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Muy buenas tardes, amados amigos y hermanos presentes, ministros, colaboradores de ministros, hermanas y hermanos que trabajan en la Obra del Señor presentes, también los que están en otras naciones:

Que la paz de Cristo, el Ángel del Pacto, Sus bendiciones espirituales y materiales, sean con todos ustedes, se haga una realidad en cada uno de ustedes. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

Un saludo muy especial para el misionero Miguel Bermúdez Marín y su esposa Ruth Florez de Bermúdez que está cumpliendo años hoy; felicidades, Ruth, que Dios te bendiga y te guarde y te use cada día más y más en Su Obra junto a tu esposo Miguel Bermúdez Marín.

Vimos el documental del proyecto, de la campaña "Alcemos la voz: paz en Tierra Santa." Tanto con nuestras oraciones, como con el trabajo que se haga, luchamos por la paz en Tierra santa, y por consiguiente por la paz de Israel, del pueblo palestino, de todo el mundo árabe, musulmán, de todos los habitantes del Medio Oriente y del mundo entero; por lo tanto, respalden de todo corazón esa campaña "Alcemos la voz: paz en Tierra Santa."

El día 10 de este mes que se avecina, en cada país se estará llevando a cabo la concentración en el lugar más conveniente correspondiente a cada país, en casi todos los lugares, frente al Congreso de la República y también en otros lugares; en el Congreso de la República cuando no puede ser dentro del Congreso, o cuando no puede ser en la parte afuera, entonces la parte adentro o en las dos formas; y también por medio de la prensa, radio, prensa y televisión, tanto como en noticias por medio de los periodistas enviados por los canales de televisión y por los periódicos, y también pagando espacios en la prensa o en la televisión, o ambas cosas.

Esto es para el día 10 de este mes en curso, y ya hoy estamos a 5, por lo tanto dentro de cinco días ya será la campaña, el domingo estamos a 6, el lunes a 7, el martes a 8, el miércoles a 9 y el jueves a 10; así que, jueves 10 (lo sacan ustedes y lo verifican) será esa actividad.

Y luego tenemos una buena noticia para los ministros, porque no habrá espacio para muchas personas, y estén pendiente a esa noticia que le será confirmada, todavía no se la podemos dar, pero aparten el día 14 de este mes los que están en Ciudad México o en la República Mexicana, aparten esa fecha para estar y recibir esa buena noticia, para el día 14 una actividad especial se está programando, y luego le diremos cuál es la buena noticia.

Por lo tanto, los que estén en Ciudad México y se queden allí entonces se les hará más fácil para estar en esa actividad, o si no, viajan a sus lugares y se cambian de ropas en sus hogares y vuelven rapidito para estar en esa actividad; es solamente para ministros, pero luego les daremos los detalles, si para mañana tenemos los detalles se les hará saber en la actividad; es para la República Mexicana esa noticia, y luego se transmitirá, quizás no en vivo, más adelante después se transmitirá lo que fue esa sorpresa para la República Mexicana. Yo sé que puede faltar lugar en el lugar donde será la actividad, por lo tanto estén a buena hora en el lugar para que puedan conseguir asiento los ministros, ya que es para ministros.

El que no consigue asiento porque ya llegó tarde, no sé, pero después verá por la grabación lo que sucedió. Pero no se preocupen, en la parábola de las diez vírgenes habla de algunos que llegan tarde; pero los que llegan temprano, aparecen como los que son prudentes y hacen todas las cosas a tiempo para estar preparados para esa buena noticia (de la parábola, allá es en la parábola), y cuando hay buenas noticias, pues, todo el mundo quiere estar a tiempo, porque quiere encontrar lugar para estar presente.

Bueno, no vamos a decir que si alguno llega tarde y no puede entrar pertenece al otro grupo, al otro grupo de la parábola, eso es aparte; pero que ya tenemos un ejemplo ahí de que hay un grupo que llega tarde, y entonces es que no hizo los preparativos para estar a tiempo. Algunos dicen: "Bueno, es que se vació una llanta en el camino y por eso no pude llegar." Porque no sacó tiempo extra por si acaso tenía algún problema en el camino, para que pudiera arreglar el problema y llegar a tiempo.

Bueno, también escucharon acerca del proyecto que tiene la Gran Carpa Catedral en Puerto Rico, Cayey, Puerto Rico, de la construcción de su nuevo templo, una Gran Carpa Catedral, con todas las facilidades que debe tener un lugar de esa clase. Ya está muy adelantado ese proyecto, ya casi todos los materiales están, solamente faltan algunas cositas, y también todos los permisos están casi todos listos, y solamente faltan algunos detalles para completarse todo el preparativo; para comenzar, ya casi toda la maquinaria también tiene, porque hasta para colocar un bombillo a 75 pies de altura, que son como 30 metros o más, una escalera no sirve; y si alguien dice que sirve ¿quién se sube en ella? Y son muchos bombillos, y es mucho trabajo, por lo tanto se requiere maquinarias y operarios especializados en esos trabajos y los permisos correspondientes y seguros correspondientes.

Y se ha estado adquiriendo, la Carpa Catedral ha estado obteniendo todos esos equipos, faltan algunos (todavía faltan), pero en el documental vieron ya una parte de los equipos, son muchos, porque para un trabajo como ese se requieren muchos equipos, porque así es como se hace un trabajo de esa categoría, y se avanza a hacer el trabajo. Y mientras en mejores condiciones estén los equipos, mucho mejor.

Y vieron también el material, el acero, las varillas, ya está todo comprado; vieron también las columnas y vigas, que es una sola pieza, un arco desde el piso hasta dar la vuelta arriba, y desde el centro del piso hasta el centro arriba son unos 75 pies de altura, que son unos 30 ó 30 y algo de metros de altura; y estuvieron viendo todo lo que ya está listo, los terrenos ya los han visto, porque si no hay un terreno, entonces no se puede instalar un edificio de esa categoría; o ningún edificio se puede instalar en un lugar donde no tengan el terreno. Pero ya se tiene el terreno, se está pagando, y se tiene ya casi todo el material, el acero, las varillas del piso, todo eso ya se tiene, y solamente faltan algunas cosas que a medida que va pasando el tiempo se va adquiriendo, como sillas, que eso es para lo último, que son bastantes, y también el sistema de alumbrado, el sistema de sonido también, porque todo debe ser lo mejor para el pueblo, siempre pensando en el bienestar del pueblo.

Así piensa la Gran Carpa Catedral y su junta directiva, y eso es lo mejor siempre en toda congregación, en toda iglesia: pensar en el pueblo, porque un templo, un edificio o auditorio para iglesia, es para beneficio del pueblo. Y por beneficio del pueblo fue que Uno murió dos mil años atrás: Jesucristo nuestro Salvador.

Así que, respalden ese proyecto que es muy importante para beneficio de toda la Iglesia del Señor Jesucristo. Y mientras más pronto sea levantado, mucho mejor para todos; así que, en este año y el próximo y en todos los años que falten, hasta que esté levantado ese edificio, se debe hacer el esfuerzo mayor, se debe hacer cada vez el esfuerzo mayor que las personas puedan hacer por amor a Cristo, Su Obra, y ese proyecto correspondiente a este tiempo final.

Si alguno hubiese vivido en el tiempo de Moisés cuando iba a construir el tabernáculo, diría en nuestro tiempo: "Yo sería uno de los que estaría brazo a brazo con Moisés y de los que estaría ayudando," porque le fue dado la oportunidad a todo el pueblo para que ofrendaran para esa construcción. Y también algunos dirían: "Yo, si hubiese vivido en el tiempo de Salomón, hubiera estado brazo a brazo con Salomón, y hubiera colaborado, contribuido, para la construcción de ese templo." Que serían millones de dólares, no crea que salió en un precio bajo; pero ¿para quién es lo mejor? Para Dios. Dice que Dios habitaba en medio del pueblo y que sería una Casa para Dios, para Dios habitar en ella; así como fue el tabernáculo sería el templo que construyó el rey Salomón.

Y desde allí se manifestaría al pueblo, tendría Sus instrumentos también para las labores del ministerio, y también tendría profetas en y bajo la Dispensación de la Ley; y así también es bajo el nuevo Pacto en la Dispensación de la Gracia. Siempre en medio de la Iglesia Dios ha tenido apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros, para la perfección del ministerio y del pueblo (Efesios, capítulo 4, verso 11, y también por ahí en Primera de Corintios, capítulo 12, verso… como el 28 por ahí).

Y la Iglesia del Señor Jesucristo también es un Templo espiritual, formado, siendo creado y siendo construido por el Espíritu Santo con piedras vivas, que son los creyentes en Cristo; así como Cristo es la Piedra del Ángulo, la Piedra principal, los creyentes en Cristo son las demás piedras que forman ese Templo, ese edificio, un Templo para Dios morar. Y Dios mora en medio de Su Iglesia, y cada creyente en Cristo como individuo es un templo espiritual también, y Dios mora en ese templo espiritual, en el alma, en el corazón de cada creyente en Cristo.

Es que a todo lo que Cristo es heredero, también lo son los creyentes en Cristo. Cristo también dijo que Él era un Templo, ¿cuándo lo dijo Cristo? En el capítulo 2, versos 14 al 23 de San Juan, cuando está allá frente al templo, y dice: "Destruyan este Templo, y en tres días Yo lo levantaré." Todos pensaron que estaba hablando del templo de piedras, que también iba a ser destruido, y le dicen: "En cuarenta y seis años fue construido, levantado este templo" (fue levantado, construido por el rey Herodes; no lo construyó el rey Salomón, no lo construyó un descendiente del rey David, fue un rey gentil); y todos decían: "¿Y ahora tú dices que destruyamos este templo, y en tres días tú lo vas a levantar?"

Eso era para muchas personas una conspiración en contra del templo, y era algo muy malo la interpretación que le dieron, aunque Jesús también decía que el templo iba a ser destruido, lo dijo más adelante, por cuanto no conocieron el día de la visitación de ellos que era la visitación de Dios en carne humana en la persona de Jesús; no conocieron a Dios en medio del pueblo, vestido de carne humana, dentro de ese templo humano. Ellos no entendían, ni aun los discípulos, pero cuando Jesús fue crucificado y al tercer día se levantó de entre los muertos, entonces comprendieron que hablaba de Su cuerpo como Templo de Dios, que sería destruido y en tres días sería levantado, sería resucitado.

Y así, por cuanto Cristo dice que Él es un Templo, también los creyentes en Cristo son un Templo espiritual. Dice San Pablo: "¿No sabéis que sois templos de Dios y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?" Eso está por Primera de Corintios, y... eso lo pueden buscar ustedes... permítanme ver si les consigo rápidamente, puede estar por el capítulo 2 ó 3, si alguien lo tiene listo… ¿cuál? [3:16]… estábamos bien entonces, 16 en adelante dice:

"¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?

Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es."

Y ahora, vean, el que destruye el Templo de Dios, la Iglesia del Señor Jesucristo, a través de las edades, tiene una sentencia de destrucción para él o para el grupo o instituciones que persigan y destruyan a la Iglesia del Señor Jesucristo; así como para los que persigan y destruyan al pueblo hebreo también, dice: "El que te bendiga, será bendito; y el que te maldiga, será maldito."Eso es aplicado al pueblo hebreo y también a la Iglesia del Señor Jesucristo, esa bendición está para el pueblo hebreo y para la Iglesia del Señor Jesucristo.

Y ahora, podemos ver otras Escrituras que nos dice: "Yo soy la Luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, mas tendrá la luz de la vida." Eso está por San Juan, capítulo 8, verso 12; y también San Juan, capítulo 1, versos 1 en adelante, dice:

"Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.

En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció.

A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.

Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios."(San Juan, capítulo 1, versos 9 al 13).

Y el Verbo que era con Dios y era Dios se hizo carne:

"Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad." (San Juan, capítulo 1, verso 14).

Y en el capítulo 1, verso 1 en adelante también dice:

"En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

Este era en el principio con Dios.

Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres."

Y ahora, todas esas Escrituras nos hablan de Cristo, y a todo lo que Cristo es heredero, todo lo que Cristo es, también lo son los creyentes en Cristo: Él dice que Él es la Luz del mundo, y entonces dice: "Vosotros sois la luz del mundo," también en otro lugar; y Él es también Rey, Rey de reyes y Señor de señores, y dice la Escritura en Apocalipsis, capítulo 1, verso 1 al 9, Apocalipsis, capítulo 5, verso 7 al 11, y Apocalipsis, capítulo 20, versos 4 al 6, que los creyentes en Cristo han sido lavados con la Sangre de Cristo, han sido redimidos y han sido hechos para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la Tierra.

Eso corresponde a todos los creyentes en Cristo nacidos de nuevo, esa es la simiente de Abraham espiritual; la simiente de Abraham según la carne es el pueblo hebreo, y muchos de los creyentes en Cristo de diferentes edades también son, según la carne, hijos de Abraham; pero hay otros que ni siquiera son primos según la carne, pero son creyentes en Cristo, y por consiguiente es la descendencia, la simiente espiritual de Abraham, que tienen la fe de Abraham.

Por la fe son hijos de Abraham, eso está por ahí por el capítulo 3 de Gálatas, ahí lo encuentran. Y se lo vamos a leer para que lo tengan claro, para que sepan por qué son descendientes de Abraham. Gálatas 3, hay dos lugares donde se encuentra. Primero Gálatas, capítulo 3, verso 26 al 28, dice:

"…pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.

Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.

Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa."

Toda promesa que le fue dada a Abraham la heredan los creyentes en Cristo, que son hijos de Abraham por la fe en Cristo. El capítulo 4, verso 1 en adelante dice, de Gálatas también:

"Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo; sino que está bajo tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre.

Así también nosotros, cuando éramos niños, estábamos en esclavitud bajo los rudimentos del mundo.

Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.

Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! (Recuerden que ‘Abba’ significa ‘Padre’).

Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo."

Los creyentes en Cristo son herederos de Dios por medio de Cristo, sin Cristo la persona no es heredera de Dios en nada.

Lo único que tiene seguro una persona, que es un incrédulo, es un lugar que cuando sabemos y alguien piensa en ese lugar, encuentra que aquí está fresquecito el lugar. Ese lugar donde Cristo dice que fue el hombre rico, que estaba tan caliente que deseaba solamente el dedo de Lázaro mojado en agua para que lo colocara en su lengua; y ni siquiera tuvo la contestación positiva de esa petición tan sencilla. Porque allí ni el dinero que él tenía en la Tierra servía; allí no hace falta dinero, y mucho menos en ese lugar; ni títulos, el título no le sirve en ese lugar a los que van allí. Ni en el Cielo tampoco, el sistema o forma de vida en esos lugares, tanto en el Paraíso como en el lago de fuego o infierno, es diferente.

Pero los que trabajan en la Obra del Señor están almacenando tesoros allá en el Cielo, y donde está el corazón de la persona, ahí esta su tesoro. Hay otros que tienen sus tesoros almacenados en donde lo almacenó el hombre rico; pero hay personas que están almacenando sus tesoros ¿dónde? En el Cielo: "Haceos tesoros en el Cielo, donde ladrones no minan, ni la polilla ni el orín corrompen."Y fue un consejo del Señor Jesucristo, por lo tanto, todo consejo, todo deseo del Señor, es un mandamiento para los creyentes en Cristo.

En la Tierra todos los ricos quieren asegurar su dinero, sus tesoros, y lo mueven de un sitio a otro, y cuando hacen eso, después se dan cuenta que en el otro lugar también hay problemas; no tienen lugar seguro para almacenar sus riquezas. Solamente hay un lugar seguro: es en el Reino de Dios, en el Reino de Cristo, al cual han sido aconsejados todos los creyentes en Cristo para que almacenen allí, hagan tesoros allí en el Cielo, trabajando en la Obra del Señor en todas las formas.

Por lo tanto, la recompensa, el tesoro que va a tener cada creyente en Cristo, será de acuerdo al tesoro que haya almacenado allí, a la labor que haya hecho en el Reino de Cristo. Apocalipsis, capítulo 22, verso 12, dice:

"He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo (¿para qué?), para recompensar a cada uno según sea (¿qué?) su obra."

Ahora hemos visto que a todo lo que Cristo es heredero, lo son también los creyentes en Cristo. Él es heredero al Reino de Dios y por eso se sentó en el Trono de Dios, y los creyentes en Cristo son reyes también, son los herederos del Reino de Dios. Él es Sacerdote, Sumo Sacerdote, y los creyentes en Cristo son sacerdotes también, del orden de Melquisedec; y los creyentes en Cristo son reyes del orden de Melquisedec también, del orden celestial, orden que va a ser establecido en la Tierra; va a ser restaurado ese orden divino, y Dios va a andar en medio de Su pueblo nuevamente. Y su capital será Jerusalén, y el Distrito Federal todo el territorio de Israel, vean, una bendición grande viene para el pueblo hebreo.

Y con Cristo vendrán todos los creyentes que serán transformados, los que estarán vivos en el Día Postrero y los que permanezcan vivos hasta la resurrección. Por lo tanto, no se desanimen, recuerden que falta poco tiempo, no sabemos cuánto tiempo, días, meses, años, pero lo importante es que sabemos que es para el Día Postrero y estamos en el Día Postrero.

Por lo tanto, cuide su cuerpo, y esté firme en la fe en Cristo. Si se va, regresará, pero ya no tendrá la oportunidad de seguir almacenando tesoros allá en el Cielo, porque ya estará en el Cielo; ya almacenó lo que iba a almacenar; y estando allá dirá: "¡Oye! pero si esto es así, yo hubiera hecho más en la Obra del Señor." Pues es así; ya visitó a los que están allá el reverendo William Branham, y dijo cómo era; por lo tanto él pensó: "Si esto es así…," él pensó que hubiera hecho más de lo que hizo. Y eso pensamos estando aquí, porque estando allá cualquiera lo piensa porque ve cómo es allá. Pero por la fe (tiene que ser una obra de fe), por la fe sabiendo que es así porque está en la Escritura, trabajamos en la Obra del Señor por amor a Cristo, sin nadie obligarnos, sino conociendo por medio de la predicación, por medio del Evangelio, por medio de la Palabra del Día Postrero, cómo son las cosas en el Programa de Dios, cuál es el Programa de Dios para este tiempo y cómo trabajar en el Programa Divino.

En todo aquello que está prometido que Dios hará para el Día Postrero, ahí trabajando con Amor divino y con fe, para que se materialice todo lo que Dios ha prometido. Porque así como Dios no hacía nada a menos que fuera por Cristo, ahora Jesucristo en Espíritu Santo en medio de Su Iglesia no hace nada a menos que sea a través de Su Iglesia, para lo cual tiene diferentes instrumentos en Su Iglesia.

Por ejemplo, cuando Moisés estaba trabajando en la Obra de Dios, era Dios el que estaba trabajando pero a través del velo de carne llamado Moisés. Cuando trabajaba a través del sumo sacerdote Aarón, era Dios a través del sumo sacerdote; cuando trabajaba a través de alguno de los profetas, era Dios pero a través de un hombre, un velo de carne, porque Dios obra por medio del ser humano, el ser humano es el socio de Dios: "Porque no hará nada el Señor sin que revele Sus secretos (¿a quién?) a Sus siervos Sus profetas." Y de ahí pasa al pueblo toda esa revelación, ese conocimiento, y el pueblo entonces trabaja, se mueve en ese Programa Divino. No es que cada persona actúa por su propia cuenta, a su manera, salga bien o mal, no; hay una dirección divina del Espíritu Santo en medio de la Iglesia para cada edad, y por consiguiente, para nuestro tiempo también hay un Programa Divino que está señalado en la Palabra de Dios.

Por lo tanto, en todo lo que Dios ha prometido hacer en el Día Postrero, trabajamos para que se haga una realidad. Cristo no hará nada a menos que sea por medio de Su Iglesia, porque esas son las manos y la boca de Cristo, porque Él no tiene Su cuerpo físico aquí en la Tierra, está en el Cielo, en el Trono de Dios, ya glorificado. Para trabajar con cuerpo físico aquí en la Tierra tiene que ser con cuerpos humanos que estén viviendo aquí en la Tierra, que hayan nacido aquí en la Tierra; y yo soy uno de ellos, ¿y quién más? Pues cada uno de ustedes también, son todos los miembros del Cuerpo Místico de Cristo los instrumentos de Cristo en Su Obra a través de las diferentes etapas de la Iglesia del Señor Jesucristo en la Dispensación de la Gracia.

Y ahora, vean ustedes, Cristo en una ocasión dijo: "Yo soy la vid verdadera. Mi Padre es el labrador." Y también dijo: "Vosotros sois los pámpanos." Los pámpanos son las ramitas esas que le salen a la planta de uva, y Cristo es esa Vid que comienza allá en las raíces, ese tronco que sube y que sigue creciendo y de Él surgen diferentes ramas. Como Cuerpo Místico, la Iglesia como Cuerpo Místico es… son esas ramas, es ese cuerpo de ramas que tiene diferentes ramificaciones, diferentes ramas; las ramas son las edades, donde está el fruto, donde están los hijos e hijas de Dios que nacen en esa planta de uvas, en esa Vid; esa es la Iglesia que surge el fruto, porque es a través de la Iglesia que Cristo se reproduce en muchos hijos e hijas de Dios.

También podemos ver que los creyentes en Cristo son parte de la Vid, son, como individuos, el fruto de edad en edad, en cada rama que ha surgido de Cristo, esa Vid verdadera desde las raíces, todo el tronco, y ese tronco que sube, sigue subiendo y va llevando diferentes ramas hasta que llega a la parte alta, y la parte alta también lleva fruto, la parte alta es nuestro tiempo.

Y ese es el fruto que madura primero, porque es la parte alta la que está más cerca del sol, y la que está más cerca del Sol de Justicia, Cristo, el Sol de Justicia para la Venida del Señor, es nuestro tiempo, a la cual le da más fuerte el Sol revelado en el Día Postrero. Cristo revelándose en el Día Postrero dándonos Su Palabra revelada, está alumbrando y dándole el calor necesario para madurar el fruto que está en la parte alta de la Vid verdadera.

Y así también es en la planta trigo, pues Cristo dijo: "Si el grano de trigo no cae en tierra y muere (Cristo es ese grano de trigo, la Simiente, la Semilla original)… Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, él solo queda; pero si cae en tierra y muere, mucho fruto lleva." (San Juan, capítulo 12, verso 24). Cristo es el grano de trigo, la Simiente original, y murió, y resucitó glorificado, está en el Trono de Dios; y en el Día de Pentecostés surgió, nació, la planta de trigo: es la Iglesia del Señor Jesucristo, y por la unión de Cristo y Su Iglesia, recuerden que Él dijo: "Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo." ¿Cómo estaría? En Espíritu Santo. (San Mateo, capítulo 28, verso 20).

El Día de Pentecostés descendió en Espíritu Santo, pues Él dijo que volvería, y ahí nació la Iglesia del Señor Jesucristo por medio de la unión de Cristo y Su Iglesia, la cual ha ido creciendo de edad en edad y ha estado llevando el fruto, que son hijos e hijas de Dios, granos de trigo, iguales al grano de trigo que fue sembrado, esa es la reproducción del grano de trigo por medio de la planta de trigo, la Iglesia del Señor Jesucristo; y por consiguiente, esos son los hijos e hijas de Dios.

En la parábola del trigo y de la cizaña también nos habla de que el trigo son los hijos del Reino, que sembró el Hijo del Hombre. Y ahora también nos habla de otra planta, pero que nadie la quiere en su patio porque es un problema: la cizaña, y dice que la cizaña son los hijos del malo, y el que la sembró es el diablo. Así que, nos muestra que hay buena siembra: trigo, y que hay otra siembra que sembró el enemigo de Dios: cizaña, hijo del malo, dice Cristo.

Por eso encontramos que hay esa lucha, como la hubo en el Cielo en donde se rebeló el diablo y sus ángeles contra Dios, al rebelarse contra Cristo, y hubo una lucha en donde el Arcángel Miguel con Sus huestes celestiales, juntamente con Gabriel, pelearon contra el diablo y fue echado en tierra, fue vencido.

Pero la lucha, la batalla, la guerra en el Cielo, bajó aquí a la Tierra entre los seres humanos, por eso la lucha que hay en la Tierra; pero todo eso va a terminar en una gran victoria para Cristo y Su Iglesia, para Cristo y las huestes celestiales que están dirigidas por Cristo. Así que, lo importante es qué será el final, y el final será la victoria de Cristo contra el enemigo.

Y ahora, Cristo también es el Árbol de la Vida desde el Génesis, el Árbol de la Vida. Pero hubo otro árbol allá: el árbol de la ciencia del bien y del mal, que es el maligno, y que dio del fruto a Eva, y no vamos a explicar estas cosas ahora.

Y ahora en el Génesis... (eso fue en Génesis, capítulo 2 y capítulo 3)... y ahora en Apocalipsis, capítulo 2 también, verso 7, dice:

"Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios."

Esto es Cristo dándole de Sí mismo, porque Cristo es el Árbol de la Vida, dándoles de Sí mismo a los creyentes en Él, recuerden que Él dijo: "El que no coma mi carne y beba mi Sangre, no tiene vida permaneciente en sí." Creyendo en Cristo con toda nuestra alma, en Su Venida, Su muerte en la Cruz del Calvario, Su resurrección, Su Obra de Redención en la Cruz del Calvario, todo esto, estamos comiendo de Cristo y lo tipificamos cuando tomamos la Santa Cena, comemos el pan y tomamos el vino, tipo y figura ambos del cuerpo y la Sangre de Cristo.

Y para el Día Postrero, Cristo también nos dará de Sí mismo, y eso cuando sea la adopción física estará Cristo dándonos un cuerpo glorificado igual al que Él tiene, y la inmortalidad física, y en lo espiritual ya nos ha dado eso al darnos Su Espíritu y darnos un cuerpo angelical y darnos Vida eterna: nuestra alma tiene Vida eterna. Y el Espíritu, que está de parte de Cristo en nosotros que, Él ha colocado, tiene Vida eterna también, porque ya fue adoptado espiritualmente; tenemos la adopción espiritual, pero nos falta la adopción física que será nuestra transformación, la redención de nuestro cuerpo. Y entonces tendremos doble porción de adopción: la espiritual, con el cuerpo espiritual y cuerpo teofánico, espiritual, angelical; y la segunda parte: cuerpo físico glorificado igual al cuerpo físico glorificado de Cristo nuestro Salvador.

Y entonces seremos todos jóvenes, inmortales, sin una cana ni una arruga en el rostro, y con toda la fuerza y el poder que tiene Cristo, lo tendremos también nosotros; y jóvenes para toda la eternidad, por lo tanto no tenemos que preocuparnos por la edad, porque estando en el cuerpo físico glorificado, cuando nos veamos a los mil años, diremos: "Estoy intacto, tal y como cuando fue el primer día que recibí el cuerpo glorificado." Y cuando pase un millón de años, diremos también al mirarnos en el espejo: "Estoy igualito a cuando recibí este cuerpo glorificado; valió la pena entrar al nuevo Pacto, valió la pena creer en Cristo." Cuando estemos glorificados será que comprenderemos el total valor de haber recibido a Cristo como nuestro Salvador.

Ahora es por fe, creyendo en lo que está en la Palabra, pero después experimentaremos físicamente lo que fue haber recibido a Cristo como nuestro Salvador, tendremos el fruto, el resultado de haber creído en Cristo como nuestro único y suficiente Salvador, lo palparemos.

Así que, vale la pena ser un creyente en Cristo, pertenecer a la Familia de Dios como hijos e hijas de Dios, ser la Familia de Dios, y por consiguiente los herederos y coherederos, herederos de Dios y coherederos con Cristo porque son los hijos, la familia, los herederos. Así es la Familia de Dios: herederos de la Vida eterna, herederos del Reino de Dios, herederos del Reino de David, herederos del planeta Tierra completo y de todo el Universo, ¿por qué? Porque Cristo es el heredero de todo, y nosotros somos coherederos con Cristo nuestro Salvador.

El es el buen Árbol, el Árbol de la Vida, y los creyentes en Cristo son también árboles buenos. Y Cristo creyó todo lo que el Padre dijo, y todo lo que le decía que hiciera, Él lo hacía; y conforme a lo que el Padre revela a Cristo, Cristo desde Su Trono hace conforme al pensamiento divino, y los creyentes en Cristo hacen conforme al pensamiento de Dios por medio de Cristo que está escrito en Su Palabra, y está expresado por medio de Sus diferentes mensajeros de edad en edad; así es para nuestro tiempo también.

Siempre Él ha tenido personas conforme a Su corazón, para bendición de Su Iglesia. Los creyentes en Cristo son los buenos árboles, y la Iglesia del Señor es el buen Árbol como Cuerpo Místico de creyentes.

Y para el Día Postrero viene la siega, y todo árbol que no da buen fruto será cortado y echado en el fuego; pero todo árbol que da buen fruto es árbol bueno, y por consiguiente será bendecido, serán transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero. Han recibido la invitación, porque son bienaventurados los que son convidados a la Cena de las Bodas del Cordero (Apocalipsis, capítulo 19, verso 1 al 10); y San Mateo, capítulo 13, versos 30 al 43, fue lo de la parábola del trigo y de la cizaña; y también capítulo 3, verso 10 al 17, por ahí, de San Mateo, lo que nos dice Juan el Bautista que Jesucristo es el que tiene Su aventador en Su mano y que apartará la paja, la cual será echada en el fuego, será quemada; y tomará el trigo y lo colocará en el alfolí, en el Alfolí de Dios.

Y ahora en Mateo, capítulo 7, verso 15 al 20, nos dice, nos habla del buen árbol, y vean cómo nos habla aquí. Dice:

"Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.

Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?

Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos.

No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.

Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego.

Así que, por sus frutos los conoceréis."

Muchas personas no han comprendido completamente que la señal de que una persona ha recibido el Espíritu de Cristo es que oye y cree la Palabra, y la sigue. Cristo mismo dijo: "Mis ovejas oyen mi voz y me siguen; y Yo les doy vida eterna; y no vendrán a condenación, mas han pasado de muerte a vida."

Dice: "Mi Padre que me las dio es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de Mi Padre." Nadie las arrebatará de la mano del Padre, desde antes de la fundación del mundo están en la mente de Dios, y está señalado conforme al Programa Divino en la mente de Dios desde antes de la fundación del mundo, la muerte de Cristo en la Cruz del Calvario; por eso dice que el Cordero fue sacrificado desde antes de la fundación del mundo, desde la fundación del mundo, ¿cómo fue eso? Si Él nació en Belén de Judea hace unos dos mil años atrás, pero en la mente de Dios ya eso era una realidad, fue pensado por Dios para llevarse a cabo la Obra de Redención de todas esas almas, de esas personas que están escritas en el Cielo en el Libro de la Vida del Cordero desde antes de la fundación del mundo. Dios es un Dios organizado, que hace las cosas correctamente, bien organizadas, y nadie le tiene que decir cómo pensar o cómo hacer las cosas, Él sabe lo que tiene que hacer, y lo que Él hace es lo mejor. Por eso no cambia de parecer nunca; si cambiara de parecer, entonces no sería Dios.

Él tiene un Programa en donde algunas veces algunos pueden pensar que está contradiciéndose, pero no es así. Él puede extender Su misericordia, y cuando la extiende, ya, vean, es por la misericordia, por amor a los escogidos, que Dios puede acortar los días, por amor a los escogidos también puede alargar los días, como en el tiempo de Noé, por amor a los escogidos la paciencia de Dios puede alargar el tiempo.

Por amor a los escogidos, por los escogidos, vean ustedes, se tomó unos cien años, ciento veinte años, la construcción del arca, porque si lo destruía antes desde que se lo dijo a Noé, Noé y su familia también morirían en el diluvio. Pero la paciencia de Dios fue por amor a Noé y su familia, por amor a todos los que iban a entrar al arca.

También por amor a los que se arrepienten, como pasó en Nínive, Dios alargó los días; no que no iba a destruir a Nínive, más adelante los destruiría, pero en el tiempo de ese rey y de los que estaban allí, que se arrepintieron, Dios no destruiría a Nínive, lo cual era una sentencia para ser ejecutada cuarenta días después que Jonás predicara que Dios iba a destruir a Nínive, el cual decía: "Dios va a destruir a Nínive dentro de cuarenta días,"pero por cuanto se arrepintieron, entonces Dios en Su amor y paciencia le extendió un poco más de tiempo. Dios difiere Su ira por amor a Su Nombre, porque Él es un Dios misericordioso, que se arrepiente del castigo cuando las personas se arrepienten de sus pecados; así es para individuos y para pueblos también.

Y ahora, nos habla del árbol bueno, hemos visto que son las personas que creen la Palabra y la ponen por obra. El mismo Cristo dijo, hablando acerca de esas personas: "El que es de Dios, la voz de Dios oye." Por lo tanto, la identificación de un creyente en Dios, en Jesucristo, y que tiene el Espíritu de Cristo, es que oye la Palabra y la sigue, la Palabra para su tiempo, el mensaje de su tiempo, de su edad y de su dispensación.

EL BUEN ÁRBOL; y entonces lleva fruto, trabajando y viviendo conforme a la Palabra y trabajando en la Obra de Dios para el tiempo en que le toca vivir. Y ahí se ven las obras, como Cristo, decía que Él no hacía nada de Sí mismo sino que las obras que el Padre le mostraba, las cosas que le mostraba el Padre, esas eran las que Él hacía; por eso decía: "Si no creen en mí, crean a las obras, porque ellas son las que dan testimonio de mí." Daban testimonio de que Él era el Mesías, de que Él era el Rey de Israel. Y las obras dan testimonio de quién es la persona.

Por lo tanto, trabajando en la Obra del Señor, en lo que Él prometió que hará en el Día Postrero, son identificados los creyentes en Cristo, y esas obras dan testimonio de quiénes son esas personas: son las personas a través de las cuales Dios realizaría las cosas que Él prometió hacer en el Día Postrero. Y tiene diferentes personas, instrumentos, para hacer diferentes cosas, y a todos en conjunto como Cuerpo Místico para hacer la Obra de Dios por medio de Cristo en Espíritu Santo en medio de Su Iglesia, usando diferentes miembros de la Iglesia del Señor Jesucristo.

EL BUEN ÁRBOL, como Iglesia, como Cuerpo Místico es la Iglesia del Señor Jesucristo de edad en edad; como individuos, cada creyente en Cristo.

Ha sido para mí una bendición grande estar con ustedes en esta tarde, dándoles testimonio de: "EL BUEN ÁRBOL." Cristo es el buen Árbol, el árbol de la Vida, y cada creyente en Cristo es el buen árbol, hombre o mujer, creyente en Cristo, son los buenos árboles que estarían en la Casa de Dios; que estarían junto a aguas de reposo, eso lo dice el Salmo 1, que es un Salmo muy importante el cual se cumple en cada creyente en Cristo. Las Aguas de Reposo, el Espíritu de Cristo, el Espíritu Santo, del cual Cristo dijo en San Juan, capítulo 7, verso 37 al 39; el gran día de la fiesta de los tabernáculos se puso en pie y dijo allí en el templo:

"Si alguno tiene sed, venga a mí y beba…

Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado."

Ahora, vean cómo nos dice Salmo 1, del 1 al 6, dice:

"Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,

Ni estuvo en camino de pecadores,

Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;

Sino que en la ley de Jehová está su delicia,

Y en su ley medita de día y de noche.

Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,

Que da su fruto en su tiempo,

Y su hoja no cae;

Y todo lo que hace, prosperará.

No así los malos,

Que son como el tamo que arrebata el viento.

Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio,

Ni los pecadores en la congregación de los justos.

Porque Jehová conoce el camino de los justos;

Mas la senda de los malos perecerá."

Ese Salmo es bien importante y es profético también, tiene la parte profética, que es bien importante.

Y ahora, como árboles de Dios en la Iglesia del Señor Jesucristo junto a aguas de reposo, que es el Espíritu Santo, que nos da reposo, que ha producido el nuevo nacimiento y que nos ha colocado en el Reino de Dios, el Reino de Cristo, con las primicias del Espíritu y nos ha dado el cuerpo espiritual llamado ‘ángel del Señor’ que tiene cada persona; y luego esperando la segunda parte de la adopción, que será el cuerpo físico, inmortal, incorruptible y glorificado.

Que las bendiciones de Cristo sean sobre todos ustedes, árboles buenos, árboles del plantío de Dios, en la Casa de Dios, la Iglesia del Señor Jesucristo; y adelante trabajando en la Obra del Señor, siguiendo la Palabra, siguiendo el Programa Divino correspondiente a nuestro tiempo; que las bendiciones de Cristo, el Ángel del Pacto, sean sobre todos ustedes y sobre mí también.

Continúen pasando una tarde feliz llena de las bendiciones de Cristo, ustedes que están aquí presentes y los que están en otras naciones. Y mañana continuaremos, continuaremos con el tema de mañana que será: "TIEMPO DE ANGUSTIA," pero vamos a ver cómo escapar de ese tiempo de angustia.

Si quieren estudiarlo durante la tarde y la noche, el pasaje con el cual comenzaremos está en el capítulo 21, verso 25 al 36. Hay una forma de escapar: como Noé escapó del diluvio, vamos a escapar de la gran tribulación.

Y mañana estudiaremos, recuerden que los domingos es estudio bíblico, para estudiar la Escritura, la Palabra, y por eso se toma un poquito más de tiempo yendo de una Escritura a otra, porque es estudio bíblico la predicación siempre de los domingos, exceptuando algunas veces que es un mensaje evangelístico, pero con todo y eso, es un estudio bíblico porque se estudia la Escritura y se da a conocer lo que es el Evangelio de Cristo que es poder de Dios para salvación para judíos y griegos, para todos los seres humanos.

Bueno, dejo con ustedes al reverendo Andrés Cruz Gallego para él continuar y finalizar nuestra parte, o esta actividad de esta ocasión.

Mientras él llega, quiero decir una cosa: Dios cuenta con Jesucristo, y Jesucristo cuenta conmigo, ¿y con quién más? Con cada uno de ustedes también, ministros presentes y hermanos de las diferentes congregaciones creyentes en Cristo en la República Mexicana y en todas las naciones.

Bueno, ya lo tenemos por aquí al reverendo Andrés Cruz Gallego, por lo tanto lo dejo con ustedes en estos momentos para finalizar esta reunión de ministros de hoy sábado, primer sábado del mes, que siempre se lleva a cabo y se transmite de algún país, y hoy le ha tocado a la República Mexicana, y al Estado de Tabasco y a la ciudad de Villahermosa y a la congregación aquí presente; y a todos los que han venido de otras congregaciones, ministros y hermanos de diferentes congregaciones.

Bueno, que Dios les continúe bendiciendo, ya tenemos al reverendo Andrés Cruz Gallego con ustedes.

"EL BUEN ÁRBOL."

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