La Trompeta = La Voz del Mesías

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La Trompeta = La Voz del Mesías

Rev. José Benjamín Pérez
Sábado, 26 de noviembre de 2022
Cayey, Puerto Rico

(Tercer saludo)

Muy buenos días, misionero Miguel Bermúdez Marín, allá en Matamoros, Tamaulipas, en la congregación que pastorea el reverendo José Raúl Hernández Galván; y todos los ministros reunidos hoy sábado, 26 de noviembre de este año 2022; y todos los que se encuentran conectados a través del satélite Amazonas o de internet en los diferentes países.

En Levítico, capítulo 25, verso 8 en adelante dice:

8 Y contarás siete semanas de años, siete veces siete años, de modo que los días de las siete semanas de años vendrán a serte cuarenta y nueve años.

9 Entonces harás tocar fuertemente la trompeta en el mes séptimo a los diez días del mes; el día de la expiación haréis tocar la trompeta por toda vuestra tierra.

10 Y santificaréis el año cincuenta, y pregonaréis libertad en la tierra a todos sus moradores; ese año os será de jubileo, y volveréis cada uno a vuestra posesión, y cada cual volverá a su familia.

[JBP] Él escribe: [WSS] «Apocalipsis 10:8-11».

11 El año cincuenta os será jubileo; no sembraréis, ni segaréis lo que naciere de suyo en la tierra, ni vendimiaréis sus viñedos,

12 porque es jubileo; santo será a vosotros; el producto de la tierra comeréis.

13 En este año de jubileo volveréis cada uno a vuestra posesión.

[JBP] Y en el verso 28 del mismo capítulo 25 de Levítico:

28 Mas si no consiguiere lo suficiente para que se la devuelvan, lo que vendió estará en poder del que lo compró hasta el año del jubileo; y al jubileo saldrá, y él volverá a su posesión.

[JBP] Y dibuja allí una Estrella de David.

Y escribe: [WSS] «La Trompeta = La Voz del Mesías».

 

QUE DIOS NOS DÉ ESPÍRITU DE SABIDURÍA Y DE REVELACIÓN PARA TRABAJAR UNIDOS EN LA OBRA DE DIOS
(Reunión de Ministros)
Dr. William Soto Santiago
Sábado, 1 de agosto de 2009
Monterrey, Nuevo León, México

Ya hemos visto cómo es que tiene venir ese Espíritu de revelación y de sabiduría, o de sabiduría y revelación, el cual ya hemos visto que viene por medio del Espíritu Santo a través del mensajero; al mensajero primero, y a través del mensajero al pueblo. No hay otra forma establecida por Dios. Como Él obró en el pasado, obrará en nuestro tiempo; “porque no hará nada el Señor, sin que revele Sus secretos (¿a quién?) a Sus siervos Sus profetas” (Amós, capítulo 3, verso 7).

[Rev. José B. Pérez] En el libro de LA RELIGIÓN DE ISRAEL1, en la página 92, nos dice:

La Santa Convocación es el sonido del shofar, el eco del Sinaí, la Voz del Mesías, la señal de la resurrección, el despertar de la humanidad.

[JBP] Y él escribe allí: [WSS] «La señal de la resurrección. La Voz del Mesías».

Que es la Voz de Dios en cada edad y en cada dispensación hablándole al pueblo, “porque no hará nada el Señor, sin que antes revele Sus secretos (¿a quién?) a Sus siervos, los profetas”.

[Rev. José B. Pérez] Sigue diciendo [“QUE DIOS NOS DÉ ESPÍRITU DE SABIDURÍA…”]:

[WSS] Esa es una de las cosas importantes que las personas necesitan saber para no ponerse por su cuenta a descubrir las cosas, a inventarse interpretaciones, sino estar atentos a la Voz de Cristo, del Espíritu Santo, que siempre ha estado hablando por medio de un hombre, de un mensajero.

Vean, aquí nos dice… Vamos a ver aquí lo que dijo el reverendo William Branham, de cómo viene la revelación a la Iglesia del Señor Jesucristo. Quiero leerles… Está en la página 168 y 265 del libro de Las Edades. Dice (ya al final dice):

[JBP] Y vamos a leer esa partecita allí, de la 168: buscamos el libro, y vamos a ver allí lo que él nos escribe de esta porción que él está leyendo ahora aquí. Dice, en el mensaje dice, empieza a leer:

[168]. … pero aunque es transmitido para todos los que están bajo el alcance del Mensaje, tal Mensaje es recibido individualmente por solamente un cierto grupo calificado y de cierta manera. Cada individuo en aquel grupo es uno quien tiene la habilidad para oír lo que el Espíritu está diciendo por medio del mensajero. Aquellos quienes están oyendo, no están recibiendo su propia revelación, ni tampoco están (el grupo) recibiendo su revelación colectiva…”.

[JBP] Él escribe [en Las Edades, donde dice] [WMB] “habilidad para oír”, ahí al lado escribe: [WSS] «Percepción profética».

[Rev. José B. Pérez] Dice el hermano William [“QUE DIOS NOS DÉ ESPÍRITU DE SABIDURÍA…”]:

[WSS] O sea que ellos no están recibiendo individualmente una revelación que les está llegando a ellos individualmente; o sea, que se pusieron a estudiar y dijeron: “Esto es esto, y esto es esto”; o la revelación del grupo completo de los ministros y los miembros de la Iglesia que se ponen a estudiar y establecen: “Esto es tal cosa”. Sino que están recibiendo ¿qué? Vamos a ver:

[168]. Cada individuo en aquel grupo es uno quien tiene la habilidad para oír lo que el Espíritu está diciendo por medio del mensajero. Aquellos quienes están oyendo, no están recibiendo su propia revelación, ni tampoco están (el grupo) recibiendo su revelación colectiva, ‘pero cada persona está oyendo y recibiendo lo que el mensajero ya ha recibido de Dios’”.

[JBP] Y él allí escribe [Las Edades][WSS] «Revelación por el Ángel».

[Rev. José B. Pérez] Vamos a detenernos allí, y vamos a continuar leyendo aquí un poquito más al frente, en el libro de Las Edades, ahí mismo, un poquito más al frente; en la página 169, dice:

170. En cada edad tenemos exactamente la misma norma. Por eso es que la luz viene a través de algún mensajero levantado por Dios en un cierto lugar; y después de aquel mensajero, la luz se difunde por medio del ministerio de otros que han sido fielmente instruidos. Pero, desde luego, todos aquellos que salen no siempre comprenden cuán necesario es decir SOLAMENTE lo que el mensajero ha dicho. ([JBP] Y el dibuja ahí una Piedra Angular y las edades; y las enumera del 1 al 7; y en la Piedra Angular escribe): [WSS] «8». Recuerde: Pablo advirtió…

[JBP] Eso, en este otro libro (vamos a buscar aquí también para ir llevándolo…), en este otro libro él escribe:

[WSS] «El espíritu habla por el mensajero».

Siempre es el Espíritu de Dios hablando a través de cada ángel mensajero.

Y también escribe: [WSS] «La Luz viene por el mensajero y luego se difunde».

Continuamos leyendo [Las Edades]:

[170]. Recuerde: Pablo advirtió a la gente que dijeran solamente lo que él dijo:

Qué, ¿ha salido de vosotros la palabra de Dios? ¿ó a vosotros solos ha llegado?

Si alguno a su parecer, es profeta, ó espiritual, reconozca lo que os escribo, porque son mandamientos del Señor.

1 Corintios 14:36-37

171. Le agregan aquí o le quitan allá, y dentro de poco tiempo el Mensaje ya no es puro y el avivamiento se muere. Cuánto cuidado debemos tener de oír UNA Voz, porque el Espíritu solamente tiene una Voz, la cual es la Voz de Dios. Pablo les advirtió que dijeran lo que él dijo, como también lo hizo Pedro. Él les advirtió que ni aun él (Pablo) podía cambiar una sola palabra de lo que había dado por revelación. Oh, ¡cuán importante es oír la Voz de Dios por medio de Sus mensajeros, y luego decir lo que les ha sido dado a ellos para las iglesias!

[JBP] Y él dibuja una Pirámide y la parte de abajo de la pirámide.

[Rev. José B. Pérez] Y sigue diciendo aquí nuestro hermano William, dice… (vamos a ir un poquito antes de donde nos quedamos, él vuelve a repetir allí) [“QUE DIOS NOS DÉ ESPÍRITU DE SABIDURÍA…”]:

[WSS][168]. Cada individuo en aquel grupo es uno quien tiene la habilidad para oír lo que el Espíritu está diciendo por medio del mensajero. Aquellos quienes están oyendo, no están recibiendo su propia revelación, ni tampoco están (el grupo) recibiendo su revelación colectiva, ‘pero cada persona está oyendo y recibiendo lo que el mensajero ya ha recibido de Dios’”.

Y nadie se le puede adelantar al mensajero, en ningún tiempo. Los que creyeron saber más que Moisés y que pensaron que el ministerio sacerdotal podía ser o debía ser dado a ellos: perdieron la bendición de Dios.

Moisés tenía la última Palabra de parte de Dios para el pueblo, y la primera también; y toda Palabra de Dios la tenía él. Y lo prueba el momento aquel histórico en donde Aarón y Miriam o María criticaron a Moisés porque se había casado con una joven cusita, de color, y eso les molestó a ellos; ¡como si ellos fueran los que tenían que escoger! Como Moisés era menor que ellos…; pero ya tenía unos 40 años cuando llegó a Madián, y cuando regresa y está entre ellos ya tiene 80 años.

A Moisés le tocaba escoger; como a cada hombre, a cada joven, le toca escoger su compañera. Sus padres, pues, le aconsejan lo mejor posible, pero el joven es el que tiene la última palabra ([JBP] cuando está, por supuesto, ya en la edad mayor, la edad ya adulta, o sea que ya tiene, vamos a decir, en esa parte para casarse, que tiene mayoría de edad); porque aunque los padres quieran imponerle su voluntad, algunas veces se van de la casa con la muchacha, y así pasa con las muchachas también.

([JBP] O sea, no se puede presionar, porque entonces se les pueden ir de la casa, y eso pues trae un sinnúmero de problemas más adelante).

Lo mejor es tener una buena amistad con los hijos, y tratar mejor con ellos así en amistad, de modo que ellos vean la realidad, y entonces pues decidan ellos sin uno presionarlos.

[JBP] Vean, para que ellos entiendan y vean que todo lo que los padres hacen por sus hijos es por el bienestar de ellos. Como dicen: ya uno ha pasado por todo eso, y uno no desea que ellos pasen por quizás muchas situaciones que uno ha pasado cuando joven, y no desea que sus hijos pasen por esas situaciones; y algunas de ellas uno ha sufrido mucho, y uno no desea que sus hijos sufran; o sea, uno trata de evitar que ellos pasen por esas situaciones también.

Pero los hijos no entienden, y piensan que es que uno está tratando de hacer las cosas como uno les dice y no como ellos desean; y al final, más bien es porque uno los ama y desea que ellos no sufran, y que sean, más bien, felices.

Pero muchas veces ellos no entienden eso, y cuando pasan por una situación, uno entonces – van a escuchar las palabras que uno les va a decir: “Yo te lo dije”, o “te lo había dicho”, o “por eso no te dije – no te permitía tal cosa”. Pero ya es tarde cuando se dan cuenta, y cometen quizás algún error que después están lamentándose y diciendo: “Papi, tú tenías razón” o “mami, tú tenías razón, debí hacerte caso”. O hay un refrán que dice: “Nadie aprende por cabeza ajena”. Pero uno trata de ayudarlos lo mejor posible para que ellos, todas las decisiones que hagan, las hagan conforme a la perfecta voluntad de Dios.

Sigue diciendo aquí nuestro hermano William [“QUE DIOS NOS DÉ ESPÍRITU DE SABIDURÍA…”]:

[WSS] Pues los padres tienen una responsabilidad con sus hijos, y deben cumplirla. Lo único, que el padre o los padres son los que dan la entrada y la mano de la muchacha para el novio, si están de acuerdo; y si no están de acuerdo, pues no lo hacen.

[JBP] Y también los que están ya unidos, aunque uno de los dos no sea creyente, no se ponga a romper ese núcleo familiar ahora; quédese así como está. Y quizás llevan tantos años siendo… [con] esa persona que no es creyente, pero tienen esa buena relación y llevan años juntos: quédese como está; no se ponga a divorciarse y a hacer – y a romper ese núcleo familiar, sino quédese como está. Y si no están casados, es bueno que se casen; si llevan muchos años, imagínate, no conviene que se rompa ese núcleo familiar, y más si hay hijos de por medio.

Y si los dos son creyentes y no están casados: es bueno que se casen. Y también, vamos a ver, si ya llevan un tiempo unidos, vamos a decir, años unidos, y tenían o tienen un esposo vivo (porque se divorció y está ahora con otra persona), pero tiene tiempo ya que están unidos (y están divorciados): pues quédese como está.

No es que ahora van a empezar a romper núcleos familiares, o el hombre a aprovechar y decir: “Espérate, vamos a echar esta pa’ un lado, porque tú no eres mi compañera; o… estamos viviendo en la permisiva”. Debe de quedarse como está. Ya todo eso quedó en el olvido, ya ustedes se arrepintieron mientras estaba la Dispensación de la Gracia abierta, y ya eso quedó atrás. Ahora sigan hacia adelante, luchando, trabajando, y orándole a Dios por vuestra transformación.

Ahora, los que están, que pueden tomar una decisión: no van ahora a coger y tratar de unirse a, por ejemplo, a una mujer que es divorciada: el hombre no debe de tomarla como esposa, porque ella le pertenece a otro hombre. Mejor es que se quede ella sola. Y el hombre, que se busque una muchacha que sea soltera y que no tenga esa parte de que esté divorciada.

O sea, todas esas cosas que conocemos…; que no es de ahora, ya lo conocemos desde años; pero Dios por Su misericordia la ha extendido, ha extendido Su gracia por nosotros, y Él nos ayuda en todo momento. Pero ya ahora es un tiempo en donde tenemos que encarar y estar conscientes de que lo que vamos a recibir es las promesas que Dios tiene para este tiempo, y tenemos que estar bien delante de Dios.

Pero no vamos ahora a empezar a aprovechar y decir: “Yo me voy a desunir de ti, te voy a dejar, porque estamos viviendo en la permisiva”. Quédese así como está tranquilo, porque entonces un problema mayor se busca; porque si tienen hijos de por medio (porque esa relación, durante ese tiempo tuvieron hijos) y se rompe esa unión familiar, ahí se afectan los hijos y se afectan un sinnúmero de situaciones, y eso tampoco está bien. Ya como está, quédese así.

Igual pasó en ese tiempo de 1974 (por ahí) al 1977, pasó más o menos eso mismo; y él lo que recomendó fue que se quedaran como estaban, no ponerse a separarse de la pareja que ya tiene.

Ahora, si una mujer está viviendo con otro, y no se ha divorciado, y el marido insiste en que ella regrese, mejor es que regrese con su esposo.

Hay un sinnúmero de leyes divinas que están en los mensajes del hermano Branham y los mensajes del hermano William; y todo eso es para nuestra enseñanza, para que estemos delante de Dios bien. Hay que aprovechar todo el tiempo que Dios nos está dando para tener todo arreglado delante de Dios.

Ahora, sigue diciendo aquí nuestro hermano William… Él hizo ahí ese paréntesis (vamos a decir); y nos ha venido bien hablar de esas cositas. Quizás algunas de ellas continuaremos buscando más y más, porque todos los casos son distintos.

No pueden ustedes escuchar, por ejemplo, un consejo que uno le dé a un pastor para una pareja y enseguida identificarse con eso, y con eso utilizarlo para la situación que tiene para actuar, sino que cada situación es distinta; quizás todas para con la misma línea, pero cada una tiene sus situaciones; y uno debe de ver cada situación y no hacer todo un solo dictamen (vamos a decir), sino que cada una es distinta.

Por eso el saludo que yo envíe a un pastor ahí en… (creo que fue en agosto), fue hacia esa situación. Ustedes no escucharon qué fue y cuál fue la situación; y solamente se le dio el consejo, pero no escucharon qué fue (¿ve?). Está bien, fue un consejo; pero tienen que saber que cada situación es distinta.

Y las demás situaciones, algún consejo que le podamos dar, se lo damos con mucho amor, basados en las Escrituras.

Porque el deseo de todos es estar bien; aquí no hay ninguna otra finalidad. Lo que queremos es estar bien delante de Dios, lo que queremos es agradarle, lo que queremos es hacer la perfecta voluntad de Él.

Porque lo que viene es algo tan grande pero tan grande que muchas veces uno se pone a pensar en las cosas humanas, en las cosas pasajeras (como lo es, por ejemplo, todo eso), y a veces se afligen por: “Ay, pero yo estoy así” o “estoy asá” o “llevo años con esta situación”. ¡Sigue hacia adelante! No te aflijas. Lo que se pueda arreglar, se arregla; y lo que no (porque ya lleva años así, vamos a decir, casado con una divorciada, por decir), siga adelante, siga agarrado del Mensaje, de la Palabra, Dios lo va a ayudar. Él conoce nuestro corazón, Él conoce nuestra intención: que lo que deseamos es agradarle, lo que deseamos es ser a imagen y semejanza de Él.

Ahora, si hay otra intención en el corazón, recuerde que Dios discierne los pensamientos y las intenciones del corazón2; y ya ahí, recuerden: todo queda grabado, y todo será dado a luz, o sea, todo será conocido, toda intención mal hecha. Toda intención que esté en el corazón (de cualquier cosa) está siendo grabado; y no hay forma para ir luego a borrar esos malos pensamientos, en cuanto a atacar con mala intención la Obra de Dios.

Porque pensamientos le pueden venir a uno a la mente —ahí es el sitio de batalla, de lucha—, pero uno no lo baja al corazón. Aquel que lo baje al corazón y lo hace, lo pone por obra (todo eso)…, y lo pone por obra en cuanto a funcionar esa mala intención, y también hablándolo hacia los demás: esos darán cuenta a Dios por eso.

Pero el deseo de todos nosotros es, y la intención de nosotros es agradarle a Él; y corregimos lo que tengamos que corregir, nos duela o no nos duela. Porque lo que vamos a recibir es algo tan grande que no es comparado con todo lo que podamos tener de alegría aquí en la Tierra, y de felicidad. No hay felicidad más grande que la vida eterna, que el cuerpo eterno, y reinar con Él por el Milenio y por la eternidad.

Ya en otras pláticas podemos seguir hablando. Quizás van a haber algunas preguntas, algunas dudas.

No haga decisiones a la ligera, no haga decisiones que después se tenga que arrepentir: “Oye, no debí haber hecho eso, lo hice rápido; decidí esto rápido porque escuché tal cosa”. Haga las cosas con prudencia y todo le saldrá bien.

Porque vuelvo y le repito: Él ve nuestro corazón y ve nuestra intención: que le amamos, que amamos Su mensajero, que amamos Su Mensaje, amamos la Obra, amamos la vida, amamos todo lo que Él nos ha dado; y somos agradecidos a Él.

Y porque somos agradecidos a Él, y porque pertenecemos a Él, y porque somos Sus hijos, Él se va a compadecer de nosotros y nos va a ayudar. Él nos va a ayudar, y vamos a llegar a la meta de nuestra adopción, de nuestra transformación.

Para eso es que hemos estado aquí, para eso es que hemos llegado hasta donde estamos ahora: hemos llegado para vencer. Hemos llegado no para ser derrotados al final, sino que hemos llegado ¡para vencer!, para obtener la Gran Victoria en el Amor Divino.

¡Sigue adelante! No te aflijas, no pienses que está todo perdido. Más bien piensa que todo ahora se está poniendo mejor; porque ahora, lo que tú sentías en el corazón se lo estás mostrando a Dios, y le estás diciendo:

“Señor, aquí estoy. Mira mi corazón abierto. Estoy haciendo esto, o hice esta decisión hace años atrás; pero mira mi corazón, Señor. Yo solo quiero agradarte, yo solo quiero servirte, yo quiero hacer Tu perfecta voluntad”.

Y Él ve allí esa sinceridad, y obra y va a obrar en tu vida para que todo sea y se mueva para bien, para prepararte para tu adopción, tu transformación.

¡Sigue adelante!, que vas a llegar a la meta.

Miren, sigue diciendo aquí nuestro hermano William…; luego que termina ahí, hablando de todo eso, sigue diciendo [“QUE DIOS NOS DÉ ESPÍRITU DE SABIDURÍA…”]:

[WSS] Ahora veamos en la página 265…

[JBP] ¿Ve? Hizo como que un paréntesis allí. Y mira lo que hemos hecho nosotros ahora también: como un paréntesis para platicar entre amigos.

Y miren, dice allí, sigue diciendo:

[WSS] Ahora veamos en la página 265 del libro de Las Edades también; dice:

96. Como ya hemos mencionado, Jesús se identifica con el mensajero de cada edad”.

O sea que no puede venir otra persona y decir: “No, el Señor se me reveló a mí”, o “el Señor me envió un Ángel y me enseñó tales y tales cosas del Mensaje para nuestro tiempo”. Está ocupando ¿qué? El lugar del mensajero.

[Rev. José B. Pérez] Y vamos a leer esa parte completa aquí en el libro de Las Edades, esa partecita allí, en la página 265 (que fue la que él ahí leyó solamente esa partecita). Luego sigue más adelante, pero para no seguir leyendo todo eso allí, y pasar acá a donde – en el mismo libro que él leyó. Dice… él leyó:

96. Como ya hemos mencionado, Jesús se identifica con el mensajero de cada edad. Ellos reciben de Él la revelación de la Palabra para cada edad. Esta revelación de la Palabra saca del mundo a los escogidos de Dios y los coloca en unión completa con Cristo Jesús. Estos mensajeros son llamados estrellas porque brillan con una Luz prestada o reflejada, la Luz del Hijo, Jesús. También son llamados estrellas porque son ‘portadores de luz’ en la noche. Así que en la oscuridad del pecado, ellos traen la Luz de Dios a Su pueblo.

[JBP] Y él allí, donde dice: [WMB] “Jesús se identifica con el mensajero de cada edad”, allí escribe: [WSS] «Los 8 mensajeros», y dibuja una Piedra Angular.

Y antecitos a eso, antes de ese párrafo donde él está hablando, el parrafito [Las Edades]:

95. Según estos versículos, Jesús es la Estrella de la Mañana. El Espíritu está haciendo una promesa a los escogidos de las edades del oscurantismo en relación a Sí mismo, y luego a las edades por venir.

[JBP] Y dibuja una Piedra Angular, y ahí escribe: [WSS] «La Estrella de la Mañana».

[Rev. José B. Pérez] Y fíjense algo aquí; que en uno de los escritos, de una tarjeta que él escribió, él escribe y dice:

[WSS] «Abraham tuvo a Isaac a los 100 años».

[JBP] Ayer hablamos algo de esto. Y él sigue escribiendo, dice:

[WSS] «Al final de la Dispensación de la Ley», y escribe: [WSS] «50».

[WSS] «Al final de la Dispensación de la Gracia viene el Hijo ([JBP] y dibuja una flecha hacia la Piedra Angular) prometido, que es la 2da Venida de Cristo, como Hijo de Abraham».

Y abajo escribe: [WSS] «100».

O sea, escribe: [WSS] «Al final de la Dispensación de la Ley», escribe: [WSS] «50», que es el primer jubileo. Y sigue, y escribe: [WSS] «Al final de la Dispensación de la Gracia», y escribe también: [WSS] «50». Y ahí dice lo que escribió, y luego abajo escribe: [WSS] «100».

Dibuja así la flecha hacia la Pirámide y abajo están las edades.

Ahora, recuerden que luego de cada dispensación era Cristo en ese mensajero que venía a ser el octavo. O sea que en la Dispensación de la Gracia, al final, el octavo vendría a ser el Ángel del Señor Jesucristo, el Ángel de Jesús (como él lo dibujó allí en esas pirámides que les mostré ayer)3.

Y fíjense que esa Dispensación del Reino abarca todo ese tiempo que nos queda en este planeta Tierra en estos cuerpos, y abarca el Milenio. Pero recuerden que luego está ese octavo, que es el que estaría, luego del Milenio, en la eternidad. Por eso él escribe: [WSS] «Eternidad».

Y en uno de los dibujos escribió: [WSS] «Cristo».

Porque es el Reino en la eternidad, que será por el Ungido; reinando Cristo, el Ungido, el Mesías, lo cual también estuvo ocurriendo en el Milenio. O sea que todo también, eso, se va a entrelazar. Pero ya después del Milenio no se cuenta con tiempo (como nosotros ahora lo estamos contando), sino que esa dispensación llega hasta el Milenio, y ya luego pasa a ese octavo día dispensacional, el cual es eternidad; y ahí cuadran las ocho.

Y es en ese segundo Año de Jubileo, dice…, miren aquí lo que sigue diciendo él en este escrito, dice:

[WSS] «En el 2do año de jubileo tuvo al hijo prometido: Isaac, tipo de Cristo en Su Primera y Segunda Venida, por el cual Dios tendrá muchas naciones que serán los nacidos de nuevo, o nacidos por medio de Cristo; aun las vírgenes insensatas formarán naciones».

Ahora miren cómo, así, al final de la Dispensación de la Ley vino el Hijo prometido: Jesús, vendría a ser el octavo. Y al final de la Dispensación de la Gracia vendría ese Hijo prometido, que es la Segunda Venida, y al final de la Dispensación de la Gracia.

Recuerden que hubo una brecha que se abrió entre la séptima edad de la Iglesia gentil…, la cual corresponde a ese tiempo que se abrió ahí. Y esa Escritura, o esa parte de esa etapa de la brecha, también fue cumplida en un lapso de tiempo, en el tiempo del hermano Branham, cuando quedó fuera.

Pero también nos muestra y representa el tiempo en el cual, desde que el hermano Branham dijo que el 1977 ponía fin a los sistemas mundiales y la entrada al Milenio4, allí hubo una apertura de una brecha que se abrió, lo cual todavía pertenecía a la Dispensación de la Gracia, en donde el Arcángel Gabriel nos estuvo trayendo todo lo que sería al final de esa Dispensación de la Gracia; lo cual Dios estaría cumpliendo con ese octavo, ese que coronaría esa Dispensación de la Gracia con esa Piedra Angular, que es la Venida del Hijo del Hombre, que es la Venida del Hijo prometido con Sus Ángeles; y estaría coronada entonces así la Iglesia del Señor.

Sin la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles, cumpliendo esa etapa y esa parte de coronación de la Iglesia del Señor Jesucristo durante todas las edades, la Iglesia no tendría esa Piedra de Corona, no tendría esa Edad Octava: la Edad de Piedra Angular.

Y así como tuvo Edad de Piedra Angular todas las diferentes dispensaciones que tuvieron edades también, la Edad de la Piedra Angular es la que corona esa Dispensación de la Gracia; y es coronada, y es dentro de esa Piedra Angular que se corren siete etapas consecutivas, que son los Siete Truenos de Apocalipsis, capítulo 10.

Y vemos que durante ese tiempo nos dice [Apocalipsis 10]:

1 Vi descender del cielo a otro ángel fuerte, envuelto en una nube, con el arco iris sobre su cabeza; y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas de fuego.

2 Tenía en su mano un librito abierto; y puso su pie derecho sobre el mar, y el izquierdo sobre la tierra;

3 y clamó a gran voz, como ruge un león; y cuando hubo clamado, siete truenos emitieron sus voces.

[Rev. José B. Pérez] Y ahora… Vamos a hacer una pausa aquí un momentito, porque hay un lugar donde él nos dice… (vamos a ver si lo consigo aquí rapidito), donde él nos dijo de Moisés y de Elías. Es la parte donde aquí (en un estudio bíblico) donde él lee, o sea, nos habla de ese Vencedor. En uno de los estudios él está allí diciendo, o sea, dice la Escritura de este estudio bíblico: Apocalipsis, capítulo 3, verso 12:

12 Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí…

[JBP] Ahora fíjense en algo aquí; él allí escribe: [WSS] «Estuvo allí, salió de allí, y vuelve allí».

[JPB] Miren eso, es ese que viene… Y sigue diciendo:

12 … y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.

[JBP] Pero vean, ese que vence había salido de allí: [WSS] «salió de allí». O sea: [WSS] «Estuvo allí, salió de allí y vuelve allí».

[Rev. José B. Pérez] Y vemos cómo nos dice ahí que viene descendiendo del Cielo ese Ángel Fuerte [Apocalipsis 10]:

1 … envuelto en una nube, con el arco iris sobre su cabeza; y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas de fuego.

2 Tenía en su mano un librito abierto; y puso su pie derecho sobre el mar, y el izquierdo sobre la tierra…

[Rev. José B. Pérez] Recuerden que en Apocalipsis, capítulo 5, él nos dice:

1 Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos.

2 Y vi a un ángel fuerte que pregonaba a gran voz: ¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos?

3 Y ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro, ni aun mirarlo.

4 Y lloraba yo mucho, porque no se había hallado a ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo.

5 Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos.

6 Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra.

7 Y vino, y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono.

[JBP] Y ahí sigue relatando. Y acá lo vemos ya descendiendo con el Libro abierto en Su mano en Apocalipsis, capítulo 10; ya lo vemos —a ese Ángel Fuerte descendiendo—, o sea que está saliendo del Trono de Intercesión.

Vean, estuvo allí, como dice – que él escribió allí: [WSS] «Estuvo allí, salió de allí, y vuelve allí». Y eso es algo muy importante, ese dato que él allí nos da; porque miren aquí…

Esto lo habíamos leído en uno de los estudios5, y quiero leer esta partecita aquí donde él dice:

[WSS] «Apoc. 10: 1-11». «El Ángel Fuerte desciende del Cielo envuelto en una nube, el arco iris alrededor de Su cabeza con sus ojos [videntes] como llama de fuego [Moisés y Elías], Sus pies como bronce bruñido, como en un horno, con un Librito abierto en Su mano (el Libro de los 7 Sellos).

Y puso Su pie derecho [Moisés] sobre el mar y el izquierdo [Elías] sobre la tierra, y clamó como ruge un león, y 7 truenos emitieron (hablaron) sus voces.

(Es la Voz de Cristo como el León de la tribu de Judá, hablando a través de Su Ángel hoy, en el Día Postrero, en el 7mo milenio, para traer la resurrección de los santos y la transformación)».

[JBP] Ahora miren quién es ese Ángel Fuerte que desciende del Cielo.

¿Y en qué están representados esos pies: uno sobre el mar y otro sobre la tierra? Es nada menos que los ministerios de Moisés y de Elías, los cuales estaría Él operando al final de la Dispensación de la Gracia, en donde el Hijo prometido estaría surgiendo de la Iglesia para traer la resurrección y la transformación de nuestros cuerpos.

Y todo eso está ocurriendo en esta nueva dispensación: la Dispensación del Reino, la cual está en una etapa en donde los hijos de Dios, los escogidos de Dios, están siendo preparados para la adopción; como estuvo siendo preparado allí Jesús para ser adoptado, para lo cual estuvieron presentes los ministerios de Moisés y de Elías para esa ocasión, para esa adopción.

Se requiere los ministerios de Moisés y de Elías para la adopción.

No se puede cortar clases, o sea, no se puede no estar escuchando al Tutor dándonos las instrucciones y dándonos todo lo correspondiente para la adopción. Si corta clase y se va, y no está en las clases, cuando venga el examen: se va a colgar, no va a pasar el examen. Y no se va a poder copiar luego, porque esto no es cuestión de uno copiarse de uno o del otro; esto es individual con Dios.

Y estamos sentados escuchando lo que el Tutor, el Espíritu Santo, en este tiempo nos está dando a través de la Venida de ese Ángel Fuerte de Apocalipsis 10, mostrándonos —por medio de los ministerios de Moisés y Elías— todas las cosas y todas las instrucciones y todos los pormenores, para obtener cada uno de nosotros nuestra adopción; y así poder recibir esa Voz, que es la Voz del Mesías, de ese Hijo prometido, en este tiempo final.

[Rev. José B. Pérez] En la página 266 del libro de Las Edades editado, dice:

99. Es la estrella de la mañana que se ve cuando la luz del sol empieza a brillar. Cuando venga nuestro Sol (Jesús), no habrá más necesidad de mensajeros; Él mismo nos traerá Su Mensaje de Regocijo [WSS] «Año del Jubileo»; y a medida que Él gobierna Su Reino, y nosotros vivimos en Su presencia, la Luz de la Palabra llegará a ser más y más brillante en nuestro día perfecto.

[JBP] Y escribe: [WSS] «7mo milenio y 7ma dispensación y la Edad de la Piedra Angular».

Y dibuja una Piedra Angular, escribe: [WSS] «8»; y en la parte de abajo, las últimas tres: [WSS] «5», «6», «7».

O sea que ya el Sol está madurando a Sus hijos para pronto entrar a ese glorioso Reino Milenial; y así reinar primero por mil años, y luego por la eternidad.

Ha sido para mí un privilegio poder enviar estas palabras bajo este tema:

“LA TROMPETA = LA VOZ DEL MESÍAS”.

Que Dios te bendiga grandemente, misionero Miguel Bermúdez Marín, y a todos los ministros, y hermanos y hermanas allá en Matamoros, Tamaulipas, con el reverendo Raúl Hernández Galván, y todos los que están a través del satélite Amazonas o internet.

Que Dios les bendiga grandemente; y continúen pasando un día feliz, lleno de las bendiciones de nuestro Padre celestial.

Y oren para que el día de mañana también Dios nos permita hablar todo lo que tiene que ver con ese tema de mañana, que es muy importante: “EL MISTERIO DE LA MEDIA HORA DE SILENCIO EN CIELO”, hasta donde se pueda hablar toda esa parte de esa media hora de silencio; porque hay una parte que no se puede dar a conocer, para que no surjan imitaciones de cómo es que va a estar funcionando y cómo es que va a estar operando la Columna de Fuego, el Pilar de Fuego, en la parte culminante, después de toda esta Enseñanza y toda esta Etapa que es sumamente importante para poder llegar a esa etapa, y poder ver a los que van a resucitar.

O sea que todo es – todas las etapas y todas las fases del Séptimo Sello son muy pero que muy importantes. Y no se puede brincar ninguna de ellas. Todas tenemos que ir pasándolas —todas esas fases y todas esas etapas— para obtener nuestra adopción.

“LA TROMPETA = LA VOZ DEL MESÍAS”.

Que Dios les bendiga y Dios les guarde a todos.

“LA TROMPETA = LA VOZ DEL MESÍAS”.


1 “La religión de Israel” – Libro hebreo impreso en México, 1953. Autor y redactor S. Blösch

2 Hebreos 4:12

3 Estudio Bíblico #258, 2022/nov/25 (viernes)

4 Las Edades, pág. 361, párr. 15

5 Estudio Bíblico #189, 2022/mar/27 (domingo), pág. 32 del (f), pág. 248 del (T)

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