El Plan original para los hijos de Dios, por hablar la Palabra

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El Plan original para los hijos de Dios, por hablar la Palabra

Rev. José Benjamín Pérez
Domingo, 13 de noviembre de 2022
Cayey, Puerto Rico

(Segundo audio)

Muy buenas noches. Hoy, domingo, 13 de noviembre de este año 2022, quería compartir con ustedes una experiencia muy hermosa que acabo de tener hace unos cuántos minutos atrás; porque estoy sacando las fotos para enviárselas a Julio Ángel, para colocarlas (las del estudio de hoy), de todo lo que el hermano William escribió; que, como ustedes saben, en los estudios pues colocamos la foto del escrito. Y antes, pues yo se las pasaba…; porque muchas veces ya tenía quizás alguna que iba a leer; pero otras, pues, venían ahí mismo, y seguíamos leyendo. Y también tomaba tiempo en lo que yo sacaba foto y se las enviaba antes de dar el estudio, que preferimos pues hacerlo después; y así más bien tener todo el tiempo, antes de pasar, para estudiar; y así pues después, con más calma, pues le enviaba yo las fotos a él, de lo que se había leído en el estudio, ya sea las que ya tenía yo separadas para leer, como todas las que ahí, mientras se daba el estudio, pues surgían.

Y estaba ojeando… usted sabe, cuando uno estudia o va leyendo. En este caso estaba sacando las fotos. Me detuve en el libro de Los Sellos, en la página 265, y me puse a leer; desde la 264 por ahí me puse a leer; y me topé con algo que yo había hablado, creo que fue el…, no sé si fue ayer sábado, o fue el viernes, que hablé…, estaba hablando algo del soplo; que lo que quede sería un soplo (algo así hablé). Y cuando me topo con esto, dije: [JBP] “Oye, ¡cómo todo eso estaba hablado!”.

Y no había yo mirado esa cita, no me refería a esa cita cuando yo lo hablé ese día; pero me gocé mucho al yo ver eso. Y quería compartir con ustedes esto que les voy a leer, que va con eso que se habló en esos días. Y me ardía el corazón ahorita; yo decía: [JBP] “Esto tengo que dárselo a los hermanos”, porque es algo que les va a alegrar mucho, como me alegró a mí.

Y uno ve cómo Dios nos ha estado ayudando, porque todo tiene que estar en la Escritura, todo tiene que estar basado en la Escritura.

Pues el Ángel… Fíjense que el Ángel le decía al hermano Branham: [WMB] “¿No está escrito en la Escritura…”, o: [WMB] “¿No está escrito: ‘Cuando ores, entra en tu cámara secreta, y tu Padre que te ve en secreto, te recompensará en público’?”1. ¿Ve? O sea, es todo escritural: la Tercera Etapa.

Miren en Génesis… Vamos a leer esta Escritura aquí: Génesis, capítulo 2, verso 7, dice:

7 Entonces Jehová Dios formó al hombre [WSS] «en el 8vo día milenial» del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.

[JBP] Dibuja una pirámide y las edades.

Y en “ser viviente” escribe: [WSS] «alma».

Y al lado escribe: [WSS] «el espíritu, la teofanía».

Y también escribe: [WSS] «Adán del polvo».

O sea, esa era la forma, la manera de venir a este planeta Tierra: primero pasar por la sexta dimensión, y luego venir a este planeta Tierra por ese medio, esa forma; y cómo Dios… tomar del polvo de la Tierra y dar, soplar aliento de vida, soplar en la nariz aliento de vida, y darnos Vida. Esa era la manera de Dios crear al ser humano en este planeta Tierra.

Y miren lo que dice el reverendo William Branham en la página 265, en el mensaje “EL CUARTO SELLO” (recuerden que el Cuarto Sello es un Sello predicho), dice [Los Sellos]:

165. Dios tenía Sus hijos bien fortificados tras la Palabra; pero Eva, prestando atención a lo de afuera, dijo: “Me parece que tienes razón”. Y allí comenzó a rodar la cosa, y ha estado rodando desde entonces. Luego Dios bajó para redimir los que… Como dije en otra ocasión: “Dios es como un gran constructor que coloca todo Su material sobre la Tierra, y luego comienza a edificar Su edificio”.

166. Recuerden: Antes de que hubiese un solo grano sobre la Tierra, antes de que hubiese un sol para dar luz sobre la Tierra, el cuerpo suyo ya estaba en la tierra, porque somos del polvo de la tierra. Dios es el constructor. Ahora, Su manera de hacerlo fue como hizo a Adam: Tomó un poquito de calcio, otro tanto de potasio, y una cantidad de luz cósmica; los mezcló y les dio un soplido, y dijo: “Allí está mi otro hijo”. Tomaba otro tanto de los minerales, y les dio un soplido, y dijo: “Allí está otro”.

167. Pero ¿qué hizo Eva? Corrompió esa manera de hacerlo, y ella produjo hijos por medio del acto sexual, Y ALLÍ FUE DONDE ENTRÓ LA MUERTE.

168. Ahora, ¿qué está haciendo Dios? Él ha tenido tantas de esas simientes a través de las edades, simientes predestinadas. Y cuando llegue el fin, Él no dirá: “Eva, ven, da a luz otro hijo”. Más bien soplará de esa manera, y llamará, y yo responderé. Así sucederá. Cuando el último entrare, entonces así será.

[JBP] ¡Miren qué cosa tan tremenda! Yo me gocé tanto cuando leí eso, porque recordé en estos días (creo que fue ayer sábado2, o si no, fue el viernes), cuando hablé de que iba a llegar un momento en que estábamos ya en esa parte ya de perfección. En esa parte yo decía que [JBP] “lo que quede, fuera un soplido”, algo así (hay que buscar cómo fue que yo lo hablé allí); ¡cómo eso llegó a mi corazón y a mi mente para hablarlo!; y hablé de esa forma: de que solamente quedara un soplido para que Dios entonces nos transforme, nos dé ese cuerpo eterno y glorificado.

Y me topo con esto ahora; y miren cómo Dios allí nos muestra, a través del reverendo William Branham, que luego que el último entrare, eso será así.

Y miren lo hermoso que él escribe allí; él dice:

[WSS] «El Plan original para los hijos de Dios, por hablar la Palabra».

Y miren lo que escribe: [WSS] «Hablará la Palabra y aparecen los hijos en la resurrección».

Vean, será por la Palabra hablada que vendrán a resurrección los que han partido, y vendrán también a ser transformados y cambiados a ese cuerpo eterno y glorificado; o sea que lo mismo que ocurrió con Adán allá en el principio, estará ocurriendo cuando ese último haya entrado. Y sabemos que ese último ya entró; o sea que estamos ya muy cerca de que eso ocurra.

Será por la Palabra hablada que estos cuerpos serán cambiados; será por la Palabra hablada que los muertos resucitarán.

Y eso que hablamos estos días, miren cómo ha tenido esa base escritural, en donde aquí el hermano Branham habla de que será de esa manera [Los Sellos] [PÁG. 265]:

[168]. … [Él] soplará de esa manera, y llamará, y yo responderé. Así sucederá. Cuando el último entrare, entonces así será.

[JBP] ¡Miren qué hermoso! Quería compartir con ustedes eso. Y no quería esperar a que yo les tuviera que dar otro… un saludo en algún momento de la semana, sino que ya hoy mismo quise hablarlo. Porque he visto que cuando recibo algo así —que Dios me permite ver eso de esa manera así: de encontrar y ver algo tan hermoso, tan tremendo—, rápido lo doy, y enseguida veo cómo Dios sigue dándonos más y más.

Así que eso podemos irlo abundando en estos días: cómo es que eso va a ocurrir en este tiempo final; en este tiempo en el cual ya no estamos esperando a que entre el último, sino que ya estamos conscientes de que ya el último está, y ya esa página pasó; y estamos ahora en la preparación de aquellos que recibirán ese soplo y esa transformación de sus cuerpos; lo cual también ocurrirá con los que van a resucitar.

Antes que ocurra en nosotros, él dice: [WSS] «Hablará la Palabra y aparecen los hijos en la resurrección».

Eso es un misterio tan y tan grande que vean cómo Dios nos ha ido abriendo ese misterio de la resurrección y ese misterio de la transformación. Y poco a poco vamos a ir entendiendo; que cuando nos demos cuenta, ya tendremos a nuestros seres queridos con nosotros nuevamente. Y nosotros vamos a ser transformados, y vamos a seguir hablando, y vamos a decir: “Pero ¡yo tengo este cuerpo ya eterno y glorificado!”. Y no nos vamos a dar cuenta. Porque ya estaremos tan envueltos en la Palabra, tan envueltos en esa dimensión, que solamente faltará ese soplo (lo que hablamos en estos días), ese soplo de ese cuerpo eterno y glorificado.

Yo me gocé mucho, y espero que ustedes también se hayan gozado de esto tan hermoso que estuve viendo y leyendo hace unos minutos atrás. Ya seguiremos luego platicando un poco más de todo esto, de cómo todo estará regresando al Edén. Como fue allá, estaremos experimentando eso que experimentó allí Adán en el principio, cuando tenía dominio sobre todo.

Bueno, que Dios les bendiga, que Dios les guarde; y tengan todos buenas noches. Y quería compartir estas palabritas con ustedes; con ustedes, que son los que estarían recibiendo esas promesas, como yo también. Por lo cual, a ustedes les es dado a conocer todo esto, porque es para ustedes la promesa —y para mí también—: la de recibir esa gran visita que estamos esperando, de los de la sexta dimensión; y la promesa de nosotros: de ser transformados.

Que Dios les bendiga, que Dios les guarde; y continúen pasando un día domingo lleno de grandes bendiciones; y que toda esta semana Dios nos siga bendiciendo y nos siga hablando directamente a nuestras almas, directamente a nuestro corazón, por medio de Su Palabra.

“EL PLAN ORIGINAL PARA LOS HIJOS DE DIOS, POR HABLAR LA PALABRA”.

Ese tema podemos ponerle a esta pequeña plática de estos pequeños minutos.

Que Dios les bendiga y Dios les guarde a todos; y buenas noches. Dios les bendiga.


1 Citas, pág. 40, párr. 321 / San Mateo 6:5-6

2 Estudio “El tiempo de Redención terminó, dice el Ángel Fuerte de Apocalipsis 10:1-11”, 2022/nov/12 (sábado)

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