La Espada en la mano del que nos guía a la tierra prometida

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La Espada en la mano del que nos guía a la tierra prometida

Rev. José Benjamín Pérez
Miércoles, 10 de agosto de 2022
Cayey, Puerto Rico

Muy buenas tardes, misionero Miguel Bermúdez Marín, y todos los hermanos y hermanas reunidos allá en la iglesia “El Príncipe de Paz”, en Ecatepec, Ciudad México; congregación que pastorea el reverendo Moisés Aarón Calderón Morales. Hoy miércoles, 10 de agosto de este año 2022. Es realmente un privilegio y una bendición poder saludarles a todos y cada uno de ustedes, en el tema que tienen para hoy: “RUMBO A LA TIERRA PROMETIDA”.

Él nos dice en el mensaje:

LA GUIANZA EN UN CRUCE DE TIEMPO
Dr. William Soto Santiago
Martes, 7 de agosto de 2001
Ciudad Vieja, Sacatepéquez, Guatemala

Y así como la guianza de Dios, de Cristo, del Espíritu Santo en cada edad, fue a través del mensajero de cada edad, en este tiempo final será a través del Ángel que Jesucristo envía a Su Iglesia para dar testimonio de todas estas cosas que deben suceder pronto.

Ahí tenemos la guianza en un cruce de tiempo: en el cruce de tiempo que corresponde a este tiempo final.

Ahora, si muchas personas se buscan sus propios guías, se buscan sus propios líderes religiosos y sus propias organizaciones religiosas, para que les guíen, han estado haciendo como el pueblo hebreo: que rechazaron la dirección de Dios a través de Moisés, y dijeron: “Hagámonos de un líder, de un capitán, que nos regrese a Egipto”.

No les gustó la forma en que Moisés los guiaba; pero esa es la forma en que Dios estaba guiando a través de Moisés al pueblo rumbo a la tierra prometida.

Ahora, tenemos que tener el líder correcto. El Líder es el Espíritu Santo. Y tenemos que tener el instrumento del Espíritu Santo para el tiempo en que uno está viviendo, para estar siendo guiado correctamente, tener la guianza de Dios, del Espíritu Santo, en el cruce de tiempo que nos ha tocado a nosotros: un cruce de tiempo, un cruce dispensacional, o sea, un entrelace dispensacional. Por lo tanto, se requiere la guianza en este cruce de tiempo.

[Rev. José B. Pérez] Y recordando la ocasión en que él estuvo platicándome en ese mes, justamente en el mes de agosto, donde me decía: [WSS] “Benjie, en estas etapas fui venciendo todas… cada una de ellas; y al final me tocó ya la última. Y cuando esa última, la vencí también. Y me fue dicho que ya el tiempo se me había acabado; pero pedí más tiempo por amor de los escogidos; por amor al pueblo pedí más tiempo”.

[JBP] Y recuerdo que en un audio (si ustedes buscan) yo hablé eso, lo dije; pero después fui donde él y le dije: [JBP] “Hermano William, es bueno que tú seas el que lo digas, tú mismo; para que así tú mismo lo hagas, lo des a conocer al pueblo en una de las intervenciones, de las introducciones que dabas (tanto los viernes o los domingos)”; y así él lo hizo. Y ustedes lo pueden ver allí también, cuando él lo relató.

Eso fue en el 2017. Luego, en el 2018, por ahí por octubre o noviembre (buscamos luego la fecha, o la pueden buscar cuándo fue), que él ya luego me dice: [WSS] “Mira Benjie, dile a Miguel y dile al pueblo que dejen los llamamientos, dejen los bautismos, dejen la Santa Cena, porque estamos ya estableciendo ([JBP] usó quizás la palabra ‘estableciendo’, pueden buscarlo en el audio1; voy a hablarlo ahora de mi propia mente, de lo que recuerdo), y a mí me toca hacer ese cambio de dispensación”.

Pero si ustedes se fijan, él, en la primera ocasión yo le pedí que él hablara; y aunque ya yo lo había dicho, él después vino y lo dijo. Pero en esta ocasión, él de su propia boca no habló esas palabras de ese cruce de tiempo, de ese entrelace, de ese doblar la esquina bien marcada; lo cual fue: el dejar los llamamientos y los bautismos. Y en ese entrelace de dispensación, también hubo un entrelace de voz.

Y fíjense cómo él entonces…, ya ahí yo no me atreví a decirle: [JBP] “Dígalo usted mismo”. Fue la Guianza Divina, la cual estaba siendo manifestada allí, en ese entrelace también de ministerio.

Así como fue un entrelace dispensacional bien marcado, también hubo un entrelace de ministerio, estando aún él con el pueblo.

Y muchos quizás decían: “No, yo tengo que escucharlo directamente de él”. Pues fíjense, yo por dos ocasiones…, o sea, rectifiqué luego, con todo lo que él me había dicho, lo de ese cambio de dispensación.

Y pueden ustedes ver allí cómo Dios estaba mostrándole al pueblo la guianza que el pueblo iba a tener luego de la partida de nuestro hermano William. ¡Estaba delante de nosotros! Estaba siendo hecho ese entrelace de ministerio estando él todavía en la Tierra.

Todo Dios lo va cumpliendo en una forma tan sencilla que a muchos se les puede pasar por alto lo que Dios está cumpliendo en este tiempo, de la manera en que ya Él lo tiene predestinado desde antes de la fundación del mundo.

A Dios no se le escapó este tiempo. No dijo: “Oye, pero espérate… (Tenía que irse). Déjame a ver si consigo algo aquí, un plan B”. Dios no tiene plan B. Siempre ha sido un plan A, porque Él es infinito. Él es Omnipotente, Omnipresente.

Él ya sabía todo lo que estaría ocurriendo en el fin del tiempo, y Él tendría ya un instrumento preparado: Ya desde hace años venía siendo preparado ese instrumento para poder seguir esa guianza del pueblo hacia la tierra prometida; guianza que la hace y la opera el Espíritu Santo en medio del pueblo, en otro velo de carne.

O sea, no es algo que: “Vamos a ver si esto funciona, vamos a tantear aquí a ver si esto funciona”; no. Ya todo esto Dios lo tenía ordenado desde antes de la fundación del mundo.

En otro mensaje dice:

PROSIGUIENDO SIN DETENERSE
Dr. William Soto Santiago
Jueves, 14 de febrero de 2002
(Segunda actividad)
Waco, Texas, Estados Unidos

Ahora, hemos visto que así como el pueblo hebreo viajó por el desierto rumbo a la tierra prometida, vean, el pueblo de Dios ha estado viajando de edad en edad. Pero ahora nos encontramos frente al Jordán; frente al Jordán, para que Dios abra el Jordán y pasemos a la tierra prometida del nuevo cuerpo.

Ahora, durante la trayectoria del pueblo hebreo murieron muchos por el desierto, y aun Moisés murió también; pero Josué y Caleb, con los creyentes que permanecieron firmes y prosiguieron hacia adelante sin detenerse: entraron a la tierra prometida; Dios abrió el Jordán y pasaron a la tierra prometida, y la conquistaron.

[JBP] Y en otro tema también (en los que busqué así por encimita bajo este tema), en el otro que aquí conseguí, dice [PÁG. 18]:

LA SENTENCIA DE JESÚS: LA CRUCIFIXIÓN
Dr. William Soto Santiago
Viernes, 29 de marzo de 2013
Cayey, Puerto Rico

Por ejemplo, mencionaba el misionero Miguel Bermúdez Marín, que el reverendo William Branham vio una Gran Carpa Catedral; y allí estaba la presencia de la Columna de Fuego que libertó al pueblo hebreo y que también aparecía en la trayectoria del pueblo hebreo rumbo a la tierra prometida, y acompañaba a Moisés y al pueblo hebreo; la misma Columna de Fuego que le apareció a San Pablo en el camino a Damasco; la misma Columna de Fuego que acompañó a Su Iglesia, de edad en edad. Es Cristo, el Ángel del Pacto, el cual dijo: “Yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”; y acompañó al reverendo William Branham.

Y esa misma Columna de Fuego la vio en una Gran Carpa Catedral. “Ahí será (le fue dicho a él) manifestada la Tercera Etapa”, ahí va a estar la gloria de Dios manifestada; por consiguiente, ahí estará comenzando, surgiendo el avivamiento del Día Postrero ([JBP] ¿dónde?, está diciendo él: en La Gran Carpa Catedral, estaría surgiendo un avivamiento), que se extenderá por el mundo entero.

Y cuando la Iglesia del Señor Jesucristo vea esa visión que le fue mostrada al reverendo William Branham cumpliéndose: sabrá que estamos muy cerca de la redención de nuestro cuerpo, que será nuestra transformación…

[JBP] O sea, fíjense que cuando los escogidos de Dios, y el mundo entero también (porque sería impactado el mundo entero; eso impactará a todas las esferas, a todos los grupos), cuando estén viendo ese cumplimiento…; o sea, pueden estar ahí, ustedes se pueden fijar que… Fíjense: No había ocurrido todavía la resurrección ni la transformación. Sería —esa manifestación de Dios en medio de La Gran Carpa Catedral— en un ministerio que estaría Dios operando allí; todavía la resurrección no había ocurrido; y ya, para esos días, ya estaba en función todo eso que le fue mostrado al reverendo William Branham.

Sigue diciendo:

[WSS] … porque sin ser transformados no podemos ir con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero; allá se va con un cuerpo nuevo, glorificado, igual al cuerpo glorificado de Cristo, y joven para toda la eternidad.

Estamos en un tiempo muy importante, en que tenemos que estar bien agarrados de Cristo. Son tiempos peligrosos, más que en cualquier otro tiempo. Mire la Palabra, manténgase en la Palabra; no importan las cosas que sucedan en las naciones, no importa las cosas que sean contrarias al Programa Divino.

Recuerden que muchos tropezarán en el Día Postrero como tropezaron en los días de Jesús ([JBP] ¿Y en qué tropezaron en los días de Jesús? En el velo de carne. Siempre tropiezan en el velo de carne).

Después de tener miles de personas que creían y lo seguían, a lo último quedaron solamente doce personas. Jesús les dice: “¿Queréis vosotros también iros? ¿Quieren irse también ustedes?”.

O sea, que hay etapas donde hay pruebas; y algunas veces porque no entienden algo… Cuando les decía…

[JBP] ¿Ven?, fíjense, algunas veces esas pruebas…, cuando no entienden algo del Programa Divino, o no entienden algo de cómo Dios está cumpliendo las cosas para el tiempo en el que Él ha prometido cumplirlas, pero ven la manera en que Dios las está cumpliendo, entonces tropiezan; entonces no lo entienden y tropiezan.

[WSS] Cuando les decía: “El que no coma mi carne y beba mi Sangre, no tiene vida permaneciente en sí”, ya eso sonaba como a vampiro y ya muchos se fueron.

[Rev. José B. Pérez] Creo que leímos hace poco2 eso, de una cita del hermano Branham, en donde el hermano Branham decía que [WMB] “había cosas que él tenía que decir a propósito”, y él mismo se hace la pregunta: [WMB] “ ‘¿Usted me quiere decir, hermano Branham, que Dios hace las cosas a propósito?’. Pues sí, las hace a propósito”3.

Cuando (y vuelvo y les cito), aquella vez que Billy Paul… (eso está en YouTube, algunos testimonios de Billy Paul en algunas actividades), cuando el hermano Branham le decía: [WMB] “Billy, todo está perfecto, el Mensaje, todo está perfecto. Lo único que no está perfecto que yo veo, es que hay mucha gente siguiendo el Mensaje; y este Mensaje es para que lo sigan poquititos”, dice el hermano William, cuando cita de eso4.

O sea que Dios hace también ciertas cosas para que ya se vayan definiendo los grupos, y también se vaya ya marcando quiénes son los que van a ser transformados y quiénes no.

Porque recuerden que en esta trayectoria rumbo a la tierra prometida salen tres grupos; y eso él lo ha dicho. Miren, ahí está, en el mensaje:

RUMBO A LA TIERRA PROMETIDA CON TRES CLASES DE CREYENTES
Dr. William Soto Santiago
Domingo, 25 de marzo de 2012
Cayey, Puerto Rico

Ahora, tenemos que entender que siempre hay tres clases de creyentes que salen en todo éxodo que se lleva a cabo…

[JBP] O sea, siempre hay tres clases de creyentes: las hubo en el primer éxodo, en el segundo éxodo, y también las habrá en este tercer éxodo.

Sigue diciendo [“LA SENTENCIA DE JESÚS: LA CRUCIFIXIÓN”, PÁG. 19]:

[WSS] Él no les tenía que explicar, eso lo entenderían más adelante.

[Rev. José B. Pérez] En el mensaje “DEVELANDO A DIOS”5, en la página 42 (abajo) dice:

[248] Aún está cubierto.

249 Estamos dentro de Cristo. Ahora, como antes, todos los verdaderos creyentes lo ven a Él, la Palabra de promesa de este día, manifestada abiertamente. Esa es una palabra inmensa si usted puede recibirla. ¿Ve? ¿Ve? Todo verdadero creyente que está en la Palabra ve a Dios abiertamente. El velo ha sido rasgado, y Dios se para abiertamente ante ustedes, manifestado. ¿Ve? Dios, manifestado, abiertamente.

250 Para poder hacer esto, nuestro viejo velo de denominación tradicional debe ser rasgado nuevamente. De manera que realmente pueda verse lo que Él es. Usted tiene que salir de toda esa basura. ¿Ve? Nunca lo logrará; ellos se mantienen poniendo el velo ante los ojos de usted en todo momento: “Oh, Eso nada significa” ([JBP] hace como que: “Oh, eso nada significa”; dice esa persona). Pero aquí está escrito, y aquí está manifiesto, ¿ustedes ven? ¿Ven?

251 Ahora, ¿qué si un individuo se niega a ver el sol, y dice: “Oh, yo sé que Dios dijo: ‘Sea la luz’, pero no hay tal cosa. Yo me voy para el sótano. Yo simplemente me niego a verlo”? Ese individuo está loco. Hay algo anormal en él.

252 Hay algo anormal con un hombre o mujer que ve la promesa de Dios, y la ve manifiesta, y luego se niega a creer en ella, porque la denominación le pone el velo en el rostro. ¡Vea! ¡Velados!

[Rev. José B. Pérez] O sea, recuerden que cuando Dios se lleva el mensajero, siempre…, como ha ocurrido en todas las demás edades pasadas de la Iglesia del Señor: Dios se lleva el mensajero y luego se denominacionalizan. Pero hemos leído hace poco donde él dice que [WSS] “para el Día Postrero, para la Edad de la Piedra Angular, eso no será posible, porque Dios dejará los ministerios de Moisés y de Elías”, eso lo pueden repasar en uno de estos estudios anteriores que lo leímos6.

[JBP] Él escribe al lado ahí: [WSS] «El que no quiere ver la luz está loco».

[JBP] Y escribe en rojo entre paréntesis al lado: [WSS] «(está en la 5ta dimensión)».

[JBP] Y eso es triste…, poder conocer estas cosas, las cuales están siendo habladas en este tiempo final, y ver abiertamente todo esto cumplirse; tanto en los creyentes, los escogidos, que están agarrados de la Palabra, los cuales son aquellos que si ven algo y no lo entienden: lo creen (porque son creyentes), y conscientes de que él siempre nos ha dicho [WSS] “que lo que no entendemos ahora, lo entenderíamos más adelante”.

Pero también está el otro grupo, que son los manufacturados, que esos llegan hasta lo último; y ellos, muchos de ellos (quizás no todos, porque sabemos que no todos), porque hay algunos que sí, sus nombres sí van a ser borrados, que son [de entre] las fatuas, que están escritas en el Libro de la Vida; algunos de ellos…, fíjense, los que sean borrados, fíjense ahí dónde ya él los está catalogando. O sea, son personas que aun viendo la Luz manifiesta, no la creen. Y él dice ahí: [WSS] “Están locos”, o sea, están en la quinta dimensión. Ya por eliminación… están eliminados. Ya están eliminados del Libro de la Vida.

Pero hay otros que se darán cuenta y creerán la manifestación que Dios tiene en el Día Postrero, y dirán: “Esto yo lo creo”. Y como lo leímos hace poco7: “Y yo lucharé, y me alimentaré bien para, luego de estar acá, luego que ocurra el rapto…, sé que me voy a quedar unos diitas, y luego daré la vida con gusto por la Obra y el Programa Divino; porque yo quiero vivir eternamente”.

O sea que tenemos que ser realistas; y más bien ayudamos, tanto a los escogidos (los unos a los otros nos ayudamos) como también tenemos que tener comprensión con ese grupo de vírgenes fatuas; porque no podemos obligarlos a: uno, que estén preparados a tiempo (recuerden que solamente la virgen prudente es la que va a estar lista); y otro, no podemos obligarlos a que no crucen la línea. Ya cada uno va a trabajar y a luchar por lo que va a recibir.

Sigue diciendo aquí, “DEVELANDO A DIOS”, página 43 (a mitad) [PÁG. 39]:

253 Para lograr esto, nuestros velos tradicionales denominacionales deben ser rotos, por el Espíritu de Fuego de Dios y Su Espada, que es Su Palabra. Siempre Su Palabra es Su Espada. ¿Ve? Él tomó Su Espada aquel día, llena de fuego, y rasgó el velo de arriba abajo. ¡Él hace lo mismo con la misma Espada hoy! No “mi credo, mi libro de credos, mi catecismo”, sino la Espada del Señor, vea, rompe el velo, y usted ve a Dios de pie a clara vista, manifestada en Su Palabra. ¡Qué vista gloriosa…!

[JBP] O sea, cuando uno logra ver detrás del velo, ve el Lugar Santísimo, y ahí dentro está la Gloria de Dios. Por eso él dice: [WMB] “¡Qué vista gloriosa!”, porque es algo glorioso poder ver al Lugar Santísimo. Y los escogidos de Dios eso es lo que estamos viendo: el Lugar Santísimo abierto, lo que está detrás del velo.

[253] ¿Ve? Bien. El Espíritu Santo y el Fuego de Dios, Su Espada, lo rompe. La Palabra desgarra el velo denominacional.

254 ¿Qué si usted dice: “la Palabra”, y la Palabra no obra? ¿De qué nos sirve aquí la Espada, y decir: “No puede romper, no puede rasgar”?

255 Pero cuando usted pone esa Espada de Dios allí y la ve rasgar, ella está sostenida por una mano ordenada, enviada para hacerlo.

[JBP] Es lo que él me dijo allí en el 2018. ¿Qué fue lo que él me dijo?: [WSS] “Pronúnciale esto al pueblo, a nuestro hermano Miguel, que él le diga a los pastores… Y pronúnciale esto a ellos, y diles tal y tal y tal cosa”. ¿Qué estaba poniendo en mi mano? ¡Estaba poniendo la Espada! estaba poniendo esa Palabra que iba a producir ese cambio de dispensación; pero estaba usando otro velo de carne. Sigue diciendo… Vamos a leer otra vez esta oración [“DEVELANDO A DIOS”]:

255 Pero cuando usted pone esa Espada de Dios allí y la ve rasgar, ella está sostenida por una mano ordenada, enviada para hacerlo.

[JBP] O sea, era el orden que Dios tenía para estos días finales. Así fue como Dios ya lo tenía en Su Programa.

[255] Vea, rasga y abre, y aquí está Él. Ahí se muestra a Dios claramente, el Gran Jehová. Eso es Su Palabra siendo manifestada, la porción prometida para el día. ¿Lo han captado? ([JBP] Y yo espero que ustedes hayan captado también esto). ¿Ve? Cuando la Espada prometida de hoy, en este día, lo que está supuesto a ser; y Dios toma Su Espada y rasga el velo denominacional y lo aparta, y se manifiesta a Sí Mismo, y demuestra que Él está aquí; el mismo Pilar de Fuego. Noten, eso es la Palabra hecha manifiesta para las promesas de hoy.

256 La vemos como lo vio Pedro cuando dijo: “Señor, ¿y a quién iremos, después de haber visto Esto?”. ¿A dónde iremos? ¿A qué iglesia podemos unirnos, cuando somos nacidos en Una? ¿Ve? ¿Qué podría usted…? ¿A qué denominación podría usted unirse luego de haber conocido la Verdad, vea, cuando ellos (cada uno) la niegan? ¡Todos la niegan! Yo no he podido encontrar una que diga algo bueno de Ella. Eso es correcto, eso es correcto.

[Rev. José B. Pérez] Y acá, en el último extracto, que había sacado así a la ligera ya que nuestro hermano Gerson me pidió estas palabritas que el hermano Miguel le dijo que le enviara, pues saqué algunos extractos; me falta aquí uno para leérselos también, dice:

LA SEMEJANZA ENTRE ISRAEL Y LA IGLESIA
Dr. William Soto Santiago
Domingo, 19 de agosto de 2001
Cayey, Puerto Rico

Ahora, encontramos que para el Día Postrero, todos los que estarán en el tercer éxodo (movimiento que comenzó con el precursor de la Segunda Venida de Cristo y que continuaría con el que vendría después de él) ([JBP] o sea, con el precursado), encontramos que las personas que continúan en ese éxodo (conforme al orden de ese éxodo)…

[JBP] Fíjense, hay un orden en ese tercer éxodo; y ese orden, cada hijo de Dios tiene que verlo, para poder creer en la manera en que Dios iba a continuar ese tercer éxodo, por medio del cumplimiento del Programa Divino conforme al orden de ese éxodo. Sigue diciendo:

[WSS] … serán las personas que entrarán a la tierra prometida del nuevo cuerpo, de nuestra transformación, y obtendremos el cuerpo glorificado.

No solamente era, en el tiempo de Juan y Jesús, seguir a Juan, sino luego continuar con Jesús. Hubo 120 personas listas para ser llenas del Espíritu Santo, las cuales perseveraron dentro del aposento alto.

Y ahora, en el Día Postrero, estarán perseverando dentro del Aposento Alto de la Edad de la Piedra Angular los que van a recibir el nuevo cuerpo eterno, inmortal, incorruptible y glorificado; van a recibir la plenitud del Espíritu Santo.

Ahora, nos encontramos perseverando en el Aposento Alto de la Edad de la Piedra Angular. Habrá un pueblo, habrá un grupo de escogidos en el Día Postrero, que estará listo para recibir su transformación, para recibir la tierra prometida del nuevo cuerpo, para entrar a la tierra prometida del cuerpo glorificado, y luego ir con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero, y luego regresar a la Tierra para el glorioso Reino Milenial.

En esas 120 personas que recibieron el Espíritu Santo el Día de Pentecostés, están representados los escogidos de este tiempo final, que serán transformados y serán llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

[Rev. José B. Pérez] Así que se requiere creer en ese orden divino, en ese orden de ese tercer éxodo; para que así, al creer en ese orden…, así como, si creímos en el orden que Dios le dio al pueblo en el primer éxodo y en el segundo éxodo, se requiere que en el tercer éxodo los escogidos de Dios crean en el cumplimiento de ese tercer éxodo, conforme al orden que ya Dios tiene predestinado.

Se requería creer, en la Primera Venida, en Jesús de Nazaret, en Jesucristo como nuestro Salvador; para, al creer, íbamos a obtener ese cuerpo teofánico de la sexta dimensión, o sea, íbamos a nacer de nuevo. Y ya con esas primicias, al creer en la Primera Venida de Cristo, estábamos ya representados allí en la sexta dimensión: en ese cuerpo teofánico que obtuvimos al creer en Su Primera Venida.

Y al creer en el cumplimiento y el orden de Su Segunda Venida… en TODO el orden; no en parte del orden, sino en todo el orden de ese Programa para el cumplimiento de Su Segunda Venida; ahí esa fe, Dios nos la va a dar a un nivel tan y tan alto, que ahí Él nos transformará. Y ese rapto, por consiguiente, como somos parte de ese Espíritu que ya Él depositó en nuestras almas, en nuestros corazones, el cual Él envió el Día de Pentecostés a Su Iglesia (que fue lo que hablamos hace poco, en…, creo que fue el lunes, quizás el domingo también se habló algo), ese Espíritu va a regresar otra vez de donde salió.

Y es algo glorioso que usted y yo estemos conscientes, y que usted y yo seamos parte de los que entrarían a la tierra prometida del nuevo cuerpo en esta trayectoria rumbo a la tierra prometida.

Ha sido para mí una gran bendición y un privilegio poder enviar estas palabras de saludo a todos los hermanos allá donde se encuentra nuestro hermano y amigo, el misionero Miguel Bermúdez Marín; el cual, estamos orando mucho por él, por toda esta labor tan importante que él está llevando a cabo, así como la hizo en el tiempo del precursor: del reverendo William Branham, y también la hizo desde la década del 70 con el precursado, nuestro hermano y amigo William Soto Santiago; y ahora está haciendo esta labor tan importante también en medio del pueblo de Dios.

Yo le agradezco a Dios que Dios haya permitido dejar al misionero Miguel Bermúdez Marín con nosotros; lo cual ha sido, es y será siempre, una gran bendición en medio del pueblo de Dios. Y pedimos a Dios que, ese objetivo y ese motivo, Dios lo tome en cuenta para dejarlo vivo hasta su transformación.

No estamos pidiendo algo que es imposible; estamos pidiendo algo que es posible. ¡Todo es posible para Dios!

Que Dios te bendiga, hermano Miguel, que Dios te guarde. Sabes que siempre estoy orando por ti; y que Dios permita esa petición que he hecho a nuestro Padre celestial en favor de tu persona. Y a cada uno de nosotros nos mantenga también con buena salud (tanto espiritual como física) para llegar a la tierra prometida. Porque hemos salido, en este tercer éxodo rumbo a la tierra prometida, para llegar; no para quedarnos a mitad, sino para llegar; cruzar el Jordán en seco y entrar a la tierra prometida del nuevo cuerpo.

Dios me los bendiga y Dios me los guarde a todos.


1 Sábado, 2 de febrero de 2019 – Video del Rev. José B. Pérez

2 Estudio “El camino provisto por Dios para entrar a la tierra prometida”, 2022/jul/27 (miércoles), pág. 33 del (f), pág. 161 en el (T3)

3 Citas, pág. 122, párr. 1094

4 Estudio “Una separación entre los llamados y los escogidos”, 2022/may/14 (sábado), pág. 13 del (f), pág. 249 del (T1)

5 SPN64-0614M “Develando a Dios”, pág. 39, párrs. 248-256

6 Estudio “Un Mensaje de separación” 2022/ago/06 (sábado), págs. 24-25 del (f)

7 Estudio Bíblico #227, 2022/ago/07 (domingo), págs. 18-19 del (f)

Traducciones

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