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Muy buenas noches, amables amigos y hermanos presentes aquí en San José, Costa Rica; es para mí un privilegio grande estar con ustedes en esta ocasión, para compartir con ustedes unos momentos de compañerismo alrededor de la Palabra de Dios y Su Programa correspondiente a este tiempo final.

Leemos en Habacuc, capítulo 2, verso 20, un verso muy importante que nos dice:

"Mas Jehová está en su santo templo; calle delante de él toda la tierra."

"EL TEMPLO DE DIOS."

Es nuestro tema para esta ocasión.

Y que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

A través de la historia bíblica, desde el Génesis hasta el Apocalipsis, podemos ver y entender que en el Cielo hay un Templo, un Templo celestial y hay un orden celestial llamado el Orden de Melquisedec, un orden Sacerdotal del cual el Sumo Sacerdote celestial es llamado Melquisedec, el cual le apareció a Abraham en el capítulo 14 del Génesis cuando Abraham regresaba de la victoria que había obtenido en contra de unos cinco reyes que se habían llevado a Lot, su familia y personas que vivían allá en Sodoma y Gomorra, se las habían llevado cautivas, y Abraham cuando lo supo salió por su sobrino Lot para libertarlo, y obtuvo la victoria; Dios le dio la victoria, sobre esos reyes, pues Abraham se fue con todos sus siervos y con sus confederados vecinos que eran amigos de él, y obtuvo la victoria, él trajo a los cautivos libres y le apareció Melquisedec y le dio pan y vino a Abraham y Abraham pagó a él los diezmos de todo, el diez por ciento de todo lo que había obtenido, y dice que ese fue Melquisedec, Sacerdote del Dios Altísimo; si es el Sacerdote del Dios Altísimo es el Sumo Sacerdote del Templo celestial, porque no puede haber un sacerdote si no hay un templo; y si es Sacerdote del Dios Altísimo, pues es un Sacerdote del Cielo, celestial, que ofrece a Dios las ofrendas y los sacrificios correspondientes que se llevan a cabo; y por cuanto ese Templo celestial tiene una representación en la Tierra, el cual le fue ordenado también a Moisés construir, ese templo está representado en ese tabernáculo, y contiene el atrio, lugar santo y Lugar Santísimo el que Moisés construyó de acuerdo al Templo celestial.

Siempre encontramos sacrificios de animalitos desde el Génesis, cuando Dios le dio pieles para Adán y Eva cubrir su desnudez, por lo tanto tuvo que morir un animalito; Dios fue el que ofreció esas pieles, por lo tanto un animalito murió y cubrió la desnudez de Adán y Eva, las pieles de ese animalito, pieles que estaban con sangre del animalito, mostrando Dios ahí la forma correcta para el ser humano ser redimido para acercarse a Dios; y por eso encontramos esos sacrificios desde el tiempo de Adán y Eva, y con la sangre los pecados quedaban cubiertos, aunque no quitados, pero Dios no los veía porque estaban cubiertos por la sangre de esos sacrificios, y esos sacrificios eran el tipo y figura del Sacrificio de Cristo en la Cruz del Calvario, el cual no cubriría los pecados sino que con Su Sangre los quitaría completamente y justificaría al ser humano y se podría el ser humano acercar a Dios. Y Cristo, siendo también el Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec, es el Sumo Sacerdote del Templo celestial. Él es aquel Melquisedec que le apareció a Abraham, Melquisedec, Cristo en Su cuerpo angelical como Sumo Sacerdote de ese Orden celestial; por eso ordenó a Moisés también que construyera un templo conforme al modelo que le fue mostrado allá en el monte Sinaí y así lo construyó Moisés para Dios morar en ese templo, en ese tabernáculo, así como mora en el Templo celestial.

Por eso muestra también, atrio, lugar santo y Lugar Santísimo, y fue en el Lugar Santísimo donde el Arca, con las tablas de la Ley, fueron colocadas, y donde el Propiciatorio, la tapa del Arca del Pacto, la tapa del Arca del Pacto llamada el Propiciatorio, de oro puro, con dos querubines uno a cada lado, dos ángeles ahí; lo cual es tipo y figura de lo que hay en el Cielo.

Luego encontramos que sobre el Propiciatorio, esa tapa del Arca del Pacto, era que el sumo sacerdote esparcía la sangre con su dedo siete veces, tipo y figura de lo que en el Cielo estaría sucediendo de etapa en etapa, de edad en edad, conforme al Programa Divino, donde a través de las diferentes edades Cristo ha estado limpiando con Su Sangre a cada persona que se acerca a Él arrepentido de sus pecados, y es bautizado en agua en Su Nombre, y Cristo lo bautiza con Espíritu Santo y Fuego. Esa persona entra a formar parte de la Iglesia del Señor Jesucristo porque nace de nuevo, nace del Cielo, y por consiguiente viene a formar parte del Templo espiritual de Cristo que es la Iglesia del Señor Jesucristo.

Por lo tanto, aunque ya el tabernáculo que construyo Moisés no existe, ni el templo que construyo el rey Salomón tampoco, en ambos templos la presencia de Dios entró cuando fueron construidos y dedicados a Dios, y se posó sobre el Propiciatorio, en el Lugar Santísimo de ese templo. Pero ahora, ¿dónde está el Templo de Dios? ¿Cuál es el Templo de Dios? Como Cuerpo Místico de creyentes es la Iglesia del Señor Jesucristo; como individuos, así como Cristo dijo: "Destruyan este templo y en tres días Yo lo levantaré." (San Juan, capitulo 2 verso 19 al 22). Y ellos pensaban que estaba hablando del templo de piedras que estaba allí; pero Él estaba hablando del Templo de Su cuerpo, que seria crucificado, y al tercer día se levantaría, resucitaría, eso lo entendieron luego que Él resucito.

Ahora, el Templo compuesto por seres humanos es la Iglesia del Señor Jesucristo, y las piedras vivas son los creyentes en Cristo que son colocados como piedras vivas en ese Templo espiritual, del cual el apóstol Pablo, conocedor de este misterio, y el apóstol Pedro, hablan acerca de la Iglesia como ese Templo que esta siendo formado, siendo construido; y por consiguiente algún día va a ser dedicado a Dios en el Día Postrero para Dios morar en Su Templo de creyentes, Su Iglesia en toda Su plenitud.

Vean el capitulo... vamos a ver, Primera de Pedro, capitulo 2, lo que nos dice aquí, Primera de Pedro, capítulo 2, leemos algunos versos aquí para tener un cuadro claro; dice capitulo 2, verso 4 en adelante:

"Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa, vosotros también como piedras vivas..."

Vean: todo lo que Cristo es, lo son también los creyentes en Él. Él es la Piedra del Ángulo, esa Piedra viva, esa Piedra hombre; y los creyentes en Él son también piedras vivas. "Dios puede levantar hijos a Abraham..." ¿Qué dijo Juan el Bautista? dice: "De estas piedras". Hablando en términos tipológicos de seres humanos representados en piedras.

"...vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo."

Y ahora, siendo estas personas como piedras vivas, piedras vivas, dice:

"...sed edificados como casa espiritual..."

Como individuos son edificados como una casa espiritual, como un templo; y como parte de la Iglesia son una piedra viva, en la Iglesia del Señor Jesucristo, un miembro de la Iglesia del Señor Jesucristo. Dice:

"...y sacerdocio santo..."

¿Por qué? Porque son miembros del orden Sacerdotal del Templo celestial, y por consiguiente en la Tierra están como representantes de ese Templo celestial; y como representantes del Orden de Melquisedec.

"Por lo cual también contiene la Escritura..."

Ahora vean, todo el trabajo sacerdotal que se hace es en el Nombre del Señor Jesucristo; porque es el Sumo Sacerdote del Templo celestial.

"Por lo cual también contiene la Escritura:

He aquí, pongo en Sión la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa (ese es Cristo). Y el que creyere en él, no será avergonzado."

El que cree en Cristo no sera avergonzado.

"Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, La piedra que los edificadores desecharon, Ha venido a ser la cabeza del ángulo;

y:

Piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados.

Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio..."

¿Ven? Un linaje escogido, hijos e hijas de Dios, los elegidos de Dios, los predestinados de Dios, Sacerdocio Santo, Real Sacerdocio, porque pertenecen al Sacerdocio celestial de Melquisedec.

"...nación santa, pueblo adquirido por Dios..."

Pueblo adquirido por Dios por medio de la Sangre de Cristo que nos compró para Dios.

"... para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable..."

Para anunciar el Evangelio y por medio del Evangelio anunciar las buenas noticias de Cristo, el cual nos libertó del reino de las tinieblas, del maligno, y nos ha colocado en el Reino de Dios, en el Reino de Cristo nuestro Salvador, el cual está en la espera espiritual. Pero la persona, cuando recibe a Cristo como Salvador, es bautizado en agua en Su Nombre y Cristo lo bautiza con Espíritu Santo y Fuego, esa persona ha nacido de nuevo, y el nuevo nacimiento es del Cielo, es celestial, por lo tanto, ha entrado en el Reino de Dios y está sentado en lugares celestiales con Cristo Jesús, Señor nuestro.

Recuerden al apóstol Pablo en Filipenses, capitulo 3, versos 20 al 21 diciéndonos: "Porque nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde esperamos al Señor, al Salvador, el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, con el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas." ¿Ven? Son ciudadanos celestiales, nuestra ciudadanía esta en el Cielo, ¿por qué? Porque el nuevo nacimiento es del Cielo, y la persona tiene su ciudadanía del lugar donde nace. Entonces los creyentes en Cristo tienen doble ciudadanía, algunos tienen mas de dos, de tres, o cuatro, dependen de la ciudadanía que tienen aquí en la Tierra; pero en el Cielo, solamente una.Por lo tanto, todos los nacidos de nuevo han nacido del Cielo y tienen esa ciudadanía celestial de la Jerusalén celestial, donde está el nombre nuestro escrito en el Libro de la Vida del Cordero, porque allá es que está el Libro, en el Cielo.

Y ahora, "como sacerdotes", dice aquí: "como sacerdotes y pueblo santo..:"

"...para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable..."

Para anunciar que nos libertó de las tinieblas, del reino de las tinieblas, y nos colocó en Su Reino de luz, Su Reino de luz admirable, y dar a conocer todas esas cosas del Reino de luz, del Reino de Cristo; todas esas bendiciones que hay para todos los creyentes en Él, anunciar el Nuevo Pacto, al cual toda persona puede entrar y ser reconciliado con Dios, y la Sangre del Nuevo Pacto, la Sangre de Cristo nuestro Salvador, la cual Él derramó en la Cruz del Calvario.

Por lo tanto, ya no se requiere ni el tabernáculo que construyó Moisés, ni el templo que construyó el rey Salomón; porque en esos templos el sacrifico era con animalitos, la sangre era de animalitos, que solamente cubría el pecado. Y ahora, hay un Sacrificio perfecto: el de Cristo en la Cruz del Calvario que quita el pecado del mundo, quita el pecado del ser humano por completo.

Por lo tanto, ¿dónde está el Templo de Dios? El Templo de Dios que está funcionando está en el Cielo, Templo celestial; y el Sumo Sacerdote esta en el Cielo, es Jesucristo el Sumo Sacerdote, y los creyentes en Cristo son representantes de ese Orden Sacerdotal celestial, y de Cristo el Sumo Sacerdote celestial; y la Iglesia del Señor Jesucristo es un Templo con seres humanos, compuesto de seres humanos, que está siendo construido por Cristo mismo, en el cual está representado el Templo celestial. Ahora no está representado ni en el tabernáculo que construyó Moisés, ni en el templo que construyó el rey Salomón, sino en la Iglesia del Señor Jesucristo. Dice que la Iglesia del Señor Jesucristo es un Templo; San Pablo lo dice. Veamos, en Primera de Corintios, capitulo 3, veamos lo que nos dice, del verso 16 al 17 dice:

"¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es."

Y ahora, los creyentes en Cristo como individuos son un Templo espiritual; y la Iglesia del Señor Jesucristo es un Templo espiritual compuesta por personas creyentes en Cristo, y el que destruya al Templo de Dios, Dios lo destruirá a él; el que destruya a un creyente en Cristo, que es un templo humano, Dios lo destruirá a él; Dios le pedirá cuenta a la persona o a quien sea; y el que destruya la Iglesia del Señor Jesucristo, como ha sucedido a través de los diferentes tiempos que han perseguido a la Iglesia, esas personas y esas naciones darán cuenta a Dios.

Y ahora, veamos un poco más acerca de este Templo, en Hebreos, capítulo 3, verso 5 al 6, para no leer mucho, dice:

"Y Moisés a la verdad fue fiel en toda la casa de Dios, como siervo, para testimonio de lo que se iba a decir;

pero Cristo como hijo sobre su casa, la cual casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza."

Y ahora, Moisés fue fiel, tanto al pueblo hebreo como pueblo de Dios, como Casa de Dios, porque moraba Dios en medio del pueblo hebreo, y también fue fiel en el tabernáculo en las funciones que llevaba a cabo allí.

Y ahora, dice:

"...pero Cristo como hijo sobre su casa..."

Vean, Moisés fue fiel como siervo, pero ahora Cristo es fiel como Hijo sobre Su Casa, vamos a ver.

"...pero Cristo como hijo sobre su casa, la cual casa somos nosotros..."

O sea, que está hablando, no de una casa de piedra, sino que está hablando de una familia, la Casa, la familia, la Casa de Dios, los hijos e hijas de Dios.

"...la cual casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza."

Y ahora, la Casa de Dios, la familia de Dios, los hijos e hijas de Dios, de los cuales Jesucristo es el primogénito de entre todos Sus hermanos, de entre todos los hijos de Dios, Él es el primogénito y también el Unigénito; y parece que hay una contradicción ahí: primogénito y Unigénito, porque si es el Unigénito no hay mas, el único. Pero si dice primogénito entonces hay más, es que el primogénito es el mismo Unigénito, porque del Unigénito vienen los primogénitos, los demás hijos e hijas de Dios. Y Él es el primero y el último, Él es el primogénito y el Unigénito, del Unigénito nacen los demás hijos e hijas de Dios.

Y ahora, veamos un poco más acerca de esta Casa, para que tengamos un cuadro claro de la familia a la cual pertenecemos como ciudadanos celestiales, esa es la familia mas importante; por eso cuando llega María y los demás hermanos de Jesús buscándole en una ocasión, le dicen a Jesús: "Tu madre y tus hermanos te buscan." Jesús dice: "¿Quién es mi madre? ¿Quiénes son mis hermanos? Sino los que oyen la Palabra de Dios, los que hacen la voluntad de Dios, esos son mi madre y mis hermanos." ¿Ve? Lo terrenal es bueno, pero lo celestial es mayor.

Hay personas que son hermanos terrenales pero no son hermanos celestiales, ¿por qué? Porque hay hermanos terrenales que no son creyentes y otros son creyentes; y entonces en el asunto celestial hay personas que no son hermanos de usted según la carne y sin embargo son hermanos celestiales, son hermanos del Cielo, celestiales pero no terrenales; y lo celestial es lo principal.

Y ahora, vean Efesios, capítulo 2, versos 11 en adelante:

"Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne.

En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.

Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.

Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación,

aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz,

y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades.

Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca;

porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.

Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios..."

Miembros de la familia de Dios, ¿quiénes son los miembros de la Familia? Los hijos y las hijas, hijos e hijas de Dios.

"...edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo,

en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor..."

Esa es la Iglesia del Señor Jesucristo compuesta por los creyentes en Cristo, son colocados ahí en la Iglesia del Señor Jesucristo como parte de esa construcción, de ese Templo espiritual, de esa familia, la Familia de Dios. Sigue diciendo:

"...en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu."

¿Ven? Es un Templo que está siendo construido para Dios morar, para morada de Dios en espíritu en ese Templo espiritual que es la Iglesia, y como individuo para Dios morar en cada persona creyente en Él, que también como individuo es un templo espiritual. Tiene atrio: su cuerpo físico; tiene lugar santo: su espíritu; y tiene lugar santísimo que es su alma, tipificada en el corazón de la persona. Así como Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Ahí tenemos al ser humano cuerpo, espíritu y alma, a imagen y semejanza de Dios. Eso fue lo que Dios dijo que sería el ser humano, el hombre que Dios crearía a Su imagen y semejanza.

Y ahora, el Templo de Dios ¿cuál es? Fue tipificado en el tabernáculo que construyó Moisés y en el templo que construyó el rey Salomón, ya no están esos templos, pero ¿y dónde está el Templo de Dios? El Templo de Dios, como Cuerpo Místico de creyentes, es la Iglesia del Señor Jesucristo, y como individuo es cada creyente en Cristo el cual es un templo humano, un templo espiritual, para Dios morar en la persona desde el Lugar Santísimo que es el Trono de Dios. El Trono de Dios en el ser humano es el alma y está en el alma, por eso ¿de qué le vale al hombre si ganare todo el mundo y perdiere su alma? Porque el alma es lo mas importante que cada persona tiene, el alma es lo que en realidad es la persona; y por consiguiente es lo mayor, lo mas grande: el alma. El espíritu de la persona es un cuerpo de otra dimensión, y el cuerpo físico, pues un cuerpo de esta dimensión, pero el alma es lo que en realidad es la persona: alma viviente.

Por lo tanto, el alma viviente está tipificada en el lugar santísimo, es el lugar santísimo el lugar mas importante que tiene el ser humano, donde Dios entra cuando la persona lo recibe como único y suficiente Salvador, y desde ahí Cristo gobierna como Rey en la vida de la persona, es Señor, el Señor, por eso le llamamos: Señor Jesucristo; y Él nos guía, nos bendice y habita dentro de nosotros, porque somos, como seres humanos, el Templo de Dios, y como parte del Cuerpo Místico de Cristo pertenecemos a la Iglesia del Señor Jesucristo, que como Cuerpo Místico es el Templo espiritual de Cristo compuesto por seres humanos.

"EL TEMPLO DE DIOS."

La Iglesia está esperando la Venida del Señor. Cuando se complete la Iglesia, se habrá completado la construcción que está siendo llevada a cabo por alrededor de dos mil años, en donde están siendo colocadas las piedras vivas, las personas de ese Templo espiritual que está siendo construido; y cuando se complete, vendrá la dedicación de ese Templo a Dios y Cristo morará en toda Su plenitud en ese Templo y ahí es donde se cumplirán muchas profecías grandes como sucedió en el tiempo que Moisés dedicó el templo a Dios: que vino la presencia de Dios en la Columna de Fuego y habitó allí. Y como pasó cuando Salomón dedicó el templo a Dios también: la gloria de Dios llenó toda la casa. Así pasará con la Iglesia del Señor Jesucristo, y será glorificada, vendrá la glorificación para la Iglesia, y por consiguiente para cada miembro de la Iglesia su glorificación. Serán glorificados, transformados, los que estén vivos, juntamente con los muertos en Cristo que resucitarán glorificados; y entonces estará en pie todo el Templo de Dios, la Iglesia del Señor Jesucristo, todos con cuerpos eternos, inmortales, jóvenes, cuerpos glorificados igual al cuerpo glorificado que tiene Jesucristo nuestro Salvador.

Y ahí estará la gloria de Dios, la gloria de Cristo en toda Su plenitud, en Su Templo, Su Iglesia, y en cada templo humano, cada creyente en Cristo, estará hará ahí glorificada la persona, y por consiguiente la gloria de Cristo, la gloria de Dios, estará en la persona, y estará en la Iglesia del Señor Jesucristo; y entonces ahí es donde la lengua de los críticos enmudecerá, cuando la gloria de Dios esté en Su Iglesia, la Iglesia del Señor Jesucristo, y vean lo que Él estará haciendo en Su Iglesia y a través de los miembros de Su Iglesia. Va a ser un tiempo maravilloso en donde se van a cumplir todas esas grandes profecías que hemos leído en la Biblia y en los mensajes del reverendo William Branham, ahí es que los judíos van a ver al Señor viniendo por Su Iglesia, será el Señor viniendo por Su Iglesia para ir a la Cena de las Bodas del Cordero.

"EL TEMPLO DE DIOS." Ese ha sido nuestro tema.

Que las bendiciones de Cristo, el Ángel del Pacto, sean sobre todos ustedes y sobre mí también.

Si hay alguna persona que todavía no ha recibido a Cristo como Salvador, lo puede hacer en estos momentos y estaremos orando por usted. Usted ha estado escuchando el Evangelio de Cristo porque el nombre suyo está escrito en el Cielo en el Libro de la Vida. Usted está siendo llamado "si oyes hoy Su Voz, no endurezcas tu corazón."

Recuerde que el ser humano es representado en piedras vivas; y usted es llamado para formar parte de ese Templo espiritual como una piedra viva, una persona que tiene su nombre escrito en el Cielo, y por consiguiente es llamado para estar en el Templo espiritual de Cristo que es Su Iglesia, y hay un Programa Divino para usted entrar a formar parte de la Iglesia, es a través de Cristo nuestro Salvador, el cual es nuestro Redentor. Él dijo: "Yo soy el camino, la verdad y la Vida; y nadie viene al Padre sino por mí." No hay otra forma para llegar a Dios, no hay otra forma para ser reconciliados con Dios, no hay otra forma para obtener la Vida eterna. Cristo dijo: "Mis ovejas oyen mi Voz, y me siguen, y Yo las conozco, y Yo les doy Vida eterna; y no perecerán jamás. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre." (San Juan, capítulo 10, versos 27 al 30).

Sin Cristo el ser humano está perdido y sin esperanza de vivir eternamente. Pero con Cristo estamos a salvo, con Cristo tenemos futuro eterno para vivir eternamente en Su Reino. Él desea que donde Él está nosotros también estemos. Él desea que nosotros vivamos eternamente. El propósito de Él venir a la Tierra y morir, fue para darnos Vida eterna. Él dijo: "Yo soy el buen pastor, y el buen pastor su vida da por sus ovejas." Él dijo: "También tengo otras ovejas que no son de este Redil las cuales también debo traer, y oirán mi Voz, y habrá un rebaño y un pastor."

La Voz de Cristo es el Evangelio. Cuando se predica el Evangelio las personas están escuchando la Voz de Cristo; y cuando esa Palabra llega al corazón, la persona sabe que está recibiendo un llamado divino, sabe que es la Voz de Dios, y por consiguiente responde a ese llamado, nace la fe de Cristo en su alma, porque "la fe viene por el oír la Palabra, y con el corazón se cree para justicia;" cree la persona porque su nombre está escrito en el Cielo en el Libro de la Vida; y luego viene el tercer paso: "mas con la boca se confiesa para salvación." Entonces tiene la oportunidad de confesar públicamente con su boca a Cristo como su único y suficiente Salvador, lo cual ustedes han pasado al frente para confesar a Cristo como su único y suficiente Salvador.

Cristo nos habla acerca de todas estas cosas. San Mateo, capítulo 10, versos 32 al 33 dice: "El que me confesare delante de los hombres, Yo le confesaré delante de mi Padre que está en los Cielos." Y también dice: "Mas el que me negare delante de los hombres, Yo le negaré delante de mi Padre que está en los Cielos." Si le negamos como nuestro Salvador, Él nos negará delante del Padre celestial; pero si le confesamos como nuestro Salvador, Él nos confesará como creyentes en Él que lo hemos recibido como nuestro único y suficiente Salvador, por lo tanto con Su Sangre nos limpiará de todo pecado y nos presentará delante del Padre limpios de todo pecado, como creyentes, y entonces nos dará Dios el Padre Su entrada al Reino celestial.

"¿De qué le vale al hombre si ganare todo el mundo y perdiere su alma?" Pregunta Cristo en San Mateo, capítulo 16, versos 26 al 28. "Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de Su Padre con Sus ángeles y entonces pagará a cada uno según sus obras." Por lo tanto, no le vale de nada al ser humano ser multimillonario económicamente, si pierde su alma, porque lo de mas valor que tiene es el alma de la persona, porque eso es lo que en realidad es la persona: alma viviente. El valor del alma es incalculable; solamente Dios sabe el valor del alma: tan alto es, que dice la Escritura: "Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a Su Hijo unigénito para que todo aquel que en Él cree no se pierda, mas tenga Vida eterna." Es de tanto valor el alma del ser humano, que Dios mandó a Jesucristo a la Tierra para morir por todos nosotros.

Así que, la demostración del amor divino, la demostración mas grande, fue que envió a Jesucristo, Su Hijo Unigénito, para que muriera por todos nosotros. "Porque de tal manera amó Dios al mundo.."

Vamos a estar puestos en pie para orar por las personas que han venido a los Pies de Cristo. En las demás naciones que están conectadas a través del satélite Amazonas o de internet también pueden estar puestos en pie para orar por las personas que han venido a los Pies de Cristo en las diferentes naciones en estos momentos..

Y con nuestras manos levantadas a Cristo, al Cielo, y nuestros ojos cerrados, repitan conmigo esta oración los que han venido en estos momentos a los Pies de Cristo.

Señor Jesucristo, escuché la predicación de Tu Evangelio y nació Tu fe en mi corazón. Creo en Ti con toda mi alma, creo en Tu primera Venida, creo en Tu muerte en la Cruz del Calvario como el Sacrificio de Expiación por nuestros pecados y creo en Tu Nombre como el único Nombre bajo el Cielo dado a los hombres en que podemos ser salvos. Doy testimonio público de mi fe en Ti, Señor, reconociendo que soy pecador y necesito un Salvador.

Doy testimonio público de mi fe en Ti, y Te recibo como mi único y suficiente Salvador. Te ruego perdones mis pecados, y con Tu Sangre me limpies de todo pecado, y me bautices con Espíritu Santo y Fuego luego que yo sea bautizado en agua en Tu Nombre.

Señor, sálvame Te lo ruego, quiero vivir eternamente contigo, Te lo pido, Te lo ruego en Tu Nombre eterno y glorioso Señor Jesucristo. Amén y amén.

Y con nuestras manos levantadas a Cristo, al Cielo, todos decimos: ¡La Sangre del Señor Jesucristo me limpió de todo pecado! ¡La Sangre del Señor Jesucristo me limpió de todo pecado! ¡La Sangre del Señor Jesucristo me limpió de todo pecado! Amén.

Cristo les ha limpiado de todo pecado, porque ustedes le han recibido como vuestro único y suficiente Salvador.

Y ahora, ustedes me dirán: "Cristo dijo: El que creyere y fuere bautizado, será salvo. ¿Cuándo me pueden bautizar?" Es la pregunta desde lo profundo de vuestros corazones. Por cuanto ustedes han creído en Cristo de todo corazón, bien pueden ser bautizados. Y que Cristo les bautice con Espíritu Santo y Fuego y produzca en ustedes el nuevo nacimiento.

El bautismo en agua es tipológico. El bautismo en agua no quita los pecados, es la Sangre de Cristo la que nos limpia de todo pecado, pero el bautismo en agua es un mandamiento del Señor Jesucristo, el cual dijo: "Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado."

El bautismo en agua es a la semejanza de la muerte, sepultura y resurrección de Cristo. Cuando la persona recibe a Cristo como Salvador, muere al mundo; cuando el ministro lo sumerge en las aguas bautismales, tipológicamente está siendo sepultado; y cuando lo levanta de las aguas bautismales, está resucitando a una nueva vida, a la Vida eterna con Cristo en Su Reino eterno. Tan simple como eso es la tipología, el simbolismo, del bautismo en agua en el Nombre del Señor Jesucristo, y es un mandamiento del Señor Jesucristo el bautismo en agua.

Aun el mismo Jesucristo fue donde Juan estaba bautizando allá en Judea, en el Jordán, y entró a las aguas del Jordán al igual que las demás personas estaban entrando cuando Juan predicaba; y cuando le tocó el turno para Jesús ser bautizado por Juan, Juan lo mira, y le dice: "Yo tengo necesidad de ser bautizado por ti, ¿y Tú vienes a mí para que yo te bautice?" Jesús le dice: "Nos conviene cumplir toda justicia." Recuerden que ellos eran parientes, porque María, la virgen María, y Elisabet, la madre de Juan el Bautista, eran parientes; eran parientas y por consiguiente de seguro cuando eran niños se conocían y no sabemos en cuantas otras ocasiones se habían visto y habían platicado. Pero nunca Juan, quizás, supo abiertamente que ése sería el Mesías, porque aunque la historia pudo habérsela contado Elisabet a Juan, y María a Jesús acerca de Elisabet, de Zacarías el sacerdote, y de la familia de ella, de María, que vivía allá en las montañas de Judea, la cual ella fue a visitar en una ocasión cuando Juan el Bautista estaba en el vientre de Elisabet, el cual saltó en el vientre cuando escuchó la salutación, el saludo que María le dio a su parienta Elisabet; y ahí Juan el Bautista fue lleno del Espíritu Santo; porque sería lleno del Espíritu Santo aun desde el vientre de su madre le dijo el Ángel Gabriel a Zacarías el sacerdote, que el hijo que Zacarías iba a tener a través de Elisabet, iba a ser lleno del Espíritu Santo aun desde el vientre de su madre, e iba a venir con el Espíritu y virtud de Elías.

Y ahora, Jesús como Mesías vino a ser identificado y vino a ser el Mesías cuando fue bautizado por Juan el Bautista y vino el Espíritu Santo sobre Él, ahí fue ungido como el Mesías, de ahí en adelante era el Mesías; antes de eso, no era ungido, no estaba ungido como el Mesías; por eso luego de recibir el Espíritu al ser bautizado por Juan, decide regresar del desierto donde ayunó por cuarenta días, viene (en el capítulo 4 de San Lucas), toma la Escritura en la sinagoga, el libro, el rollo, y lee: "Espíritu del Señor esta sobre Mí por cuanto me ha ungido." Y ahí ya era el Ungido, el Mesías, el Cristo, porque el Cristo o el Mesías lo que significa es: el Ungido, el Ungido con el Espíritu de Dios.

Bien pueden ser bautizados, y que Cristo les bautice con Espíritu Santo y Fuego, y produzca en ustedes el nuevo nacimiento. Recuerden: si Jesús para cumplir toda justicia le dice a Juan: "Nos conviene cumplir toda justicia," y entonces Juan lo bautizó, y vino el Espíritu de Dios sobre Jesús, cuánto mas nosotros necesitamos ser bautizados para cumplir toda justicia, y para que el Espíritu de Dios venga a nosotros.

Que las bendiciones de Cristo, el Ángel del Pacto, sean sobre todos ustedes; y les bautice con Espíritu Santo y Fuego y produzca en ustedes el nuevo nacimiento, y así sean añadidos al Templo espiritual de Cristo, a la Iglesia del Señor Jesucristo, y ustedes sean un templo espiritual como individuos donde more el Espíritu de Dios, el Espíritu Santo.

Dejo al ministro correspondiente aquí, reverendo William Sibaja González, para que les indique cómo hacer para ser bautizados en agua en el Nombre del Señor; y nos continuaremos viendo por toda la eternidad en el glorioso Reino de Jesucristo nuestro Salvador.

Los que están en otras naciones también pueden ser bautizados, los que han recibido a Cristo como Salvador en estos momentos, para lo cual, dejo al ministro correspondiente en cada nación también.

Que Dios les bendiga y les guarde, y continúen pasando una noche feliz llena de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador.

Buenas noches.

"EL TEMPLO DE DIOS."

 

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