Calvario como el Sacrificio de Expiación por nuestros pecados, creo en Tu Nombre como el único Nombre bajo el Cielo dado a los hombres en que podemos ser salvos.

Reconozco que soy pecador y necesito un Salvador, un redentor. Señor, doy testimonio público de mi fe en Ti, y te recibo como mi único y suficiente Salvador. Te ruego perdones mis pecados y con Tu Sangre me limpies de todo pecado y me bautices con Espíritu Santo y Fuego y produzcas en mí el nuevo nacimiento.

Señor, me encomiendo en Tus manos, sálvame Señor, Te lo ruego en Tu Nombre eterno y glorioso, Señor Jesucristo. Amén.

Y con nuestras manos levantadas a Cristo, al Cielo, todos decimos: ¡La Sangre del Señor Jesucristo me limpió de todo pecado! ¡La Sangre del Señor Jesucristo me limpió de todo pecado! ¡La Sangre del Señor Jesucristo me limpió de todo pecado! Amen.

Cristo les ha recibido en Su Reino, ha perdonado vuestros pecados, y con Su Sangre les ha limpiado de todo pecado, porque ustedes le han recibido como vuestro único y suficiente Salvador. Ustedes me dirán. "Cristo dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura, el que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado."

Ustedes me dirán: "Quiero ser bautizado en agua en el Nombre del Señor Jesucristo, porque Él dijo: ‘El que creyere y fuere bautizado, será salvo.’ ¿Cuándo me pueden bautizar?" Es la pregunta desde lo profundo de vuestro corazón. Por cuando ustedes han creído de todo corazón, bien pueden ser bautizados, y que Cristo les bautice con Espíritu Santo y Fuego y produzca en ustedes el nuevo nacimiento.

El bautismo en agua no quita los pecados, es la Sangre de Cristo la que nos limpia de todo pecado, pero el bautismo en agua es un mandamiento de Cristo dado por Él mismo, y aun cuando Juan el Bautista estaba predicando y bautizando allá en el Jordán, llegó Jesucristo, y entró a las aguas del Jordán, y cuando le toca el turno para ser bautizado por Juan, Juan le dice: "Yo tengo necesidad de ser bautizado por Ti, ¿y Tú vienes a mí para que yo te bautice?" Jesús le dice: "Nos conviene cumplir toda justicia," y entonces lo bautizó. Si Jesucristo, para cumplir toda justicia, necesitó ser bautizado por Juan el Bautista , cuánto más nosotros tenemos necesidad de ser bautizados también.

El bautismo en agua en el Nombre del Señor es a la semejanza de la muerte, sepultura y resurrección de Cristo, esa es la tipología del bautismo en agua, es a la semejanza de la muerte, sepultura y resurrección de Cristo; por eso nos identificamos con Cristo en Su muerte, sepultura y resurrección cuando somos bautizados en agua en Su Nombre.

El bautismo en agua es muy importante y desde el tiempo de los apóstoles hacia acá han estado recibiendo a Cristo como Salvador millones de seres humanos, y siendo bautizados en agua en el Nombre del Señor.

Cuando la persona recibe a Cristo como Salvador, muere al mundo. Y cuando es sumergida en las aguas bautismales, tipológicamente está siendo sepultada. Y cuando es levantada de las aguas bautismales, está resucitando a una nueva vida: a la Vida eterna con Cristo en Su Reino eterno. Tan sencillo es el significado, la tipología, el simbolismo, del bautismo en agua en el Nombre del Señor, y es un mandamiento del Señor Jesucristo que ha estado siendo cumplido, obedecido, desde los días de los apóstoles hacia acá; millones han recibido a Cristo como Salvador y han sido bautizados en Su Nombre, y Cristo les ha bautizado con Espíritu Santo y Fuego y ha producido en ellos el nuevo nacimiento.

Y ahora, nos ha tocado a nosotros en este tiempo final, por lo tanto, bien pueden ser bautizados y que Cristo les bautice con Espíritu Santo y Fuego y produzca en ustedes el nuevo nacimiento. Y ustedes que están en otras naciones, también pueden ser bautizados, y que Cristo les bautice con Espíritu Santo y Fuego y produzca en ustedes también el nuevo nacimiento, y nos continuaremos viendo por toda la eternidad en el Reino glorioso de Jesucristo nuestro Salvador.

Continúen pasando una noche feliz, llena de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador. Dejo al ministro aquí correspondiente, reverendo Carlos Manuel Puerto, para que les indique cómo hacer para ser bautizados en agua en el Nombre del Señor Jesucristo, y en cada país dejo al ministro correspondiente para que haga en la misma forma.

Que Dios les bendiga y les guarde, y continúen pasando una noche feliz, llena de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador.

Dios les bendiga y les guarde.

"CRISTO, EL HIJO DEL HOMBRE PREDICANDO EL EVANGELIO, PORQUE PARA ESTO HA VENIDO."

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