Palabras de saludo a los niños

Introducción a las clases de cachorritos

Domingo, 12 de enero de 2020

Cayey, Puerto Rico

Reverendo José Benjamín Pérez

Bueno, realmente un privilegio y una bendición primeramente, que el Señor nos permite estar en esta mañana en este lugar de bendición, en este lugar en donde las promesas de Dios pronto van a ser cumplidas, como es esa visión de La Gran Carpa Catedral; pero antes de eso estamos viendo cómo está el mundo, como están las naciones; no tan solo aquí en Puerto Rico, que hay muchos terremotos, sino piense allá en Australia donde estos fuegos forestales, muchos sitios…

Ha habido rumores de guerra, guerras por un lado… allá en lo que pasó con Irán, que eso es algo pues… que marca, ya que esa zona por allá (como decía nuestro hermano William) es la chispa, donde puede encenderse esa Tercera Guerra Mundial; pero sabemos que eso no nos toca a nosotros. A nosotros lo que nos toca son las bendiciones.

Pero no deja uno de preocuparse, y pues esta mañana sentí venir acá porque los niños también uno debe de tenerlos al tanto; tanto aquí en la clase de los cachorritos como en nuestros hogares, tenerlos al día en todo; tanto en la parte del manejo de emergencias, en cuanto al plan de contingencia de su hogar, en la escuela también; y mantenerlos al día también, sobre todo, en las promesas; mantenerlos al tanto que todo esto va a obrar para bien para todos y cada uno de nosotros.

Cuando esa persecución venga (dice el hermano Branham), no te asustes, hay una Luz que viene a llevarse a Su Iglesia”.

Y como dice allí el rey David en un salmo muy hermoso, el Salmo 46, dice:

“Dios es nuestro amparo y fortaleza,

Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.

Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida,

Y se traspasen los montes al corazón del mar;

Aunque bramen y se turben sus aguas,

Y tiemblen los montes a causa de su braveza.

Del río sus corrientes alegran la ciudad de Dios,

El santuario de las moradas del Altísimo.

Dios está en medio de ella; no será conmovida.

Dios la ayudará al clarear la mañana.

Bramaron las naciones, titubearon los reinos;

Dio él su voz, se derritió la tierra.

Jehová de los ejércitos está con nosotros;

Nuestro refugio es el Dios de Jacob (ese es nuestro refugio)”.

Y dice nuestro hermano William acá en estos extractos… porque qué mejor que la Palabra revelada para nuestro tiempo, darnos paz, darnos tranquilidad a nuestras almas. Nos dice allí en “El Mensaje para todas las naciones”:

«Y ahora, para predicar de las trompetas y de las copas y de las plagas él quería un nuevo tabernáculo, una Carpa Catedral para predicar eso. Si ustedes lo buscan en el libro de Citas y en otros mensajes, ustedes van a encontrar sobre eso.

Esta es una bendición que corresponde a los Dos Olivos, en donde esos ministerios operados por el Espíritu Santo estarán hablando acerca del juicio divino que ha de venir sobre la raza humana, como Moisés habló de los juicios divinos que vendrían sobre Egipto.

Y ahora, continuemos aquí leyendo, dice:

Y este Sexto Sello dará lugar a todo esto. ¡Oh, hermano! Será un tiempo cuando acontecerán todos los terremotos”.

Y vean ustedes, si van acontecer todos los terremotos bajo el Sexto Sello, ¿cómo será? Si con ese que hizo (en ese tiempo hubo uno en China)… ¿70.000 personas fueron? O un poquito más, que murieron, ¿cómo será cuando ese Sexto Sello esté manifestado durante ese ciclo divino de la gran tribulación?

Ahora, hay una promesa, si nos detenemos aquí un momento (es que no podemos hablar mucho porque tenemos la actividad allá con todos); para que no tengan miedo a los terremotos, recuerden lo que dijo el salmista (y este es el salmo que yo les acabo de leer, quería leérselos completo): “Aunque la tierra tiemble y los montes se traspasen al corazón del mar o de la mar, no temeré mal alguno, porque el Señor estará conmigo”.

(Y en la página 373 del libro de Los Sellos dice):

Reconocemos que nos queda poco tiempo, y la Novia puede subir en cualquier momento. En cualquier momento es posible que el Cordero salga del Trono de Dios, donde se encuentra el Sacrificio. Luego allí será el fin. Ya no habrá esperanzas para el mundo; allí será su final. En ese tiempo la Tierra comenzará con sus contracciones violentas, que serán los terremotos y las tremendas sacudi­das…”.

Y nos preguntamos: ¿Serán esas las tremendas sacudidas? ¿Cómo será cuando ocurran estas que están aquí? Ya estas que están aconteciendo nos están avisando».

Y eso fue en el 2008, y ya estamos en el 2020; o sea que estas sí posiblemente son, o yo creo que son, las que anteceden a ese gran terremoto de California, que él siempre me decía: “Benjie, ese muy probablemente es el terremoto de la resurrección.

Y dice, sigue diciendo:

« “… como sucedió en el día de la resurrección de nuestro Señor…”.

O sea, que va a ser algo paralelo, cuando resucitó el Hijo de Dios, para eso sucedió ese terremoto; y para la resurrección de los muertos en Cristo, los hijos de Dios, va a suceder lo mismo, lo que sucedió con uno va a suceder cuando resuciten todos los hijos de Dios.

La misma cosa sucederá ahora cuando los santos aparezcan…”.

Por eso cuando sabemos de terremotos que están aconteciendo, lo que esperamos es ver de un momento a otro a los santos apareciéndonos a nosotros.

Señor, sabemos que puede ser en cualquier momento. Estamos esperando que llegue ese gran día de alegría…”».

Y cualquiera podría decir: “Oye, pero ¡cómo un día de alegría con terremotos y cosas así!”.

« “… (vean, un día de alegría). Padre, toma a Tus hijos bajo Tu brazo ahora mismo, junta los corderitos en Tu seno y aliméntalos con la Palabra para que sean fortalecidos para servirte”».

El Mensaje para todas las naciones (RM)

Dr. William Soto Santiago

Viernes, 27 de junio de 2008

San Pablo, Brasil

Y otro extracto que quiero dejarles por aquí (para no tomarles tiempo), dice, tiene dos, lo voy a leer…, es solamente uno, dice… del mensaje “Profecías y promesas”, en la página 309 de este Tomo II:

«O sea que el tiempo del fin o tiempo final es el tiempo de los grandes problemas, pero también para la grandes bendiciones de Dios.

Por lo tanto, no podemos mirar los problemas para desanimarnos sino las bendiciones que están prometidas para los creyentes en Dios, los creyentes en Cristo, los creyentes en la Palabra profética, que nos promete, nos anuncia grandes bendiciones para todos los creyentes en Cristo, y grandes bendiciones también para el pueblo hebreo».

Promesas y profecías en La Gran Carpa Catedral

Dr. William Soto Santiago

Sábado, 3 de noviembre de 2012

Cayey, Puerto Rico

Que estas palabras sean de bendición y les confirme más en la fe de este Mensaje tan glorioso que día a día nos va preparando para nuestra transformación.

Que Dios las bendiga, maestras, ¡y sigan adelante!, que esperamos que este año Dios nos transforme a todos, es mi deseo y yo sé que el deseo de todos y cada uno de ustedes.

Y como yo les decía en un audio: empezamos con el pie derecho el domingo pasado. ¿Por qué? Porque empezamos clamando al Señor, empezamos pidiéndole al Señor por nuestra transformación; y la tierra empezó a contestar.

Así que Dios les bendiga, Dios les guarde, y continúen pasando un domingo llego de grandes bendiciones. ¿Domingo qué? Domingo, 12 de enero de este año 2020.

Que nuestro Padre celestial les bendiga en gran manera; y que pronto Cristo resucite a los muertos creyentes en Él, a cada uno de nosotros nos transforme, y seamos llevados con Él a la Cena de las Bodas del Cordero. En el Nombre Eterno William, Rey de reyes y Señor de señores. Amén y amén.

Dios les bendiga a todos.

Actividades | La Gran Carpa Catedral Corp.