La Luz para madurar nuestra Fe

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La Luz para madurar nuestra Fe

Rev. José Benjamín Pérez
Lunes, 8 de agosto de 2022
Cayey, Puerto Rico

Muy buenos días a todos los ministros y colaboradores reunidos allá en Palmira, Valle, Colombia, y todos los que han llegado de la diferentes ciudades y departamentos; y también allí nuestro hermano, reverendo Mario Villegas, reverendo Iván Sarmiento, reverendo Fernando Cubillos, que tienen esta reunión allí de ministros, hoy lunes, 8 de agosto de este año 2022.

Y también en todos los lugares donde estarán reuniéndose (ya sea el día de hoy o en estos próximos días): Que Dios les bendiga grandemente; y que estas pequeñas porciones que estaré compartiendo con ustedes sean de gran bendición, y así podamos seguir madurando nuestra fe (así como lo escribió allí él, en un escrito en el libro de Citas), y poder así continuar en este tiempo de preparación para nuestra transformación.

Estuvimos viendo en el día de ayer varios escritos y varias porciones, los cuales nos ha sido dicho que en este tiempo cada uno va a reconocer y va a saber en qué lugar, a qué grupo corresponde: ya sea a la virgen prudente, virgen fatua o incrédulo.

O sea, se estará ya abriendo esa enseñanza, la cual va a contener, o contiene, los frutos de cada virgen: la virgen prudente, la virgen fatua y los incrédulos; esa enseñanza que estará siendo dada, en la cual ahí se mostrará (por sus frutos) a qué grupo pertenece cada individuo.

Un escogido de Dios, una virgen prudente, estará creyendo siempre la Palabra; en ella no hay incredulidad. En ella hay una fe, la cual día a día va creciendo hasta obtener esa Fe Perfecta para su transformación y para el rapto.

La virgen tonta (o “boba”, como le dice nuestro hermano William) es una persona que… como Tomás: tiene que ver para creer. Y de seguro ya en cada lugar, tanto ese individuo que sabe que ha actuado de esa manera y que aún sigue pensando: “Hasta que yo vea, no creo”; y también cuando uno de lejos ve que esa persona actúa así, ya automáticamente (mire lo sencillo que es), automáticamente ya uno lo identifica.

No es que uno le vaya a “dar de codo”, sino lo ayuda en lo máximo, porque ya tendrá que prepararse para dar la vida en la gran tribulación. A menos que haya cruzado ya la línea y su nombre sea borrado; lo cual no deseamos que eso ocurra en esas personas; las cuales quizás muchas de ellas han tenido compañerismo con nosotros, han trabajado en muchas áreas con nosotros, y que luego, al final del camino, su nombre sea borrado. Eso es algo muy pero que muy triste.

Es como lo decía una vez en el mensaje “EL NUEVO TEMPLO”… lo habló (y en otros más él lo había hablado)… Voy a leerles esta parte aquí, donde él habla de eso. Porque un escogido de Dios no desea que una virgen fatua o boba o tonta sea borrado el nombre del Libro de la Vida. Dice:

EL NUEVO TEMPLO
Dr. William Soto Santiago
Domingo, 25 de diciembre de 1977
Cayey, Puerto Rico

Le damos gracias a Dios que Él ha estado obrando en nuestros corazones, para que no sea de una manera intelectual como nosotros estamos arreglando las cosas; sino que sea realmente arrepentidos de corazón. Si usted no lo hace de esa manera, aunque diga todas las cosas, no ha hecho nada tampoco; porque usted no está arrepentido; y el perdón lo reciben los que se arrepienten y se apartan del pecado.

Así que yo les amo de todo corazón con amor divino. Y aunque ustedes hayan actuado de la manera que actuaron, les sigo amando. Seguiré con ustedes hasta que todo esté bien delante de Dios, hasta que Dios nos dé la bendición que Él ha prometido darnos.

Será como en los días de Moisés, que Moisés siguió adelante aunque su pueblo era un pueblo rebelde. Trataron de apedrearlo por unas 10 o 12 veces, pero él seguía amándolos. Aunque hubo falsos ungidos en medio de ellos, Moisés siguió adelante; amó aun a los falsos ungidos. Y si no es Dios el que le dice: “¡Apártate! ¡Apártate de ellos!”, Moisés no se apartaba, porque los amaba.

Cuando uno puede sentir amor, amor divino, aun por los falsos ungidos, eso indica que Dios tiene que hacer algo; y que si Dios no es el que obra, entonces nada será hecho.

También sabemos que Jesús amó a Judas entrañablemente. Y lo duro siempre ha sido: un hombre de Dios amar a un falso ungido, amar a un Coré, a un Judas, a un Caín, a un hijo del diablo. Lo duro es amarlo.

No porque uno no quiera amarlos, sino porque uno no quiere que les vengan todos esos juicios a esas personas; porque uno los ama, y no desearía que crucen la línea; uno saber que en algún momento la van a cruzar.

[JBP] Recuerden que en una parte el hermano Branham habla que el ministerio que tuvo Judas pasó a San Pablo1 (algo así), o sea… Hay que buscar bien para eso tenerlo claro, pero… O sea que si ustedes se fijan, miren el ministerio tan grande que tenía él, y el nombre estaba escrito en el Libro de la Vida.

[WSS] Uno lucha para que no la crucen, y ellos luchan por cruzarla, y se levantan en contra de uno; para después, a lo último, darse cuenta del mal que hicieron. Y después ya no se les puede ayudar.

[Rev. José B. Pérez] Y eso es como cuando uno trata de hablar y decir cosas para ayudarlos; y muchas veces, o en algunas ocasiones, como le pasó en ese caso al hermano William allí (que estuvimos leyendo ayer): que por meter la mano por un hermano le vino esa situación a él allí, que por poco pierde el brazo.

Yo recuerdo esa ocasión. Lo contaban, se lo contaba él o hablaba él con Julio, con mi papá (con Humberto), (yo pequeño); y yo recuerdo: eso fue bien duro y difícil para el hermano William en esa ocasión, al tratar de meter la mano por una persona.

Y eso es mejor dejarlo quieto, porque así no estaría uno metiéndose en algo de… algo que Dios está permitiendo; o sea, algo que Dios está impartiendo sobre esas personas, que no sabemos en ese momento si es bendición o es juicio; y si uno mete la mano cuando Dios tiene ya dictado un juicio, puede coger uno su agua también, su agüita.

O sea que si los hermanos, si las personas, tanto las prudentes, las vírgenes prudentes como las vírgenes fatuas… No vamos a hablar de los incrédulos, porque ya esos ya no tienen chance (vamos a decir); ya ahí no hay forma de que sean borrados o sean quitados de allá, pues ellos nunca han estado escritos.

Pero las fatuas, especialmente, si supieran lo delicado que es esa parte de irse en contra del Programa Divino; y si supieran que eso les costaría la vida eterna, el seguir viviendo, existiendo eternamente; lo pensarían dos veces para ponerse en contra del Programa Divino. Lo que está en juego para ese grupo de las vírgenes fatuas es la vida eterna.

O sea que después que haya pasado por este planeta Tierra, y conocer el Programa Divino, conocer todo… Como Tomás, él conoció todo, estuvo en todas las actividades de Jesús; no bastó con verlo a Él, trabajar con Él, comer con Él y estar con Él, eso no le sirvió para nada, porque al final: si no veía, no creía; y es considerado allí (dice ahí) como una fatua.

O sea que no podemos echarnos para atrás y decir: “No, si yo estuve con él, yo trabajé con él, yo…; él era mi amigo, él estaba ahí conmigo”. No se recueste de eso; porque si usted actúa o ha actuado en la misma forma en que actuó Tomás, o que actuó Judas o que actuó Datán, Coré, Abiram o Caín, su nombre entonces puede ser borrado.

Es un tiempo bien pero que bien delicado. Estos son unos poquititos segundos de tiempo que estamos aquí en este planeta Tierra, comparado con toda una eternidad. Y si uno pudiese hacer algo, lo haría, para que su nombre no fuera borrado.

Uno conociendo todo el Programa Divino, y viendo lo avanzado que está todo, y aun viendo personas que aún siguen con lo mismo, y siguen y siguen; y uno dice: “Verdaderamente cómo es que una persona lucha para irse a la gran tribulación”. Y uno se queda diciendo: “Pero no es posible, ¡cómo es que sigue!”.

Y aun aquellas personas que también aplauden todo eso; porque las personas se creen que por esconderse detrás de un teléfono, de una computadora y hacen las cosas, se creen que eso… están ocultos, así que Dios no lo ve o los hermanos no lo ven (!).

¿Ve? Todo eso es de ayuda también para que cada uno vea en qué posición, en qué grupo, está cada individuo; no hay que estar preguntando ni nada, sino que con las actuaciones ya se ve de qué grupo es cada persona.

Algunos no dicen nada y solamente mandan esos símbolos de aplausos y de cosas; y otros con el dedito arriba y todo. Ya, todas esas personas, es como si estuvieran poniendo todo eso y haciéndolo público todo eso; son personas también de esa misma línea: son fatuas.

¿Ve? Ya se van identificando; porque son personas que atacan el Programa Divino y atacan todo lo que Dios está haciendo; porque como no es hecho conforme a como ellos quieren que se haga, pues entonces se ponen a combatir.

Y así tiene que ser, no podemos evitar eso. Ahora mismo (ponle), después de este audio, quizás un montón se van a poner a hablar en contra; porque tiene que ser así: hay personas ya ordenadas para eso.

Por eso yo les decía en estos días: No trate de hacerlos que crean; porque ya, si no creen: no creen; y lo que uno trata es que no sean borrados.

O sea, todas esas personas que apoyan ese tipo de movimientos, ese tipo de acción, pertenecen automáticamente a las fatuas: son vírgenes fatuas.

Esto no se ha hablado así claramente antes, porque antes no había llegado el tiempo para hacerlo, pero este es el tiempo; ahora es el tiempo de saber a qué grupo usted pertenece: si es de las vírgenes prudentes, si es de las vírgenes fatuas…; y si es de los incrédulos, ya se sabe que es incrédulo. Pero especialmente ahora se va enfocando todo a esos dos grupos. No incluimos a los 144.000, porque ya ellos, ya Dios sabe quienes son.

Pero dentro del grupo, como él dice ayer en una parte del extracto [WMB] “Están sentados ahí en la misma banca con usted”; y lo que tenemos que hacer, como él dice, la recomendación es [WSS] “trabajar en armonía, tanto uno con el otro”.

Y el que sabe que es una fatua, por las cosas que ha hecho, y que pida a Dios que su nombre no sea borrado, si es que ya no ha cruzado la línea; pues que se prepare más para dar su vida en la gran tribulación. Y luego, después del Milenio, es que van a resucitar.

Y vamos a ver cómo ellos salen después del juicio; porque si frente a la Palabra han tomado una actitud que no era correcta, ya Dios sabrá allí; si salen bien: entrarán a la eternidad; si no: serán echados en el lago de fuego para desaparecer eternamente.

O sea que es tan y tan delicado ese que está escrito en el Libro de la Vida, porque está (vamos a decir) en la cuerda floja; todo depende de la actitud que haya tenido frente a la Palabra.

Y en este tiempo es tan y tan delicado, en cuanto a cómo Dios está cumpliendo todo, que es tan sencillo, que esa misma sencillez hace que el ser humano, como tiende a razonar y tiende a tener esa inclinación: a tratar de “buscarle cinco patas al gato”…; y vean: “No, eso no puede ser así”; y ahí entra la incredulidad. Lo mismo (vuelvo y les repito) como le pasó a Tomas: una persona que estuvo todo el tiempo con Jesús, y luego al final tenía que ver para poder creer, tenía que meter su dedo para poder creer (en el costado allí de Jesús).

Y… como sigue aquí diciendo nuestro hermano William:

[WSS] Entonces se dan cuenta que uno les amaba tan entrañablemente que estaba tratando de librarlos del infierno y del lago de fuego; pero cuando ya es tarde, ya no se puede hacer nada; pero uno los sigue amando.

Y eso es una buena señal, es una señal de la Edad de la Piedra Angular; porque eso es el producto de esa edad, eso lo produce el Mensaje correspondiente para ese tiempo: hace que ese amor divino salga de adentro. Y si pudiese hacerse algo por una persona para que no se pierda, se haría; pero algunas veces no se dejan ayudar. Y como cada persona tiene libre albedrío, por el libre albedrío cada persona será juzgada.

Por lo tanto, sabemos, en esta hora, que muchas cosas han pasado en el campo espiritual, muchas cosas han sucedido. Yo las he venido viendo a través de la Palabra, a través de lo que Dios me ha mostrado; y aun he visto y he sabido cosas que algunas veces uno no desearía saberlas nunca.

El hermano Branham dice: “Usted dice que desearía tener un ministerio de esta clase” (de la clase del hermano Branham), un ministerio de profeta, y profeta mayor. Él decía: “Usted no sabe la responsabilidad que va con un ministerio de esta clase, y que habrá que dar cuenta por cada Palabra que sea hablada”. Y que uno, a través de ese ministerio y de ese don que hay en la persona, se ven y se saben cosas que uno nunca desearía haberlas conocido; pero las conoce, y nada puede hacer uno.

[JBP] Y sigue hablando todo este mensaje de todo eso. Vamos a leer un poquito más:

[WSS] Usted sabe que el hermano Branham en su tiempo de ministerio, él conoció muchos falsos profetas, conoció muchos falsos ungidos, aun del Mensaje ([JBP] O sea, muchos predicadores; y también se refiere a muchas personas que también pensaban, vamos a decir, que estaban bien, que estaban ungidos por Dios). Y él tuvo que guardar esas cosas en el corazón, y sufrirlas en el corazón, porque amaba a esas persona y sufrirlas en el corazón, porque amaba a esas personas; sabiendo lo que les esperaba a esas personas; y aun sabiendo de algunos que ya habían cruzado la línea y no tenían lugar para virar hacia atrás.

Así pasa en estos días. Hay cosas que uno sabe, que uno no quisiera saberlas; porque al saberlas le traen tanto sufrimiento a uno que uno llora, sufre, ora a Dios y no hay remedio.

¿Quieren ustedes un caso? Samuel lloró y gimió delante de Dios por Saúl. ¿Y saben lo que Dios le dijo? “¡No llores más por él! ¡Yo lo he rechazado!”. ¿Ve usted? Ya era tarde para Saúl. Por lo tanto, Dios le llamó la atención a Su profeta. Y con todo eso, el profeta seguía amando a Saúl. ¿Ve usted?

Lo duro es que el amor divino en cada uno de nosotros se manifieste, y entonces uno conocer personas, enemigos, y toda clase de personas que ya no tienen esperanza; y uno amarlos y desear hacer algo por ellos, y no poder hacer nada. Eso es lo duro; porque le da sufrimiento a uno.

Entonces ustedes pueden ver que el grupo de este tiempo va a conocer muchas cosas que le van a causar mucho sufrimiento, por causa del amor divino que hay en nuestros corazones; y no podremos hacer nada.

Es probable que conozcamos tantos falsos ungidos en este tiempo, y que sepamos que ya han cruzado la línea; pero que los amemos tanto que, solamente el saber que ya cruzaron la línea, nos dé un dolor tan fuerte en el corazón que desearíamos nunca haber conocido a esas personas; nos gustaría, mejor, nunca haber sabido que existieron esas personas.

[JBP] Y eso yo lo había citado, y fue de este mensaje que lo cité así de memoria; yo lo había leído hace un tiempo atrás, y recordé eso: que uno ama tanto a esas personas…, porque ha trabajado hasta con ellas y ha luchado en muchas cosas en tiempos pasados. Y sigue diciendo él:

[WSS] … nos gustaría, mejor, nunca haber sabido que existieron esas personas. Porque al conocerlas, las amamos tanto (de corazón adentro) que no nos gustaría que fuera de esa manera para ellos; pero que no podemos hacer nada, y que tenemos que resignarnos a la realidad.

Entonces tenemos que ser realistas, aunque nos desgarremos por dentro de amor. Tenemos que ser realistas, aunque nuestro corazón sangre de amor por ellos. No podremos dejar de amarlos; pero tenemos que ser realistas y saber que la realidad de ellos es esa.

[Rev. José B. Pérez] Y este es un tiempo en que se conocerán todas esas cosas, las cuales cada grupo se estará identificando con el lugar…, cada individuo se estará identificando con el lugar que pertenece.

Los escogidos de Dios, las vírgenes prudentes, ellas pertenecen a esa Gran Teofanía que salió de Dios, somos parte de esa Teofanía; y una porción de esa teofanía ha reposado en cada alma de cada escogido.

Miren lo que dice el reverendo William Branham de eso, mire el cuadro que él habla allí… algo tan hermoso. Él dice en el mensaje “ISRAEL EN EGIPTO”… Es un tomo de varios mensaje, y este es el tema “ISRAEL EN EGIPTO”2; página 15 de este tomo, dice:

92 (97) ¡Oh calvario, Jesús sangró y murió por mí! Entonces Él partió el alma de Su propio Hijo, separó un Pacto, y Él arrojó el cuerpo hacia el suelo. Y Él estuvo allí por tres días y noches. ¡Se levantó! “Por que no es posible que Mi santo vea corrupción, ni tampoco dejaré Su alma en el infierno”.

(98) Y Su alma era Su Espíritu que descendió al infierno. Y Él bajó, Dios lo hizo, y recogió Su cuerpo y le dio vida. Y tomó el cuerpo de Jesús y lo puso a Su diestra en la gloria; y envió de regreso al Espíritu Santo como un Pacto.

[JBP] Escribe: [WSS] «(Espíritu Santo) E.S. / Pacto».

93 (99) Allí está. No falle en eso, hermano. Sin el bautismo del Espíritu Santo usted está perdido. Esa es la única… Usted no tiene que preocuparse acerca de ir al Cielo. Si no hay nada aquí supernatural, las puertas no podrán abrirse ([JBP] miren eso, ¡qué tremendo!); usted pudiera caminar aquí y voltear su cabeza en contra de eso. Pero si el Espíritu de Dios está aquí, el Espíritu de Dios dentro abrirá las puertas. Tiene que tener la cosa aquí para abrirla más allá ([JBP] ¿ve?). Eso es cierto. Así que usted ya es juzgado en lo que usted piensa acerca de Jesucristo.

94 (100) Ahora, aquí Él viene, desgarrado, demolido, roto a pedazos. Su alma fue a Dios. Dios lo bendijo. Y entonces Su alma retornó en la forma del bautismo del Espíritu Santo, que viene hacia cada creyente para santificar, limpiar la mente, limpiar el corazón, y dejar una porción del Espíritu Santo allí ([JBP] o sea, dejar parte de Él en cada alma de cada escogido), aquí y allá. Y cuando el Espíritu Santo es dado, ese mismo Espíritu que trajo el cuerpo de Jesús fuera de la tumba, raptará ([JBP] ¿Ve? Ese mismo Espíritu es el que va a clamar, el que va a buscar de dónde salió, de dónde vino, para ir de regreso hacia ese lugar de donde salió. Sigue diciendo). Y ese Pacto tiene que concordar…

[JBP] Allá arriba habíamos leído que Él separó…, dice: [WMB] “… separó un Pacto”. Y acá sigue diciendo:

[94] (100) Y ese Pacto tiene que concordar, así como Él partió allí y dio el cuerpo; regresó a Dios, y el Espíritu regresó a la Tierra. Entonces el Espíritu suyo tendrá que ser el mismo tipo de Espíritu, o perderá ese lugar en donde se van a unir.

[JBP] ¿Ve? Tiene que ser ese mismo Espíritu que Él dio cuando lo envió a la Tierra, a cada escogido de Dios que lo recibió como su único y suficiente Salvador; y ahora está sentado en lugares celestiales en Cristo Jesús, y ahora está preparándose para su transformación. Y ese mismo Espíritu, dice que lo raptará, así como hizo con Jesús. Si hizo eso con Jesús —ese Espíritu que estaba en Jesús—, raptó a Jesús, pues ya tenemos esa certeza: que ese Espíritu que raptó a Jesús ¡nos raptará!

O sea, si usted puede ver ahí lo hermoso que Dios nos está dando a conocer ahí con estas palabras del hermano Branham, cuando nos dice que: [WMB] “Si con ese espíritu que estaba en Jesús hizo el rapto (lo raptó); y Él envió luego ese Espíritu a cada hijo de Dios, a cada escogido de Dios…”; y ahora en este tiempo final, que lo ha enviado a cada escogido de Dios cuando lo ha recibido como nuestro Salvador, ha lavado sus pecados en la Sangre de Jesús, ha sido bautizado en agua y ha nacido de nuevo: ese mismo Espíritu que está en esa virgen prudente, en ese escogido, ¡lo raptará!, ¡nos raptará! O sea, no fallará para unirse, ¿para unirse a dónde? A… de donde vino. De donde vino ese Espíritu que Él depositó en cada alma de cada escogido.

Es algo hermoso poder ver todo esto: [WMB] “Si ese mismo Espíritu…”. Y quiero nuevamente repetirlo, porque es algo hermoso cuando usted se ve identificado allí. ¿Y por qué nos vemos identificados allí? Porque tenemos el Espíritu que Él envió.

Y si ese Espíritu, dice:

[94] (100) … ese mismo Espíritu que trajo el cuerpo de Jesús fuera de la tumba, raptará… 

[JBP] O sea, si a Él lo raptó: a cada uno de nosotros nos raptará también, nos llevará de regreso a la Casa de nuestro Padre celestial. Si ocurrió con Jesús: ocurrirá con los escogidos de la Edad de la Piedra Angular.

Fue en la Edad de la Piedra Angular allá, que Jesús fue raptado y que ese Espíritu luego Él lo envió; y es en la Edad de la Piedra Angular acá, en donde —ese mismo Espíritu— Dios hará que se cumpla el rapto en cada escogido de Dios.

Sigo leyendo:

[94] (100) Amén. Sí, señor. No porque usted lo haga por sí mismo, sino porque Algo, el amor de Dios, ha ido hacia su alma y ha partido cada ídolo terrenal y lo ha sacado. Allí está.

[JBP] Él hace un dibujo de los círculos; y pone uno pequeño, uno más grande y otro más grande. Ahí no escribe lo que ha escrito en otros, pero sabemos que el centro es el alma, espíritu y cuerpo. Y también escribe: [WSS] «Pacto» al lado.

95 (101) Y hay algo en nosotros que grita y llama a Dios, es su alma allí llamando al Padre celestial ([JBP] ¿Ve? Porque es algo que clama a Dios, clama a nuestro Padre celestial; porque de ahí es que hemos salido; a ese lugar es que pertenecemos. Sigue diciendo). Allí está usted. Eso le da una fe, y usted llega a ser la simiente de Abraham. Usted cree en la promesa así como Abraham lo hizo.

[Rev. José B. Pérez] Y en el libro de Citas (ya para terminar este saludito, que era solamente un saludito), en la página 167, párrafo 1486, nos dice:

1486 – “40 Yo creo que la iglesia está comenzando a oír el Mensaje, y comenzando a entenderlo. Pero amigo, escuche: Tenemos que reposar en la presencia del Hijo, tenemos que ser madurados. Nuestra fe no está madura. Intelectualmente estamos oyendo el Mensaje que Dios nos ha dado, y viendo las señales que Él nos mostró, y probándolo por la Biblia; pero cómo necesita la iglesia reposar en Su Presencia hasta que se enternezca en el corazón, se ponga dulce en el Espíritu para que pueda bañarse. A veces, al hablar el Mensaje…

[JBP] Hay una parte que él habla de la Novia lavándose la cara, algo así (después podemos buscarlo), pero me recorde cuando dice: [WMB] “bañarse”; y hay una parte (como que leí) que decía algo de [WMB] “lavarse la cara (o algo así) la Novia”. Vamos a seguir:

1486 – “A veces, al hablar el Mensaje, usted se pone áspero, tiene que quebrarlo así…

[JBP] Fíjense en eso: [WMB] “Usted se pone áspero…”. Quizás muchas cosas son fuertes y duras por hablarlas; pero mira, dice el porqué:

1486 – “… tiene que quebrarlo así; porque usted tiene que remachar un clavo para hacerlo sostenerse” ([JBP] y él escribe al lado): [WSS] «clavo»

[Rev. José B. Pérez] Es como en el mensaje de ayer. Yo no leí una parte aquí (que la dejé quizás a mitad), en la [PÁG. 55] del mensaje “LA VENIDA DE LA PIEDRA ANGULAR”; hay una parte que no leí, pero que habla de esto; donde el hermano Branham dice allí que a veces [WMB] “uno se pone áspero”, él hablando allí de la forma en que se tenía que predicar, o se tiene que predicar. Y él sigue diciendo, donde yo creo que me quede aquí…, yo tengo una marca en el libro o en el folleto, posiblemente no la miré para leerla, pero vamos a leerla hoy:

LA VENIDA DE LA PIEDRA ANGULAR
Dr. William Soto Santiago
Domingo, 11 de junio de 1978
Cayey, Puerto Rico

La mayoría no es la que manda, ¿ah? Si la mayoría de ustedes quieren que yo los tenga contentos, diciendo las cosas que no debo de decir, y no diciendo las que debo decir; si ustedes piensan de esa manera y desean que yo los tenga contentos y no les diga la verdad, mejor es que se vaya con tiempo, antes de que escuche todas las cosas que faltan por ser dichas, porque no las va a resistir.

Yo estaré diciendo todo lo que tenga que decir, cueste lo que cueste. Y cuando digo “cueste lo que cueste”, pues eso quiere decir: “Aunque me cueste la vida”, como dice la Escritura.

Así que es mejor morir siéndole fiel a Dios; y no vivir siendo un cobarde y no diciendo lo que hay que decir en el tiempo en que uno vive.

Así que, siempre, el decir la verdad, el decir las cosas que hay que decir, siempre traerá consecuencias. Mire a Juan el Bautista, mire a Jesús, mire los apóstoles, todos fueron matados. Mire los mensajeros en las edades cómo los trataron, mire los profetas del pasado y mire la Escritura lo que dice en Apocalipsis 11.

[JBP] O sea, todo eso, cuando se habla: eso causa celo religioso, eso causa enojo y un sinnúmero de cosas en esos otros grupos que no pertenecen a las prudentes.

Porque a las prudentes, al contrario: se ponen más firmes, más contentos, porque saben y conocen todas esas cosas, y les ayudan para saber cómo bregar con ese tipo de situación y tener comprensión con todas ellas: tratarlas pues de cierta manera y ayudarlas en lo que se les puede ayudar.

Pero esas cosas así fuertes, para algunos que pertenecen al grupo de las fatuas, para algunos pues lo cogerán en serio, lo tomarán en serio, y dirán: “Espérate, yo me voy a seguir preparando; porque yo veo que yo voy para la gran tribulación, pues yo me voy a preparar”; como el mensaje que estábamos leyendo ayer, que si usted reconoce que usted es una fatua, pues entonces, al escuchar todo eso dice: [WSS] “Pues yo me voy a preparar más; yo voy a alimentarme más y a prepararme más para que esté fuerte espiritualmente para dar mi vida en la gran tribulación”.

Pero otros, aun siendo de las vírgenes fatuas, oyendo esas cosas, se volverán más en contra (si era que estaban en contra, o si no, pues se volverán en contra), y estarán entonces haciendo cosas por las cuales su nombres les es borrado.

Hay muchas personas que han hasta maquinado hacer cosas que el único que las hizo y las originó fue: Caín, el primer asesino. O sea que vienen de esa simiente, vienen con esa mala intención ya, de asesinos, y todas esas cosas malas que son del reino de las tinieblas.

Ese espíritu los agarra y tratan de hacer como hicieron con Juan el Bautista, con Jesús, con los apóstoles, con los ángeles mensajeros; o sea, tratan de… (por ese celo religioso y todos esos espíritus malignos que se le meten), tratan entonces de callar la boca, para que no sigan hablando todas esas cosas, las cuales están siendo habladas; y queda el diablo descubierto en dónde está metido.

Y muchas veces cumplen sus objetivos. Lo cumplieron en… (vamos a hablar de estos tres que habló allí), lo cumplieron… (o dos): lo cumplieron en Juan el Bautista, cuando le cortaron la cabeza; lo cumplieron en Jesús, cuando lo crucificaron; y él dice allí: [WSS] “en los mensajeros también, mira cómo los trataron”; y también Apocalipsis 11 (o sea que también van a matarlos).

Pero todo eso ya tiene un Programa, ya Dios tiene un Programa Divino para eso; pero ¡ay de aquellos que se vuelvan parte de eso!, porque serán los instrumentos del maligno para que esas Escrituras se cumplan; y ya no tendrán oportunidad.

Así que todo este tiempo en el cual estamos viviendo es un tiempo muy pero que muy decisivo para, muy especialmente para ese grupo de las fatuas; es muy pero que muy decisivo: porque va a depender si viven eternamente o no viven eternamente.

Vamos a seguir leyendo en el mensaje “LA VENIDA DE LA PIEDRA ANGULAR”, un parrafito que me queda aquí. Dice:

[WSS] … y mire la Escritura lo que dice en Apocalipsis 11.

Así que si ya Dios vio todo lo que va a pasar, es mejor entonces avanzar y decir todo lo que haya que decir antes que se nos haga tarde, antes que nos llegue el tiempo en que no se pueda decir nada, y entonces: “Mire, si yo lo hubiera sabido, hubiera hablado antes, porque ahora no hay tiempo”.

Bueno, queremos hablar en cada culto lo que tenga que hablarse, y así ir paso a paso con el Plan de Dios.

[Rev. José B. Pérez] Y todas estas cosas ustedes pueden ver que se han ido hablando y trayendo todo esto lo más rápido posible; porque ya eso, sí él lo habló allí, es porque puede llegar un momento en que van a tratar de callar a la Novia, para que no siga predicando esas cosas que está predicando bajo ese ministerio que Dios tiene bajo Carpa.

Sigue diciendo en el libro de Citas… me quede cómo a la última oración del párrafo 1486:

1486 – “[40] Pero cuando la iglesia una vez lo recibe, el elegido es llamado fuera y separado, colocado en la presencia de Dios, sé que sería algo como la gente fue allí [Paraíso] cuando toma su Rapto”.

[JBP] Voy a leer un poquito antes otra vez, para que puedan engranar este… donde nos habíamos quedado a mitad… Yo creo que mejor lo leo completo para que quede otra vez, porque hice esa interrupción ahí en el medio para leer de ese mensaje. Dice:

1486 – “40 Yo creo que la iglesia está comenzando a oír el Mensaje, y comenzando a entenderlo. Pero amigo, escuche: Tenemos que reposar en la presencia del Hijo, tenemos que ser madurados. Nunca nuestra fe no está madura. Intelectualmente estamos oyendo el Mensaje que Dios nos ha dado, y viendo las señales que Él nos mostró, y probándolo por la Biblia; pero cómo necesita la iglesia reposar en Su Presencia hasta que se enternezca en el corazón, se ponga dulce en el Espíritu para que pueda bañarse. A veces, al hablar el Mensaje, usted se pone áspero, y tiene que quebrarlo así; porque usted tiene que remachar un clavo para hacerlo sostenerse [WSS] «clavo». Pero cuando la iglesia una vez lo recibe, el elegido es llamado fuera y separado ([JBP] ¿ve?, hay una separación), colocado en la presencia de Dios [WSS] «Lugar Santísimo», sé que será algo como la gente fue allí [Paraíso] cuando toma su Rapto”.

[JBP] Y él escribe: [WSS] «Será como la gente allá en el Paraíso y el Rapto».

[JBP] Y hace un dibujo de la Piedra Angular, divide ahí la séptima edad; y arriba en la Piedra Angular escribe: [WSS] «8».

[JBP] Y al lado escribe: [WSS] «El Sol para madura nuestra fe. La Luz».

[JBP] Y también otra vez escribe: [WSS] «El Sol».

[JBP] O sea, la Luz, el Sol, para madurar nuestra fe.

Ese puede ser el tema que le colocaremos aquí a está plática: “LA LUZ PARA MADURAR NUESTRA FE”.

Que Dios les bendiga, que Dios les guarde; y gracias por esta oportunidad que me permiten enviar este saludito a todos los hermanos y hermanas que escucharán luego estas palabras de saludo.

Dios les bendiga y Dios les guarde a todos.


1 1993-10-07-1 “El nacimiento de una dispensación”: [WSS] Eso también le pasó a Judas Iscariote: tenía de parte de Dios un ministerio grande; pero no hizo lo que tenía que hacer correctamente; no hizo lo correcto con ese ministerio, sino que vendió a su Maestro.

Pero era un ministerio tan grande y poderoso que muchos discípulos quizá desearon tener un ministerio tan grande. Judas Iscariote perdió ese ministerio, y le fue dado al apóstol San Pablo, al cual escogió Dios.

Miren ustedes todo lo que hizo San Pablo; todo eso lo podía hacer Judas Iscariote con ese ministerio. Pero más bien tenía su corazón puesto en el dinero, y siempre estaba mirando al Señor Jesucristo para criticarlo.

2 53-0325 “Israel y la Iglesia #1”, párrs. 92-95 en inglés

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