Acercándonos a la presencia de Dios

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Acercándonos a la presencia de Dios

Rev. José Benjamín Pérez
Jueves, 1 de septiembre de 2022
Cayey, Puerto Rico

(Tercer saludo)

Muy buenas tardes, todos los ministros allá reunidos en San Félix, estado de Bolívar, Venezuela, con el reverendo Neptalí Díaz. Es para mí un gran privilegio poder saludarles y saber que están en estos estudios, que son de gran bendición, todo este material —que me dice Neptalí— que han estado recibiendo de Valencia, de todo este trabajo que están llevando a cabo las imprentas; y en todos los lugares donde también están llevando a cabo esta labor de imprimir allá en Venezuela; además de Valencia, pues en todas partes de Venezuela.

Y conscientes de que este tiempo es un tiempo de preparación, pues tiene que haber algo que nos prepara; y lo que nos prepara a cada uno de nosotros es: la Palabra.

A cada individuo le es dado el material para que se prepare para lo que va a recibir; y Dios ha dejado en este tiempo todo lo que necesitamos para prepararnos para nuestra transformación. Y manteniendo siempre la mirada en las cosas celestiales, porque, como dicen las Sagradas Escrituras, como dijo Jesús: “Porque nuestra redención está muy cerca”1. Está muy cerca que Dios cumpla todo lo que ya Él prometió; y es en nuestro tiempo, es el hoy, es el presente; es el tiempo en donde Dios está cumpliendo todo lo que falta por cumplir.

Por lo tanto, todo lo que ayude a las congregaciones a que estén siendo preparadas para esas promesas ser cumplidas en cada uno de ellos, buscamos la mejor manera para que todos reciban esa preparación: por medio de las imprentas, escritos, en audios, y en todos los medios habidos y por haber, para que así, en esta Obra que Dios está llevando a cabo en este tiempo final, en estos años que Dios nos ha dejado (que no sabemos cuántos son, pero son pocos)… O sea que aprovechemos bien este tiempo, porque nos quedan pocos días, pocos meses, y no sabemos cuántos años.

Yo deseo que sea este mismo año, que Dios cumpla todo rápido; pero sabemos que hay un tiempo de preparación, el cual, no podemos irnos de aquí hasta que todos estén preparados.

Eso vendrá de una manera progresiva en esos días; tanto la resurrección como la adopción, la transformación de nuestros cuerpos vendrá en una forma progresiva también. Así como ha venido progresivo toda la revelación, así también esos eventos estarán ocurriendo durante, no menos de 30 (por ahí) o 40 días, que es un lapso de tiempo en donde —y quizás un poco antes— van a estar ocurriendo todos esos eventos, en los cuales ya el pueblo de Dios está preparado.

O sea que este tiempo de ahora es el importante, es el clave; porque de este tiempo depende la preparación final que el pueblo necesita para obtener esas promesas.

Ninguno que deje pasar o que… deje pasar esta etapa y que no la aproveche: no podrá ser raptado. Ninguno que no aproveche y que escudriñe y escuche la Voz de la Enseñanza en la Edad de la Piedra Angular, la etapa final en el Lugar Santísimo del Templo espiritual del Señor (lo cual sale de en medio de esos Dos Querubines de Oro y en medio de los Dos Querubines de madera de olivo cubiertos de oro), el que no escuche la Voz saliendo de ahí, lo cual es la Voz de la Enseñanza bajo Carpa: no podrá ser raptado.

Pero sabemos que hay un pueblo que sí estaría escuchando esa Voz, que sí estaría recibiendo todo ese conocimiento final para irnos a la Cena de la Bodas del Cordero; estaría ese pueblo siendo preparado para ese evento. Porque recuerden que el pueblo no estaba listo: ni los ministros, ni los hermanos, no estaban listos para recibir su adopción, su transformación; tendrían que pasar por la gran tribulación en ese momento.

Pero gracias a Dios que nos ha dejado este tiempo, y también conscientes de que había una visión que tenía Dios que cumplir; y por amor a Su Nombre, por amor a Sus escogidos, Dios entonces difirió la ira. Y no es que Él la haya eliminado, porque siempre va a venir el juicio divino sobre la Tierra; ya el juicio está preparado; y Dios, al posponer ese día ardiente como un horno, en ese tiempo de brecha, sobrante, es el tiempo en donde Dios entonces prepara a Su Iglesia, a Su Novia; el tiempo en que no se sabía cómo era que Dios iba a cumplir todo eso.

Hemos estado hablando durante estos audios todo lo que conlleva (así por encimita) esta etapa que vamos cumpliendo, a medida que pasan los días. Y verdaderamente vemos cómo Dios ha cuidado tanto y tanto esta etapa, que a medida que se va cumpliendo y hablando, y la Palabra se va encarnado, más cerca estamos de Dios, más cerca estamos de Su presencia.

O sea que hay esa fórmula para cada vez acercarnos más a Dios. Y Dios desea que Sus hijos se acerquen tanto a Él, que se parezcan tanto a Él: que Él los transforme, que Él les de su cuerpo eterno y glorificado. Y eso es lo que Él está haciendo: a medida que pasan los días Dios nos va dando más y más conocimiento, para irnos acercando más y más a Su presencia, que se fundan nuestros cuerpos con las teofanías, y ahí estaremos siempre con el Señor2.

Es algo glorioso lo que Dios está haciendo en este tiempo en medio del pueblo. Es algo tan grande que muchos profetas y justos desearon ver, desearon oír, y no tuvieron esa oportunidad; pero bienaventurados vuestros ojos porque ven, vuestros oídos porque oyen, porque a nosotros es concedido conocer todos estos misterios del Reino de Dios3 y conocer todo lo que estaría siendo hablado bajo Carpa, bajo lo que dijo el hermano Branham: [WMB] “Yo anhelo…”4, o sea que ese anhelo que él sentía en su corazón era por escuchar lo que allí se estuviera hablando, o se estaría hablando, porque él sabía que eso iba a producir Fe de Rapto.

O sea, si ya con una muestra de lo que Dios mostró a través del reverendo William Branham en esas cinco ocasiones en donde el poder de Dios fue manifestado, eso muestra que en el Día Postrero, en la etapa final de la Tercera Etapa, Él daría a Su Iglesia, a Sus hijos, todo ese poder; pero no parcialmente, sino en toda Su plenitud. Él dice: [WMB] “Yo casi puedo extenderme para alcanzarlo”5. Y usted y yo lo hemos alcanzado: Ya tenemos el sitio, somos el pueblo, tenemos los ministerios, tenemos el Mensaje, ¡tenemos todo! Y estamos ya próximamente a obtener la promesa.

O sea, lo que el hermano Branham trató de alcanzar y no pudo, usted y yo lo hemos alcanzado. Y la coronación, la parte final de eso, es nuestra transformación; que Dios la va a cumplir, porque eso es ASÍ DICE EL SEÑOR; y Dios va a cumplir Su promesa en usted y en mí. Eso no puede fallar. Eso pegará tan y tan en el blanco, como que el blanco es blanco. O sea, vamos a llegar a esa meta, vamos a llegar a la transformación.

Manténgase agarrado de la Palabra. No mire hacia al lado: ni a izquierda ni a derecha; mire hacia el frente, mire hacia la meta, mire hacia la transformación. No importan las dificultades y pruebas y luchas que tenga en la vida, todo eso es Dios moldeando su carácter; que es lo único que nos podemos llevar de aquí: el carácter. Así que todas las cosas se van a tornar y obrarán para bien para los escogidos de Dios.

Siga dejando las cosas que no convengan, cosas que no reflejen la sexta dimensión. Dios nos está ayudando y nos continuará ayudando, “porque el que comenzó la buena obra, la va a perfeccionar”6. ¿Cómo la va a perfeccionar?, ¿y cómo va a perfeccionar esa Obra maestra que comenzó el Día de Pentecostés hacia acá, ese gran Templo espiritual del Señor? La va a perfeccionar dándonos ese cuerpo eterno.

O sea que en este camino que hemos salido, que hemos salido del Egipto, de en medio de este reino de los gentiles, que hemos salido ya rumbo a la tierra prometida y estamos ahora frente, próximamente ya a pasar el Jordán en seco, todas esas pruebas, todas esas luchas, obrarán siempre para bien.

O sea, el que ha recibido al Señor no mira todas esas cosas para desanimarse, sino para tomar más fuerza. Por eso le dijo: “Esfuérzate y sé valiente”7. O sea, no será fácil, pero Dios estará con nosotros, y Dios está con nosotros.

O sea, no podemos mirar esas situaciones para desanimarnos, sino para animarnos más y tomar más fuerzas. Y conscientes de que hay una lucha contra – no es contra humanos de carne y hueso, sino contra principados y potestades, y también estamos conscientes que también están los ángeles cuidándonos, guardándonos y ayudándonos para que obtengamos la victoria8.

Así que, adelante; y en este tiempo de preparación, ministros allí reunidos en San Félix, San Felipe, Venezuela, y en todos los lugares, mantengan siempre a las congregaciones al tanto de todo lo que está ocurriendo en este tiempo final; sin quitar la mirada de las promesas y de cómo Dios está cumpliendo todo, para que no se le escape y no se le vaya a pasar por alto lo que Dios ya prometió desde tiempos antiguos: el Antiguo Testamento y también del Nuevo, lo que habló Juan el Bautista, Jesús, los apóstoles, los siete ángeles mensajeros; más habló claramente el reverendo William Branham, y el Ángel del Señor Jesucristo William Soto Santiago; todo eso, manténganse – mantengan siempre a las congregaciones a la expectativa, porque grandes cosas Dios hará ya en el tiempo final en medio de la Iglesia, lo cual es la resurrección y la transformación.

Pero antes que llegue eso debemos estar aprovechando el tiempo en estos estudios que hacen en la semana, y también los viernes y los domingos, y los sábados (cuando son días de estudio los sábados), y también los días que el hermano Miguel tiene también estos estudios, los cuales son de gran bendición para todo el pueblo de Dios.

Y las cosas que ya usted vea que no convienen, que son ya cosas que reflejan la quinta dimensión: ¡déjela!, y déjela lo más pronto posible. No vaya a verse al final con algo que le sea de impedimento para recibir las promesas y las bendiciones de Dios.

Recuerden que en una mano está la bendición, pero en la otra está el juicio divino; y todos queremos las bendiciones; pero recuerden que el juicio siempre comienza por la casa. Así que arreglemos nuestra casa, nuestro hogar, nuestro cuerpo como templo espiritual, y también físicamente nuestro hogar, nuestra vida y todo, porque deseamos recibir de las bendiciones de Dios.

Dios nos seguirá ayudando, Dios nos seguirá mostrando cómo debemos estar frente a Su presencia; porque recuerden, la presencia de Dios siempre está en medio de Su pueblo; y nosotros sabemos cómo está la presencia de Dios en Su pueblo, cómo Dios siempre visita a Su pueblo.

Por lo tanto, en esa visita que Dios está teniendo hoy en medio de Su pueblo: escuchemos todas las cosas que Dios está haciendo hoy, en el tiempo presente, y aprovechemos esa Voz, esa Voz de Enseñanza, esa Voz que es la que nos está ayudando, trayendo todo lo que necesitamos para obtener la Fe de Rapto.

Y muchas veces le prestamos oídos a otras cosas, aun dentro del mismo grupo, las cuales usted debe examinar; y si no es conforme a la Palabra, y si es algo que lo que trae es divisiones y discordias y debates: ¡déjelo! Salga de todos esos lugares donde lo que hay es discordia. Recuerden que esto es individual. Aquí no hay ningún grupo que haga grupitos por un lado y por el otro, tratando de que…: “Yo tengo esto, yo tengo lo otro”; no; es uno con Dios.

Y muchas veces utilizan esos grupos así (que se reúnen varios), y ahí empiezan a comentar y a hablar; y en vez de ser de bendición… aunque muchas veces ayuda porque se distribuyen material importante, pero otras veces se utilizan para otras cosas que no edifican nada al creyente. Otros se mantienen en grupos en donde abiertamente ya están en contra del Programa Divino, y dicen: “Yo me voy a quedar ahí para ver cómo van ellos”, o “vamos a escuchar a ver qué dicen”. Está haciendo lo mismo que hizo Eva; ella miró, y lo que hizo fue una miradita hacia el mundo, le prestó un poquito de oído a Satanás, y ahí el enemigo la agarró. No le preste oído a esas cosas.

Eso, vamos a estar el sábado posiblemente hablando algunas cosas de lo que ocurrió también allí en el Edén, y de cómo uno puede caer solamente por una miradita, puede quedar atrapado, y después para salir es difícil; y también puede (sin darse cuenta) ser instrumento del enemigo.

Así que si está en cosas donde lo que se hablan es cosas negativas, ¿para qué va a estar ahí? Eso no lo edifica a usted y pierde el tiempo. Mejor enfoque todos los cañones (vamos a decir) a “uno con Dios”: Ese es el mejor chat (vamos a decir) que usted puede tener: el de Dios y el de usted: dos.

Y en las congregaciones, cuando tengan ese tipo de grupos, siempre que sea en armonía. No estoy en contra de eso, de que hagan grupos para mandarse mensajes y todo (lo hablo en general); en grupos que ya me han dicho que…, pidiéndome permiso que si se pueden salir de un grupo que hablan negativo. Para empezar, yo no les dije que se metieran en grupos; cada uno es individual y puede hacer con su vida lo que vea conveniente, usted tiene libre albedrío; examínelo por la Palabra y ahí ve si es conveniente o no.

Yo mismo no estoy en ninguno de esos grupos; así que por ahí pueden empezar, teniendo mi consejo. Pero no estoy en contra de eso. Al contrario, muchas veces son de gran ayuda y le sacan provecho a ese mecanismo que en este tiempo (uno de los tantos que hay), en este tiempo Dios ha permitido que los hijos de Dios tengan acceso. Pero recuerden: en el Milenio y en la eternidad no va a haber nada de eso; o sea que pronto vamos a estar acostumbrándonos a no tener que depender de nada de eso.

Y siempre tengan en sus congregaciones las pantallas, las antenas, listas para recibir todo lo que estará ocurriendo desde aquí, desde Cayey, Puerto Rico.

Bueno, esta plática ha sido así entre familia, como siempre la hacemos; y recuerden que lo hacemos con mucho amor. Yo lo hago con sinceridad de corazón, porque les amo, y deseo que todos, junto con las congregaciones, estén preparados para la transformación; ese es el deseo de mi corazón; y yo sé que es el deseo de ustedes para vuestras congregaciones que Dios les ha permitido pastorear.

Que Dios les bendiga, Dios les guarde. Muchas gracias, Neptalí, por esta oportunidad que me permites saludarte y a todos los ministros allí reunidos. Y orando siempre por nuestro hermano Miguel Bermúdez Marín, que lo cubramos siempre de vuestras oraciones; y así, en compañerismo siempre con él y con todos los ministros, obtendremos la Gran Victoria en el Amor Divino.

Así que oren mucho por esta actividad de mañana viernes, y la del sábado, y la del domingo, en donde deseamos que Dios siga ayudándonos, y siga Dios mostrándonos todo lo que necesitamos saber; que lo tenemos en libro, escrito en libros, y también lo tenemos en los mensajes.

O sea, todo es una…, como un audio que dije hace poco (creo que fue hoy): Todo lo tenemos condensado para: en un corto tiempo Dios estará teniendo, y está teniendo este avivamiento en un corto tiempo, que es de cierto tiempo ya establecido por Dios; y de un momento a otro ya se cerraría esta etapa en la que hemos comenzado.

Así que aprovechemos bien esta etapa en donde estamos, para prepararnos nosotros como ministros, y también las congregaciones, para la transformación.

Que Dios les bendiga y Dios les guarde a todos; y muchas gracias por vuestra amable atención, todos los que estarán escuchando estas palabras de saludo que les he brindado en estos momentos.

Y siempre tenemos en nuestro corazón y en nuestra mente, y nuestro agradecimiento a Dios, por habernos enviado este poderoso Mensaje que prepara a la Iglesia-Novia para ser transformada y raptada, en nuestro amado hermano y amigo: William Soto Santiago.


1 San Lucas 21:28

2 1 Tesalonicenses 4:17

3 San Mateo 13:16-17

4 Citas, pág. 13, párr. 100

5 Citas, pág. 25, párr. 208

6 Filipenses 1:6

7 Josué 1:5-9

8 Efesios 6:12-19

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