Actividad del 14 del enero de 2022

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Estudio Bíblico del 14 de enero de 2022

Rev. José Benjamín Pérez
01/14/2022
Cayey, Puerto Rico

ESTUDIO BÍBLICO #168
VIERNES, 14 DE ENERO DE 2022
TEMA: TRABAJANDO EN LA OBRA MISIONERA CON MENTE POSITIVA
Dr. William Soto Santiago
Martes, 25 de agosto de 1998
(Tercera actividad)
Acapulco, Guerrero, México

Escritura: 1 Corintios 3:5-23

LA PIEDRA UNGIDA EN BET-EL
Dr. William Soto Santiago
Jueves, 6 de agosto de 1998
Waco, Texas, Estados Unidos

Ahora miren, Nimrod quiso hacer una torre1 que se apoyaba en la Tierra y su parte alta llegaba al cielo, o sea, quiso imitar lo que Dios le mostraría más adelante a Jacob. ¿Qué quiso imitar Nimrod? Quiso imitar a la Iglesia del Señor Jesucristo. Y por eso Dios no le permitió lo que él quiso hacer.

(…) Y ahora vean ustedes, todo lo que está fuera del Programa Divino, correspondiente a la Casa de Dios, a la Iglesia del Señor Jesucristo (representada la Casa de Dios en Bet-el, y también representada en esa escalera que se apoyaba en tierra y su otro extremo llegaba al cielo), todo lo que no sea la Iglesia del Señor Jesucristo (la cual está representada allí), todo lo que sea diferente a la Iglesia de Jesucristo, ¿estará en qué? En confusión.

Como Nimrod y la gente de su tiempo que construían la torre: No era la torre de Babel, pero cuando Dios confundió a la gente que allí estaban trabajando y confundió sus lenguas, vino a ser la torre de Babel; o sea que con lo que Dios hizo le vino el nombre a esa torre, o sea, a ese edificio que estaban construyendo.

De seguro el nombre que le iban a poner era el nombre de Nimrod, que era el rey de ese territorio, el primer rey, el primer poderoso y el primer hombre que tuvo un ejército. Y ahora, Dios le puso el nombre correspondiente, porque él quiso hacer lo que Dios haría en Su Programa.

(…) Vean ustedes, la Iglesia del Señor Jesucristo también ha estado pasando por una trayectoria hacia la tierra prometida del glorioso Reino Milenial. Pero vean ustedes, ya han transcurrido unos dos mil años de Cristo hacia acá; y algunas personas que se han desesperado a través de este recorrido, en alguna edad se han desesperado, pues han deseado que el Reino Milenial esté en la Tierra, o sea, han deseado llegar a la tierra prometida del glorioso Reino Milenial y a la tierra prometida del nuevo cuerpo; pero hay un propósito en todo este recorrido, el cual nosotros necesitamos comprender, porque de otra manera nos desesperamos y pensamos que nunca vamos a llegar.

¿Y saben quiénes no llegaron? Los que se desesperaron y creyeron que nunca llegarían. Pero Josué y Caleb creyeron que iban a llegar porque salieron para llegar; y llegaron a la tierra prometida. Se mantuvieron fieles a Dios. Ahí está el secreto. Mantenerse fieles a Dios y al profeta Moisés, les garantizó la salida de Egipto y la llegada a la tierra prometida.

Ahora, miren lo que sucede cuando se está por esa etapa en donde la persona sale del mundo al recibir a Cristo como su Salvador y entra en ese recorrido en su vida; y también la Iglesia del Señor Jesucristo.

Ahora, en el capítulo 8, verso 1 en adelante, de Deuteronomio, dice:

“Cuidaréis de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy, para que viváis, y seáis multiplicados, y entréis y poseáis la tierra que Jehová prometió con juramento a vuestros padres.

Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos”.

¿Para qué los trajo por el desierto por cuarenta años? Para probarlos y para saber lo que había en su corazón; porque cuando se pasa por pruebas es que sale lo que hay en el corazón de las personas. Y para saber si habían de guardar o no los mandamientos de Dios; porque cuando las personas están en las etapas buenas, dicen: “Oh, qué bueno es nuestro Dios”, y le dan gracias a Dios y están muy contentos; pero cuando vienen los momentos difíciles en la vida de las personas, piensan algunos que Dios no está con ellos o que Dios no existe, y algunos se apartan de Dios y hablan cosas que no conviene que hablen. Y eso fue lo que sucedió con el pueblo hebreo.

[Rev. José B. Pérez] Y quiero leer aquí una parte del mensaje… este fue predicado por el reverendo William Branham, ¿POR QUÉ CLAMAS? ¡HABLA!2, y dice una partecita acá… de la página 13, dice:

68 Ahora, Moisés tenía todo este fundamento, por tanto él sabía que había sido enviado para libertar a los hijos de Israel.

69 Vean, toda esa experiencia amontonada”.

[Rev. José B. Pérez] Y ahí el hermano William dice: [WSS] «Moisés sabía que era enviado para libertar a Israel». Y al otro ladito dice: [WSS] «Moisés sabía».

“Cuando usted toma cualquier cosa y puede traer la Biblia diciendo: ‘Esto sucederá’, y sucede; ‘esto sucederá en ese tiempo’, ahí sucede; ‘esto sucederá en cierto tiempo’, ahí sucede; entonces todo se acumula junto y presenta un cuadro para nosotros.

70 Oh, cómo este tabernáculo en esta mañana, cómo nosotros en esta hora, hermano Neville, cuando vemos las canas saliendo en nuestros cabellos, y nuestros hombros caídos, cuando vemos al mundo que se estremece de un lado a otro; y cómo podemos mirar alrededor y ver la promesa dejándose ver, es… Pienso muchas veces, si alguien pudiera saltar dentro de ella, y si entendiera un poco, entraría en ella al instante; ella casi lo enviaría a la eternidad solo con tal cosa de rapto; y nunca lo supieron. Solo rompa a través de las cosas que hemos visto y sabemos y entendemos, y todos saltaremos dentro a un mismo tiempo; el hombre o la mujer, niño o niña, probablemente levantaría las manos diciendo: ‘¡Vamos, Señor Jesús!’ ¿Usted ve? ¡Oh, cuán cerca está la hora!

71 Moisés sabiendo que había nacido para ese propósito miraba a través de la ventana y [observaba] a los hebreos mientras se afanaban. Miró atrás en la Escritura, donde dice: ‘Y permanecerán por 400 años (¿no?), pero yo los sacaré con mano poderosa. Entonces cuando él viene para ser comisionado, ungido, supo que fue nacido; y su fe, mire, por fe él vio a esta gente y supo que eran los hijos de Dios porque la Palabra lo decía”.

[Rev. José B. Pérez] Y dice el hermano William, escribe allí: [WSS] «Moisés supo que aquellos eran los hijos de Dios, así como lo son los latinoamericanos y caribeños. Los elegidos están ahí».

[Rev. José B. Pérez] Sigue diciendo el hermano Branham:

[71] Ellos no eran del mundo, no eran como el resto de ellos; eran diferentes. Ellos eran maniáticos y fanáticos para la grandeza de Egipto, y él iba a ser el hijo de Faraón, próximo a tomar el reino; pero él, había algo en él, una fe real, que no se fijaba en esas cosas, en la grandeza que él iba a heredar; él miraba hacia la promesa de Dios, y él sabía que el tiempo estaba cerca y que aquel hombre debía pensar que…

72 Quiero hablar sobre esto con él algún día, cuando lo encuentre en el otro lado. Usted dice: ‘¡Eso es locura, hermano!”. No, no lo es. Lo voy a encontrar por la gracia de Dios, sí señor. Le hablaré algún día, a Moisés mismo. Y cómo me gustaría preguntarle, solo como cuando él estaba viendo su preparación, 73 cómo el diablo le decía: ‘Oh, la gente no va a creer en ti. No hay nada con eso’.

74 Pero cuando esa semilla nació allí, algo lo estremeció, y él supo que había algo próximo a acontecer, él supo. Miró su reloj y vio qué hora era, él lo supo. Cómo pensó mientras miraba. Ahora, cuando él tuvo todo esto junto, esta gran cosa que él había visto, el tiempo de la Escritura, las oraciones de su madre y de su padre, y él tuvo un nacimiento peculiar, un niño raro; a través del tiempo algo había bajado a él.

75 Y ahora él se equivoca y piensa que había sido entrenado militarmente, y así libertaría a los hijos; y en eso falló.

76 Entonces se va al desierto y se casa con una muchacha de Etiopía (muy amable), y tuvieron un hijo llamado Gerson.

77 Un día, mientras cuidaba el rebaño, de repente vio una zarza ardiendo, y él fue hacia allá arriba, no intelectualmente, no una imaginación, no una ilusión, no una ilusión óptica; pero en él estaba el Dios de Abraham, en una luz, el Pilar de Fuego, en una zarza, aquel fuego moviéndose como ondas; pero no molestaba a la zarza. La Voz de la Escritura, la Voz de Dios habló a través y dijo: ‘Te he escogido a ti. Tú eres el hombre. Te he levantado para este propósito. Te estoy probando aquí, por medio de señales, que tú vas a descender para libertar a los hijos, porque mi Palabra tiene que ser cumplida’.

78 ¡Oh! Su Palabra para este tiempo tiene que ser cumplida. Estamos viviendo en la hora. No importa lo que algún otro dice; la Palabra tiene que ser cumplida. El cielo y la tierra pasarán, pero no Su Palabra”.

[Rev. José B. Pérez] Y aquí el hermano William dice, escribe: [WSS] «La Voz de la Escritura = la Voz de Dios en la zarza. Y hoy la Voz de la Escritura en el hermano Branham estuvo hablando y llamando a Moisés en el Monte de Sion».

[Rev. José B. Pérez] Y en el mensaje “YA SALIDO EL SOL”

Y discúlpeme que coja este tiempito, en esta parte de leer así algunos… compartiendo con ustedes algunas de estas Escrituras, que considero pues que son, como él me decía, [WSS] “va a ser de gran bendición todo eso; y se va a usar”. Y yo, pues, he visto que en forma… así como lo hacemos, en forma sencilla, Dios nos está permitiendo poco a poco ver todas estas cosas que para nosotros pues son de gran bendición; y quizás para algunos no; quizás para algunos… vamos a decir, como yo les decía el… (creo que fue el viernes o el sábado… hubo un día de la semana, creo que fue el, no recuerdo si fue), creo que fue el 1.º de enero, que yo con sinceridad y con el amor que les tengo y todo, pues les leí… porque yo lo que hacía era leerles todo esto que ya él también me había dicho, y yo lo había anotado.

Y… Aunque sabemos que la Tercera Etapa, hay algo allí que se va a quedar… Si al Ángel se le dijo que no dijera – si el Ángel le dijo al hermano Branham: “De esto no vas a decir nada”…; así que uno pues debe ser también muy cuidadoso, muy cauteloso. Y ese día yo les dije que si no, pues (vamos a decir), si no estaban de acuerdo (o algo así les dije), pues que se pusieran a orar por el hermano Miguel y por mí, y por los ministros; orando los unos a los otros; y no ponerse a… vamos a decir, a tirarse. Y exactamente eso hicieron. No todos, pero hicieron algunos. Y eso pues… que Dios tenga misericordia de todos ellos, porque en esta Tercera Etapa, que es la etapa de la Palabra hablada, que es la etapa en donde todos estamos siendo probados, tenemos que ser muy cuidadosos.

Y yo, pues, todo esto que les estoy trayendo, por eso es que les pido que me disculpen, que tomo a veces un poquito más de tiempo; que no piensen que es que yo quiero… No. Todo esto tiene un propósito, y lo que hago es compartir con ustedes —con mucho amor lo hago— todo lo que el Señor me ha permitido tener; y así pues poder compartir con ustedes, y ser pues reverentes todos en esto.

No… vamos a decir… Algunos: “No, cuando Benjie estaba hablando yo me paré y me fui porque me llamaron de tal sitio”. Pues es un irresponsable e irreverente también. Cuando se está dando la Palabra por boca de (vamos a decir) de quien la esté dando, sigue siendo la Palabra de Dios. El hermano Miguel, un pastor, hasta un niño que la lea, tiene que ser la persona reverente; no un irrespetuoso frente a la Palabra de Dios.

“No, que es que allí me llamaron, porque yo…”. Pues hermano, tremendo problema se buscó con Dios.

Uno tiene que ser —en las cosas de Dios— serio y reverente. ¡Vergüenza les debería de dar!, de que después la congregación le pregunte: “Oye, ¿y qué hablaron en la reunión de ministros con el hermano Miguel?, ¿cómo estuvo todo eso, hermano?, ¿qué dijeron o qué?”. No tiene nada que decirles: “No, que fue que fui por allí, que tenía un compromiso y me llamaron de tal cosa, esto, lo otro”. Eso no le da la fe de rapto a la persona, a los escogidos de esa congregación; eso más bien lo que les trae es otro tipo de fe; no la fe de rapto.

Cuando se está en el momento de hablar la Palabra, tanto… ¡Primeramente el mensajero!, cuando la está dando en un video, en audio, uno tiene que ser reverente; y también cuando el hermano Miguel esté hablando, cuando un pastor la esté dando, hasta un niño (como les dije). Toda Palabra que sea hablada ([a través de] un ser humano) debe uno tomarla con reverencia, y ser reverente a eso; porque daremos cuenta a Dios por eso.

Por eso les pido que este tiempito que les tomo para leerles todo esto, lo hago con mucho amor, para que entendamos un poquito más allá. Aunque la Palabra ya está, vamos a decir, el Mensaje ya está, ya Dios lo trae ya interpretado, ya Dios lo trae, ya está listo, como es. Es Dios a través de Su Espíritu Santo que nos lo revela a cada uno. Y lo que no entendemos en el momento, Dios nos va abriendo el entendimiento día a día. No es por cualquier persona que lo abre. Es el Espíritu Santo el que nos va revelando día a día este conocimiento y esta revelación que ha traído Dios por medio de Sus profetas; y en este tiempo por medio de Su Ángel Mensajero William Soto Santiago.

Es el Espíritu Santo el que nos revela todo, pero lo que yo le estoy hablando es unas anotaciones, unos escritos que él me decía: [WSS] “Algún día los vas a usar”, y por eso estoy compartiendo con ustedes.

No estoy añadiéndole nada al Mensaje, ni tampoco… porque algunos dicen: “No, que Benjie está diciendo algo de…”. No, esto no es de mi propia mente, ni… No. Esto es lo que está hablado, o lo que está escrito allí por el hermano William.

Y hago este comentario, este paréntesis, para decirles el por qué… algunos me dicen: “Oye, ¿de dónde estás leyendo?”. Pues es de los mensajes que él dejó; y como él me decía: [WSS] “En los libros, ahí vas a conseguir y vas a ver… (¿ve?, eso que estaba)”, así, quizás un poquito más claro; que a lo mejor, en ese tiempo, él estando acá no podía hablarlo abiertamente.

Por eso hay una parte que Jesús decía: “No hablen estas cosas hasta que el Hijo del Hombre sea glorificado, o hasta que el Hijo del Hombre sea tomado preso, sea llevado, o hasta que ocurra, vamos a decir, que Él salga de la escena; entonces pueden hablarlo”3. Y pues ha llegado el momento para hablar estas cositas, que espero que las tomen con respeto, y que lo que hago es que lo hago con amor (como les repito), y que lo atesoren en su corazón.

Y si no entendemos… yo mismo he leído cosas que no… Y digo: “Oye, no lo voy a leer porque esto no lo entiendo; esto está bien difícil de entender. Dios, dame sabiduría, dame entendimiento, en el momento de acoplarlo a algún estudio”, y yo veo cómo Dios nos ayuda en todo.

Mire al hermano Miguel: cuando hay un tema, muchas veces habla de… y ahí ve cómo el Espíritu Santo obra en todo eso que nos lee. Y así mismo es… cuando uno toma una Escritura de un mensaje. Dios, si no lo entendemos en el momento, Dios lo va mostrando en otros mensajes, vemos más claramente todas estas cosas.

Bien, pues quería hacerles ese (vamos a decir) esa salvedad, o este comentario, de el por qué estoy leyendo estas pequeñas notas acá del hermano William; dentro del Mensaje del hermano Branham.

Dice: [WSS] «La Voz…». Me quedé fue, creo que fue, que ahí escribe, ahí dice el hermano William, escribe: [WSS] «La Voz de la Escritura = la Voz de Dios en la zarza».

Y escribe abajito: [WSS] «Y hoy la Voz de la Escritura en WMB (en William Marrion Branham) estuvo hablando y llamando a Moisés en el Monte de Sion».

Y ahí coloca la página 22, 23 y 36 de este mismo mensaje; y también en la página, en el mensaje “YA SALIDO EL SOL”4, del hermano Branham (del 18 de abril de 1965, a.m.). Dice en la página 47:

320 Si puedo quitarme de en medio, para así cuando no se piense ni aun de William Branham, y ustedes ni aun lo piensen, hasta que podamos ver a Jesús glorificado entre nosotros. Verlo a Él, ese es nuestro deseo. Ese es el vivificar, nos da el poder vivificador; y nos da gozo al saber que estamos con Él, ambos, carne y hueso de Él, siendo la Novia de Él, y viendo Su mismo método vindicado, probando en nosotros que Él ahora se ha levantado de los muertos. ¿Ven?

321 Con razón Él dijo: ‘No temas’, porque ahora, noten, estamos redimidos por Él, y ahora levantados con Él. Eso es lo que la Pascua de Resurrección significa para la gente: levantados con Él. Noten, ahora tenemos Su Espíritu en nosotros, el Título de Propiedad abstracto, completamente pagado ¿no?

322 Usted no dice: ‘Bueno, espero conseguirlo’. Usted ya lo ha hecho. ‘No, yo lo haré’. Ya lo ha hecho. Yo nunca lo hice, Él lo hizo por mí ¿ven? No yo, Él. ‘Bueno, hermano Branham, ellos dicen…’. A mí no me interesa lo que ellos digan ahí. Él lo hizo por mí. Eso es todo lo que yo quiero, lo que me interesa.

323 Yo solo le quiero ver a Él manifestado. (Esto yo creo que se los leí en uno de los otros extractos anteriores. Dice):¿Cómo puede usted hacerlo?, ¿llamarle para que baje? No. Él está en usted. ¿Ve? Él está en usted. ‘Ahora bien, si yo puedo conseguir quitarme de en medio, Tú puedes manifestar… a mí mismo. ¿Cómo puedes Tú hacerlo? Por cuanto así Tú lo ordenaste: ‘Todo lo que el Padre me da, vendrá’”.

Y el hermano William ahí escribe: [WSS] «¿Cómo hacer para que Él se manifieste? (Con Elías y Moisés)». ¿Ve? Como él dice allí: “¿Cómo puede usted hacerlo?, ¿llamarle para que baje?”.

Y acá ya él dice que estaba esa Voz de la Escritura. Dice: [WSS] «Estaba llamando a Moisés en el Monte de Sion», escribió allí el hermano William.

[Rev. José B. Pérez] Y sigue diciendo acá, en este mismo mensaje… “¿POR QUÉ CLAMAS?, ¡HABLA!”5, en la página 36 dice:

[229] Oh, si eso no es un atributo humano, ni por tanto tenía que estar harto de eso.

230 Y él dijo: ‘Tú sabes que lo necesitas, tú sabes que sí vas a llevar a estos hijos hasta allá, a la tierra prometida. Eso es exactamente. Tú estás acorralado aquí en una esquina, no hay nada más que tú puedas hacer. De modo que allí hay una necesidad. ¿Para qué clamas a Mí?, ¿para qué miras a Mí?, ¿para qué llamas a Mí? ¿No lo he probado al pueblo? ¿No te lo he probado a ti? ¿No lo he llamado? ¿No es escritural? ¿No prometí llevar este pueblo a esa tierra? ¿No te llamé y te dije que yo lo haría? ¿No llamé y dije: Te envié a ti para hacerlo, y no fuiste tú, fui Yo? Y yo bajaré y estaré con tus labios. Lo que tú digas yo lo vindicaré, y lo probaré. ¿No lo he hecho yo?’.

231 ‘Entonces cuando cualquier cosita se presenta, ¿por qué actúas como un niño? Debes ser un hombre (Ya maduros, nosotros debemos ser ya maduros ya, hombres ya). ¡Háblale al pueblo! (Amén). Entonces muévete hacia al frente’. (Amén). Allí está usted. ‘No clames, ¡habla!’. Amén.

Oh, me gusta eso. ‘¿Para qué clamas a mí? Solo habla al pueblo y sigue adelante, hacia tu objetivo. Lo que sea. Si es enfermedad o lo que sea; sea levantar los muertos o lo que sea. ¡Habla! Yo lo probé. Háblale al pueblo’.

232 ¡Oh, qué lección! ¡Qué lección en esta etapa de la jornada donde estamos parados! Mire dónde estamos ahora, sí señor, en la Tercera Etapa. Noten, estamos exactamente aquí en la puerta de la Venida del Señor”.

[Rev. José B. Pérez] Y pone él: [WSS] «Tercera Etapa en Moisés: no clames, ¡habla!». Y Tercera Etapa pone es: [WSS] «3ra Etapa en Moisés», o sea, Tercera Etapa en Moisés.

233 Él sabía, él había sido ungido para el trabajo y seguía esperando por ASÍ DICE EL SEÑOR. Ya tuvo suficiente de eso. Él dijo: ‘No clames más, habla, te envié a ti’. Oh Dios, ¿qué debe ser esta Iglesia en esta mañana? Una vindicación perfecta de Dios con el Pilar de Fuego y las señales y las maravillas, todas las cosas exactamente igual, como fue en los días de Sodoma”.

[Rev. José B. Pérez] Y… Déjenme ver si yo les había leído ya completa la parte acá que… Sí, ya les había leído esa otra parte; pero para terminar aquí y leerles eso que él escribió al lado, para que vaya con esto que… quizás no tenga que ver con el tema, quizás; pero vamos a leerlo, ya que está ahí, seguimos ahí mismo para abajo. Dice:

[234] Él dijo que sucedería igual.

235 Aquí está el mundo en su condición, allá está la nación en su condición, ahí están las mujeres en la condición, ahí está el hombre en la condición, ahí está la Iglesia en la condición, ahí está todo. Los elementos, las señales, platillos voladores, y toda cosa en los cielos, y toda clase de cosas misteriosas, y la mar bramando, grandes marejadas, el corazón del hombre fallando, con miedo, confundido por el tiempo, aflicción entre las naciones, la iglesia fracasando.

236 Y el hombre de pecado, quien se mantiene a sí mismo por encima de todos, levantándose; quien es llamado ‘Dios’, el que está sentado en un ‘templo de Dios’ mostrándose a sí mismo (¡Oh, mi!), y ha venido a esta nación”.

[Rev. José B. Pérez] Y ahí el hermano William pone: [WSS] «El hombre de pecado, 666, visitó a USA», o sea, a Estados Unidos. De seguro en ese tiempo la visita que tuvo allá el papa a Estados Unidos. Y más adelantito dice:

239 Háblale al pueblo y sigue adelante. Amén. Tenemos un objetivo, que es: Gloria. Movámonos hacia ella. Estamos al frente hacia la tierra prometida. ‘Todo es posible para aquellos que creen’. ¡Háblale al pueblo!”.

[Rev. José B. Pérez] Y sigue acá diciendo en este extracto nuestro hermano William:

(…) Ahora, por cuanto Moisés rompió el tipo y figura allí, la Segunda Venida de Cristo será perseguida como fue perseguida la Primera Venida de Cristo, y tendrá el equivalente a lo que fue la crucifixión de la Primera Venida de Cristo; o sea, no será una crucifixión física sino espiritual, por los que rechazarán la Segunda Venida de Cristo.

Y los edificadores que desecharon, rechazaron la Primera Venida de Cristo y pidieron Su muerte, Su crucifixión, los edificadores del Día Postrero, del cristianismo, que sean hallados peleando en contra de la Segunda Venida de Cristo: serán tenidos por Dios en la misma forma en que fueron tenidos los que rechazaron la Primera Venida de Cristo, los edificadores, los líderes religiosos del judaísmo, los cuales rechazaron la Primera Venida de Cristo, la Venida de la Piedra del Ángulo, la Piedra que los edificadores desecharon, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo.

Ahora, habrá edificadores en medio del Israel espiritual, en medio del cristianismo, que en el cumplimiento de la Segunda Venida de Cristo se levantarán en contra de la Segunda Venida de Cristo; y les contará a ellos como les contó a los que rechazaron, a los que desecharon la Primera Venida de Cristo, desecharon la Piedra del Ángulo que vino en medio del pueblo hebreo, desecharon la Roca que Moisés hirió con su vara allí frente al monte Sinaí.

Y ahora, para el Día Postrero habrá algunos que desecharán la Piedra no cortada de manos en Su Segunda Venida, que vio el profeta Daniel y le interpretó al rey Nabucodonosor en el sueño que tuvo cuando vio una imagen (o sea, una estatua) que representa el reino de los gentiles; y vio que del monte salió una piedra no cortada de manos, que hirió a la imagen en los pies de hierro y de barro cocido, y los desmenuzó; y así desmenuzó el hierro y el barro cocido, desmenuzó las piernas de hierro, desmenuzó los muslos y el vientre de bronce, desmenuzó el pecho y los brazos de plata, y la cabeza de oro. Esa Piedra es la Segunda Venida de Cristo.

(…) Y ahora, vean ustedes cómo para este tiempo final, para la Edad de la Piedra Angular, que es la cúspide de la Escalera de Jacob, es que la Piedra no cortada de manos viene con un nombre nuevo, viene esa Roca, esa Piedra con un nombre nuevo.

Y herir esa Roca significa, para las personas que lo hagan, lo mismo que significó para Moisés y Aarón: que no entrarán a la tierra prometida. No podrán ser transformados y raptados y llevados a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo, y tampoco al glorioso Reino Milenial de Cristo.

Porque Moisés, vean ustedes, por herir la roca con ira… Vean ustedes, así también harán muchas personas, con ira, como hicieron en la Primera Venida de Cristo, que se llenaron de ira y pidieron la muerte de Cristo, y fue crucificado por los romanos.

Y ahora con ira muchos se levantarán en este tiempo final en contra de la Segunda Venida de Cristo, en el cumplimiento de la Venida de la Piedra no cortada de manos, y les contará como les contó a aquellas personas la crucifixión de Cristo.

(…) Vean ustedes, Moisés solamente vería la tierra prometida. En su cuerpo físico no entraría a la tierra prometida, al otro lado del Jordán, por lo que hizo. Aun cumpliendo la voluntad de Dios, de darle agua al pueblo de la roca, lo hizo en la forma incorrecta: hiriendo la roca, cuando le tenía que hablar a la roca.

Por eso es que no podemos hacer la Obra de Dios, trabajar en la Obra de Dios, con ira, sino con amor divino, para que Dios se agrade de nosotros. Dios no se agradó de Moisés en la forma que hizo la Obra de Dios en ese momento, aunque produjo el agua.

Y así también sucede con nosotros: si hacemos la Obra de Dios con ira: siempre el Mensaje va a llegar a la gente y va a ser de bendición para la gente, pero nosotros, si lo estamos haciendo por ira, no tenemos la bendición de Dios, y Dios no estará contento con nosotros. Pero si hacemos todo el trabajo en el Reino de Dios con amor divino, Dios estará muy contento con nosotros; y la Palabra, el Mensaje, llegará a la gente, llegará el Agua de Vida Eterna. Él dice: “Al que tuviere sed, yo le daré de la Fuente del Agua de la Vida”. (Apocalipsis, capítulo 21, verso 6).

[Rev. José B. Pérez] Que Dios nos ayude en este tiempo a hacer como nos dice allí el mensajero, de trabajar en la Obra del Señor con amor divino; y que seamos hallados fieles, fieles administradores de todos estos misterios del Reino de Dios.


1 Génesis 11:1-9

2 SPN63-0714M “¿Por qué clamas? ¡Di!, págs. 13-14, párrs. 68-78

3 San Mateo 17:9; San Marcos 7:36, 8:30

4 SPN65-0418M “Ya salido el Sol”, pág. 45, párrs. 320-323

5 SPN63-0714M “¿Por qué clamas? ¡Di!, págs. 34-35, párrs. 229-236; pág. 35, párr. 239

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