La Edad de la Piedra Angular, la Venida del Señor

Reproducir vídeo

La Edad de la Piedra Angular, la Venida del Señor

Rev. José Benjamín Pérez
Miércoles, 9 de noviembre de 2022
Cayey, Puerto Rico

Muy buenos días. Un saludo al misionero Miguel Bermúdez Marín, el cual ya está allá en Guatemala; y deseamos que Dios lo bendiga grandemente en estas actividades que tendrá este próximo fin de semana; y que así crezcamos todos en el conocimiento de todo lo que Dios está cumpliendo en este día presente, en esta edad: la Edad de la Piedra Angular, y en esta dispensación: la Dispensación del Reino; y también use a todos los ministros que estarán allá. Y a todos los que estarán escuchando estas actividades: que sean de gran bendición para todos nosotros.

Hoy miércoles, 9 de noviembre de este año 2022, deseo compartir unas porciones de la Escritura, las cuales nos corresponde —a cada uno de nosotros— verlas a la Luz de este tiempo en el cual estamos viviendo; porque es un tiempo en donde estamos en la parte de adopción, la parte en donde estamos siendo preparados para nuestra adopción.

Por lo cual, todas las cosas que están ocurriendo nos tiene que importar, porque de todas esas cosas depende nuestra adopción. Todo lo que estaba ocurriendo allí en el Monte de la Transfiguración tenía que ver con la adopción de Jesús. Por lo tanto, hay un sinnúmero de eventos que estarían ocurriendo en el fin del tiempo, que serían cumplidos antes de esa adopción.

Y en el libro de los Hechos nos habla una historia (la cual todos conocemos), y esa historia nos habla de cómo en el tiempo de los apóstoles muchos no estaban conscientes que era el Espíritu de Dios el que estaba obrando allí en medio de ellos.

Miren, para leerles algunos extractos…, y tomar este estudio como un estudio para ponernos a meditar y a ver lo importante que es este tiempo para nuestra adopción, e identificar quién es el que está obrando en medio nuestro, y así dar en el blanco.

EL ENTRELACE DE UN NUEVO DÍA
(Reunión de Ministros)
Dr. William Soto Santiago
Viernes, 5 de julio de 1996
Bogotá, Colombia

Y cualquier cosa, pues Miguel y yo pues platicamos. Y en lo que Dios nos permita o me permita, para ayudarlos a ustedes en toda la labor, yo estaré también, juntamente con Miguel, brazo a brazo con ustedes trabajando en la Obra de Dios.

Y siempre que Miguel me invite para acompañarlo en los viajes y estar con ustedes, pues estaré acompañándolo en… Vamos a decir, el 90 o 99% de las veces estaré acompañando a Miguel en los recorridos que él me invite, y así estaré compartiendo con ustedes lo que Dios me dé.

Recuerden: trabajen en mutuo acuerdo con Miguel, y aprecien el consejo que Miguel les dé siempre; ya que, si Dios ha colocado a mi lado a Miguel, es porque es lo mejor que Dios tenía para colocar a mi lado en el ministerio. Y yo le doy gracias a Dios por Miguel, pues ha sido fiel en todo aquello que Dios le ha dado para llevar a cabo en Su Obra, y continuará siendo fiel en toda la Obra que queda por delante.

[JBP] O sea que todo ministro está llamado a estar unido, brazo a brazo y en mutuo acuerdo, con el hermano Miguel.

Así que trabajemos siempre… Yo también, yo siempre pues me pongo de acuerdo con Miguel, hasta para el cumpleaño mío; no soy yo el que estoy preparando el cumpleaños, sino Miguel.

Así que Dios pues ha colocado a mi lado una persona en la cual yo puedo confiar, y por la cual yo le doy gracias a Dios; y le pido que lo bendiga y lo use cada día más y más en Su Obra, y lo use para mantenerlos a ustedes unidos en el amor divino trabajando en la Obra del Señor.

Yo no deseo, en ningún momento, que llegue el tiempo en que se cumpla esta parte, por ejemplo, de Ananías y Safira, vamos a decir; y que el juicio comience por la Casa de Dios en esa forma, siendo hablado, y que vaya alguno de ustedes pues a ser afectado, y que vaya a ser hablada alguna palabra contra alguno de ustedes; más bien yo deseo que siempre sean palabras de bendiciones las que Dios ponga en mi boca para cada uno de ustedes.

Trabajemos unidos. Siempre hemos trabajado bien al estar bien unidos.

[Rev. José B. Pérez] Miren lo que ocurrió allí, que nuestro hermano William hace referencia en esa ocasión. En el capítulo 5 de los Hechos, dice:

1 Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad,

2 y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo solo una parte, la puso a los pies de los apóstoles.

3 Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad?

[JBP] Vean, Pedro conocía lo que Ananías había hecho; y aun así no le advirtió, no le dijo: “Mira, eso que vas a hacer está mal. Mira, no hagas esto, no hagas lo otro”. Él no le dijo nada, pero sí sabía lo que él estaba haciendo.

4 Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios.

[JBP] Y él dibuja allí una Estrella de David.

5 Al oír Ananías estas palabras…

[JBP] Vean, por eso el hermano William dice allí que todo eso, él dice que él no desea en ningún momento que llegue ese tiempo que se cumpla esa parte, ese tiempo de juicio de Ananías y Safira, que hace la referencia, [WSS] “que el juicio comience por la Casa de Dios en esa forma, así, siendo hablado”.

5 Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron.

([JBP] O sea, estaban escuchando allí a Pedro, y eso que había ocurrido).

6 Y levantándose los jóvenes, lo envolvieron, y sacándolo, lo sepultaron.

7 Pasado un lapso como de tres horas, sucedió que entró su mujer, no sabiendo lo que había acontecido.

8 Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto la heredad?

[JBP] Fíjense cómo él conoció, antes de que ellos vinieran donde él estaba, ya él conocía lo que habían hecho. Y aun ya viendo lo que había pasado hace tres horas, que le había hablado el juicio divino sobre Ananías (porque eso fue juicio lo que le cayó allí), no le advirtió a Safira (su esposa), no le dijo nada: “Mira, ¡vas a venir con esto!, y tu esposo acaba de morir porque me mintió. No hagas esto. Mira, vete, arréglalo…; o vete, búscate la otra parte y tráemela. No hagas eso que vas a hacer, para que no te pase lo mismo que tu esposo, que Ananías”. Él no le dijo nada; él le siguió la corriente.

8 Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto.

9 Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor?

[JBP] Vean, ¿ a quién era que estaban mintiéndole ellos allí? Era al Espíritu del Señor.

[Rev. José B. Pérez] ¿No dice eso en Primera de Pedro? Miren lo que nos dice allí Primera de Pedro, capítulo 1, verso 10:

10 Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación,

11 escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos.

[JBP] Y vean allí, ¿qué era lo que estaba en ellos? Dice:

11 … indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos…

[JBP] O sea, era el Espíritu de Cristo el que estaba allí en Pedro. Y ellos allí tentaron al Espíritu del Señor.

[Rev. José B. Pérez] Dice [Hechos:5]:

9 He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti.

[JBP] Vean, habló también la Palabra de juicio allí.

10 Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró; y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido.

11 Y vino gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas.

[JBP] Y ahí dibujó también una Estrella de David.

[Rev. José B. Pérez] Y fíjense que ellos (por lo que se ve) no se dieron cuenta que el Espíritu de Cristo estaba allí obrando en esos días, aun siendo personas muy allegadas a ellos. Como por ejemplo, en el caso de Eliseo allá con Giezi… Miren, en Segunda de Reyes, capítulo 5, verso 20, dice:

20 Entonces Giezi, criado de Eliseo el varón de Dios, dijo entre sí: He aquí mi señor estorbó a este sirio Naamán, no tomando de su mano las cosas que había traído. Vive Jehová, que correré yo tras él y tomaré de él alguna cosa.

21 Y siguió Giezi a Naamán; y cuando vio Naamán que venía corriendo tras él, se bajó del carro para recibirle, y dijo: ¿Va todo bien?

22 Y él dijo: Bien. Mi señor me envía a decirte: He aquí vinieron a mí en esta hora del monte de Efraín dos jóvenes de los hijos de los profetas; te ruego que les des un talento de plata, y dos vestidos nuevos.

23 Dijo Naamán: Te ruego que tomes dos talentos. Y le insistió, y ató dos talentos de plata en dos bolsas, y dos vestidos nuevos, y lo puso todo a cuestas a dos de sus criados para que lo llevasen delante de él.

24 Y así que llegó a un lugar secreto, él lo tomó de mano de ellos, y lo guardó en la casa; luego mandó a los hombres que se fuesen.

25 Y él entró, y se puso delante de su señor.

[JBP] Vean, pasó lo mismo. Estaban delante de Pedro allí, Ananías y Safira, o sea, delante del Espíritu del Señor. Y aquí estaban delante del Espíritu del Señor que estaba también allí en Eliseo.

25 Y Eliseo le dijo: ¿De dónde vienes, Giezi? Y él dijo: Tu siervo no ha ido a ninguna parte.

26 Él entonces le dijo: ¿No estaba también allí mi corazón…?

[JBP] Vea, ahí Eliseo también sabía, conocía, eso que había hecho Giezi, y no le dijo: “Mira, eso que tú hiciste estaba mal, no debiste haber hecho eso”; más bien le siguió la corriente; más bien le hizo una pregunta y que él mismo le contestara; y le mintió.

Por eso tenemos que tener mucho cuidado a quién le estamos hablando en este tiempo final, porque siempre es una forma sencilla; y que no vaya a ser que usted piense que: “Ah, si ese es Fulano, eso yo le puedo decir…, si estoy acostumbrado a hablarle así, y él siempre cree lo que yo le digo, y al otro y al otro”. “O al hermano Miguel, yo siempre le digo tal cosa, y él siempre cree”.

Tenga mucho cuidado con este tiempo, y a quién usted le está diciendo y pensando que le va a ir bien mintiéndole, porque el Espíritu de Dios está en el pueblo, entre el pueblo.

Y como fueron colocados allí en ese tiempo líderes, como por ejemplo Pedro, en el cual estaba el Espíritu del Señor, el Espíritu de Cristo; también en este tiempo las cosas hay que hablarlas claras, porque tenemos a este gran personaje de Dios —que Dios ha puesto en medio de nosotros, junto al Ángel del Señor Jesucristo: William Soto Santiago—, este gran apóstol del Señor: nuestro hermano Miguel Bermúdez Marín; el cual, quizás algunos…, muchos lo han entendido bien (porque es así, muchos; todos hemos entendido esa gran posición); pero otros lo han tomado muy livianamente y no se han dado cuenta, quizás no se han percatado, que el Espíritu del Señor está en medio de Su pueblo; y piensan o siguen igual como venían haciendo todos estos años: con mentiras y con cosas; y va a llegar un momento en que ya no habrá oportunidad. Y cómo él decía: [WSS] “Yo ya no podré meter la mano por usted”1.

Y muchos quizás se acostumbran a mentirle al hermano Miguel, y eso es muy pero que muy delicado. Igual a los ministros: algún ministro que alguien haga o digas cosas…; o algún hermano. Porque no estamos para estar mintiendo los unos a los otros; esa es una de las cosas que no está bien.

Y eso, las cosas que han ocurrido a estas personas que han mentido, no ha sido buena. Dice:

25 Y él entró, y se puso delante de su señor. Y Eliseo le dijo: ¿De dónde vienes, Giezi? Y él dijo: Tu siervo no ha ido a ninguna parte.

26 Él entonces le dijo: ¿No estaba también allí mi corazón, cuando el hombre volvió de su carro a recibirte? ¿Es tiempo de tomar plata, y de tomar vestidos, olivares, viñas, ovejas, bueyes, siervos y siervas?

27 Por tanto, la lepra de Naamán se te pegará a ti y a tu descendencia para siempre. Y salió de delante de él leproso, blanco como la nieve.

[JBP] Vean, es muy importante que sepamos estas cosas, porque va a venir un tiempo en donde ya plenamente eso estará en cumplimiento; porque está entrando esa etapa; y ya no podríamos decir que hay oportunidad para arreglarlo, sino que ya sería el juicio divino que caería. Y hay que hablarlo (estas cosas) para que estén conscientes de todas estas verdades bíblicas que fueron en ese tiempo pasado realizadas, y estaban mostrando lo que Dios estaría haciendo también en este tiempo final.

[Rev. José B. Pérez] Y en el mensaje “PONIÉNDONOS DEL LADO DE JESÚS”2, en la página 51, miren lo que nos dice aquí:

249 Como aquel muchacho ciego… Dijo: “Esto ha sido hecho para que las obras de Dios sean manifestadas”. ¿Ven? Él sabía que eso sucedería. Claro que Él lo hizo.

250 Muy bien. Ahora, los predestinados, cuando ellos vieron Sus señales escriturales, conocían que la Palabra vindicaba las obras – o que las obras vindicaban la Palabra, que la Palabra estaba correcta; ellos estaban predestinados para verlo, y ellos estaban en la mera línea para verlo, y ellos lo recibieron.

251 Entonces ellos dijeron… después que ellos vieron que no podían llegar a ningún lugar, porque las personas que están predestinadas para vida eterna, ellos lo encontrarían, y eso es todo. “Todos los que el Padre me ha dado vendrán a mí. Y todos los que a mí vienen, le doy vida eterna y lo resucitaré en el Día Postrero. Ninguno de ellos se perderá”. ¡Amén! Me estoy agarrando de eso. ¿Ven? “No por obras, no por hechos, no por poder, no por fuerza; por Mi Espíritu”, dice Dios. No lo que yo haya hecho, por lo que soy, o por lo que seré; pero lo que Él es; y yo estoy en Él. ¡Y lo que Él sea, yo soy parte de Él! ¡Amén! Yo soy salvo porque soy una parte de Él, y Él es Dios; y yo soy una parte de Él, siendo Su hijo ([JBP] y dibuja una Estrella de David). Eso es correcto. Así que no es lo que yo haya hecho, o lo que haré, es lo que Él ha hecho. Allí está mi confianza, allí mismo.

252 Muy bien. Así que vieron que no lograron llegar a ningún lugar. (Brincaré unas Escrituras aquí). Ellos vieron que no podían llegar a ningún sitio con Él, así que, ¿saben ustedes lo próximo que ellos tuvieron que hacer, tratando de sacarlo fuera del campo? Ellos iban y le decían a Sus hermanos y Su madre: “Ustedes saben ([JBP] está hablando de Jesús), Él está tremendamente cansado, ustedes deben echarlo hacia un lado por un tiempo”. Aquel montón de hipócritas. Ellos solo no estaban… El hecho era, ellos no solo querían lograr la circunstancia que ellos no querían hacer, ellos querían deshacerse de Él. No era que ellos pensaban que Él estaba muy cansado; ellos quisieron que Él trabajara hasta Él morirse.

[JBP] Miren, en este mismo mensaje, un poquito antes…, él está hablando allí… en la página 41 dice [PÁG. 715]:

188 Bien. Ellos se esfuerzan en decir: “Los días de los milagros han pasado”, y demás. Déjenlos proseguir y que lo digan, pero hagamos un servicio para el Señor. Ellos le odiaban porque estaban celosos de Él. Ese es el único motivo; ellos estaban celosos. Ellos estaban tratando de destruir Su influencia ante el pueblo, lo mismo como están haciendo hoy. Ellos – si tan solo ellos pudieran destruir la influencia del Mensaje ante el pueblo, entonces ellos tienen derrotada la cosa. Eso es correcto. ¿Por qué? ¿Por qué trataron de hacerlo? Porque Él estaba contra todos sus credos y todas las doctrinas de la iglesia, y todo lo que ellos creían; y llamó todas sus – toda su fe y demás… Él estaba en contra de todo ello; y ellos le odiaban, porque Él no estuvo de acuerdo con ellos.

[JBP] Y eso es lo que más adelante él está aquí hablando, de esta serie de eventos que ocurrieron bajo el ministerio de Jesús. Dice, sigue diciendo (página 52) [PÁG. 724]:

[252] Pero cada vez que Él salía, los milagros comenzaban a derramarse; la Palabra de Dios salía. Vaya, cómo me hubiese gustado oírle, parado allá aquel día en la costa, cuando llamó a Simón Pedro y dijo: “Sígueme”. Me hubiese gustado coger un tronco y bajar allí, dejar mis redes y mi caña de pescar, hermano Crase, y sentarme allí, y recostarme sobre un tronco y escucharle predicar cuando Él entró al bote. ¡Oh, vaya! Me hubiese agradado escucharle cuando Él dijo: “Venid a mí todos los cargados y trabajados, les haré descansar”. ¡Amén! Me hubiese gustado escucharle decirlo.

253 Ellos trataron que Su madre y ellos le sacaran del campo. Ellos decían: “Bueno, ustedes saben, Él está muy fatigado. Creo que es mejor que ustedes le hagan dejar ese camino”. ¡Cualquier forma que ellos pudiesen deshacerse de Él! Eso era todo lo que ellos querían. Sí señor.

254 De nuevo, muchos de los que salían con Él, solo era buscando una forma de atraparle. ¿Sabían ustedes eso? Las personas continuaban siguiéndole solo hasta encontrar una forma. Le dieron a Él un día una moneda y le dijeron: “Rabí (antes que ellos le dieran la moneda), Rabí, somos judíos. Sabemos que eres un gran hombre de Dios. (¡Oh, aquel hipócrita! ¿Ven?) Sabemos que eres un gran hombre de Dios. Sí, señor, Rabí”. (Ellos estaban caminando junto a Él).

[JBP] Vean, aunque estaban caminando con Él, eran un montón de hipócritas; no conocían en realidad quién era Él. Dice:

[254] (Ellos estaban caminando junto a Él). “Oh, buenos días, hermano. ¡Oh, estamos tan contentos que estés en nuestro país! Oh, estamos tan contentos de verte. Estamos verdaderamente por usted de pies a cabeza, hermano. Si vas a tener un avivamiento, ¡nosotros hasta podríamos cooperar contigo!”.

[JBP] Miren, exactamente eso mismo es lo que vemos en nuestros días.

[254] ¿Ven lo que ellos trataban de hacer? Tenderle una trampa. ¿Ven?

255 Ellos decían: “Pues sabemos que eres un gran hombre de Dios. Tú no tienes acepción de personas: no temes a nada sino a Dios. Y sabemos que tú eres valiente. Oh, tú no temes de Tu Mensaje. Sabemos que eres un gran profeta, porque ningún hombre puede hacerlo de esa manera y ser bravo con su mensaje en los días en que estamos, a menos que él hubiese sido un profeta de Dios, y saber dónde él se para. Pues sabemos que tú no tienes acepción de personas. Rabí, tú eres un gran hombre. Nosotros somos judíos; estamos de acuerdo contigo, hermano; ¡seguro que estamos! Ahora, Rabí ([JBP] ¿Ve? Después que le hacen, le lamben el ojo3, como decimos, ahora vienen), ¿está bien pagar tributo a César?”.

256 ¡Oh, aquel montón de hipócritas! ¿Ven? El Espíritu Santo estaba con Él; Él era el Espíritu Santo.

[JBP] Vean, lo mismo que ocurrió en el tiempo de Pedro. ¿Estaba qué allí? El Espíritu de Cristo. Era el Espíritu Santo el que estaba allí, en ese tiempo de los apóstoles.

[256] Él dijo: “¿Tienen una moneda?”.

Decían: “Oh sí, sí”. Decían: “Tengo una moneda aquí”.

Dijo: “Traédmela”. Dijo: “¿De quién es esta inscripción que está en ella?”.

Decían: “De César”.

Dijo: “Pues dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios”.

257 Le tendieron una trampa; haciéndose pasar por ser amigos de Él. Parecía como que nadie le entendía. Ellos viajaban con Él por un ratito, y luego se disgustaban con Él y le dejaban. Ellos decían: “Oh, bien, nosotros pensábamos, seguramente pensábamos…”. Hasta los discípulos decían: “Nosotros verdaderamente pensábamos que este era el que venía para…”. Hasta Juan envió para preguntar a Él: “¿Eres tú Él, o buscamos a otro?”. ¿Ven? Oh, qué vida pudo haber vivido, ¿ven? Y conociendo aquello.

[JBP] Vean cómo ahí le estaban ya señalando por la vida que pudo haber tenido antes Él, antes de comenzar ese ministerio.

[257] … y conociendo aquello. Pero Él tenía un propósito: hacer la Obra de Dios.

258 Muchos salían con Él solo para encontrar algún propósito para atraparle. Ahora, espero que esto no sea sacrílego si digo que lo mismo es hoy: muchos vienen y siguen las reuniones solo para hallar algún propósito, verle orar por alguien.

259 No hace mucho aquí, cierta hermana que viene a esta iglesia (era de otra iglesia), donde Dios se manifestaba y todo sucedía. Y esta hermana dijo a las otras hermanas, decía: “Ustedes saben, ese hombre que puede orar por los enfermos”, decía: “debe tener una vida muy victoriosa”. Y dijo: “Él debe ser tan capaz, su familia y todo, ser sanada con hablar la palabra, como eso” [El hermano Branham suena los dedos. –Editor]. Y la otra dama resultó que era de Jeffersonville. (Y estoy seguro que nadie tiene que saber, sino lo que Jesús dijo: “Entre vuestro propio pueblo”. Ustedes saben, su país. Eso es correcto. Ese es el motivo que yo… Puede ser que ahora mismo esté terminándose; puede ser un cambio de tiempo, vean ustedes). Y ella dijo, ella dijo: “¿Sabe usted algo?”. Dijo: “Que alguno de sus pequeños tenga un estornudo, y él los lleva al médico” ([JBP] ella estaba diciéndole algo a alguien que era de Jeffersonville, o sea, de la congregación del hermano Branham). Una baja, ínfima cosa engañosa como esa. ¿Ven? Vea, una mujer que solo quería desprestigiar.

[JBP] O sea, diciendo que con todos esos avivamientos y todo eso que el hermano Branham tenía en su ministerio, que era un ministerio victorioso en todo, y que cuando él hablaba y hacía todas esas campañas de sanidad divina y todo eso, y la gente sería sana, ella dijo: “Bueno, si es así, pues cuando sus hijos se enferman o algún familiar, de seguro pues él habla la Palabra y ya quedan sanos”.

Y entonces viene y habla para desprestigiar, y entonces dice: [WMB] “Vean que si hay alguno de los pequeñitos, viene y tiene un estornudo, va rápido y lo lleva al médico”, desprestigiando ese ministerio. Dice:

[259] Vea, una mujer que solo quería desprestigiar. Decía: “Cuando sus niños se enferman, los lleva al médico”.

260 Cualquiera que sea consciente haría la misma cosa. Las personas no pueden entender que la medicina es enviada de Dios. Pues hermanos, si no es, entonces es del diablo. Seguro que lo es. Dios está donde la medicina no llega. Verdaderamente la medicina es de Dios. “Bien”, ustedes dicen: “Conozco bastantes médicos que…”. ¡Oh sí, conozco bastantes predicadores que son de la misma manera también! No es el hombre que lo está ejecutando, eso es lo que es. Conozco a muchos hombres que han llevado la Palabra de Dios que no creen en sanidad divina, ni aun creen en Dios. Correcto. Pero ellos la manipulan de la misma manera. Hay muchos hombres allá en la medicina y la cirugía y cosas, que niegan a Dios y toda cosa, pero hay muchos que creen también en Él. Si eso ayuda a las personas, es de Dios. Yo no tengo que tomar ese carro y manejarlo hasta casa esta noche; podría caminar si quisiera, pero Dios me hizo un auto, pues estoy agradecido a Dios por eso. Todas esas cosas vienen de Dios, pero úsenlas sensatamente; no participe insensatamente con ellas. ¿Ven?

261 La misma manera. Así que eso es, vean ustedes, solo tratando de encontrar algo para estos jóvenes convertidos para oscurecer el nombre, el nombre de las obras de Dios. Vean, ellos querían oscurecerlo. “Cada vez que un niño se enferma, uno de sus hijos, él los lleva al médico”. Seguro que lo haría. Y si el médico no puede… yo le pido a Dios que ayude antes de ir allá; entonces si el doctor no puede hacer nada acerca de ello, entonces los llevo un poco más alto. Eso es correcto. Sí señor. Oh, lo mismo es hoy, ellos están tratando de hallar una trampa en algún lugar.

[Rev. José B. Pérez] Miren dónde va a ser colocado (vamos a hacer una pausa aquí, porque miren algo aquí), en dónde es que va a haber esa sanidad completa; porque en donde estamos… O sea, en este planeta Tierra (si lo ponemos físicamente), en este planeta Tierra no tenemos ningún futuro así como estamos; se necesita que salgamos de aquí y nos vayamos a la Cena de las Bodas del Cordero, a la séptima dimensión, o sea, a un lugar más alto.

Pero para llegar a ese lugar la Iglesia tiene que creer, tiene que hallar su posición, o sea, tiene que colocarse posicionalmente en el lugar para obtener esa sanidad completa: obtener ese cuerpo eterno y glorificado, o sea, obtener ese medio de transporte para ir a la séptima dimensión.

En la página 37, párrafo 311, del libro de Citas, dice:

311 – “Ahora fíjese, entonces la Venida del Señor Jesús está tan cerca a la mano, que el Espíritu desde aquí abajo, solo apenas justificación, santificación, bautismo del Espíritu Santo, y ahora a tiempo de la Venida de la Piedra Angular, LA IGLESIA DEBE SER TAN PERFECTAMENTE COMO CRISTO HASTA QUE CRISTO Y LA IGLESIA PUEDAN UNIRSE JUNTOS, EL MISMO ESPÍRITU. Y si el Espíritu de Cristo está en usted, le HACE VIVIR LA VIDA DE CRISTO”.

[JBP] Miren, ¿el Espíritu de quién está en usted? El Espíritu de Cristo. Por eso tenemos que cuidarnos y respetarnos los unos a los otros, porque es el Espíritu del Señor el que está en medio de Su pueblo.

311 – “… le HACE VIVIR LA VIDA DE CRISTO, ACTUAR LA VIDA DE CRISTO, HACER LAS OBRAS DE CRISTO. ‘El que creyere en mí, las obras que yo hago también él hará’. Jesús dijo eso. ¿Ven? AHORA, VAMOS A TENER… TENEMOS UN MINISTERIO LLEGANDO, QUE ES EXACTAMENTE COMO LA VIDA DE CRISTO. ¿QUÉ IDENTIFICA EL MINISTERIO? LA VENIDA DEL SEÑOR. / Mire la iglesia luterana bajo la JUSTIFICACIÓN ([JBP] él escribe arriba): [WSS] «La Edad de la Piedra Angular, la Venida del Señor», viniendo fresco del catolicismo. Mírela, moviéndose. Luego a Wesley, y llegando un poco más cerca a la SANTIFICACIÓN, tejiendo dentro las Escrituras. Mire en medio de Wesley. Luego la cosa siguiente QUE VINO ERA LA EDAD PENTECOSTAL. Y la edad pentecostal con la restauración de los dones, los dones espirituales. AHORA MIRE LA EDAD QUE VIENE AHORA, HACIA ARRIBA A LA PIEDRA ANGULAR. ¿Ven lo que quiero decir? La Venida del Señor, LO MANIFESTADO. DIOS EN TODA CREACIÓN ESPERA QUE LA IGLESIA HALLE SU LUGAR POSICIONALMENTE”.

[JBP] Y él escribe ahí, al lado: [WSS] «Piedra Angular», y un dibujo de la Piedra con una flecha hacia la Piedra Angular; o sea, es “la edad que viene”, la que está arriba.

Y ahí en esa edad que estamos es donde vamos a obtener esa sanidad de nuestros cuerpos, lo cual ocurrirá en estos días finales.

[Rev. José B. Pérez] Y sigue diciendo aquí, en “PONIÉNDONOS DEL LADO DE JESÚS” [PÁG. 726]:

262 Él los conocía, pero noten, Él nunca los reprendió. Él fue directo con ellos. Él hace lo mismo ahora. Él continúa con ellos, demostrándoles Su misericordia (eso es correcto), aunque ellos estén todos en contra de Él.

[Rev. José B. Pérez] Él sabía todo lo que ellos tenían en sus mentes. Porque, por ejemplo, miren (vamos a detenernos nuevamente aquí), miren en el libro de Lucas… o de San Mateo. Miren lo que dice San Mateo, capítulo 3, verso… esto es hablando Juan el Bautista, el precursor de la Primera Venida del Señor, miren cómo en sus días él también conoció lo que ellos estaban pensando, porque dice… Verso 8 del capítulo 3 de San Mateo, dice:

8 Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento,

9 y no penséis decir dentro de vosotros mismos: A Abraham tenemos por padre; porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras ([JBP] y él escribe allí): [WSS] «de los pecadores».

[JBP] Vean, ellos estaban pensado que tenían a Abraham por padre y tenían todo lo de Abraham, y no querían recibir en ese tiempo tampoco a Juan. Aun ellos teniendo el Mensaje y todas esas Escrituras de Abraham, de Moisés y de todos los profetas, eso no les valió de nada.

Hay una parte que lo hemos leído en otras ocasiones, vamos a ver aquí… son dos porciones, vamos a leer estas dos porciones, ya que van con esa parte ahí, que ellos… Hay otra parte también donde Él les decía… o fue Abraham, cuando el joven rico le dijo que fuera a sus hermanos para que no pasaran por lo que estaba pasando él; y Abraham le dijo: “A Moisés y a los profetas tienen”4, algo así.

O sea que ellos estaban (vamos a decir) como que muy seguros de que como tenían el Mensaje de Moisés y de Abraham y todo, no tenían que recibir el Mensaje allí del precursor de la Primera Venida del Señor, y el Mensaje del precursado de la Primera Venida: de Jesús. Ellos estaban muy cómodos y muy tranquilos con todo eso.

ESCOGIDOS PARA PRODUCIR UN FRUTO PERMANENTE
(Reunión de Ministros)
Dr. William Soto Santiago
Sábado, 28 de octubre de 2000
Lima, Perú

Ahora, hemos visto que cuando la gente se organiza, hace sus denominaciones, esa rama se secó, y su fin es ser cortada. Es una rama, luego viene a ser una rama denominacional; no está conectada a Cristo. Y Cristo dice: “Sin mí nada podéis hacer”.

Pero puede mostrar que están haciendo muchas cosas, pero no pertenece al Cuerpo Místico de Cristo, no pertenece a esa Novia pura de Jesucristo. Por lo tanto, pueden hacer muchas cosas, pero no están produciendo el fruto de hijos e hijas de Dios para la edad en que están viviendo.

Porque el fruto viene por medio de estas ramas que produce el Árbol; no ramas que produce el ser humano, no ramas que produce la sabiduría humana, no sectas religiosas o denominaciones u organizaciones religiosas; sino por medio de cada rama nacida del tronco, que es Cristo.

Y solamente tiene estas ramas: primera edad, segunda, tercera, cuarta, quinta, sexta, séptima, y luego la octava, la Edad de la Piedra Angular, que es una edad eterna. Ya las demás tuvieron su tiempo y dieron su fruto, y ahora la única que queda es la Edad de la Piedra Angular.

Todo fruto que venga en este tiempo final, para gente que estarán vivas, tendrá que ser por medio de esa rama. Esta es la rama que produce hijos e hijas de Dios en el tiempo final. Por lo tanto, no traten de afectar esa rama con ideas e interpretaciones, humanas; porque el que lo haga tendrá problemas delante de Cristo; y yo no podré ayudarlos.

[JBP] Y ahí, esa es una de las tantas veces que él nos habla de que iba a llegar un momento en que él no iba a poder ayudarlo a usted, si inyecta ideas o trata…

[Rev. José B. Pérez] Miren aquí, vamos a leer este otro (que también lo hemos leído anteriormente)5, en donde él nos habla de ciertas cosas que se corrigieron.

PALABRAS DE SALUDO
(Reunión de Ministros)
Dr. William Soto Santiago
Sábado, 5 de julio de 1997
Cartagena, Bolívar, Colombia

Bueno, ahora, miren ustedes cómo este misterio del Nombre Nuevo sería revelado en el Día Postrero, en la Edad de la Piedra Angular, en la apertura de una nueva dispensación; y fue dicho en el 1974 que ese nombre vendría revelado en el Ángel de la Edad de la Piedra Angular.

Todo eso fue dicho allá en ese tiempo, y un sinnúmero de cosas fueron dichas; y cualquier cosa que haya sido dicha en aquel tiempo, que no era correcta, pues se quita en la publicación de ese mensaje. Yo le dije a Miguel…, lo chequeamos [ese mensaje] y yo le dije a Miguel: “Esto no lo coloques ni esto tampoco, porque ahora hay más Luz sobre esto y sobre esto; por lo tanto, eso no debe ser colocado ahí”; porque para ese tiempo no se sabía quién era el Ángel Mensajero de la Edad de la Piedra Angular y de la Dispensación del Reino; eso vino más adelante.

Por lo tanto, ese mensaje al ser publicado se actualizó a la Luz de todo lo que ya Dios había dado cuando fue publicado ese mensaje.

Y cualquier persona que tome ese mensaje (ya sea en la cinta o lo transcriba) y lo use tal y como fue dado, y use cosas que no estaban todavía claras, y las use para desviar al pueblo, será responsable delante de Dios; y yo no podré decirle otra cosa sino que su nombre será quitado de la sección del Libro de la Vida; porque no puede estar en la sección del Libro de la Vida del Cordero si la persona insiste en estar en contra de arreglar las cosas y trabajar en unión a los demás ministros. Por lo tanto, su nombre será quitado de esa sección del Libro de la Vida, porque estará usando un mensaje o estará usando unos cuantos mensajes para desviar al pueblo.

[JBP] Y eso… se le va a pedir cuenta por todas esas personas que ese ministro, o esos ministros, hayan hecho para desviar al pueblo. Ya se les ha dicho que no pueden hacer eso, y aún siguen haciéndolo. Pero esa persona —ya con lo que él nos dice ahí—, esa persona no está escrita en el Libro de la Vida del Cordero; porque una persona que esté escrita ahí no hace eso.

Por eso es que tienen que tener cuidado las personas. Cuando ya se va acercando el momento de la adopción, muchos se están dando cuenta ya que son personas que pertenecen al grupo de las vírgenes durmientes, son vírgenes; pero esa sección es muy delicada, porque su nombre puede ser borrado: tienen que andar bien derechitos, más derechitos; vamos a decir, tienen que cuidarse más.

Todos tenemos que cuidarnos mucho; pero ellos, por cuanto su nombre puede ser borrado, tienen que estar con más cuidado.

Y ya muchos se van dando cuenta de qué grupo pertenecen. Que se miren ellos mismos y vean las obras que están haciendo; y vean en qué posición y qué estuvieron haciendo aquellos en el tiempo de la Primera Venida del Señor, y qué estuvieron haciendo los que estuvieron en contra de la Primera Venida del Señor, y qué estuvieron haciendo los que estuvieron a favor.

O sea, cuando usted se identifica en la Biblia, y vea que lo mismo que usted está haciendo ahora lo hicieron allá un grupo de personas o un grupo de gente que se unió para combatir el Programa Divino, y usted esté haciendo lo mismo: pues ya usted sabe que pertenece a ese grupo.

Todo es sencillo, todo es claro, y ahora más todavía. Cada persona se va a estar identificado —ella misma— en qué grupo pertenece, por sus obras; y aquellos a quienes se unan también a esas personas, también automáticamente se identifican con ese grupo; porque aunque no digan nada, también, como dicen: culpable es el que manda a matar como el que mata.

O sea que todos los que se van identificando, usted ve cómo se van reuniendo los grupos, y ya van formando ya de qué grupo pertenecen; y todo eso es la misma persona que lo hace.

Eso lo produce la Palabra que va siendo hablada; y ellos mismos, al identificarse con esa Palabra: muchos se identifican como los que están siendo preparados para la adopción; y otros, al escuchar esa Palabra, no les gusta lo que está siendo hablado, no lo creen, y entonces —con la misma Palabra— ellos entonces se colocan en la posición de los que se colocaron en tiempos antiguos en contra del Programa Divino. Es por sus obras: “Por sus obras los conoceréis”6.

Sigue diciendo [PALABRAS DE SALUDO (RM)]:

[WSS] Así que, vean ustedes que cualquier cosa que haya sido hablada, que no es correcta completamente, pues será corregida a medida que vamos avanzando en el Programa Divino; pero eso le toca ser corregida por el mensajero a través de un mensaje que él predique: ahí entonces queda corregido.

[JBP] Y así ha sido corregido muchas cosas que él habló en ese tiempo. Y en el fin del tiempo, ya en el fin de su ministerio, fíjense que el mensajero nos habló un montón de cosas, ciertas cosas; aun el Nombre, y nos corrigió él mismo; pero no fue en la manera en que muchos se esperaban, y ahí vino el tropiezo.

No es en la forma que usted desea que sea cumplida o que sea hablada todo lo que Dios – toda Palabra que Dios va a hablar para el pueblo, en la manera que usted pida o quiera. Es de la manera en que Dios ya tenga predestinado desde antes de la fundación del mundo.

Y todo eso que él nos habló: como esos cambios de dispensación, cuando ocurrieron desde la primera dispensación a la segunda, de la segunda a la tercera, de la tercera a la cuarta, de la cuarta a la quinta, de la quinta a la sexta, de la sexta a la séptima… Ahí cuando él nos habló de todo eso, de ese entrelace dispensacional, estando él acá con nosotros, pero no siendo predicado en un púlpito, vean cómo eso que él dice allí, que [WSS] “sería predicado en un mensaje por el mensajero”, vean cómo se cumple de una manera en que nadie se la esperaba.

Todo lo que él habló allí… Por ejemplo, cuando él dijo que se iban a dejar los bautismos, y se habló que los bautismos se iban a quitar, fíjense cómo todo el mundo dejó de hacer los bautismos; ahí eso sí lo creyeron: “Eso sí, vamos a dejar de hacer los bautismos”. Eso sí. Creyeron la manera y la forma de Dios para eso ser ya terminado.

Eliminamos la Santa Cena: “Eso también; vamos a creer eso, porque eso fue el mensajero”; pero no están viendo la forma en que Dios estaba haciéndolo: era por la boca de un mensajero, era la Espada siendo pasada a otro.

Ahora, cuando se habló también del Nombre: “Ah no, pérate (algunos dijeron) no, no, eso no puede ser”; pero entonces para unas cosas sí creyeron la forma provista por Dios, y para otras cosas no.

Vean, el que es incrédulo sigue siendo incrédulo, no importa la manera en que Dios le muestre para que crean en lo que Dios está cumpliendo en ese tiempo. Pero el hijo de Dios, el que es de Dios, la Voz de Dios oye; y siempre la boca de Dios son Sus profetas.

[Rev. José B. Pérez] Y miren aquí otra parte, otro lugar, donde dice que… Vamos a ver aquí si encuentro (para no leer todo esto)…:

DANDO CUENTA POR NUESTRO HERMANO
Dr. William Soto Santiago
Viernes, 3 de julio de 1998
Fusagasugá, Colombia

Es bueno que esto que hemos hablado hoy, ya que tiene un sinnúmero de cosas, Miguel, es bueno guardarlo, porque ahí tocamos cosas que si corren podría traer una apretura antes de tiempo; y queremos tener ya recogidos a todos los escogidos, antes que nos venga la apretura. Y no queremos un enfrentamiento antes de tiempo.

Yo más bien quiero estar transformado; y yo creo que a ninguno de ustedes les gustaría un enfrentamiento o una persecución o apretura, estando en el cuerpo mortal, corruptible y temporal. Aunque puede ser posible que estando todavía en el cuerpo mortal, corruptible y temporal venga la apretura, y ahí en esos días venga la resurrección y la transformación.

Pero vamos a seguir trabajando y a llevar a cabo la labor que nos da la luz verde, luego que termine esa labor, la luz verde para nuestra adopción. Sin esa labor no hay adopción; y cuídense de esa tentación que hay ahí señalada, tanto ustedes aquí como en todos los países.

Bueno, Miguel les puede hablar. Yo voy a dejar a Miguel siempre. Como lo que esto que hablamos aquí queda grabado, y lo que Miguel, casi nunca queda grabado, pues Miguel se puede encargar con los ministros: de platicar y aconsejarles en estos aspectos; para que así se cuiden de la marca de la bestia, de la imagen de la bestia, se cuiden de la tentación que viene y todas esas cosas, y que cuiden sus congregaciones para que sus congregaciones puedan entrar, todos los de sus congregaciones, en la adopción.

[JBP] Miren la responsabilidad que tienen los ministros con sus congregaciones, todo lo que abarca; desde mostrarles mensajes (lo que leímos hace unos pocos minutos), de todas esas cosas que había que corregir con nuestro hermano Miguel, y…, porque más adelante fue dada más Luz; como también de todo eso que va a venir de esa marca de la bestia, la cual, el pueblo de Dios tiene que estar bien apercibido, bien preparado. Y vean, si se le da un alimento que no tenga las Vitaminas, y no tenga todo ese conocimiento para que no obtengan esa marca de la bestia: pueden coger el riesgo de obtener la marca de la bestia, todo ese grupo; y el culpable de eso es el pastor, es el ministro.

Por eso todo tiene que ser con el Mensaje correspondiente al tiempo en que estamos viviendo; y colocarles ese Mensaje en la forma que ya allí él nos habló: de que si había algo que había que corregir se corregía.

Y ya en este tiempo se está hablando todo como tiene que ser hablado, se están colocando todos los elementos para que ese hijo de Dios esté ya listo para su adopción; porque eso fue lo que los ministerios de Moisés y Elías le estuvieron hablando allí a Jesús en el Monte de la Transfiguración.

¿Y cuál fue el resultado de lo que ellos estaban haciendo con Jesús, de todo lo que ellos le hablaron a Jesús?, ¿cuál fue el resultado? La adopción de Jesús. Y ese será el resultado para los hijos de Dios en este tiempo final que estarían escuchando los ministerios de Moisés y Elías hablándoles de la ida hacia la Cena de las Bodas del Cordero a cada hijo e hija de Dios. Todo lo que le estaría enseñando en ese ministerio bajo Carpa, de Enseñanza; el cual estaría siendo manifestado ese nuevo ministerio, un ministerio de Tercera Etapa.

[Rev. José B. Pérez] Miren, fíjense en la página 35 del libro de Citas, allí nos dice algo… Vamos a leerlo también este extracto aquí. Párrafo 291 y 292, dice:

291 – “Ahora yo estoy queriendo ver eso acontecer. Va a ser la actitud de la gente hacia el Mensaje. ¿Miró cómo ella (Hattie Wright) lo dijo? Ella solo dijo la cosa correcta. Es lo que usted dice que lo hace”.

[JBP] Y él escribe: [WSS] «3ra Etapa = hablar».

Y también dibuja una Estrella de David ahí al lado.

Y también escribe: [WSS] «la cosa correcta = decirla».

[Rev. José B. Pérez] Y en la 292 del libro de Citas (de la página 35), dice:

292 – “La otra mañana allí arriba, cuando estaba enfermo con esa condición de garganta, yo vi a Jesús parado ante mí, y Él me dijo que mi ministerio ya me ha sido confirmado. Ahora lo que acontecerá yo no sé, sino una cosa, tengo que hacer a un lado el otro para salir a este”.

[JBP] Y abajo dice (en este mismo párrafo):

292 – “Yo no sé qué me va a decir a lo largo de la línea. Yo voy a tratar de sentir por ese Súper-ungimiento… Yo no sé qué acontecerá”.

[JBP] Y él escribe: [WSS] «Vio a Jesús. El nuevo ministerio. 3ra Etapa».

Vean que es en la Tercera Etapa, bajo ese nuevo ministerio, en el cual los hijos e hijas de Dios estarán siendo preparados para la adopción, para nuestra transformación.

[Rev. José B. Pérez] Sigue diciendo ahí [“DANDO CUENTA POR NUESTRO HERMANO”]:

[WSS] Recuerden que el que entre a esa tentación y caiga en esa tentación y se una con todas esas cosas, luego no hay adopción para esa persona; y… porque eso es muerte. Y si no huyen, la gente que está en esa congregación, y se va a otra congregación, también ya les estorba, les impide para la adopción. Así que…

Vamos a dejar a Miguel por aquí.

Ya Miguel con ustedes platica con calma en estos días y en los días venideros; y Miguel y yo también estaremos platicando, pero sin grabar, para ayudarlos a todos; no solamente a ustedes aquí, sino en todas las demás naciones; porque queremos que todos entren.

Mi deseo es que todos entren. Yo no quiero que ninguno vaya a perder la bendición de la adopción. Yo los amo a todos, no importa los problemas que hayan tenido en la vida; yo los amo a todos, y amo a todos los hermanos en sus congregaciones: los que están y los que están viniendo nuevos también; y quiero que todos sean adoptados.

[JBP] Vean, porque ese es el deseo de Dios: que ninguno perezca, que todos procedan al arrepentimiento7. Pero recuerden que ya estamos en una nueva dispensación, ya estamos de lleno en la Dispensación del Reino y Edad de la Piedra Angular; por lo tanto, las cosas ahí se están moviendo como lo fue en los días de los apóstoles; son días apostólicos nuevamente (lo hemos leído anteriormente)8, que el hermano William escribe: [WSS] «Los días apostólicos repitiéndose», algo así; porque son los días en donde el Espíritu de Cristo está en medio de Su Iglesia; en medio de Su Iglesia, en medio de los ministerios de Moisés y Elías obrando en medio de la Iglesia, lo cual son los días nuevamente de Ananías y Safira.

Y son días que aunque uno conoce muchas cosas que le estarán ocurriendo a ciertas personas, uno tiene que quedarse callado; porque ese temor que entró allí en esa ocasión en la Iglesia, cuando pasó lo de Ananías y Safira: que vino un gran temor a todos los que estaban oyendo eso, todos los que oyeron eso; yo deseo y pido a Dios que también entre ese temor (si es que no ha entrado todavía), que entre ese temor a la Iglesia.

Porque van a estar ocurriendo una serie de cosas en medio de la Iglesia, para que el que no ande derecho: ande más derecho; para que se den cuenta que es el Espíritu de Cristo el que está en medio de la Iglesia, los que piensen que no está, los que piensen que están solos y que solo se pueden dejar llevar, o que pueden ser guiados solo con el Mensaje, que ellos solos pueden tomar el Mensaje y con eso ya es suficiente; y no se han dado cuenta que el Espíritu de Cristo está en medio de la Iglesia obrando, y todo está siendo cumplido al pie de la letra.

Así que cuando empiecen a ocurrir ciertas cosas, recuerden este saludo que les estoy dando hoy, recuerden que se los he dicho y que se los dije: que iba a estar ocurriendo eso.

Y como decía nuestro hermano Miguel en una ocasión: “Ahora cualquiera diría que Benjie se pone a hablar así que…”. Por ejemplo, él ponía de ejemplo de que el único lugar de alimento espiritual era la Carpa, que ahí era donde estaba – vio el hermano Branham ese Pan de Vida detrás de las cortinas. ¡Pero si eso es una verdad bíblica, y estamos diciendo lo que es!

Por eso no es que uno trate de hacerse grande; es porque Dios es el que está haciendo todo y está cumpliendo todo, y el grande es Él.

Él es el que está materializando, cumpliendo, todo lo que ya Él habló por medio del precursor de la Segunda Venida del Señor; y también nos habló por medio de ese poderoso Arcángel que estuvo en medio de la Iglesia-Novia, en medio de la María espiritual, en medio de cada uno de nosotros, trayéndonos ese Mensaje glorioso; ese Mensaje que es el que contiene todo lo que necesitamos para ser transformados.

Pero ese Mensaje tiene algo allí que no está escrito; y es lo que se está hablando ahora en este tiempo: mensajes del hermano Branham, mensajes del Ángel del Señor Jesucristo; y todo se está trayendo ahora a la Enseñanza bajo Carpa, en esta manera tan sencilla que Dios ya tenía ordenado desde antes de la fundación del mundo; y eso es lo que producirá la adopción, la transformación.

Fuera de eso, ninguna persona… que no escuche, que no reciba toda esa Enseñanza: ninguno podrá ser adoptado. Y eso es mejor hablarlo así claramente para que después no digan: “A mí no me dijeron nada”. Se los vengo diciendo hace tiempito ya.

Así que todos esos días van a venir.

Y vean, llegará un momento en que ya no va a haber ese espacio de tiempo que tenemos ahora, de aprovechar toda esta Enseñanza.

Cuánta cantidad de cosas hemos aprendido en tan corto tiempo; cosas que no habíamos visto. Y uno los lee ahora, y uno dice: “¡Con razón! Mira cómo… ¡Mira lo que significa esta Escritura! ¡Mira por aquí!, ¡mira por allá!”. Y hay tanto Pan, tanto Alimento, que no termina uno de hablar un… leer un extracto con un escrito, cuando aparece otro con otro escrito. ¡Y tanto Maná que Dios nos está dando!

Vean cómo Dios en este tiempo, donde se aparentaba que estábamos solos, que no teníamos más Alimento, que estábamos o íbamos a estar hambrientos; era cuando más Dios tenía el Pan de Vida, ese Maná escondido; es cuando más Alimento en abundancia hay.

[Rev. José B. Pérez] Vamos a ir (ya para terminar acá)… En el mensaje “PONIÉNDONOS DEL LADO DE JESÚS”. En la página 54, donde nos quedamos, dice [PÁG. 726]:

262 Él los conocía…

Ya leí esa parte ahí… Vamos a volverlo a leer:

262 Él los conocía, pero noten, Él nunca los reprendió. Él fue directo con ellos. Él hace lo mismo ahora. Él continúa adelante con ellos, demostrándoles Su misericordia (eso es correcto), aunque ellos estén todos en contra de Él. ¿Por qué? Porque Él los ama.

[JBP] Por eso él decía en un mensaje del setenta y algo, que él decía que a uno le iba a dar mucha tristeza haberlos conocido; porque están con uno, juntos desde años, y a muchos los conocemos desde que nacieron, y uno desde siempre (vamos a decir) los ha conocido; y luego que vayan a cruzar la línea y que se pierdan…, dice: [WSS] “Mejor hubiese sido no haberlos conocido”9; porque uno los ama, y uno no desea que nadie se pierda; y uno verlos en ese enredo que tienen, y en ese odio, y en esa forma de pensar, y en todas esas cosas que maquinan: esto, lo otro…

Y uno ver todo eso, y uno saber que el final de ese tipo de personas es lo mismo que le pasó allí a ese siervo de Eliseo, y también a… en los días de los apóstoles… Aunque hay un mensaje que el hermano William dice que [WSS] no sabemos qué le pasó a Ananías y Safira, pero ya eso es algo… Dios con ellos10.

No sabemos si se perderán, o no sabemos si no tienen esa oportunidad de resurrección en este tiempo, en la primera resurrección, y que resuciten después del Milenio; porque una persona que sea molestosa en el Programa Divino y que traiga algún problema a la Obra, y que Dios se lo lleve, no crea usted que esa persona va a volver a estar con nosotros en la primera resurrección; esa persona vendrá después del Milenio.

Los molestosos no los queremos en el Milenio, ese estará allá después del Milenio. Ahí después del Milenio es que resucitarán, porque no pueden resucitar antes de la gran tribulación, que es cuando los muertos oirán la Voz del Hijo de Dios y se levantarán11. En esa resurrección ellos no pueden resucitar, y por algo bien sencillo que todos conocemos: recuerden que ahí va a haber un juicio antes.

Imposible que si se va de aquí, y Dios se lo lleva para que no se pierda (vamos a decir), y para que no estorbe en la Obra de Dios; y Dios se lo lleve; no puede ser que esa persona salga bien allí del juicio. Va a regresar después del Milenio.

No así con los que ya Dios está llamando y juntando desde antes de la fundación del mundo: los nombres que tienen que estar allí en la sexta dimensión. Ese tipo de personas, o sea, esos hermanos, esas personas sí van a resucitar, sí van a estar con nosotros nuevamente, porque ellos serán testigos de la resurrección. No se pueden quedar todos, porque después cómo vamos a saber que la resurrección ocurrió; tienen que irse algunos adelante para cumplir ese propósito. Ya eso es predestinado por Dios.

Pero alguien que Dios se lleve porque está estorbando el Programa Divino y porque esté haciendo algo que no está en línea con la Obra de Dios, y para que entonces no siga (vamos a decir) obteniendo juicio; y más bien Dios entonces se lo lleva, y ya Él determina el futuro de esa persona; pero una cosa estamos bien seguros: que no va a resucitar en la primera resurrección. Estarán ya en la segunda, que es después del Milenio.

Todo eso en estos días podemos hablarlo un poquito más profundamente, ya que hay algunos extractos y algunas citas donde podemos abundar más de eso: de las personas que están compuestas por los que van a resucitar, y de las personas que se van de aquí que no van a resucitar en esa resurrección, sino que son los que no saldrán bien en ese juicio y se quedarán hasta después del Milenio.

Sigue diciendo [PONIÉNDONOS AL LADO DE JESÚS] [PÁG. 726]:

[262] Porque Él los ama. Y Él iba con ellos, pero ellos están listos para llamar a Él en caso de emergencia. Ellos entonces lo quieren ([JBP] ¿Ve? O sea, si hay un caso de emergencia, pues, entonces, ahí sí). Ellos se burlarían de alguien que gritara. Ellos se burlarían de alguien que predicase sanidad divina, dicen que no creen en ella. Es que ellos no se han enfermado suficiente todavía. He oído a muchos.

263 Una mujer moribunda, solo avanzaba por los escalones cuando predicaba aquí mismo, y un hombre parado aquí mismo en la puerta llamándome. Ella había pasado por allí. Ella vivía arriba de esta calle aquí y allí tenía una vaca. Y ella dijo: “Si mi vaca entra a esa clase de religión que tiene Billy, yo mataría a la vaca”. En menos de dos horas ella fue azotada y llevada al hospital, una preciosa mujer joven. Y me apresuré hacia allá. Su esposo era católico y me mandaron a buscar. Ella estaba muriendo, y se fue y sus ojos comenzaron a brotar; ella dijo: “Llámenlo, llámenlo, llámenlo, llámenlo, rápidamente, rápidamente”.

264 Y su hermano corrió y se paró allí en la puerta, y espera y espera, y se mantenía haciéndome señales. El lugar repleto de personas ([JBP] o sea, estaban haciéndole señales al hermano Branham en esa actividad, para que él fuera; o sea, el hermano de esa joven estaba haciéndole señal al hermano Branham. Dice: [WMB] “El lugar repleto de personas”. La actividad, donde estaban teniendo la actividad), y después de un rato alguien vino alrededor y me trajo una nota sobre mi escritorio; y decía: “Alguien está muriendo en la clínica”. Y creo que el hermano Graham Snelling… Yo dije: “Toma mi lugar en lo que yo voy”. Y él estaba solo cantando y dirigiendo los cánticos allí parado; él todavía no estaba llamado para predicar en aquel tiempo. Él subía para dirigir cánticos…

[JBP] Vean, siempre los directores de los cánticos son colocados para dirigir los cantos, no para predicar; eso no es asunto del director de canto. El director de canto es para dirigir los cantos.

Él en un… aquí está, en la 118, lo tenía marcado esta parte aquí donde él decía (el hermano Branham), párrafo 1049 [Citas]:

1049 – “Tenga a alguien que dirija los cantos, no le hace quien sea. No les permita pararse como que ellos son un predicador, ¿ve usted? Déjelo pararse y dirigir cantos, ese es su negocio de él. Es el deber del pastor predicar… / Deje su último canto, que sea la llamada del pastor.

[JBP] Y él escribe: [WSS] «el director del devocional, no predique».

[JBP] Dice [PONIÉNDONOS AL LADO DE JESÚS] [PÁG. 727]:

[264] … y yo salí y me subí en mi auto y me apresuré hacia allá, y solo mientras subía por los escalones, ella lanzó su último respiro. Y por supuesto, las entrañas y riñones se reventaron. Y corrí hacia allá, y ellos le habían cubierto su cara, y el vapor subía como eso ([JBP] o sea, el mal olor); y aquella vieja enfermera, parada allí, ella dijo: “Hermano Branham, ella gritaba por usted hasta el último respiro”. Tratando de arreglar, pero era muy tarde entonces. ¿Ven ustedes? Ustedes alguna vez pecarán demasiado, ustedes saben. Y ella tenía algo de… profundo en su rostro…

265 Ella tenía pelo castaño, una mujer verdaderamente preciosa. Y ella, su pelo rizado estaba enredado; grandes ojos color marrón se le habían brotado y casi medio cerrados. Y las pecas de su cara habían salido en cierta forma, parecían estirarse de su cara, y su boca estaba abierta. Y yo subí hasta allá y la miré, y allí estaba su esposo parado, y dijo: “Billy, aquí está lo que sucedió”. Dijo: “Yo soy católico. Yo quiero que hagas una oración por ella, porque ella se ha ido al purgatorio”.

Y yo dije: “¿Qué?”.

266 Dijo: “Haz una oración por ella”. Dijo: “Ella se ha ido al purgatorio. Ella pasó por tu iglesia hace dos horas y dijo que si nuestra vaca alguna vez recibiese tu clase de religión, ella mataría a la vaca”. ¿Ven? Dijo: “Haz una oración por ella”.

267 Yo dije: “Es muy tarde; ella tenía que purgar su alma aquí; no hasta llegar hacia algún lugar”. ¿Ven? Eso es correcto. Oh, sí. En el tiempo de angustia a personas he oído decir: “Yo no creo en Dios”. Déjenlos que se sientan malamente heridos; vean al primero que ellos llaman.

268 Aun Sus discípulos, cuando una vez estuvieron en la tormenta, a pesar de que le habían visto, ellos estaban un poco atemorizados de Él. Ellos no sabían exactamente qué era aquello. Ellos dijeron: “Es un espíritu, y se está lamentando” ([JBP] y él dibuja una Estrella de David).

[268] Pero aun todas las esperanzas de ser salvos se habían ido, así que ellos le invitaron a entrar. Sí, ellos están siempre, sea que usted esté un poco desconfiado o no. Cuando todas las esperanzas se han ido, usted quiere invitarle a entrar. Sí. Ellos le trajeron adentro, porque ellos estaban necesitados de Él. Eso es correcto ([JBP] y dibuja una Estrella de David también).

269 Ustedes saben, frecuentemente me pregunto por qué las tormentas vienen. ¿Ha pensado usted alguna vez en eso? Él se sentó allá arriba y los observó hasta que ellos lo necesitaron, entonces Él llegó a la escena. Así que nosotros podemos ver nuestra necesidad de Él ahora. Nosotros vemos que la tormenta está viniendo, hermanos. Estén de parte de Él esta noche, estemos del lado de Su Palabra. Yo termino aquí.

270 Pongámonos de Su lado. Estemos, usted y yo, hermanos, unámonos con Él en esta noche. La tormenta está por llegar. Y no espere hasta que el bote se hunda. Pongámoslo en nuestra pequeña barca ahora. Usted quizás mire y diga: “Yo no puedo entender estas cosas, hermano Branham”.

271 Vea, si nosotros decimos alguna cosa aparte de lo que está en la Palabra. Vea si hay algo allí sino lo que Él prometió hacer. Eso parecería un poco fantasmal a ustedes alguna vez. Ustedes piensan: “Oh vaya, yo no puedo entender eso”. Pero habrá un día cuando esta vida de ustedes se irá. Eso no parecería tan malo para ustedes entonces. Cuando usted mismo sabe que tiene que regresar al Dios que lo creó a usted, usted le querrá tenerlo entonces. Tengámoslo a Él ahora, antes que la tormenta se ponga peor que lo que es.

[Rev. José B. Pérez] Y miren ustedes aquí, ya para terminar esta pequeña plática, donde él nos dice en el mensaje “LAS SETENTA SEMANAS DE DANIEL”, en… la página 19 del mensaje “LAS SETENTA SEMANAS DE DANIEL”12, en el párrafo 80, dice [PÁG. 22 – Imprenta LGCC]:

83. Él dijo: “Entendí por los libros que Jeremías, mi hermano, muchos, muchos años atrás profetizó que Israel estaría aquí setenta años, y ese tiempo está cerca de ser cumplido”. Y él mismo se alistó, entró en ayuno, y se santificó a sí mismo, y cuando – cenizas y cilicio, y lo puso sobre su cabeza, y fue para ayunar y orar para entender acerca del día que estaban viviendo.

84. Y si Daniel, el profeta del Señor, pudo consultar los libros del profeta Jeremías y traerlos a tal lugar donde Israel estaba supuesto a salir (todos ellos vivos, estaban saliendo de Babilonia para regresar a su patria), le causó ayunar vestido de saco y ceniza, ¡cuánto más debería ser la Iglesia del Dios viviente para saber que el tiempo se está acabando y no será más, y la Venida del Señor Jesucristo y el gran Milenio listo para establecerse! ¿Cómo podemos malgastar el tiempo jugando, nadando en las piscinas los domingos, y no dando tiempo al Señor? Yéndose si el pastor habla sobre algo u otra cosa que a usted no le gusta, usted se levanta y se va. Y si él – y si en la Iglesia el culto dura mucho, pues usted está – usted está insatisfecho. Miren nuestra condición. Miren lo que estamos haciendo. Compare nuestra vida con ese profeta. Un hombre en un reino entero sin Iglesia para ir y ninguna parte para ir… Esa fue destruida y quemada. Su ciudad, su pueblo estaba cautivo. Sesenta y ocho años, sesenta y nueve, setenta –le quedaban dos años.

[JBP] Vean cómo en ese tiempo, cómo el hermano Branham dice allí, y lo trae en este tiempo, cómo aun [WMB] “cuando el pastor (dice allí) habla de alguna cosa que no le gusta, usted se levanta y se va”; o también diciendo que el culto dura mucho, usted entonces está insatisfecho por todo eso, porque no le gusta que dure mucho.

Él escribe ahí al lado: [WSS] «la 2da Venida del Señor, el Milenio», para que lo tengan en ese párrafo que luego se va a imprimir, y se coloque ahí al lado lo que él escribió: [WSS] «la 2da Venida del Señor, el Milenio».

O sea, tomen esta etapa y aprovechen esta etapa al máximo, porque llegará el momento en que luego no la van a poder obtener —esta etapa—; ya sería demasiado tarde.

O sea que muchas veces les da disgusto a muchos; otros no entran cuando se está hablando, y entran luego; otros se levantan y se van.

Aproveche este tiempo, porque luego no va a haber oportunidad para escuchar lo que se está hablando en esta etapa bajo Carpa. ¡Es una experiencia única! No la desprecie. Más bien, atesórela, y esté preparándose para su adopción.

Todos aquellos que lo están haciendo, y que están tomando en serio esta etapa de adopción, les voy a decir el resultado: ¡que serán adoptados! Van a obtener ese cuerpo eterno y glorificado, y vamos a dejar esta Tierra sacudida, como dice allí el hermano Branham: [WMB] “Llena unos cuántos vasos, y sacude este mundo; déjalo en confusión”13; y vamos a estar luego en la Cena de las Bodas del Cordero. Porque eso fue lo que obtuvo Jesús en el Monte de la Transfiguración escuchando a Moisés y a Elías, los cuales estaban predicándole, estaban hablándole a Jesús, a Aquel al que iba a estar siendo adoptado.

Que Dios les bendiga grandemente. Y en esta plática que hemos tenido en estos momentos, como una plática de exhortación, una plática en la cual debemos de meditar, porque esos días de Ananías y Safira están en medio del pueblo ya; o sea, ya está en esos días, en esta forma en que está entrando. Y luego estaremos viendo cosas que uno conoce que van a suceder y que no puede uno hacer nada; tiene que dejar que eso suceda.

Y no tengo que estar…, por ejemplo, como Eliseo allí, no tenía que estar diciéndole a Giezi: “Mira, Giezi, el Espíritu del Señor está sobre mí; y yo te vi, y me mostró que tú estabas haciendo esto y esto”. Lo mismo con Pedro: Pedro no tenía que estar diciéndoles a ellos: “Mire, el Espíritu de Cristo está en mí; no hagan esto, les puede pasar esto o lo otro”.

Ellos se quedaron callados, porque ya a esas alturas debieron tener ya respeto por el liderazgo que Dios tenía en ese tiempo; y tenían que conocer y entender —por revelación— que era el Espíritu del Señor que estaba obrando en medio de ellos.

Ellos continuaron su vida como si fuera… como si no hubiese pasado nada; ellos no tenían esa revelación, la revelación de en quién Dios estaba obrando en ese tiempo. No tenían esa fe, no estaba basada en nada; o sea, más bien estaba basada en las cosas terrenales.

Y la Fe de Rapto está basada en el cumplimiento de la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles, está basada en el cumplimiento del Séptimo Sello, que es la Segunda Venida del Señor; en esa Fe es que está basada; en los hijos e hijas de Dios de este tiempo final que serán adoptados. En esa Fe es que todos estamos basados, lo cual es la Venida del Señor.

En este tema que le colocaremos aquí, en esta plática: “LA EDAD DE LA PIEDRA ANGULAR, LA VENIDA DEL SEÑOR”. Ese es el tema, porque se reúne todo esto que hemos hablado en esta ocasión; lo cual espero que mediten en sus hogares, con sus familias…

Y que ese temor que entró allí…, no de miedo, porque nosotros – los hijos de Dios no tienen miedo. Más bien es estar conscientes de que es una Obra Divina y que es Dios en medio de Su pueblo, lo cual tenemos que estar conscientes de que Dios es Amor, pero que también Él es Fuego consumidor.

Así que espero que esta plática haya sido de gran bendición, y les ayude a todos a estar conscientes del tiempo en que estamos viviendo: el tiempo de “LA EDAD DE LA PIEDRA ANGULAR, LA VENIDA DEL SEÑOR”.

Que Dios les bendiga y Dios les guarde a todos.


1 Estudio bíblico “Un Mensaje de separación”, 2022/ago/06 (sábado), págs. 35-37 del (f), págs. 103-105 del (T1)

2 SPN62-0601 “Poniéndonos al lado de Jesús”, pág. 723, párrs. 249-252; pág. 715, párr. 188; pág. 724, párrs. 252-271

3 lamber el ojo: adular o comportarse bien con alguien con el propósito de obtener algún beneficio por ello.

4 San Lucas 16:24-29

5 Estudio Bíblico “El tiempo sobrante”, 2022/jun/09 (jueves), págs. 6-8 del (f), págs. 132-134 del (T1)

6 San Mateo 7:20

7 2 Pedro 3:9

8 Estudio Bíblico “La enseñanza apostólica en la Carpa”, 2022/ago/18 (jueves), págs. 16-18 del (f), pág. 86-88 del (T2)

9 1977-12-25 “El Nuevo Templo”: [WSS] Es probable que conozcamos tantos falsos ungidos en este tiempo, y que sepamos que ya han cruzado la línea; pero que los amemos tanto que, solamente el saber que ya cruzaron la línea, nos dé un dolor tan fuerte en el corazón que desearíamos nunca haber conocido a esas personas; nos gustaría, mejor, nunca haber sabido que existieron esas personas.

10 1976-12-26 “Dios juzga el corazón”: [WSS] Ahora, no sé, se hayan perdido o no se hayan perdido Ananías y Safira, eso es asunto allá entre Dios y ellos. Quién sabe si se perdieron o quién sabe si no se perdieron, eran parte del grupo. / Tomo “La Apretura”, pág. 49 / Estudio Bíblico #193, 2022/abr/10 (domingo), pág. 20 del (f), pág. 164 del (T)

11 San Juan 5:25

12 Las Setenta Semanas de Daniel – SPN61-0730 “Instrucciones de Gabriel a Daniel”. Pág. 22, párrs. 83-84 en la publicación de la Imprenta LGCC

13 Citas, pág. 60, párr. 525

Traducciones

Ir arriba