Fusionándonos con la dimensión celestial

Fusionándonos con la dimensión celestial

Rev. José Benjamín Pérez
Miércoles, 29 de junio de 2022
Cayey, Puerto Rico

Muy buenos días. Un saludo muy especial al misionero Miguel Bermúdez Marín, y a todos los hermanos que están reunidos en todas partes de la América Latina, España y África, y en todo lugar donde hoy miércoles, 29 de junio de este año 2022, están reunidos; como lo es allá en el Salvador, con nuestro hermano David Escobar; en Panamá con nuestro hermano Ariel Cerrud; también allá en Llano Grande, en Acapulco, con el reverendo Nicéforo Ramírez; y todos los lugares que estén reunidos.

Ellos, pues me pidieron también que les diera este saludito; pero aprovecho y saludo también a todos los demás.

Prácticamente todos los días están teniendo en diferentes lugares estos estudios bíblicos, en donde el pueblo de Dios está escudriñando y preparándose para ese glorioso evento que vamos a recibir todos, que es: la resurrección (cuando ocurra), y al verlos nosotros ser transformados.

Así que en este tiempo, todo el tiempo que dediquemos a Dios para los estudios y para escudriñar de este glorioso Mensaje que nos ha traído el Ángel del Señor Jesucristo, William Soto Santiago, es un tiempo bien aprovechado, en el cual crecemos cada día más y más en el conocimiento de Su Programa.

El deseo de todos nosotros es ya estar allí en la Cena de las Bodas del Cordero; pero hay una serie de eventos proféticos que se tienen que cumplir, y también unos requisitos, los cuales todos los hijos de Dios tienen que cumplir.

O sea, no es decir: “Yo quiero ir a la Cena de las Bodas del Cordero”, y aparecerse allí; no. Lleva un proceso, unos requerimientos, para llegar a esa culminación del Programa Divino en esa etapa que es la Cena.

Ya, después de ahí, pues hay otros eventos ya, que se realizarán en el Milenio y en la eternidad; pero lo que nos corresponde a nosotros en este tiempo, en el hoy, en el presente, es prepararnos, para ya estar pensando y meditando en que, con esa preparación que estamos recibiendo, vamos a obtener la transformación.

Digo meditando y pensando, es porque debemos de estar siempre, la mayor parte de nuestro ser, de nuestro corazón, nuestra mente, nuestro espíritu, envueltos en esa parte de la promesa de la transformación. O sea que cada momento de nuestra vida debe estar meditando en esa promesa; porque así es como se va a fusionar esta dimensión con la otra: estando en ese ambiente espiritual, para poder acceder a esa dimensión.

No podemos tener un ambiente que sea influido de otra dimensión, porque lo que vamos a fusionar es la otra dimensión; y la otra dimensión, sabemos que es la quinta. Y para esa quinta dimensión se van a fusionar los que van a pasar por ella. O sea que estando vivos van a fusionarse con la quinta dimensión: van a entrelazarse de esta dimensión en la cual estamos viviendo (de luz, tiempo y materia), se va a fusionar la quinta dimensión en todos aquellos que no están preparados para la transformación.

Y así como ellos se van a fusionar estando vivos, a esa dimensión, a esa quinta dimensión, nosotros estando vivos, los escogidos de Dios, estando vivos nos vamos a fusionar con la sexta dimensión.

Todo será en una forma sencilla, pero hay unos requisitos para poder, todos esos eventos proféticos, ser cumplidos en todos y en cada uno de los que van a estar fusionándose en esas dimensiones. Cada uno va a trabajar para fusionarse con cada dimensión.

A nosotros nos corresponde fusionarnos con la dimensión celestial, con la dimensión de la Palabra. Y por eso todos estos estudios bíblicos son siempre de gran bendición, porque crecemos día a día en ese conocimiento que todos y cada uno necesita para obtener esa Llave, esa Fe de Revelación, que es la revelación para poder fusionarnos con nuestra teofanía pronto; y así ver a todos los que van a resucitar, y luego nosotros al verlos ser transformados.

Que Dios les bendiga, que Dios les guarde. Y todos los días que estén reuniéndose son días bien aprovechados en la Obra de Dios en este tiempo final.

Que Dios les continúe bendiciendo grandemente a todos.

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