Es según la Visión

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Es según la Visión

Rev. José Benjamín Pérez
Domingo, 4 de diciembre de 2022
Cayey, Puerto Rico

(Segundo saludo)

Muy buenas tardes a todos los hermanos reunidos allá en la congregación “La Jerusalén celestial”, congregación que pastorea el reverendo Samuel García, hoy domingo, 4 de diciembre de este año 2022; que están reunidos en estas labores que están llevando a cabo en el auditorio, en este lugar que están construyendo; deseando que pronto esté todo terminado, y así sea un lugar de gran bendición para continuar preparándose los hijos de Dios para obtener la adopción; la cual Dios estará cumpliendo en este tiempo final en medio del pueblo que está recibiendo esa Enseñanza, esa Palabra siendo traída bajo Carpa; lo cual es esa Fe de Rapto (que fue hablado por el reverendo William Branham en Los Sellos que la Novia necesitaría para obtener en el tiempo final esa Fe) que nos estará llevando a un nivel tan elevado que, al ver esa dimensión abierta en medio de nosotros —la sexta dimensión—, al verlos, ser nosotros transformados.

O sea que esas dimensiones —como estuvimos viendo hoy— se van a estar materializando aquí en la Tierra.

Y fíjense, si la quinta dimensión está siendo construida aquí, y se está abriendo en medio de la raza humana en una forma que los seres humanos no se dan cuenta, y que están siendo parte de esa dimensión; así también Dios con Sus hijos: los está preparando para que también tengan esa apertura de la sexta dimensión en medio de ellos; y así, en este tiempo final, en estos días finales, ver esa lucha que va a haber de esas dos dimensiones, esa gran batalla jamás peleada; pero que sabemos que la victoria es para cada uno de nosotros, es para Sus hijos.

Y cuando tengamos completamente esa Fe de Rapto, ahí es que Dios estará obrando en el cumplimiento de la Visión de la Carpa; en esa etapa, la cual, cuando fue mostrada al reverendo William Branham —como estuvimos leyendo en esa parte donde el hermano Branham estuvo viendo todo lo que estaba ocurriendo— ya para ese tiempo el juicio en la sexta dimensión había ocurrido, porque ya el Ángel estaba allí con él, y estaba en pie con él, allí en la sexta dimensión; porque él trataba de bajar, pero no podía; o sea que estaba todavía en la sexta dimensión.

Pero ya vemos allí que ese Ángel ya no era la Voz que solamente él escuchaba, sino que ya estaba allí físicamente, en esa dimensión, ese Ángel; la misma Voz que le hablaba a él de todo lo que iba a estar ocurriendo. O sea, la Voz de ese Ángel le estaba mostrando con anterioridad al mensajero que iba a venir ese juicio en la sexta dimensión.

El mismo Ángel que le dijo a la Iglesia las cosas que debían suceder en el fin del tiempo, es el mismo que luego allá les muestra, a los que están allá, las cosas que iban a suceder, antes de ellos venir a este planeta Tierra para tomar nuevamente cuerpos y aparecernos a cada uno de nosotros.

O sea que la misma forma que Dios estuvo usando en todos los tiempos, y que usó en medio de la Iglesia, así también lo está usando allá también, en el Paraíso, en la sexta dimensión.

Y mientras eso estaba ocurriendo allá, antes del Ángel decirle: “Mira todo lo que está ocurriendo allí”, y mostrarle cómo era que estaban sucediendo las cosas en ese momento de la Visión, del cumplimiento de la Visión de la Carpa, en esa etapa de esa actividad; antecitos de eso, estaba ocurriendo ese juicio en la sexta dimensión. Y nos decía que si el mensajero entraba, el grupo también.

O sea que, si entraba el grupo de San Pablo…, el hermano Branham decía: [WMB] “Yo prediqué lo mismo que Pablo”1. Y él iba a entrar con los suyos; o sea, cada mensajero iba a entrar con su pueblo.

Y en esa etapa, en la sexta dimensión, cuando estaba ocurriendo eso, en la Tierra algo también estaría ocurriendo. Y eso se nos ha dicho que es: los días de Ananías y Safira.

Y esos días, hemos estado viendo que se ha estado materializando en este tiempo final, en estos días finales, esa etapa; la cual es la Palabra la que ha producido todo eso que también vimos en los días de los apóstoles, en donde era el Espíritu Santo en medio de los apóstoles. Y el hermano Branham nos decía que los días de Ananías y Safira se iban a volver a repetir2.

Y los que están esperando que llegue ese momento, no se han dado cuenta que ya esos días están; porque estamos ya en las últimas fases del Séptimo Sello, las últimas fases de la Tercera Etapa; y una de ellas es esa etapa.

Porque no podíamos entrar a la etapa ya de ser adoptados sin antes ser probados; sin antes vernos en el espejo de la Palabra, y ver allí si íbamos a ser o no adoptados; en donde todo estaría siendo manifestado por cada creyente. Y la actitud que estarían asumiendo frente al Espíritu Santo en este tiempo final, es lo que contaría —es como la prueba final—, lo que contaría si es o no es adoptada la persona. Porque aunque haya estado desde el principio, si no pasa esta última prueba: no va a ser adoptado.

Y el grupo de Pablo podía decir: “Si Pablo entra, nosotros entramos con Pablo”. Y como decía hoy el mensaje: que los que no querían a Pablo, entonces Pablo no podía decir que eran de su grupo. Así es en cada tiempo, y en este tiempo final, en donde está el Espíritu Santo obrando en medio de Su Iglesia.

Y los que no estén recibiendo esa manifestación de Dios en medio de Su Iglesia en una Gran Carpa Catedral… Al final él podrá decir: “Este grupo estuvo conmigo hasta el final”. Y recuerden que es el Espíritu Santo; y el Mensaje y el mensajero son lo mismo. O sea que él podrá decir: “Los que están conmigo y han recibido toda esa Enseñanza: vamos a entrar a la tierra prometida del nuevo cuerpo”. Pero también, aquellos que han rechazado esa Enseñanza, y han rechazado el Espíritu Santo manifestado en este tiempo final, en la etapa o fase final, la etapa de adopción, también él dirá: “No os conozco, no sé de qué edad son. No sé de dónde son, no os conozco”. Porque si lo rechazan, él también los va a rechazar.

O sea que es un tiempo bien decisivo, en donde cada uno está asumiendo la posición y está asumiendo el lugar donde le va a corresponder durante ese tiempo en donde Dios estaría raptando a Su Iglesia; lo cual, los que no reciban esa última Enseñanza, esa última parte: no estarían en la Cena de las Bodas del Cordero; porque allí se tiene que ir con el cuerpo glorificado.

Y si no se recibe esa Enseñanza que da la Fe de Rapto —lo cual produce ese nuevo cuerpo, alrededor de esa Palabra—: se tendrán que quedar a pasar por la tribulación. Pero ellos se van a dar cuenta; se van a dar cuenta de que tendrán que dar sus vidas entonces por el Mensaje.

Así que nosotros estamos del lado del Espíritu Santo, estamos del lado de las promesas, estamos del lado de lo que Dios prometió que Él estaría cumpliendo en este tiempo final.

Y aunque la manera y la forma no era como nosotros nos esperábamos, pero así era y estaba en la Sabiduría de Dios, que fuera de esa manera; y nosotros le decimos: “¡Amén! La creemos, Señor. Como Tú cumplas Tus promesas, así nosotros las creemos”.

Así que adelante; agarrados de esta etapa tan importante, sin mirar a diestra ni a siniestra, sino mirando siempre el Arca, la Palabra, mirando las promesas; y teniendo todos los lugares listos.

Y ahí ustedes tienen esa bendición: que están construyendo ese lugar; lo cual: ¡Manos a la obra!

Igual en todos los lugares que tengan estas construcciones, que estén ampliando, preparándose, para esa etapa que pronto comenzará ya con todo lo que le estaba siendo mostrado al reverendo William Branham.

¡Adelante!, con ánimo, con entusiasmo, para que pronto, lo hagan lo más pronto posible, para que así tengan todo listo; y también tengan las pantallas preparadas, los equipos preparados y todo, para las transmisiones que se estén llevando a cabo desde acá.

Como él decía en el de “SERÁ SEGÚN LA VISIÓN”, donde él decía que: [WSS] “Hasta llegará el momento en que los devocionales se estarán acompañando desde acá”3. O sea que el que no esté conectado: no estará recibiendo toda esa bendición desde ahí.

Porque todo Dios lo va a cumplir conforme a la Visión, todo será según la Visión Divina. No podrá ser de otra manera.

No será porque a nosotros nos place hacerla o cumplirla de la manera en que a nosotros nos convenga; será conforme a como Dios ya lo tiene programado y lo tiene determinado desde antes de la fundación del mundo.

Así que, mis hermanos, que Dios les bendiga, Dios les guarde; y unidos en ese esfuerzo de ese lugar ahí, en El Paso, Texas, que están trabajando en esa construcción: Que pronto la tengan lista, y así pueda Dios seguir obrando en medio de ustedes para bendición y preparación de todos los hermanos que estén allí reunidos. Y así estemos conectados con todo lo que se está haciendo desde La Gran Carpa Catedral en Puerto Rico.

Que Dios les bendiga, que Dios les guarde a todos; y a todos los que están también reunidos en el día de hoy en los diferentes países.

Que Dios les bendiga grandemente a todos.

“ES SEGÚN LA VISIÓN”.


1 Los Sellos, pág. 321, párrs. 210-217

2 Citas, pág. 171, párr. 1539; pág. 11-A, párr. 106 / SPN60-0518 “Adopción #2”, pág. 62, párr. 205

3 2016-01-03 “SERÁ SEGÚN LA VISIÓN DIVINA”: [WSS] El cumplimiento de esa visión cumplirá la Tercera Etapa, que será la etapa de la Palabra, en donde la Palabra hablada estará trayendo grandes bendiciones para todo el pueblo de Dios; no solamente del país donde estará la Visión de la Carpa cumpliéndose, sino para todos los países, todas las naciones, todos los individuos que estarán escuchando y viendo todo lo que estará llevándose a cabo en ese lugar; y estarán también acompañando los cánticos que se estarán efectuando en ese lugar

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