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Muy buenos días o buenas tardes ministros, hermanos y hermanas presentes y los que están en otros países: que las bendiciones de Cristo, el Ángel del Pacto, sean sobre cada uno de ustedes y sobre mí también.

Para esta ocasión leemos en San Mateo, capítulo 24, verso 29 en adelante, donde nos dice Jesucristo de la siguiente manera:

"E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas.

Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.

Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.

De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.

Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas.

De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.

El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre.

Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre.

Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca,

y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre."

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

"UNA SEÑAL QUE NO PUEDE SER PASADA POR ALTO."

Que Dios nos abra el entendimiento y las Escrituras para comprender el tiempo en que estamos viviendo, y la señal del tiempo correspondiente a estos días en los cuales estamos viviendo. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

La Escritura nos habla del fin del tiempo, nos habla también del tiempo final o días postreros, los cuales encontramos en el libro del profeta Daniel, en el Evangelio según San Mateo, según San Marcos, según San Lucas, según San Juan y en las Cartas de los apóstoles.

Y ahora, el mismo Señor Jesucristo fue el que más habló de la Venida del Hijo del Hombre para el tiempo final. Él nos habló de las señales que estarían siendo vistas para el tiempo correspondiente a la Venida del Hijo del Hombre.

Encontramos que nos habló del fin del siglo en la parábola del trigo y la cizaña, y nos habló también del fin del tiempo o fin del siglo (eso fue en San Mateo, capítulo 13, versos 30 al 43), y también en San Mateo, capítulo 13, versos 47 al 50, donde nos habla de la red que es echada en el mar y luego es sacada fuera, y los pescadores sacan lo bueno y lo colocan en cestas, en canastas, y luego lo malo lo echan fuera, dice: "Así será en el fin del siglo, así será." Dice que son los Ángeles los que son enviados para llevar a cabo esa labor; dice el verso 49 de este capítulo 13 de San Mateo:

"Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos..."

¿Y qué harán con los malos? Dice:

"...y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes." Y también dice:

"Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada." (San Mateo, capítulo 15, verso 13).

Y ahora, encontramos que habrá señales marcando el fin del tiempo o fin del siglo, y habrá señales que anteceden también al fin del tiempo o tiempo final. Por ejemplo, Dios le dice a Daniel por medio del Ángel Gabriel... capítulo 12 de Daniel, verso 4 y verso 9 dice... capítulo 12 de Daniel, verso 4, dice:

"Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará.

Y yo Daniel miré, y he aquí otros dos que estaban en pie, el uno a este lado del río, y el otro al otro lado del río.

Y dijo uno al varón vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río: ¿Cuándo será el fin de estas maravillas?

Y oí al varón vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su diestra y su siniestra al cielo, y juró por el que vive por los siglos, que será por tiempo, tiempos, y la mitad de un tiempo. Y cuando se acabe la dispersión del poder del pueblo santo, todas estas cosas serán cumplidas.

Y yo oí, mas no entendí. Y dije: Señor mío, ¿cuál será el fin de estas cosas?

El respondió: Anda, Daniel, pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin."

O sea que todo este misterio contenido aquí en el Libro del profeta Daniel, y sobre todo lo correspondiente al fin, al tiempo final, todo ese misterio estaría cerrado hasta este tiempo final. Y ahora, lo encontramos también en Daniel, capítulo 8, verso 15 en adelante, dice:

"Y aconteció que mientras yo Daniel consideraba la visión y procuraba comprenderla, he aquí se puso delante de mí uno con apariencia de hombre.

Y oí una voz de hombre entre las riberas del Ulai, que gritó y dijo: Gabriel, enseña a éste la visión.

Vino luego cerca de donde yo estaba; y con su venida me asombré, y me postré sobre mi rostro. Pero él me dijo: Entiende, hijo de hombre, porque la visión es para el tiempo del fin.

Mientras él hablaba conmigo, caí dormido en tierra sobre mi rostro; y él me tocó, y me hizo estar en pie.

Y dijo: He aquí yo te enseñaré lo que ha de venir al fin de la ira; porque eso es para el tiempo del fin."

Ahora, vean que a través de la Escritura se nos habla mucho del tiempo del fin. Habló el profeta Daniel, habló también el profeta Isaías, el profeta Jeremías, el profeta Ezequiel, todos estos profetas de Dios del Antiguo Testamento han hablado del tiempo del fin; tenemos a Hageo también, que habla del tiempo del fin, y a muchos otros profetas que hablan del tiempo del fin o tiempo final o fin del siglo.

El mismo Jesucristo también habló del fin del siglo o fin del tiempo. El apóstol Pablo también habló del tiempo final; habló cosas que estarán sucediendo en el tiempo final en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo y también en medio de todas las religiones, en medio del pueblo hebreo y en medio de todas las naciones, en el campo espiritual o religioso y en el campo político también.

Por ejemplo en Daniel o a Daniel le fue mostrado el sueño que tuvo el rey Nabucodonosor, donde el rey vio una estatua (en el capítulo 2 de Daniel), una estatua con la cabeza de oro, el pecho y los brazos de plata, el vientre y los muslos de bronce, las piernas de hierro y los pies de hierro y de barro cocido.

Ese es el reino o el imperio de los gentiles, que comenzó con el rey Nabucodonosor con la cabeza de oro, continuó con el imperio Medo-persa con el pecho y los brazos de plata, y prosiguió con el vientre y los muslos de bronce, que corresponde al imperio o reino de Grecia, que comenzó con Alejandro el Grande y continuó con los cuatro generales luego de la muerte de Alejandro el Grande; y luego las piernas de hierro que corresponde al tiempo del imperio romano bajo los Césares, y luego los pies de hierro y de barro cocido; y por cuanto tiene hierro, eso es el imperio romano que continúa cubierto de barro (los pies), hierro y barro cocido.

Es en ese reino de los gentiles, y es ese reino de los gentiles en esas dos etapas, aunque en todas las etapas han perseguido al pueblo hebreo, pero es en la etapa de las piernas de hierro y de los pies de hierro y de barro cocido que los judíos han sido más perseguidos y han sido casi destruidos.

Pero hay promesas divinas en favor del pueblo hebreo en donde está establecido, prometido por Dios, que el Reino de David será restaurado y el Trono de David será ocupado por el Mesías Príncipe en el Día Postrero, o sea, que será en el milenio postrero o séptimo milenio; en algún año del séptimo milenio el Reino de David será restaurado y el Trono de David será ocupado por el Mesías Príncipe.

Israel es representado en la higuera que ha reverdecido como nación, y los demás árboles son las demás naciones que vemos allí en el Medio Oriente, que están surgiendo, en sus etapas que tienen han llegado al tiempo en que están cambiando a sus gobernantes, y la meta se supone que sea ser democráticas esas naciones, y por consiguiente eso es "los demás árboles" también surgiendo conforme a la profecía bíblica. Para cuando estas cosas estén siendo vistas, veamos lo que Cristo dice en San Lucas, capítulo 21, versos 25 en adelante, dice:

"Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas..."

O sea, que este es un tiempo de mucha confusión, ya profetizado por Cristo, confusión por causa de las señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la Tierra angustia de la gente confundidas a causa del bramido del mar y de las olas, o sea, a causa de los maremotos, de los tsunamis, juntamente con los terremotos que estarían aconteciendo. Dice:

"...desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas."

Y ahora, a causa de los problemas del medio ambiente hay mucho temor en medio de la raza humana, y ahora sobre todo a causa de que las potencias de los Cielos serán conmovidas. De esto habló el apóstol Pablo en Hebreos, capítulo 12, versos 25 en adelante, dice:

"Mirad que no desechéis al que habla."

¿Y quién es el que habla? El Espíritu Santo, Cristo en Espíritu Santo, en medio de Su Iglesia, y de en medio de Su Iglesia y a través de Su Iglesia le habla a la humanidad, porque la Iglesia del Señor Jesucristo es el Cuerpo Místico de Cristo, es el Templo compuesto por seres humanos que forman el Templo espiritual de Cristo, la Iglesia del Señor Jesucristo, ese es el Cuerpo Místico de Cristo; y cada creyente en Cristo como individuo es también un cuerpo, un templo espiritual, en donde mora Dios por medio del Espíritu Santo.

Todo lo que el Señor Jesucristo continuaría haciendo luego de terminada Su labor en la Tierra en carne humana habiendo llevado a cabo la Obra de Redención, y luego yendo al Cielo para estar como el Sumo Sacerdote según el Orden de Melquisedec, en el Templo celestial haciendo intercesión por cada persona que recibe a Cristo como único y suficiente Salvador.

La Obra de Dios, la forma de Dios manifestarse en la Tierra, la forma de Cristo continuar Su Obra en la Tierra, es por medio de Su Espíritu Santo, pues Él dijo: "Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo" (San Mateo, capítulo 28, verso 20), y en el capítulo 24, verso 14, dice: "Y será predicado este Evangelio del Reino para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin."

La predicación del Evangelio del Reino, Juan el Bautista predicaba ese Evangelio, el Evangelio del Reino, y Jesucristo predicaba el Evangelio del Reino. Luego del Día de Pentecostés, comenzando el Día de Pentecostés se comenzó a predicar el Evangelio de la Gracia, el Evangelio de Cristo, el Evangelio de la paz para el ser humano.

Volverá a predicarse el Evangelio del Reino, se continuará, habrá una continuación de la predicación del Evangelio del Reino en el Día Postrero, en donde el Espíritu Santo estará en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo trayendo el Evangelio del Reino, así como hizo en cada etapa de la Iglesia trayendo el Evangelio de la Gracia; lo hizo por medio de San Pedro el Día de Pentecostés trayendo el Evangelio de la Gracia, luego a través de los diferentes apóstoles, y luego a través de los diferentes mensajeros de cada edad, al cual se unieron todos aquellos que escucharon la predicación del Evangelio de Cristo y lo recibieron como único y suficiente Salvador, y así se formó el grupo de cada etapa de la Iglesia del Señor Jesucristo, y así fueron siendo añadidos a la Iglesia del Señor Jesucristo los que estaban ordenados para Vida eterna, escritos en el Cielo en el Libro de la Vida del Cordero.

Ha sido el Espíritu Santo, Cristo en Espíritu Santo en medio de Su Iglesia, continuando Su Obra, hablando por medio de Sus diferentes mensajeros en medio de Su Iglesia, y por consiguiente cada mensajero ha sido parte de la Iglesia del Señor Jesucristo. La Obra de Cristo ha continuado por medio de Su Iglesia, que es Su ayuda idónea, la Novia Esposa del Cordero, trabajando en la Obra de Dios; por consiguiente, así como Cristo es el Mesías, la Iglesia del Señor Jesucristo es la Iglesia Mesías. Mesías lo que significa es: "Ungido," el Ungido, Jesucristo; la ungida, la Iglesia del Señor Jesucristo. Por lo tanto, ambos son ungidos, Cristo y Su Iglesia.

Y ahora, la Iglesia ungida, la Iglesia Mesías, ha estado en el ministerio de Cristo trabajando de etapa en etapa, de edad en edad; y la trayectoria de Cristo cuando estuvo en la Tierra luego la encontramos reflejada en la Iglesia del Señor Jesucristo, porque en Cristo se reflejó la trayectoria que tendría la Iglesia, Su Iglesia.

Así como el Padre no hacía nada sino por Jesucristo, porque en Él colocó Su Espíritu, en Él Dios colocó todo lo que Él es, todo lo que es Dios, y todo Su poder lo colocó en Jesucristo. Y luego todo lo que Cristo es y todo el poder de Cristo, Él lo colocó en Su Iglesia a través de la cual ha estado teniendo hijos e hijas de Dios; porque Cristo es... Jesucristo es el Segundo Adán y la Iglesia del Señor Jesucristo es la segunda Eva para Cristo reproducirse en muchos hijos e hijas de Dios, los cuales todos juntos son hermanos y hermanas, y Jesucristo es nuestro hermano mayor.

Y ahora, la Iglesia del Señor Jesucristo está llamada a ver las señales correspondientes al tiempo final, y si las está viendo en este tiempo, entonces estamos viviendo en el tiempo final, estamos viviendo entonces en el tiempo que Dios cumplirá todas las promesas que le ha hecho a Su Iglesia, y lo cumplirá manifestándose en medio de Su Iglesia a través de Sus instrumentos que Él tenga en la Tierra en medio de Su Iglesia.

Siempre ha sido por medio de personas pertenecientes a la Iglesia que Cristo se ha manifestado y se ha revelado en cada edad a Su Iglesia; de acuerdo y por medio de lo que Dios ha prometido para cada edad o cada etapa de la Iglesia, ha sido la manifestación o revelación de Cristo en medio de Su Iglesia.

En el tiempo de cada mensajero hemos tenido a Jesucristo en Espíritu Santo en el mensajero de cada edad, velado y revelado en medio de Su Iglesia y a Su Iglesia hablándole la Palabra, el mensaje, correspondiente a cada edad; así también será para este tiempo final, porque Dios no hace nada sino por medio del ser humano: "Y no hará nada el Señor, sin que antes revele Sus secretos a Sus siervos Sus profetas." Por lo tanto si hay algo para ser revelado, entonces Dios enviará un profeta a Su Iglesia en el tiempo que tiene que revelar cosas importantes a Su Iglesia.

Ahora, veamos a continuación en Hebreos, que estamos leyendo, el capítulo 12, verso 25 en donde nos detuvimos, dice:

"Mirad que no desechéis al que habla..."

Mirad que no desechéis al que habla, o sea, no desechéis al Espíritu Santo que es el que habla en medio de la Iglesia, y eso es Cristo en Espíritu Santo, el Ángel del Pacto que libertó al pueblo hebreo a través del profeta Moisés y que apareció en una Nube de Luz, una Columna de Fuego.

"...Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos.

La voz del cual conmovió entonces la tierra, pero ahora ha prometido, diciendo: Aún una vez, y conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo."

Las potencias de los Cielos serán ¿qué? conmovidas, dice Jesús en San Mateo, capítulo 24, y aquí San Pablo dice que el que habla de los Cielos, que es Cristo por medio del Espíritu Santo en medio de Su Iglesia, conmoverá no solamente la Tierra, sino el Cielo, los Cielos también, conmoverá también el Cielo.

"Y esta frase: Aún una vez, indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles."

O sea, que las cosas hechas, construcciones y todas las cosas hechas por el ser humano, dice que van a ser conmovidas. Dice que será:

"...indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles.

Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible..."

¿Y qué es lo que quedará como inconmovible? El Reino que hemos recibido de parte de Dios. Recuerden las palabras de Cristo: "No temáis, manada pequeña, porque al Padre le ha placido daros el Reino."

"Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia;

porque nuestro Dios es fuego consumidor."

Ahora, recordamos las palabras de Cristo también en San Mateo, capítulo 21, vamos a verificarlo aquí... capítulo 21, verso 43, dice:

"Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él."

Ha sido dado a la Iglesia del Señor Jesucristo el Reino como Cristo lo había prometido: "No temáis manada pequeña, porque al Padre le ha placido daros el Reino (el cual está en la esfera espiritual). Por eso es que los creyentes en Cristo, dice San Pedro en Primera de Pedro, capítulo 2, verso 4 al 10, que los creyentes son "real sacerdocio, gente santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquél que nos llamó de las tinieblas a Su Luz admirable."

De ese Reino, que está en la esfera espiritual en medio de la humanidad, los creyentes son sacerdotes del Orden de Melquisedec, y Cristo es el Sumo Sacerdote de ese Orden celestial. Es a un Orden celestial que pertenecen los creyentes en Cristo nacidos del Cielo, nacidos de nuevo, y por consiguiente su ciudadanía es celestial, del Cielo, y pertenecen a ese Orden celestial de Melquisedec, de ese Orden sacerdotal de Melquisedec y también de ese Orden divino de Melquisedec como Rey de paz, Rey de Salem.

En Apocalipsis, capítulo 1, y también el capítulo 5, nos dice que "Cristo nos ha limpiado con Su Sangre preciosa, nos ha lavado de todo pecado y nos ha hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la Tierra." También Apocalipsis, capítulo 20, versos 4 al 6, nos habla de esta bendición: reyes de ese Reino celestial, de ese Reino de la Jerusalén celestial; y también son jueces, dice: "Los santos juzgarán al mundo, y aún a los ángeles." Por el capítulo 6 de Primera de Corintios encontramos esas palabras del apóstol San Pablo.

Por lo tanto, los creyentes en Cristo son las personas más bienaventuradas, más privilegiadas que viven en esta Tierra en las diferentes etapas de la Iglesia del Señor Jesucristo, y tienen promesa de que si mueren serán resucitados en cuerpos glorificados, cuerpos eternos, y los que permanezcan vivos hasta la Venida del Señor y hasta la resurrección de los muertos en Cristo, la promesa es que serán transformados.

Por lo tanto, los creyentes que están elegidos por Dios para ser transformados en el Día Postrero estando vivos, pues, no importa la edad que tengan, no morirán, serán transformados, por lo cual estarán escuchando la Trompeta Final o Gran Voz de Trompeta para luego ser transformados.

Y la final Trompeta o Trompeta final es la predicación del Evangelio del Reino, es la Voz de Dios, la Voz de Cristo, hablándole a Su Iglesia en el Día Postrero y luego al pueblo hebreo. Esa es la Trompeta Final o Gran Voz de Trompeta que nos habla la Escritura en Primera de Corintios, capítulo 15, versos 49 al 58, y Primera de Tesalonicenses, capítulo 4, versos 11 en adelante; esa es la Trompeta de Dios. "Si la trompeta diere sonido incierto, ¿quién se preparará para la batalla?" dice San Pablo en Primera de Corintios.

Por lo tanto, es importante estar atentos a la Palabra de Dios correspondiente a este tiempo final. Es el tiempo más importante de todos los tiempos. Lo que les cité de la trompeta "si da sonido incierto", eso está ahí en Primera de Corintios... ustedes lo pueden buscar en sus hogares luego, para que así también estén escudriñando la Escritura.

Ahora, la promesa es que los creyentes en el Día Postrero estarán escuchando la Gran Voz de Trompeta o Trompeta Final, o sea la Voz de Cristo hablándonos el mensaje del Evangelio de Cristo, del Evangelio del Reino, para el Día Postrero: "Y será predicado este Evangelio del Reino para testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin."

Por lo tanto, es importante que al ver todas las señales en el Cielo y en la Tierra siendo cumplidas, levantemos nuestras cabezas al Cielo como dice Jesucristo en San Lucas. Dice:

"Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca."

Levantar nuestras cabezas a Dios y Su Programa, a las cosas de Dios, levantar nuestras cabezas hacia arriba, hacia la edad que nos corresponde vivir y estar en ella, y estar escuchando la Voz de Cristo, la Gran Voz de Trompeta o Trompeta Final, para recibir la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

La Venida del Señor a Su Iglesia para el Día Postrero es lo que salvará a la Iglesia de pasar por la gran tribulación. Por lo tanto no hay esperanza para los seres humanos, excepto la Venida del Señor para el Día Postrero. Las cosas cada día se estarán poniendo peores en todos los aspectos de la vida de la familia humana. Pero para los que levantarán sus cabezas al Cielo, a las cosas de Dios, cada día estarán mejores las cosas de Dios para los creyentes; o sea, habrá más y más bendición para los creyentes en Cristo.

Y cada día Dios les abrirá más la Escritura y el entendimiento para comprender las cosas de Dios y para ser preparados para la Venida del Señor y para la transformación de los creyentes, cuando los muertos en Cristo sean resucitados en cuerpos eternos y glorificados y los creyentes que estén vivos sean transformados para ser llevados con Cristo a Cena de las Bodas del Cordero.

Por eso es importante conocer las promesas divinas, porque es en el cumplimiento de esas promesas divinas que podremos ver a Cristo en Espíritu Santo en medio de Su Iglesia haciendo la Obra del cumplimiento de las cosas que Él ha prometido, porque Cristo es revelado en la Palabra que Él ha prometido siendo cumplida, cumpliendo esas promesas.

Así es como podremos ver a Cristo manifestado de edad en edad a través de los instrumentos que Él tendría para las diferentes etapas. Y eso también será una señal grande en la Tierra, y sobre todo en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo, porque la señal más grande es, para Dios y con Dios... y vamos a ver cuál es la señal más grande para que tengamos un cuadro claro: página 117 del libro de "Citas" dice el reverendo William Branham, página 117, párrafo 1036:

"La señal principal de Dios es un profeta, ahora voy a hablar unos minutos acerca de eso. Ellos son la Palabra de Dios manifestada para esa edad y esa es la razón que la señal principal de Dios es un profeta. Él nunca ha enviado un juicio sobre la tierra sin enviar antes un profeta."

Y en la misma página 117, párrafo 1042, dice:

"Él está esperando que se levante un profeta en la escena, para manifestar la promesa que Él hizo de acuerdo en Malaquías 4."

Para Dios cumplir lo que Él ha dicho, lo que prometió, dice que se levantará, se tiene que levantar un profeta. Y ahora, la reunión de la Iglesia del Señor Jesucristo, el recogimiento, vean cómo será: página 116 del Libro de "Citas," párrafo 1022:

"Y en los últimos días, como nos ha sido dicho, así como fue en los días de Sodoma, la Novia se unirá por la Palabra de Dios hecha manifiesta en la carne."

Esa es la forma para el recogimiento de los escogidos en el Día Postrero: por la Palabra prometida hecha manifiesta, siendo cumplida, en carne humana, será que se juntará, será recogida, la Iglesia del Señor Jesucristo para recibir la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Hay mucha Palabra prometida para la Iglesia del Señor Jesucristo para este tiempo final, por ejemplo, veamos lo que es dicho en este mensaje predicado por el reverendo William Branham, titulado: "El Evangelismo del Tiempo final," predicado en Jeffersonville, Indiana, en junio 3 del 1.962; dice de la siguiente manera, página 54, párrafo 231:

"Y parece que está bastante débil ahora para ambos, el Mensaje y el mensajero (o sea, tiempo en que se sentirá débil el mensaje y el mensajero) ¡Pero no se preocupen! EN ALGUNA PARTE, no sé cómo, pero estoy confiando que Él vendrá cabalgando a la escena algún día. No se preocupen. Vamos a estar juntos."

Y ahora, veamos en otro mensaje lo que está prometido. En el mensaje: "¿Cuál es la Atracción en el Monte?" lo vamos a leer para que tengan el cuadro claro; página 155, párrafo 1383, dice:

"Oh, habrá una verdadera lluvia temprana y tardía en los postreros días sobre ese grupo pequeño que viene con El sobre este asno manso y humilde, sin una denominación, clamando: ‘Hosanna al Rey que viene en el nombre del Señor."

Ahora aquí nos habla de uno que viene cabalgando. Ahora veamos un extracto del mensaje: "El único Lugar Provisto de Dios para adorar," predicado en el año 1.965; dice en la página 166, párrafo 1.485 del libro de "Citas," dice:

"Ahora, yo estaba... poniéndome bastante viejo y pensé, ‘¿Yo...? Habrá otro avivamiento, veré otro tiempo?’Y sólo recuerden, del oeste vendrá un jinete en un caballo blanco. Cabalgaremos esta senda otra vez. Eso es correcto. Tan pronto como estamos casi listos. Ven Uds. es una promesa."

Ahora, un jinete en un caballo blanco en el tiempo final, en el Día Postrero, ¿hay algo en la Biblia prometido así? Apocalipsis 19 dice que viene uno en un caballo blanco y que tiene por Nombre: EL VERBO DE DIOS; y viene con un Nombre que nadie entendía, que nadie conocía, es Cristo en Espíritu Santo en medio de Su Iglesia en el Día Postrero, y por consiguiente, el caballo blanco es la Palabra pura, la Palabra de Dios, como también la Espada es la Palabra.

Y todo esto está prometido para la Iglesia del Señor Jesucristo, son promesas que van a estar siendo cumplidas en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo y los que estén con sus cabezas levantadas al Cielo, a Cristo, a Dios, verán; los que no estén despiertos espiritualmente, no entenderán ni verán lo que estará pasando en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo, porque las bendiciones de Dios son para la Iglesia del Señor Jesucristo, y de ahí salen para todas las naciones y todas las personas; es porque la Iglesia del Señor Jesucristo está bajo el nuevo Pacto, que es el Pacto que está vigente delante de Dios.

Por lo tanto, al estar viendo todas estas cosas siendo cumplidas: señales en el sol, la luna y en las estrellas y en la Tierra angustia, y también viendo la señal de la higuera reverdeciendo y los demás árboles (Israel y las demás naciones), y viendo las promesas divinas para la Iglesia, nuestra redención está cerca; la redención del cuerpo que es para los vivos la transformación de sus cuerpos, serán transformados en sus átomos, y los muertos cuando vengan con Cristo, resucitados, estarán con los creyentes en Cristo que estarán vivos y que serán transformados.

Tenemos la promesa que luego seremos llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero, pero hay una etapa donde va Dios a derramar una bendición muy grande en un Templo, en una Carpa-Catedral, y en algún lugar va a estar esa Carpa-Catedral a la cual y la cual le fue mostrada al reverendo William Branham, y a la cual él fue, entró, estuvo parado en el aire viendo todo lo que pasaba, y luego fue a un cuartito pequeño y allí vio lo que sucedía cuando las personas enfermas eran llevadas y pasaban por ese cuartito, salían, entraban por una puerta y salían por otra ya sanados por la presencia de Dios.

Ahí estaba el Ángel que le aparecía al reverendo William Branham, él también estuvo allí (el reverendo William Branham), y allí estaba la Columna de Fuego, que es Cristo, el cual libertó al pueblo hebreo a través del profeta Moisés. O sea, que ahí habrá una bendición muy grande, y ese lugar estará en algún país. Y se estará predicando el Evangelio de Cristo, porque hubo llamamientos al altar, mucha gente recibiendo a Cristo, o sea, que eso es antes de la gran tribulación.

Por lo tanto, serán bienaventurados todos aquellos que estarán trabajando por ese proyecto, porque tiene que en algún lugar ser construido ese lugar, para cumplirse esa Visión de la Gran Carpa-Catedral, la cual tiene la parte literal y la parte espiritual, pues la parte espiritual representa a todos los creyentes en Cristo, y la parte física será una Gran Carpa-Catedral literal, donde se estará predicando y donde también se estarán dando a conocer las plagas contenidas en las Copas y todo lo relacionado a las Trompetas también, todo lo relacionado a las Trompetas y a las Copas que contienen las plagas para el tiempo final.

Así que, va a ser una bendición grande cuando haya una iglesia que se ajuste a la Visión que vio el reverendo William Branham, que tenga una Gran Carpa-Catedral, será una Iglesia donde estará la presencia de Dios manifestada para bendecir al pueblo, para bendición de todas las personas que estarán ahí presentes, o estarán en otras naciones viendo y escuchando a través de televisión, de internet, de satélite, y así por el estilo, porque las bendiciones pasarán a otras naciones también.

Eso es un proyecto divino que fue mostrado y que Dios estará manifestándose, tanto para el cumplimiento de ese proyecto, como para manifestarse cuando ya esté hecho ese proyecto; son promesas divinas para la Iglesia del Señor Jesucristo. Por lo tanto, cuando esté materializada esa Visión de la Carpa, será la señal o de las señales más grandes que estarán viendo las personas antes del rapto, antes de la resurrección de los muertos en Cristo, antes de la transformación de los vivos y del rapto o arrebatamiento de la Iglesia del Señor Jesucristo.

Así como hubo un Noé que tuvo una visión que Dios... donde Dios le habló y le mostró un arca, y esa arca tenía ciertas medidas, tenía cierto material con el cual tenía que ser construido, todo eso le fue mostrado a Noé, y Noé cristalizó, materializó, esa visión; siendo profeta sabía cómo tenía que hacer las cosas, le fue mostrado lo que tenía que hacer. Y cuando estuvo construido esa arca, esa era la señal más grande de que ya todo estaba listo para caer el juicio divino sobre la Tierra, por lo cual se tenía que meter al arca Noé, su familia, las aves y animales señalados para entrar al arca, para luego del diluvio comenzar una nueva generación bajo el pacto divino que Dios estableció con Noé.

Una nueva dispensación comenzó con Noé, así será para este tiempo final para el comienzo, para comenzar una nueva dispensación: la Dispensación del Reino, por eso se estará predicando el Evangelio del Reino con el cual será introducido el Reino milenial de Cristo, será introducido el Reino y todas estas cosas correspondientes al Día Postrero.

Las señales las hemos estado viendo, no podemos dejar pasar por alto las señales que ya han estado siendo manifestadas en el Cielo, en las estrellas, en el sol, en la luna, en las estrellas, y en la Tierra la angustia de los seres humanos a causa de los problemas del medio ambiente y a causa de que los Cielos van a ser estremecidos, conmovidos, y entonces las cosas van a cambiar mucho en este planeta Tierra.

Millones de seres humanos van a morir, pues dice la Escritura que va a venir un tiempo muy difícil para la raza humana; Malaquías, capítulo 4, verso 1 en adelante dice: He aquí viene el día del Señor grande y terrible (grande y terrible)..." Vamos a leerlo aquí:

"Porque he aquí, viene el día ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa; aquel día que vendrá los abrasará, ha dicho Jehová de los ejércitos, y no les dejará ni raíz ni rama."

Es el día o tiempo u hora del juicio divino sobre la raza humana, por eso también nos dice este mismo capítulo 4 de Malaquías, verso 5 al 6:

"He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible.

El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición."

O sea, que antes de ese juicio divino caer sobre la Tierra, porque Dios no trae juicio al mundo sin antes advertirles, para lo cual envía un profeta, y aquí la promesa es que enviará a Elías. Elías ha tenido diferentes manifestaciones: Elías tisbita, Eliseo con la doble porción del espíritu que estaba en Elías, Juan el Bautista por tercera ocasión, el reverendo William Branham por cuarta ocasión como precursor de la Segunda Venida de Cristo, y luego por quinta ocasión Elías vendrá con Moisés.

Los ministerios de Elías y Moisés estarán presentes en este tiempo final, dando a conocer los juicios divinos que han de venir sobre la raza humana, como los dio a conocer Moisés allá en Egipto hablando aquellas diez plagas, dando a conocer esas plagas, cada una en el tiempo determinado por Dios la dio a conocer, y se cumplió.

Así que estamos viviendo en un tiempo muy importante que no podemos dejar pasar por alto la señal o las señales que Dios dijo que estarían cumpliéndose para el tiempo final, para el Día Postrero; y que cuando viéramos todas estas cosas suceder, levantáramos nuestras cabezas al Cielo porque nuestra redención está cerca. Nuestra redención será la redención del cuerpo, la transformación de nuestros cuerpos, para tener cuerpos eternos, glorificados, con Vida eterna, iguales al cuerpo glorificado de Jesucristo nuestro Salvador.

Por lo tanto, no podemos dejar pasar esa señal que Dios ha dicho, esas señales que Dios ha dicho que estarán en la Tierra, que juntas cumplirán las promesas de Dios para este tiempo final.

Que las bendiciones de Cristo, el Ángel del Pacto, sean sobre todos ustedes y también sobre mí, para ustedes que están presentes y para los que están en otras naciones. Mañana nos veremos nuevamente en este mismo lugar, y con ustedes que están en otras naciones, a través del satélite o de internet estaré con ustedes.

Que Dios les bendiga y les guarde, y continúen pasando una tarde feliz llena de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador. Dejo con ustedes al reverendo José Benjamín Pérez para continuar.

Oren mucho para que Dios nos ayude a todos en este tiempo final, recordando que este es el tiempo más difícil para la Iglesia del Señor Jesucristo. Es el tiempo paralelo al tiempo de Noé, de Abraham y Lot, también del Señor Jesucristo. Es el tiempo en que todo parecerá, va a parecer que va a terminar todo, o sea, que será el tiempo en que la Iglesia del Señor Jesucristo se va a sentir débil; pero el tiempo en que se va a sentir débil, será el tiempo en que vendrá la transformación, la adopción, que es la transformación, la adopción del cuerpo, y entonces tendremos cuerpos glorificados.

Recuerden: Cristo, en el tiempo en que se sintió más débil, estuvo más débil, hasta que lo crucificaron, fue el tiempo más glorioso porque entonces vino la resurrección en cuerpo glorificado; fue glorificado y entonces todo se tornó maravilloso para Cristo y Sus discípulos. Por ahí tiene que pasar también la Iglesia del Señor Jesucristo en este tiempo final; por eso él dijo, el reverendo William Branham, dijo que vendrá un tiempo de apretura para la Iglesia del Señor Jesucristo, pero ese será el tiempo en que la Tercera Etapa va a ser manifestada, y lo que vimos en parte manifestado en el reverendo William Branham, será manifestado en toda su plenitud, y eso corresponde al cumplimiento de la Visión de la Carpa.

Continué hablando porque no vi que se acercó el reverendo José Benjamín Pérez, así que, recuerden: este es el tiempo más difícil para la Iglesia del Señor Jesucristo, pero también el tiempo más glorioso, porque entonces será el poder de Dios para manifestarse en la Iglesia del Señor Jesucristo.

Por lo tanto, este es un tiempo en que hay que ser prudente, hay que ser prudentes y, tanto en nuestras acciones como en nuestro hablar, ser prudentes con lo que hablamos y con lo que hacemos.

Bueno, que Dios les continúe bendiciendo, y mañana Dios mediante continuamos. Continúen pasando una tarde feliz, llena de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador, todos los ministros y todos los hermanos y hermanas presentes y los que están en otras naciones.

Dios les bendiga y les guarde, y también a ti Miguel, que Dios te bendiga y te guarde y a tu esposa Ruth también, y a todos los que están brazo a brazo contigo trabajando en la obra misionera, Dios te bendiga, Miguel.

"UNA SEÑAL QUE NO PUEDE SER PASADA POR ALTO."

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