El último, el Benjamín de los Ángeles Profeta

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El último, el Benjamín de los Ángeles Profeta

Rev. José Benjamín Pérez
Lunes, 21 de noviembre de 2022
Cayey, Puerto Rico

Muy buenas tardes, misionero Miguel Bermúdez Marín, allá donde te encuentras, y todos los hermanos que están contigo allá en México; y también todos los que se encuentran en los diferentes países que hoy tienen – es feriado en algunos lugares, en algunos países: como Colombia, México, Paraguay, Brasil, Chile; algunos tienen feriado y otros están reunidos desde la mañana, hoy lunes, 21 de noviembre de este año 2022; y demás lugares: Estados Unidos, Europa…; y los diferentes lugares donde estén en el día de hoy reunidos.

Es realmente una bendición y privilegio poder enviarles estas palabras de saludo a todos los ministros y hermanos en esta ocasión, agradecido a Dios por todo lo que Dios nos ha dado en este tiempo final; lo cual, hemos estado viendo todo el Programa que Dios desde antes de la fundación del mundo ha destinado para este tiempo en el cual nosotros estamos viviendo.

En el cumplimiento de la Primera Venida del Señor envió a Su poderoso Arcángel Gabriel para anunciar la Primera Venida; y el hermano Branham nos dice: [WMB] “Gabriel anunció la Primera Venida del Señor; anunciará, tocará la Trompeta en y para la Segunda Venida del Señor”1.

O sea que todo lo que ha estado ocurriendo en este tiempo final es paralelo al tiempo de la Primera Venida del Señor, lo cual sería paralelo en todo; como nos dice en el libro de Citas, en la página 119, donde nos dice:

1058 – “Tal vez estoy construyendo una plataforma para que alguien más suba en ella. Tal vez yo sea llevado antes de ese tiempo. / Pero yo creo que estamos tan cerca que no moriría de edad avanzada. Y siendo de 54 años, no me moriré de viejo hasta que Él esté aquí. ¿Ven? A menos que sea disparado, o asesinado o alguna otra cosa, de algún modo muerto; la edad avanzada solamente no me matará hasta que Él venga. Y yo creo eso. / Tal vez yo no lo haré, pero este Mensaje introducirá a Jesucristo al mundo ([JBP] Recuerden que el Mensaje y el mensajero es lo mismo). Porque: ‘Así como Juan el Bautista fue enviado para precursar a la Primera Venida, así es el Mensaje para precursar la Segunda Venida’. Y Juan dijo: ‘He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo’. ¿Ven? Así es que será paralelo en todo. Y yo sé que será, el Mensaje continuará”.

[JBP] O sea, cuando se dice que es paralelo en todo: es que va a tener todos los elementos y todos los personajes que estuvieron para el cumplimiento de la Primera Venida del Señor.

Y en este tiempo, en el Programa Divino estaba que Dios enviaría ese Arcángel, en el cual estaba dándole a conocer a la Iglesia —que es la María espiritual— cómo se llevaría a cabo el cumplimiento de Su Venida.

Y el cumplimiento de Su Venida sería un misterio; porque ese es uno de los grandes misterios del Reino de Dios, lo cual es el Séptimo Sello, que es el misterio que sería abierto en el cumplimiento de la Visión de la Carpa.

Y es algo que no estaba en el cuadro, que fue lo que habló ayer, en ese mensaje que estuvimos oyendo: “EL MISTERIO DE LA FE DE LOS VALIENTES DEL HIJO DE DAVID”, un mensaje muy pero que muy revelador; porque ahora uno puede ver los diferentes ángulos y comprender todo más claramente con la Luz que Dios nos está dando.

Y vemos cómo todo Él lo estaba reflejando, lo que iba a ser ese cumplimiento pleno en la manifestación de los ministerios de Moisés y Elías en el Día Postrero en medio de Su Iglesia; los cuales estarían primero en medio de la Iglesia.

El Hijo del Hombre vendría, llamaría y juntaría a Sus escogidos, y estarían colocados en la Edad de la Piedra Angular y Dispensación del Reino, en esa esfera espiritual; la cual estaba reflejando lo que sería plenamente una realidad cuando Él llamaría y juntaría al último escogido, y ya se cerraría la Puerta de la Dispensación de la Gracia y comenzaría la Dispensación del Reino.

Pero todo eso tiene un entrelace, en el cual, es como una carrera de relevo: que va corriendo el que lleva el cetro o el bastón (tiene diferentes nombres en diferentes lugares); y luego, cuando ya se lo va a entregar al otro, ya el otro arranca a correr, pero todavía no tiene el cetro en la mano; o sea que llega un momento en donde los dos están corriendo, pero uno de ellos tiene el bastón (vamos a decirle “el bastón”, o “el cetro”; vamos a ponerle “el cetro”), que es la Palabra.

Y mientras están corriendo los dos, si usted se fija, llega a un punto en donde el que va a entregarle el cetro: hay un momento clave en donde las dos manos están juntas agarrando ese bastón, ese cetro.

Y luego, cuando ya el otro lo tiene agarrado en su mano también…, y hay un tramito que lo hacen juntos; eso representa un lapso de tiempo.

Y luego el otro suelta el cetro y empieza a reducir la velocidad, hasta que se detiene por completo; pero el otro va con ese impulso corriendo, y acelera más; no se detiene, no baja la velocidad, sino al contrario: aumenta la velocidad, y va entonces más rápido; porque ese es y de ese depende el triunfo de esa carrera: del último; y de ese depende la victoria para todo su equipo.

Es ese que está con los pies en la tierra, es ese que está pisando; y que cada paso que da es un paso adelantado y adelantándose hacia la victoria; que son esos Pies que en el Día Postrero están sobre la Tierra: esos Pies de bronce, que son de juicio; los cuales estarán impartiendo ese poder y autoridad sobre la naturaleza, sobre todo ser vivo y sobre toda cosa que habla allí en Hebreos, capítulo 12, lo cual es todas las construcciones y todas las cosas que el ser humano ha hecho: todo será derrumbado.

Pero hemos orado a Dios que Dios permita que, por ejemplo, La Gran Carpa Catedral quede en pie. Y deseamos también que los lugares de adoración que Dios nos ha permitido tener: que Dios, si está en Su Programa dejarlos y que no sufran tanto daño, pues que sea así. Pero ya Dios tiene Su Programa, y Él ya tiene destinado qué cosas van a permanecer y qué no. Pero el deseo de nosotros es, y le pedimos a Dios, que la Carpa, La Gran Carpa Catedral, este lugar que le hemos preparado al Señor, Dios lo mantenga en pie, y entre así al Milenio.

Y fíjense, en este mensaje de ayer, cómo, cuando él viene hablando en la página 12 (los que lo tengan por allí), él está leyendo de la Escritura de… el momento en donde Samuel iba a ungir a uno de los hijos de Isaí; y llegó el momento en que… él dice [PÁG. 12]:

EL MISTERIO DE LA FE DE LOS VALIENTES DEL HIJO DE DAVID
Dr. William Soto Santiago
Viernes, 10 de octubre de 1997
Fusagasugá, Cundinamarca, Colombia

[1 Samuel 16:11] “Entonces dijo Samuel a Isaí: ¿Son estos todos tus hijos? (Porque no aparecía más ninguno). Y él (Isaí) respondió: Queda aún el menor, que apacienta las ovejas (era un pastor). Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí.

Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque este es.

Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David. Se levantó luego Samuel, y se volvió a Ramá”.

Ahora, vean ustedes cómo uno que no aparecía en el cuadro, cuando estaban allí los siete hijos de Isaí, sería el que aparecería en el cuadro y sería ungido por rey de Israel.

[JBP] Vean, uno que no estaba (aparentemente) en la vista, en el cuadro de los seres humanos que estaban allí: de Samuel, de Isaí y de los hermanos. O sea, aunque ellos sabían que había uno por allí; pero no se imaginaban que ese era el que iba a ser ungido como rey; y estaba oculto, velado, ante los ojos de los que estaban allí, ¡aun del mismo Samuel!

Y vemos que, aunque estuvo velado para ellos por Dios, para el Señor no estaba velado: Él sabía, Él lo tenía allí escondidito. Y fíjense cómo, ya ahí luego vemos, cómo luego David fue ungido.

Recuerden que nuestro hermano Branham, en la página 24 (pasen a la página 24)… Estamos platicando de este mensaje de ayer, ya que vimos allí muchas cosas importantes; y nos dice en la página 24…

Porque fíjense que todos los que pasaron allí frente a Samuel, que los trajo Isaí, ellos querían esa bendición. Lo mismo que los ángeles mensajeros de las edades: desearon esa posición; porque cada uno estaba viendo en las Escrituras esas promesas, y deseaban también que en ellos, y para su edad, recibir esas promesas que Dios tenía para el fin del tiempo.

Miren en la página 24, donde él allí nos dice [“EL MISTERIO DE LA FE DE LOS VALIENTES DEL HIJO DE DAVID”]:

[WSS] El séptimo ángel mensajero en una ocasión pensó que era él; porque de seguro leyó en Primera de Crónicas, capítulo 2, y allí vio que decía que David era el séptimo.

[JBP] Y también, si ustedes se fijan, en diferentes ocasiones el hermano William hablaba en cierta forma que él pensaba que era él el que iba a estar cumpliendo en su cuerpo físico —el que Dios le dio mientras estuvo en este planeta Tierra—; y él hablaba…; y ustedes encuentran un sinnúmero de mensajes que él habla que después de él no habría más ninguno, que en él sería la última vestidura del Señor, que en él era que se cumplían las promesas de esos ministerios operando y obrando en una Gran Carpa Catedral, y todo eso.

Pero ya, si ustedes se buscan los últimos mensajes, ya allí iba hablando más claro. Y muchas veces lo hablaba en… no en la forma que él hablaba antes, sino que ya dejaba ver que iba a venir otro para cumplir esas promesas.

Decía: [WSS] “Y en el que esté…”, en unas de las ocasiones decía: [WSS] “Y en el que Dios tenga en ese tiempo, ahí será la manifestación”.

Hablaba – en otros lugares lo hablaba en otra forma; pero ya ahí él entendió que él tenía que irse, y que sería otro el que vendría, otro que no estaba en el cuadro.

Página 24, sigue diciendo aquí [“EL MISTERIO DE LA FE DE LOS VALIENTES DEL HIJO DE DAVID”]:

[WSS] Y cualquier persona, pues lo que busca es la bendición de Dios. Y si hay algo en la Escritura de donde agarrarse para recibir la bendición de Dios, ¿no se va a agarrar usted? Pues así se agarraron los hombres de Dios del pasado: ¿No se agarró Jacob de la Bendición de la Primogenitura para recibir la bendición de Dios?

Pues nuestro hermano Branham era un hombre muy bueno, muy humilde, muy sencillo; pero era una persona muy entendida de las bendiciones de Dios, y de lo que esto significa para la persona que recibe esas bendiciones de Dios (las cuales tienen que estar en la Escritura); pero esa bendición no le tocaba a él.

[JBP] Por eso él me decía: [WSS] “Benjie, tienes que identificarte en las Escrituras; búscate en las Escrituras”. O sea, esa Escritura que dice: “Escudriñad las Escrituras, porque en ellas os parece que tenéis la vida eterna, y ellas son las que dan testimonio de mí”.

[Rev. José B. Pérez] Vamos a buscarla —esa Escritura— para leerla tal y como es; eso está en el    verso 39 del Evangelio según San Juan, capítulo 5:

39 Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;

40 y no queréis venir a mí para que tengáis vida.

[JBP] Vean, por eso él me decía: [WSS] “Tienes que identificarte y buscarte en las Escrituras”.

Y el hermano Branham allí, él deseaba esa bendición, cuando él decía también: [WMB] “Estoy que extiendo mi mano”, o [WMB] “Estoy casi tan cerca ([JBP] algo así) que extiendo mi mano, y logro agarrarla”2; o sea, agarrar esa promesa del cumplimiento de la Visión de la Carpa, en donde, cuando él fue colocado allí, ya estaba funcionando ese lugar, y ya estaban esas actividades.

Pero él sabía que antes de todo eso algo estaba ocurriendo en la Iglesia, en medio de la Iglesia; lo cual eran un sinnúmero de etapas las cuales la Iglesia estaba o estaría pasando antes de llegar a ese momento en donde él vio esa actividad allí, en donde grandes cosas estaban sucediendo; y él sabía que ese sería el ministerio final, el cual Dios estaría usando en medio de la Iglesia del Señor.

Como cuando… yo leí también ayer un extracto donde, si le preguntan a un rabino que si están esperando a que el Mesías venga en un hombre y se manifieste en un hombre del Cielo, y venga a la Tierra, ellos dicen: [WSS] “No ([JBP] dice el hermano William); ellos esperan un hombre de aquí de la Tierra”.

Y esa será la manifestación de Dios en medio de Su Iglesia, la cual ellos, al ver todo lo que Dios estará haciendo en medio de la Iglesia, dirán: “Este es el que nosotros estamos esperando”. Y como no estaba en el cuadro, ahí es que se les va a pasar —y se les está pasando a muchos— la manera de Dios cumplir esa promesa.

[Rev. José B. Pérez] Sigue diciendo nuestro hermano William allí en la página 24 del mensaje que estamos leyendo: “EL MISTERIO DE LA FE DE LOS VALIENTES DEL HIJO DE DAVID”; dice:

[WSS] ¿Saben que esa bendición él trató de agarrarla, como todos los mensajeros? San Pablo también trató de agarrar esa bendición cuando trató de convertir el pueblo hebreo a Cristo.

Solamente puede ser convertido el pueblo hebreo a Cristo en la manifestación de Jesucristo en Espíritu Santo a través de carne humana en el Día Postrero; en donde Él se manifiesta como León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores, y como Hijo del Hombre e Hijo de David.

Y ahora, vean ustedes, ninguno de los siete ángeles mensajeros fue el instrumento para esa manifestación de Jesucristo en Espíritu Santo a través de carne humana, a través de un mensajero en la Iglesia del Señor Jesucristo.

[JBP] En ninguno de ellos se cumplió esa manifestación de Jesucristo.

Y miren en la página 22, también él nos habla algo allí; página 22 abajo:

[WSS] ¿Quién es el Jinete del caballo blanco de Apocalipsis? El Espíritu Santo, el Espíritu de Cristo, o sea, Jesucristo en Espíritu Santo.

Él vino en cada edad manifestado en cada ángel mensajero; pero no vino en ningún momento como Rey de reyes y Señor de señores. Él vino en Su Obra de Redención en cada una de las edades de la Iglesia…

[JBP] Y si ustedes se fijan, en esa manifestación del cumplimiento de la Venida del Señor, en esa etapa o fase que estuvo en medio de la Iglesia en la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles, en esa primera fase: Él vino en ese entrelace, al final de esa dispensación gentil, al final de la Dispensación de la Gracia; por lo tanto, ahí no podía venir Él y manifestarse como el León ni como Reclamador; por eso hasta el 2018 había bautismos… y había llamamientos y había bautismos y había Santa Cena y todo eso, porque eso pertenecía a la Dispensación de la Gracia.

Pero como la Venida del Hijo del Hombre era y es con Sus Ángeles, esa segunda etapa o fase viene a cumplirse plenamente en la Dispensación del Reino; aunque había ese entrelace, donde esos dos ministerios estarían corriendo paralelo en ese cambio de dispensación: al final de la Dispensación de la Gracia y comienzo de la Dispensación del Reino.

Y llegó un momento en que ellos dos tenían ese cetro agarrado: uno entregándoselo al otro en ese cambio de dispensación. Por eso llegó un momento —y todo se cumple en una forma sencilla— en que él hablaba y yo era el portador, y hablaba lo que él me mandaba a hablar. Ahí, en esa forma tan sencilla, Dios estaba pasando esa Espada a otro.

Y vean cómo todo eso se estuvo cumpliendo en una manera tan sencilla que el mundo, el mundo gentil, no se dio cuenta de que ahí se estaba entrelazando y estaba culminando esa Obra de Intercesión en el Cielo, en donde ya Él se manifestaría en Espíritu Santo en medio de Su Iglesia bajo los ministerios correspondientes al cumplimiento de la Visión de la Carpa: los ministerios de Moisés y Elías, y de Jesús; o sea, es el ministerio que Dios estaría operando en este tiempo final.

Y Él, al tener todos los ministerios, puede operar el ministerio que Él desee operar en el momento que Él desee operar alguno de esos ministerios. Porque la Columna de Fuego es la que está con Su pueblo; por lo tanto, es Dios mismo:

Él mismo se levantó y Él mismo es el que ha descendido; Él mismo es el que ha entregado el Título y Él mismo es el que está haciendo la Obra.

O sea que Dios es el que está en medio de Su pueblo en Espíritu Santo; y eso es la etapa en donde es más delicada la situación; porque ahí entra esa etapa de que no sería perdonado una palabra en contra: desde una burla, desde hablar mal, desde… todo lo que se haga en contra del instrumento y de la Obra que Dios está llevando a cabo en este tiempo final; porque no es una obra humana, sino es la Obra del Espíritu Santo.

[Rev. José B. Pérez] Es como en un mensaje (aquí vamos a buscarlo rapidito) donde él habló algo muy importante. Eso está en el mensaje “LA ADOPCIÓN DEL UNGIDO”, predicado el 20 de junio del 2009. Hubo un caso allí, que nos relata el hermano William, en el cual nos muestra que a un mensajero dispensacional…, es muy delicado en cuanto a hablar en contra de ese mensajero.

LA ADOPCIÓN DEL UNGIDO
(Reunión de Ministros)
Dr. William Soto Santiago
Sábado, 20 de junio de 2009
San Pablo, Brasil

Vean, aquellos que quisieron ocupar u obtener el sacerdocio pasando por encima de lo que Moisés había hablado, tuvieron problemas; y Dios testificó en favor de lo que Dios había hablado a través de Moisés; y por consiguiente el orden sacerdotal pertenecía a Aarón y a su descendencia, pero Aarón y su descendencia estarían bajo la dirección de Dios por medio del Espíritu Santo a través de Moisés.

O sea que el orden sacerdotal de Aarón no estaba sobre Moisés, sino bajo la dirección de Dios a través de Moisés. Por eso cuando Aarón y Miriam hablaron algo relacionado a Moisés en cuanto a su vida personal, y lo criticaron porque se había casado…, había tomado mujer cusita, Dios no se agradó de eso.

Aún más, dijeron: “¿No ha hablado Dios también a través de nosotros, por nosotros? ¿Ha hablado solamente por Moisés? ¿No ha hablado también por nosotros?”. Pues miren, no había hablado nada ni por María (o Miriam) ni por Aarón tampoco, solamente por Moisés; y Moisés habló a través de Aarón; porque Dios dijo: “Tú serás para Aarón: Dios; y tú pondrás en la boca de Aarón lo que él deba hablar”.

Así que Aarón no hablaba sino lo que Moisés le decía que hablara; y cuando hacía otra cosa, tenía problemas con Dios. Cuando hizo el becerro de oro, eso Moisés no le dijo que lo hiciera; tuvo problemas con Dios.

Criticar a Moisés le trajo problemas a Aarón y a Miriam también (o a María): quedó leprosa; después estaba muy asustado Aarón.

Rogó a Moisés… Vean, no rogó a Dios, porque Moisés era Dios para Aarón; le rogó…, Aarón le rogó a Moisés, y entonces Moisés fue el que habló con Dios; así que la conexión con Dios era Moisés y no Aarón; estaba bajo las órdenes de Moisés. No pudo entrar a la tierra prometida ni Aarón ni Miriam o María.

Ahora, podemos ver que aparentemente fue un caso sencillo; pero si lo examinamos bien: Cuando una persona comienza a ponerle faltas al líder de su tiempo…; o algunas faltas que tenga, criticarlas, o hacerlas saber a otras personas: eso es lo que hacen los políticos para que su contendiente no pueda ganar.

Miriam o María y Aarón, con eso que estaban haciendo estaban poniendo el ministerio de Moisés al nivel de lo que ellos tenían, ¡cuando Moisés fue el que los puso a ellos! Nosotros usamos un término para eso: “Entraron por agregados y quisieron salir por dueños”.

Como cuando usted le deja un terrenito a una persona, que haga una casita ahí, y después le forma un problema y va a la corte y reclama que eso es de él, porque tiene una cantidad de tiempo; ¡pero le fue prestado! Pero no son honestos, y entonces tratan de quedarse con lo que les fue prestado.

Aarón y Miriam, aunque no se dieran cuenta completamente, estaban —con esa acción— menospreciando a Moisés, y usando esa situación de que Moisés tenía una mujer de color, de color más oscurito que el de Aarón y de María o Miriam; usando un problema familiar para entonces que Moisés quedara a un nivel igual o más bajo que el de ellos; y para que la gente, el pueblo, pensara que Dios hablaba por ellos y por lo tanto era lo mismo ir a Moisés que ir a Miriam o ir a Aarón; pero no era lo mismo.

[JBP] Y así hay personas que hacen lo mismo en todos los tiempos; y en este tiempo también. Y se creen que porque llevan tiempo y porque tienen el conocimiento y tienen los mensajes y tienen todo, ellos pueden hacer lo mismo.

¿Pues saben ustedes una cosa? Podrán tener todos los mensajes y podrán tener todo, pero no tienen los ministerios correspondientes para que eso sea cumplido; eso que esos ministerios estarán haciendo en el fin del tiempo, en el tiempo final.

Podrán tener todo el conocimiento, y podrán conocer todas las cosas concernientes a cómo tiene que ser en esa Tercera Etapa… hasta donde ellos conocen; porque no todo es y fue hablado, sino que hay muchas cosas que están ocultas, que eso solamente lo sabrá los ministerios de Moisés y Elías, y no se lo dirá a nadie.

O sea que podrán tener todo el conocimiento que sea, y tratarán de colocarse en la misma posición, diciendo: “Yo también”, o: “Yo también”, como pasó ahí con Aaron y Miriam: tratando de sacarle todo eso en cara a Moisés delante del pueblo, para que el pueblo viera y mirara y dijera: “Ah, pero si este también tiene lo mismo”, o “Este también sabe”. ¡Pues no sabe nada!, porque, para empezar, no tiene esos ministerios en él; por lo tanto, se estará metiendo en un gran problema ese ministro o esas personas que hagan eso; porque es un ministerio dispensacional.

Y en esta Dispensación del Reino: como se rige y como se opera es con vara de hierro. Por eso hay que tener mucho pero que mucho cuidado en este tiempo en el cual estamos viviendo.

Lo mejor que puede hacer un ministro es: estar a disposición, y estar brazo a brazo, con ese que agarró el Cetro y está en esa carrera para hacer y lograr la victoria (como en esa cita que leímos ayer también)3: hacer ese gol, proteger ese hombre que lleva la pelota; o sea, protegerlo para que pronto haya ese cambio de reino, ese cambio del reino de los gentiles al Reino del Mesías; porque eso es lo que deseamos nosotros. No ponernos a combatir los unos a los otros con Aquel que va a estar luchando para que ese Reino sea establecido; en el Reino donde cada uno de nosotros va a reinar y va a estar.

¿Cómo va a estar luchando en contra de Aquel que les va a dar el Reino; Aquel que les dice: “No temáis, manada pequeña, que al Padre le ha placido daros el Reino”? ¿Cómo se van a poner en contra de Aquel que desea darle el Reino a ustedes? Tienen que ponerse brazo a brazo, al lado de ese instrumento, para que esa Escritura sea una realidad pronto.

Tenemos que tener una mente abierta, una mente profética, para entender y comprender lo que Dios está cumpliendo en este tiempo; y no ponernos celosos. Más bien decir: “Si este es el hombre que Dios predestinó, y ahora está en el cuadro —antes no estaba, pero ahora está—, pues vamos a estar brazo a brazo con esos ministerios hasta lograr llegar a ese Reino Milenial que ha preparado Él para nosotros”. Antes, sabemos las promesas que vienen: que es nuestra adopción, nuestra transformación, el rapto, la Cena de las Bodas del Cordero. ¡Miren todo lo que Dios tiene preparado para nosotros!

Por lo tanto, es un tiempo para ponernos de acuerdo, para unirnos, y estar como estaban ellos en el aposento alto allí: esperando esa promesa. Porque esa promesa va a ser cumplida en medio de la Iglesia cuando esté ordenada, cuando se saque todo lo que no sirve de esa pesca que se ha hecho, de ese recogimiento que se ha hecho. Esos Ángeles, esos ministerios, harán y estarán haciendo esa separación, esa segregación, para que entonces Dios pueda cumplir la promesa de nuestra adopción.

Fíjense que ellos allí, aun de los mismos discípulos, Jesús se separó de ellos, y se fue arriba al Monte de la Transfiguración solamente con tres de ellos; y aun se separó de los demás para ser adoptado. ¡Hasta Jesús mismo tuvo que separarse de algunos de ellos!

Vean, todo eso representa en este tiempo final esa separación, esa segregación que tiene que haber, para que usted y yo seamos adoptados.

[Rev. José B. Pérez] Sigue diciendo aquí en la página 22 (donde nos quedamos) del mensaje “EL MISTERIO DE LA FE DE LOS VALIENTES DEL HIJO DE DAVID”, dice:

[WSS] Y para el Día Postrero es que algo muy importante estará sucediendo, en donde el Jinete del caballo blanco de Apocalipsis —que es el Espíritu Santo— vendrá encarnado, o sea, manifestado en carne humana, como Rey de reyes y Señor de señores.

[JBP] En ninguna de las edades vino como Rey de reyes, vino como León; en ninguna de las edades vino como León. Vino como Cordero.

Y en esta fase o etapa de Su Venida, aparecería ese último el cual no estaba en el cuadro. No estaba en frente de la Novia, aunque estaba por ahí en medio de ellos, pero estaba velado. Dios lo tenía escondido para que así no surgieran imitaciones, y no se levantaran antes de tiempo imitadores tratando de imitar.

Y aunque muchos, aun con lo que se ha hablado y se habló, muchos se han levantado en diferentes lugares (aun de las denominaciones, y también de nuestro tiempo, de nuestro grupo), pensando en que ellos son el cumplimiento de alguna de esas promesas. Y algunos no se dan cuenta que vienen a ser adivinos: adivinan las cosas. “No, que yo sabía que eso era así”, o “que yo esto, que yo lo otro”; pues se está poniendo como un adivino. “La pegó”, vamos a decir; cuando Dios en cada edad y en cada dispensación tiene siempre un mensajero en el cual Él cumple la Obra con el pueblo para ese tiempo.

Y ese que Dios ha tenido guardado, reservado allá, que estaba pastoreando las ovejas, viene a ser el Benjamín, viene a ser el último; cuando él en muchas ocasiones decía que con ese Ángel del Señor Jesucristo era el último.

Y usted lo mira por diferentes ángulos: Una, él pensaba que era en él. Luego ya Dios le abrió el cuadro completo; pero él no habló todo, porque él decía: [WSS] “De esto no puedo hablar, porque surgirían imitaciones”. Era algo imitable, ¿ve? Y eso él lo dejaba siempre oculto.

Y para que no hubiera imitaciones, él decía: [WSS] “Ya después de este no viene más ninguno”. Porque ¡también eso es así!: después de ese último, que es un profeta dispensacional…, el cual —cuando en el tiempo de Moisés— tuvo que irse: un profeta dispensacional.

Pero fíjense que en una ocasión él escribió: [WSS] «Moisés» como uno, y puso a [WSS] «Josué» como el segundo ministerio de Moisés4; o sea, lo está colocando como un mensajero dispensacional. Porque el que introduce hacia la tierra nueva del nuevo cuerpo es un mensajero dispensacional.

Por lo tanto, tienen que estar esos ministerios en la Tierra operando ese ministerio en medio de la Iglesia, para poderlos introducir a la tierra prometida del nuevo cuerpo y a la tierra prometida del glorioso Reino Milenial.

Todo es sencillo; pero Dios lo tenía oculto para que no hubiese nadie que se pusiera a imitar antes de tiempo; y menos estando ese poderoso Arcángel en medio de nosotros. Iban a desviar la vista hacia esas personas que iban a levantarse en diferentes lugares; y la Obra de ese poderoso Arcángel entonces le iba a ser más cuesta arriba.

Pero yo le doy gracias a Dios —y yo sé que cada uno de ustedes— que escondió de los sabios y de los entendidos…, y escondió todo eso incluso de los mismos ministros: para ayuda de ellos mismos; porque si no, se estarían colocando en una posición que no les corresponde.

Y Dios, en Su misericordia, hizo y habló todo lo que habló por medio del Ángel del Señor Jesucristo: William Soto Santiago, en esa manera, en esa forma, para que nadie corriera el riesgo de imitar. Y aun así, todavía en este tiempo hay personas que se atreven a decir: “Yo sabía. Ya yo sabía eso. Ya yo venía diciendo eso”. ¡Tremendo problema se ha metido esa persona!: el tratar de usurpar la posición que no le corresponde; vendría a ser un adivino.

Así que, es la misericordia de Dios la que hizo que no se abriera todo ese misterio de la Venida del Señor, lo cual se cumpliría en diferentes fases; para que así, cuando Dios estaría cumpliendo ese misterio —y estaría cumpliéndolo en medio de la Iglesia—, los escogidos de Dios estarían enfocados y mirando hacia ese ministerio, el cual estaría trayendo en este Día Postrero, la Fe de Rapto, lo cual sería en una Gran Carpa Catedral.

Y todo tiene que caer y todo tiene que estar en su lugar. Todos los elementos tienen que estar en su lugar para que esa promesa sea una realidad. Nuestra adopción, el Rapto, y todo eso, la resurrección; todo tiene que estar en su lugar.

No puede decir: “Yo también puedo hablar eso porque yo tengo los mensajes, yo conozco todo”; pero no tiene —para empezar— los ministerios, no tiene tampoco el lugar, no tiene tampoco el pueblo.

Porque, fíjense, Él sí ha cuidado tanto de que el cumplimiento de las profecías sea en una isla, de las profecías finales; lo cual es… me refiero al cumplimiento de la Visión de la Carpa. Comenzó en una isla, y terminará en una isla también.

O sea que todo Dios lo está llevando a cabo y está cumpliéndolo conforme a como Él ya lo tenía en Su Programa desde antes de la fundación del mundo. Pero no se podía hablar abiertamente todo eso, porque podían hasta venir a tratar de dar un golpe de estado en varios sitios, en varias islas. En dondequiera que vieran algo levantado, iban entonces allí a tratar de interrumpir o (vamos a decir) a tratar de quitar, para ellos hacerlo.

Porque el diablo es así: él no desea que el Programa Divino se cumpla. Y por eso Dios lo reservó —ese misterio— para que no fuera interrumpido el Programa de Dios.

Fíjense, cuando Jesús… la gran promesa de la Venida del Mesías en Su Primera Venida, enseguida, cuando Herodes supo, él enseguida estaba buscándolo; pero no era para colocarlo allí al lado suyo o colocarlo a Él como rey; más bien lo que quería era matarlo.

O sea que ese misterio Dios lo escondió, y aun hizo cosas para que ese ministerio de Mesías, de Ungido, estuviera en ciertos lugares; y lo escondió, para que así el enemigo de Dios no pudiera adelantarse a lo que ya Dios en Su Programa tenía para ser llevado a cabo: lo cual era la muerte en la Cruz del Calvario. Pero no podía ser fuera de tiempo; tenía que ser en el momento asignado por Dios. No podía ser en el momento en que el diablo quisiera hacerlo.

Si el diablo mataba a Jesús antes de tiempo, no era efectiva esa Obra de Redención. Tenía que haber una Obra, un trabajo a realizarse en medio de la Iglesia hebrea de ese tiempo, y así ser efectiva esa labor como Cordero de Dios.

Pero iba a llegar un punto, un momento, en donde sí el enemigo de Dios, el diablo, lograría su propósito. Porque siempre el propósito del enemigo de Dios es matar, asesinar, sea cual sea la forma: desde los púlpitos hasta físicamente; porque el diablo desde el principio es un asesino. O sea, crucifican la Palabra de muchas maneras: hablándolas, con acciones, y todo eso.

Y fíjense cómo Jesús les habló en una ocasión allí… Miren allí, en San Lucas, capítulo 9, verso 43; miren aquí lo que dice:

43 Y maravillándose todos de todas las cosas que hacía, dijo a sus discípulos:

44 Haced que os penetren bien en los oídos estas palabras; porque acontecerá que el Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres.

45 Mas ellos no entendían estas palabras, pues les estaban veladas para que no las entendiesen; y temían preguntarle sobre esas palabras.

[JBP] Él dibuja una Estrella de David, la pirámide y las edades.

Y dice el verso 46 del capítulo 9 de San Lucas:

46 Entonces entraron en discusión sobre quién de ellos sería el mayor.

[JBP] Siempre discutiendo: “No, que yo soy el más grande”, o “yo tengo más tiempo, yo tengo esto, yo tengo lo otro”.

47 Y Jesús…

[JBP] Allí en donde “quién sería el mayor”, él dibuja una Estrella de David.

47 Y Jesús, percibiendo los pensamientos de sus corazones, tomó a un niño y lo puso junto a sí…

[JBP] Un niño que en ese momento no estaba en ese cuadro; o sea, de seguro estaba por allí. Y mientras Él hablaba y estaba esa discusión entre ellos, viene Jesús y agarra ese niño y lo pone en Su medio, y dice:

48 y les dijo: Cualquiera que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe; y cualquiera que me recibe a mí, recibe al que me envió; porque el que es más pequeño entre todos vosotros, ese es el más grande.

[JBP] Y dibuja una Piedra Angular y las edades, y la flecha hacia la Piedra Angular.

Y escribe: [WSS] «El último, el Benjamín de los Ángeles Profeta».

[JBP] Ese es el último. Ese es el que estará enviando Él en Su Nombre.

El que lo reciba: recibe al que lo envió, y recibe al Padre; o sea, estará recibiendo a esa manifestación de Dios en el fin del tiempo en medio de Su Iglesia en carne humana: en el Benjamín de los profetas. Ahí vuelve esa Escritura a cumplirse en este tiempo final.

Como él decía: que en él —en el Ángel del Señor Jesucristo— es el Benjamín; y se cumplió allí. Fíjense cómo las Escrituras tienen múltiples cumplimientos.

Pero ese poderoso Arcángel ahí guardó y encerró ese misterio; y ya al final ya hablaba más claramente de que iba a venir al fin del tiempo en ese ministerio y esa etapa de La Gran Carpa Catedral, en donde estaría cumplida esa Escritura plenamente.

¡Ese sería el Benjamín!, ese sería el más pequeño de los profetas; pero Él dice que “el más pequeño entre vosotros, ¡ese es el más grande!”5.

Que Dios nos siga ayudando, abriendo el entendimiento, abriendo las Escrituras, para comprender el misterio de la Segunda Venida del Señor con Sus Ángeles, de la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles, en este tiempo final: en esa fase, en esa etapa en donde estamos ahora nosotros viviendo; en la cual Dios está llevando a cabo un sinnúmero de profecías, las cuales ya se están cumpliendo en medio de la Iglesia.

Y deseamos que todas las etapas las veamos, y estemos conscientes de lo que está pasando en medio de Su Iglesia.

Porque algo grande Dios está haciendo y Dios hará; algo grande Dios está haciendo. No estoy diciendo “algo grande Dios hará”; algo grande Dios está haciendo: y es que está preparando hijos e hijas de Dios, con Comida, con Maná sólido, para esas Águilas que están comiendo ese Maná escondido, que están comiendo ese Cuerpo muerto: “Donde estuviere el cuerpo muerto ahí se juntarán las águilas”6.

Y ese grupo escogido, ese remanente escogido, está siendo preparado para obtener esa Fe de Rapto. Y así, al ver a los muertos resucitados cuando se cumpla esa promesa, ser así llevados a la Casa de nuestro Padre celestial, a la Cena de las Bodas del Cordero.

Y lo último que estos cuerpos mortales, que estos cuerpos terrenales estarán viendo con nuestros propios ojos, con estos cuerpos que tenemos ahora, será esa visita que estará siendo manifestada en medio de la Iglesia-Novia; porque esa visita es para nosotros.

Y lo último que experimentaremos cada uno de nosotros, de algo angelical, de algo divino, de algo de otra dimensión, estando en estos cuerpos, es esa manifestación de la sexta dimensión.

O sea que Dios permitirá que lo que sintió el hermano Branham estando en su cuerpo físico cuando vio a ese Ángel todas esas noches revelándole el misterio de los Sellos, y estuvo revelándole un sinnúmero de visiones cuando esa Columna de Fuego se manifestó en las diferentes ocasiones, y también cuando fue al Paraíso: Nosotros vamos a tener esa misma experiencia estando en estos cuerpos mortales; ¡y pasaremos por esa experiencia!; porque todos vamos a ser pequeños mesías7, vamos a ser personas ungidas por la Palabra de Dios.

Y será algo tan maravilloso que estando en estos cuerpos podamos ver, podamos mirar, a esa dimensión. O sea que eso será para aquellos que recibirán en el fin del tiempo la Fe de Rapto. Lo cual se está cumpliendo en cada uno de nosotros, en cada uno de los escogidos que ha recibido en este tiempo final “EL ÚLTIMO, EL BENJAMÍN DE LOS ÁNGELES PROFETA”.

Ha sido para mí un privilegio, una bendición, poder enviar estas palabras de saludo a todos ustedes reunidos en los diferentes países en la América Latina, el Caribe, Norteamérica y Europa también.

Que Dios les bendiga, que Dios les guarde; ¡y adelante!, que falta poco. No se desanime por nada ni por nadie; siga agarrado de la Palabra, siga agarrado de la Columna de Fuego, del Ángel del Pacto, que es la única que sabe el camino, es la única que lleva el Plano y sabe cuál es el próximo paso, y sabe cuál es el camino para llevarlos a la tierra prometida del nuevo cuerpo.

Así que, hermano que me escucha, ministro que me escucha, niño que me escucha, joven, adulto: Sigan agarrados de la Palabra, sigan agarrados del Mensaje; y Dios les dará la recompensa; la cual es: que “al que recibe profeta en nombre de profeta, merced de profeta recibe”8: las bendiciones que trae ese profeta, lo cual es en este tiempo final vuestra adopción, vuestra transformación.

Que Dios les bendiga, y Dios les guarde a todos.


1 Compendio de “ÁNGELES”, pág. 18 / 60-0304 “Sediento por vida” (párr. 20 en inglés) / Citas, pág. 33, párr. 282

2 Citas, pág. 25, párrs. 207-208

3 Citas, pág. 76, párr. 652

4 Estudio Bíblico “La tierra prometida y la Puerta”, 2022/oct/01 (sábado), pág. 5 del (f), pág. 5 del (T1)

5 San Lucas 9:48

6 San Mateo 24:28, San Lucas 17:37

7 SPN63-0825E “La fe perfecta”, pág. 24, párr. 155 / Estudio Bíblico #201, 2022/may/08 (domingo), pág. 22 del (f), pág. 108 del (T1)

8 San Mateo 10:41

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