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Muy buenas tardes nuevamente, amados amigos y hermanos presentes y los que estén a través de internet o algún otro medio de comunicación, que las bendiciones del Ángel del Pacto, Cristo, sean sobre cada uno ustedes.

Encontramos en Efesios, capítulo 2, verso 21, que el apóstol Pablo dice:

"... en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor..."

El Eterno Dios, a través de la raza humana ha ordenado construir templos, tabernáculos, carpas, y así por el estilo, en los cuales esta tipificado el ser humano; y también la Iglesia del Señor Jesucristo.

Cada persona como individuo es un templo santo para Dios, y por eso se predica el Evangelio de Cristo y se les pide a las personas que pasen al frente para recibir a Cristo como Salvador para que Cristo entre en sus corazones, porque cada persona es un Templo espiritual para Dios morar en él; así también es la Iglesia del Señor Jesucristo, un Templo espiritual compuesto por muchos seres humanos que han recibido a Cristo como único y suficiente Salvador, para Dios morar en medio de ese Templo espiritual que es la Iglesia del Señor Jesucristo compuesto por los creyentes en Cristo.

Encontramos que todo templo tiene atrio, lugar santo y Lugar Santísimo, así fue dado por Dios cuando Moisés construyó el tabernáculo allá en el desierto, y también encontramos que cuando Salomón construyó el templo fue de esa manera; porque siendo que tipifica al ser humano, el ser humano siendo un templo para Dios tiene atrio, que es su cuerpo físico, tiene lugar santo, que es su espíritu, y tiene Lugar Santísimo, que es el alma de la persona, tipificada el alma en el corazón de la persona, por lo cual se le pide al ser humano que le dé su alma, su corazón, a Cristo para Cristo morar en su alma, en su corazón; porque ese es el lugar santísimo del templo espiritual, que es el ser humano. Y como Dios moró en el tabernáculo que construyó Moisés en el Lugar Santísimo donde estaba el Arca del Pacto y por consiguiente las tablas de la Ley, la Palabra de Dios, así es en el ser humano: en el corazón está la Palabra de Dios, ahí está la fe, ahí está todo lo que recibe de parte de Dios y por consiguiente ese es el lugar de morada para Dios, ese es el asiento, la silla, el trono de Dios en el ser humano.

Así también en la Iglesia del Señor Jesucristo encontramos que hay Atrio, Lugar Santo y Lugar Santísimo: el Atrio es desde Adán hasta Cristo; el Lugar Santo de Cristo y los apóstoles hasta este tiempo final; y de este tiempo final comienza el Lugar Santísimo del Templo espiritual de Cristo, de Su Iglesia, compuesta por todos los creyentes en Cristo de este tiempo final, para en algún momento ser dedicado a Dios para Dios morar en Su Iglesia en toda Su plenitud, como entró al tabernáculo que construyó Moisés y al templo que construyó Salomón en aquella luz y Columna de Fuego, encontramos que entrará al Templo espiritual, a Su Iglesia, en este tiempo final, y eso será la Segunda Venida de Cristo a Su Iglesia. Tan sencillo como eso.

Y para el ser humano, para el creyente en Cristo, como individuo, eso será la transformación de cada creyente en Cristo, porque Cristo entrará en la persona en toda Su plenitud y transformará nuestros cuerpos en Su Venida en este tiempo final, y entonces todos seremos a imagen y semejanza del Señor Jesucristo nuestro Salvador.

Ahí podemos ver el misterio del nuevo templo como individuo, que es el creyente en Cristo, del nuevo Templo como Cuerpo Místico de creyentes, que es Su Iglesia.

Recuerden que Cristo dijo en una ocasión frente al templo allá en Jerusalén en el capítulo 2 de San Juan: "Destruyan este templo y en tres días Yo lo levantaré." Pensaban que estaba hablando del templo de piedras y le dicen: "En cuarenta y seis años fue construido este templo y Tú ahora dices que en tres días lo vas a levantar." Él, dice la Escritura, que no hablaba del templo aquel de piedras, sino que hablaba de Su cuerpo como Templo espiritual, como Templo humano, porque el Templo humano de Dios es Jesucristo, donde Dios moraba en toda Su plenitud.

Cuando Cristo murió y resucitó, entonces los discípulos, los apóstoles, comprendieron que les hablaba de Su cuerpo como Templo espiritual, por eso Él decía también: "Uno mayor que el templo esta aquí con ustedes." El templo humano, la persona como templo humano, es mayor que un templo de piedras; porque Dios mora en el ser humano y desde ahí reina en la vida del ser humano.

"EL MISTERIO DEL NUEVO TEMPLO."

El misterio del nuevo Templo como ser humano es usted y soy yo.

Que Dios les bendiga y les guarde y nos ayude a todos como templo de Dios, a ser un templo santo en el Señor y la Iglesia del Señor Jesucristo como Templo espiritual donde mora Dios y donde Él tiene también los templos humanos que son los creyentes en Cristo.

Continúen pasando una tarde feliz, y que Dios les bendiga y les guarde, y les use grandemente en Su Obra en este tiempo final.

Dejo con ustedes por aquí al ministro reverendo Silva para continuar y finalizar.

Dios les bendiga y les guarde a todos.

"EL MISTERIO DEL NUEVO TEMPLO."

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