Motivo y objetivo para que suceda

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Motivo y objetivo para que suceda

Rev. José Benjamín Pérez
Jueves, 29 de septiembre de 2022
Cayey, Puerto Rico

¡Feliz cumpleaños, misionero Miguel Bermúdez Marín!, de parte de la congregación acá en Cayey, Puerto Rico, La Gran Carpa Catedral, y de este servidor, por este día 29 de septiembre de este año 2022.

Para nosotros aquí en Puerto Rico es un día de gran alegría y gran felicidad, en el cual le agradecemos a nuestro Padre celestial que te haya enviado un día como hoy a este planeta Tierra, y haberte colocado en el ministerio junto al Ángel del Señor Jesucristo William Soto Santiago, y junto a todos nosotros los ministros, y también a toda la Iglesia del Señor.

Y le agradecemos a Dios la labor que has estado haciendo en favor de toda la Iglesia del Señor, y la que continuarás haciendo hasta que lleguemos todos a la Cena de las Bodas del Cordero; y así allí disfrutar de todas las bendiciones que Dios tiene, de ahí en adelante, para todos y cada uno de nosotros.

Estamos muy felices y muy agradecidos a Dios por haberte Dios enviado en medio nuestro, y haber estado con el Ángel del Señor Jesucristo en toda esta labor y toda esta Obra que Dios llevó a cabo a través de él mientras estuvo aquí en el planeta Tierra.

Y ahora estás en esta importante labor; como lo estuviste con el Mensaje del hermano Branham; que hemos escuchado en varias ocasiones donde nos has hablado de todo ese testimonio de esa labor que Dios te permitió tener y hacer, la cual, cada vez que la hablas nos gozamos en gran manera, y siempre deseamos escuchar todos esos testimonios de esa Obra de fe que (Dios a través de tu persona) has realizado en medio de la Iglesia del Señor.

Luego también con el Mensaje del Ángel del Señor Jesucristo, William Soto Santiago, también en esa labor tan hermosa que estuviste realizando desde el comienzo hasta que él se fue.

Luego también la labor que estás llevando a cabo en este tiempo final en favor de la Iglesia del Señor; lo cual es una Obra que está siendo de gran ayuda y bendición para que todos los hijos e hijas de Dios se confirmen más en la fe de este glorioso Mensaje y vean la Luz de Dios, la Luz de la Shekinah, la Luz del Lugar Santísimo alumbrándonos por medio de Su Palabra, que en este tiempo el Espíritu Santo nos está dando para así ser preparados para obtener esa Fe de Rapto.

O sea que has tenido en todas las labores… podemos redondearlas en tres (y sabemos que Dios se perfecciona en tres): estuviste con el Mensaje del hermano Branham, luego estuviste en la etapa del Mensaje de nuestro hermano William en su comienzo, y en toda la trayectoria, hasta que él se fue; y ahora estás en esta etapa. O sea, eres un bienaventurado, que Dios te ha permitido estar en todas estas etapas.

Y conociendo el tiempo en que estamos viviendo, el tiempo en donde de un momento a otro ocurrirá la resurrección y la transformación de nuestros cuerpos, estemos (como ministros y como creyentes en las diferentes congregaciones) apercibidos para estar preparados para recibir lo que tanto estamos anhelando: nuestra adopción. El planeta Tierra ya está con dolores de parto y está gimiendo esperando la manifestación gloriosa de los hijos de Dios.

Miren, aquí nos dice:

LA JUSTICIA DIVINA
Dr. William Soto Santiago
Viernes, 27 de marzo de 2015
Bogotá, Colombia

Hay grandes peligros para el planeta Tierra, y queremos que Dios nos ayude y obre también para que los aguante; porque todavía tenemos mucho trabajo por llevar a cabo en la Obra del Señor, y queremos que Dios nos utilice en Su Programa. Ese es el motivo de nuestra existencia en la Tierra, estamos aquí para ser instrumentos en las manos de Cristo.

[Rev. José B. Pérez] Y vi también allí que, en esta actividad que están teniendo, colocaron: “Motivo y objetivo”, o algo así, colocaron… me enviaron el afiche. No me he conectado porque enseguida llegué de una cita médica que tenía, y me puse a estudiar para hablarles estas palabras que las estoy ahora grabando para todos y cada uno de ustedes.

Vamos a corroborar aquí cómo fue en el afiche que me envió el hermano Edgar: Encuentro de alabanzas: “Un motivo y un objetivo”; porque no me he conectado; llegué directamente a estudiar acá para hablarles estas palabras.

Y hoy también, justamente, estaba en una cita de rutina allí con el médico; y mientras esperaba, ahí le preguntaba a Edgar, ahí fue que me mandó el afiche de la actividad y el tema, y vi el tema: “Un motivo y un objetivo”; y mientras estaba allí en la sala de espera… Voy a compartir con ustedes esta anécdota; porque uno siempre le busca el sentido espiritual y uno lo coloca en esa parte del Programa Divino en diferentes cosas de la vida cotidiana de uno.

Y mientras estaba allí le preguntaba a él…, porque le dije: [JBP] “Estoy aquí en una cita de rutina, ¿a qué hora más o menos deseas que te pase el saludo?”; él me dice: “Pues mira, este es el itinerario. Varios pastores y ministros…”, que aprovecho y les envío saludos a todos los que iban a estar deponiendo en estos saludos, y a también a todos los que están cantando allá: que Dios les bendiga grandemente; y todos los presentes también allí; y también a nuestra hermana Ruth, que también Dios la bendiga. Estamos en una plática, así que disculpen que no fue tan formal al principio enviarles saludos a todos (pero bueno).

Y estaba allí sentado mirando y leyendo el itinerario; y cuando estaba leyéndolo y platicando así, escribiéndole a Edgar, se fue la luz; y… porque acá la luz está viniendo y se va, y en algunos casos pues está estable, y en otros lugares pues se va, porque están energizando otras áreas; y ahí parece que algo pasó que se fue.

Y mientras estaba oscura la sala una señora salió, porque había (la mayoría)…, yo creo que el único joven era yo; aunque tengo 48 años, pero digo, esa oficina en esa… hoy por la mañana la mayoría eran adultos, mayor de…, les pongo como de 55 por ahí para arriba, 50 para arriba, más o menos; eran personas…, se veían bastante mayor.

Y escuché que una dijo: “Yo una vez me quedé en el elevador y tuve mucho miedo, pero había mucha gente y por lo menos eso me tranquilizó”; y otra decía: “¿Por qué se habrá ido la luz?”; y otro decía: “Bueno, algún problema tuvo que haber tenido aquí el hospital”.

Y eso fue como durante 20 segundos, porque es como el tiempo que colocan allí en el (como le dicen) el transfer switch, que es la… es un aparato como una caja de grande donde ahí hay instrumentos, y eso cambia la luz de la autoridad, del gobierno, a un generador que tengan; en ese sitio pues tenían un generador (el hospital) y vino la luz, a los 20 segundos llegó la luz.

Y ahí comenzaron a decir: “Oye, pero ¿qué habrá pasado que se fue la luz?”; otro: “Eso de seguro ahí hubo un problema y a lo mejor vuelve y se va”; otros decían: “Pero qué raro (el por qué se fue); no debió haberse ido”; y un sinnúmero de comentarios ahí en la sala. Y ninguno de ellos dijo: “¡Gracias a Dios que vino la luz!”, o dijo: “Vino la luz; y no importa cómo se resolvió, pero vino”.

Y así es en el Programa Divino: Muchas veces Dios nos pasa por pruebas, por situaciones, y nos da (vamos a decir) la solución, y nos muestra Su Programa y nos guía en Su Programa, y nos saca de todas esas dificultades que tenemos; y cuando estamos ya recibiendo el beneficio, no nos damos cuenta de que ya Dios está obrando en medio de nosotros; y lo que nos ponemos a hacer es a cuestionar, y no vemos la grandeza, la cual Dios está realizando en esos momentos.

Y durante las siete edades de la Iglesia se pasa en la oscuridad, luego de ese día que comienza en la tarde, con esa poquita de luz que está en la tarde; porque los días comienzan en la tarde. Y esa poquita de luz ya pertenece a ese nuevo día; pero es una luz que va bajando, menguando, y viene la noche; pero luego de la noche surge un nuevo día, surge ese nuevo día dispensacional.

Y cuando en este tiempo Dios se ha llevado a Su Ángel Mensajero, aparentemente se ha apagado la Luz de la Iglesia, aparentemente estamos a oscuras; pero es cuando Dios más está alumbrando a Su Iglesia con la Luz del Lugar Santísimo, del lugar en donde corresponde ese lugar a la Dispensación del Reino: un nuevo día dispensacional.

Pero cuando se prende la luz: “Oye, pero ¿cómo está surgiendo esta Luz? ¿De dónde proviene? No puede ser que haya Luz”. Y muchos se ponen a preguntarse; otros se ponen alegres y contentos de que la Luz del Sol de Justicia está alumbrándonos en este nuevo día dispensacional.

Les quise traer esta anécdota que pasé ahí en esa sala de espera. Quizás no soy muy bueno para hacer estas analogías así, o estas comparaciones, pero ustedes me entienden. Lo quise decir así, en el común, para que entiendan que también en lo espiritual y en el Programa Divino, de edad en edad, cada vez que se abre un ojo y se cierra, hay aparentemente una oscuridad en ese entrelace; pero Dios siempre envía Su presencia, Su guianza por medio del Espíritu Santo, que ha estado guiando a Su Iglesia de edad en edad.

Por eso es que él dice en Apocalipsis, en cada edad, al final dice: “El que tiene oído para oír, oiga lo que el Espíritu de Dios dice a las iglesias”1. Siempre el Espíritu de Dios ha estado en medio de Su Iglesia.

Y ahora, en este tiempo, aparentemente se quedó oscura la Iglesia, aunque tenemos el Mensaje correspondiente a este tiempo final, pero no hay quién prenda la Luz, no hay quién encienda la Luz; pero en este tiempo final hay un hombre que puede encender esa Luz: es el Espíritu Santo obrando en medio de Su Iglesia, alumbrándonos en este nuevo día dispensacional.

Y esa experiencia la pasé muy hermosa esta mañana. Y yo por dentro me reía, y yo decía cómo así mismo ha estado ocurriendo en este tiempo final: y mientras unos están hablando uno con el otro, y quizás comentando el por qué y cómo, “¡no puede ser!”, Dios ya está alumbrándonos desde el Lugar Santísimo, de en medio de los Dos Querubines, encima del Arca del Pacto; está alumbrándonos con Su Gloria, o sea, Su teofanía, dándonos la Luz del nuevo día dispensacional.

Y otros (vamos a decir, como yo representado allí) estaba gozándose porque había luz; y podía yo estar allí esperando a ser llamado para que el médico me atendiera. O sea, yo estaba feliz, porque el proceso por el cual yo había ido allí a esa sala de espera iba a continuar, porque había luz, había un hombre allá que hizo ese cambio; porque, aunque puso un transfer switch… ¿ve? Fue un hombre el que lo colocó allí, ese aparato, para que transfiera la luz a la planta eléctrica que tenían allí.

O sea, hubo siempre una intervención humana, porque Dios siempre obra a través del ser humano; reflejado, tipificado, en ese que allí colocó… quizás fue hasta manual que lo hizo; pero si colocó un transfer switch, pues también lo hizo un humano.

Y así también es en cada edad y en cada dispensación: Dios coloca Su Espíritu Santo en medio de Su Iglesia, a ese embajador del Cielo, a ese hombre que puede encender la Luz en cada edad y en cada dispensación.

Y yo estaba muy contento allí porque tenía luz. Y así los hijos de Dios, los escogidos de Dios en este tiempo final: estamos muy contentos de que estamos recibiendo la Luz del Lugar Santísimo, estamos recibiendo la revelación divina, la revelación que todos y cada uno necesita —que es ese Maná escondido que estaba allí— para recibir la Fe de Rapto.

Y sigue diciendo aquí… Hice esa pausa ahí para hablarles de esa experiencia que tuve hoy allí en la mañana en el sitio médico donde había ido (y por supuesto, salí bien; gracias a Dios que todo salió bien).

Y es bueno que también los jóvenes, los adultos, los ancianos, todos, también hagan esos chequeos que son rutinarios; no deje eso para después. Si un familiar les dice que haga esos análisis y sus chequeos, es bueno, porque queremos tener el cuerpo lo mejor posible para estar fuertes para nuestra transformación, queremos que nos dure. Así que es bueno. No se eche para atrás y diga: “No, yo no necesito eso porque yo voy a ser transformado”. Es bueno que siempre haga sus chequeos médicos.

Miren aquí donde les leí [“LA JUSTICIA DIVINA”]:

[WSS] Ese es el motivo de nuestra existencia en la Tierra, estamos aquí para ser instrumentos en las manos de Cristo.

[Rev. José B. Pérez] En el mensaje “ADVERTENCIA, LUEGO EL JUICIO”2, nos dice el reverendo William Branham en este mensaje, predicado el 24 de julio de 1963; dice:

33 Es difícil si usted… Usted tiene que depender del Espíritu Santo porque la Biblia está escrita en parábolas. Usted no se puede sentar y leerla como un periódico. Es oculta. Sí señor. ¿Cómo usted justificaría a Dios cuando Él le dijo a Moisés allá arriba?, dijo: “Ahora, no hagas ninguna imagen grabada o esculpida”, en Sus mandamientos, “no hagas ninguna imagen del Cielo —ningún ángel, ni nada, no hagas imágenes grabadas o esculpidas” y, aun el mismo día le mando a moldear dos ángeles de oro y a colocarlos justo en la silla de misericordia, donde está la misericordia. ¿Ven? Usted tiene que conocer a Dios y a Su naturaleza antes de poder entender Su Palabra. Él tiene la llave para esa Palabra ([JBP] y él escribe): [WSS] «La Llave. La Biblia en parábolas», Él mismo… Él es el Único que puede manejarla y abrirla; y por tanto, Él es Quien tiene que revelarla.

[Rev. José B. Pérez] Y en el mensaje “LA SIMIENTE DE LA SERPIENTE”3, en la página 15, miren lo que dice allí. Dice:

[92] Si Él no lo hizo, en primer lugar ¿por qué permitió el pecado? Cuando Él fue un Salvador. Si nunca hubiera habido un pecador, Él nunca hubiera sido un Salvador; el atributo en Él no podía ser extraído.

93 ¿Cómo Él alguna vez llegó a ser un Sanador? Porque Él permitió que viniera la enfermedad, para así mostrarse Él mismo un Sanador. Él fue un Sanador. ¿Cómo sería Él jamás conocido? ¿Cómo jamás podría obrar Su atributo? ¿Cómo podría Él ser un Sanador si nunca hubiera habido alguna enfermedad? Él tuvo que permitir la enfermedad.

94 Con razón Pablo dijo, en Romanos 8: “Hombre necio, quién le puede decir al alfarero qué hacer acerca de esto; cuando el barro se levanta y dice: ‘¿Por qué me has hecho así?’. ¿No levantó Él a Faraón para el mismo propósito, que Él pudiera mostrar Su gloria en Egipto? Él endurece a quien Él quiere, y justifica a quien Él quiere. No es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que muestra misericordia”.

95 Así que usted no tiene nada que hacer con esto. Usted no tiene nada que hacer. Si es gracia, si es don gratuito, no hay nada que puedas hacer al respecto. Dios te lo ha dado, esa es la voluntad de Dios. Esa es la cosa que Dios ha predestinado para ti.

[JBP] Y él escribe: [WSS] «el por qué Dios permite lo contrario a Su propia naturaleza».

[Rev. José B. Pérez] Y sigue diciendo acá donde nos quedamos, en la página 10 del mensaje “ADVERTENCIA LUEGO EL JUICIO”. Dice:

34 Y ahora, encontramos que Su naturaleza era, aquí, siempre avisar a un hombre antes del juicio, avisar a una nación antes del juicio, y así sucesivamente. Él siempre da Su aviso, un recordatorio para nosotros de una responsabilidad. Somos responsables, y Dios nos ha puesto aquí sobre la Tierra para un propósito, y somos responsables a Él por ese propósito para el cual Él nos ha puesto aquí, usted debe ir a Él y averiguar qué Él quiere que usted haga. ¿Ven?

35 Si usted va a trabajar para un hombre, y él le da a usted un trabajo en un rancho, o en algún otro lugar, y usted sencillamente se va al establo y se sienta allí afuera y dice: “¿Bien?”. Vea, usted tiene que ir y preguntarle a él qué quiere que usted haga, y luego ir y hacerlo. Si usted está trabajando para un hombre, investigue cuál es su obligación.

36 Y entonces, si nuestra vida está aquí en la Tierra, entonces debemos ir a Aquel que nos puso aquí, y: “Señor, ¿qué tú me harás hacer? ([JBP] o sea: ‘¿qué Tú quieres que yo haga?’) ¿Qué tengo que hacer? ¿Por qué estoy aquí?”. Si es para ser un ama de casa, una fregadora de platos, si es para ser… Lo que Dios quiere que usted haga, entonces usted haga eso de la mejor manera que usted sepa hacerlo. No importa cuán pequeño sea eso, usted tiene que hacerlo.

37 Usted dice: “Bueno…”. El problema de eso es que cada uno de nosotros quiere hacer el trabajo del prójimo. Todos queremos cargar la bola, como decimos, ¿ustedes ven?

38 Igual que este reloj que tengo aquí, ahora cada movimiento ahí adentro por pequeño que este sea tiene su lugar. Ahora, todas las partes de él no pueden ser manecillas. Ahora, yo solo miro A las manecillas para ver qué hora es. Pero si alguna de esas pequeñas ruedas ahí adentro se daña, eso no podrá mantener la hora exacta.

39 Y así sucede con la gente. Todos nosotros tenemos el Cuerpo de Cristo, tiene que estar en su posición, en armonía. ¿Ven? Entonces podemos mirar y ver cuál es la hora del día. ¿Ven? Entonces el mundo estará mirando para ver lo que es. ¿Ven? Pero ellos lo están observando a usted. Y si usted es solo un muellecito, o pequeño resorte, o muelle o resorte principal o lo que usted sea, usted haga el mejor trabajo posible en eso.

40 Ahora, porque tenemos una responsabilidad por la cual tendremos que responderle a Dios algún día. Todo hombre que viene sobre la faz de la Tierra tiene que responderle a Dios por una responsabilidad. Y para muchos de nosotros, tenemos que responder como camareros. Nosotros… Esta responsabilidad es un empleo que nos ha sido encomendado por Dios, no me importa lo que sea. Como dije hace un momento: “una ama de casa”, entonces sea una ama de casa genuina. Eso es correcto. Si esa encomienda es para ser un agricultor, sea un agricultor genuino. Lo que sea que Dios lo ha puesto a usted hacer. Usted tiene una encomienda para eso, usted tiene que responderle a Dios por eso, porque ello toma todas estas cosas para hacerlo.

41 Ezequías fue amonestado…

([JBP] Él en este mensaje leyó la Escritura de Isaías, capítulo 38, como la Escritura de comienzo de este mensaje).

41 Ezequías fue amonestado para que se preparara porque tendría que encontrarse con su Hacedor. Ahora, Ezequías era un rey y un gran hombre. ¿Notaron su plegaria aquí? “Señor, te ruego me consideres. Yo he andado delante de ti con corazón íntegro”. ¡Qué testimonio para nosotros hoy, y debería ser!, un hombre que camina ante Dios.

42 Aun muerte fue pronunciada sobre el hombre y, sin embargo, Dios cambió Su propósito sobre él, porque Ezequías quería hacer algo y Dios dijo que Él “nos daría los deseos de nuestro corazón”. Y el tiempo de Ezequías se había acabado, y él tenía cáncer, o alguna otra cosa, y él lo llamó “un tumorcito” en aquel día ([JBP] él escribe al lado): [WSS] «Ezequías tenía cáncer», pero nosotros sabemos que los tumores regularmente no lo matan a usted, ellos se sanan. Pero quizás era un cáncer, y apareció como un tumor. Y Dios le dijo a Isaías, dijo: “Ve allá y dile que va a morir”. Y Ezequías tenía algo que aún quería hacer. Él tenía…

43 Cuando usted suplica algo a Dios, usted tiene que tener una razón para ello. Es como esta Escritura a la cual me refiero frecuentemente ([JBP] y ahora va a citar San Marcos, capítulo 11): “Si dijeres a esta montaña: ‘Muévete’, y no dudareis, sino que creyeres lo que has dicho sucederá, tendrás lo que dijiste”. Ahora, todo eso está controlado por motivo y objetivo, vean, o no sucederá.

[JBP] Y él escribe: [WSS] «Motivo y objetivo para que suceda».

44 Usted no puede salir allá afuera… Ahí es que muchos de nosotros cometemos muchos errores, es saliendo afuera a decir: “Ahora, les mostraré a ustedes que tengo fe para hacer esto”. Ahora, para empezar, estamos equivocados. Dios no le da a usted dones para jugar con ellos.

[JBP] Él escribe también en el otro lado: [WSS] «Tener motivo y objetivo».

45 Como estaba diciendo hace un momento, Él no le muestra visiones a usted para jugar con ellas; eso no es algo para jugar. Eso es sagrado. Solo úselo como el Señor le permita. Sea un prisionero para Él. No importa lo mucho que usted desee decirle a ese individuo que él está equivocado, o que esto, o aquello o lo otro; usted espere tranquilo hasta que Dios lo diga. Entonces cuando Dios lo dice, entonces usted puede venir con ¡ASÍ DICE EL SEÑOR! Hasta entonces olvídese de ello.

46 El mundo hoy está justamente igual a como Ezequías estuvo entonces, ha sido amonestado. Está siendo amonestado constantemente. La iglesia está siendo amonestada. Y ahora, estas cosas no suceden por una casualidad. Hay algo detrás de todas ellas.

47 Ahora, Ezequías estando enfermo con este tumor, no era por casualidad. Dios envió a Isaías allá y le dijo que ordenara su casa, porque iba a morir. Y Ezequías lloró, y dijo a Dios: “Yo he andado ante ti con corazón perfecto, y yo te ruego que prolongues mi vida por una causa, una buena causa, la causa de Dios”.

[JBP] Y fíjense que eso fue lo que el hermano William nos habló, que él también le pidió más tiempo al Señor; y puso esta anécdota o esta Escritura, la cual relata de lo que pasó con Ezequías, que pidió más tiempo4: tuvo un motivo y un objetivo. Al igual que el hermano William, también pidió más tiempo, por un motivo y un objetivo también.

[47] Dios dijo al profeta, dijo: “Regresa y dile”.

48 ¿No es eso extraño? Ezequías era el hombre más grande en la Tierra. ¿Ven? Ezequías era un rey, y un hombre de Dios. Él fue un hombre leal, si él pudo suplicar aquello ante Dios y Dios no lo reprendió por eso: “Yo he caminado delante de ti con un corazón perfecto”, ahora, eso es decir mucho. ¿Ven?

49 Y Dios no dijo: “No, Ezequías, tú no lo hiciste”, sino que Él admitió que él lo había hecho. Y Él dijo: “Yo voy a prolongar tu vida un poco más”. ¿Ven? “Yo voy a concederte tu petición”, vean, porque él había sido un hombre justo, él había sido un real siervo de Cristo.

50 Y entonces sentimos que tenemos un derecho de pedir algo así, si nuestro objetivo y nuestro motivo es correcto.

51 Ahora, vemos hoy que por muchos años pasados, yo diría por los pasados quince años o más, ha habido una amonestación constante a través de toda la nación: “¡Arrepiéntanse o perecerán!”.

[Rev. José B. Pérez] Y por los últimos 15 años, ahí hasta el 2017, esos últimos 15 años que él estuvo sobre la Tierra estuvo amonestando al planeta Tierra, al mundo entero y sus habitantes: que se arrepintiesen o perecerían. Esa labor que él estuvo haciendo en esos últimos 15 años, y llegó a la parte en donde se le fue dicho que se tenía que ir —ya en el 2017—, y él allí pide más tiempo para cumplir ese motivo y ese objetivo por el cual él pidió ese tiempo; lo cual Dios se lo prolongó hasta ese 30 de marzo del 2019.

Pero estuvo amonestando al mundo y también a la Iglesia del Señor, a la Iglesia-Novia, de que se arreglara o perecería. Pero los escogidos de Dios estarían seguros, porque luego vendría un tiempo en donde eso se iba a hacer una realidad en cada individuo; tanto así que ellos vendrían a tener en sus cuerpos esa santidad que se requiere en el Lugar Santísimo para obtener de Su Ser, de la Gran Teofanía, de ese cuerpo glorificado que obtuvo Jesús cuando resucitó y ascendió al Cielo, ese cuerpo eterno y glorificado. De eso mismo es que nosotros recibiríamos en este tiempo final; porque llegaría esa etapa de santidad en cada individuo, en cada miembro del Cuerpo Místico de Cristo colocado en el Lugar Santísimo, lo cual se requiere dentro del Lugar Santísimo: santidad.

Y ese tiempo que él pidió fue muy pero que muy importante, porque algo grande estaba ocurriendo en el Cielo: era nada más y nada menos que ese cambio de dispensación; lo cual, al haber ese cambio de dispensación también iba a haber un cambio de Trono: de Misericordia a Trono de Juicio, de Cordero a León.

Porque mientras él estuvo hablándonos bajo misericordia, bajo Trono de Misericordia, se estuvo en la Dispensación de la Gracia. Y plenamente vino a ser una realidad todo lo que él nos estuvo hablando, de las cosas que iban a suceder en el futuro: en una nueva dispensación; lo cual ocurre en ese cambio de dispensación, en ese cambio de Cordero a León.

Sigue diciendo (estoy ahora en la “JUSTICIA DIVINA”, predicado el 27 de marzo de 2015, donde nos detuvimos ahí)…, y en esos días estaba parece que pasando un meteoro cerca, porque él dice:

[WSS] Si el meteoro que pasó en la mañana se desviaba un poquito, acaba la Tierra; estaríamos en la sexta dimensión ya. No habría esperanza para nadie. Como fue millones de años atrás con cometas o con meteoros que han impactado la Tierra, y murieron los animales gigantes y también los animales más adelantados, todos murieron; y como en el tiempo de Noé (Noé y su familia fueron los únicos que creyeron el Plan de Dios, el Programa Divino para servir a Dios), y no se preocuparon de buscar a Dios conforme al Programa Divino; porque no es decir: “Yo amo a Dios, yo busco a Dios, yo oro a Dios”; tiene que ser de acuerdo al Programa Divino para la edad y dispensación que a usted le toca vivir.

Usted no va a decir: “Yo voy a servir a Dios como sirvió Noé y con Noé, haciendo un arca literal”. Eso fue para aquel tiempo. Estaría atrasado unos cuantos miles de años atrás tratando de hacer algo que a usted no le tocaba; si no, Dios lo hubiera puesto a vivir en aquel tiempo; y si no hace nada en el tiempo que le toca vivir y hubiera vivido en aquel tiempo, tampoco hubiera estado al lado de Noé.

Por lo tanto, tenemos que comprender cuál es el Plan de Dios para nuestro tiempo…

[JBP] O sea…, y también, si usted hubiese creído en el tiempo de Noé, y hubiese ayudado a Noé en construir el arca, usted en este tiempo… si estuviera en este tiempo… como está en este tiempo, también hubiese estado al lado del mensajero de este tiempo construyendo una Gran Carpa Catedral.

Y si allá hubiese sido de los que estaban en contra de Noé construyendo el arca de Noé, y combatiendo el Programa Divino allá en Noé, en esa construcción, en esa labor que Dios le llevó a cabo, acá estaría haciendo lo mismo si estuviera viviendo en este tiempo. Si estuviera allá en contra, acá estuviera en contra; si estuviera allá a favor, acá estuviera a favor. Tan sencillo como eso.

[WSS] … y como hagamos en nuestro tiempo sería la forma en que haríamos en cualquiera de los tiempos del pasado; en el tiempo de Adán, en el tiempo de Noé…

[JBP] O sea, todo lo que hagamos en nuestro tiempo…, todo lo que usted ahora esté frente a la Palabra y a la Obra, y la actitud que usted toma y asuma frente a la Obra que Dios está haciendo en este tiempo, es la misma que estaría haciendo en tiempos pasados. Sigue diciendo:

[WSS] Y ahora, encontramos que para cada dispensación Dios tiene un Programa, y tiene Su gente también. Y toda dispensación termina con juicio. Y por eso la humanidad está preocupada, el mundo religioso también, porque la Dispensación de la Gracia está llegando a su final

[JBP] Ahí el hermano William nos está hablando, ahí en el 2015, otro lugar…, porque también hay otros lugares que hemos leído donde decía: [WSS] “que la Dispensación de la Gracia todavía no había llegado a su final”5; y acá nos dice: [WSS] “la Dispensación de la Gracia está llegando a su final”. O sea que la labor que se estuvo llevando a cabo en todo ese tiempo, es una labor dentro de la Dispensación de la Gracia.

Y a medida que Dios en este tiempo final nos está mostrando y abriendo estos misterios, y dándonos esta revelación, la cual fue escondida… y tan escondida que no había ni una pizca de (vamos a decir) de conocimiento, ni nada se había hablado tan desmenuzadamente, para que no hubiera imitación en ese tiempo en el cual el hermano William estuvo acá. Y todo estuvo tan y tan sellado que cuando Dios estaría cumpliendo Su Programa bajo una nueva dispensación, solamente los escogidos de Dios, los predestinados de Dios, estarían comprendiendo ese misterio; porque serían los que tendrían esa percepción profética para, en el Día Postrero, en el cumplimiento de la Visión de La Gran Carpa Catedral, entenderían y comprenderían a medida que Dios les iba abriendo el entendimiento y las Escrituras para comprender el misterio de la Venida del Señor, el misterio de la Segunda Venida de Cristo.

Sigue diciendo:

[WSS] … porque la Dispensación de la Gracia está llegando a su final, y concluirá; Dios la cerrará con el juicio que llaman las iglesias, los cristianos, le llaman la gran tribulación, que será un juicio tan terrible como en el tiempo de Noé; ya no con agua sino con fuego.

[Rev. José B. Pérez] Y dice en el libro de Los Sellos, en la página 102 (abajo, dice):

31. Ahora, el Cordero durante el tiempo de intercesión conoce los que tienen sus nombres en el Libro de la Vida desde antes de la fundación del mundo; y hasta que vengan todos ellos a ser manifestados en esta Tierra, Él no puede dejar ese lugar. ¿Entienden? Allí está perfectamente la predestinación, Él tenía que quedarse allí porque Él vino a morir por todos aquellos que Dios había ordenado para Vida Eterna. Él los vio por Su conocimiento previo, no por Su propia voluntad, porque Su voluntad es que no se pierda ninguno, pero por Su conocimiento anticipado Él sabía quién sería salvo y quién perecería. Entonces, mientras faltara un solo nombre por ser declarado en la Tierra, Cristo tendría que quedarse allí como Intercesor para redimir a ese individuo; pero tan pronto como ese último nombre haya sido echado al cloro, entonces los días de intercesión terminan ([JBP] Y él dibuja al lado allí una Estrella de David). “El que es sucio, ensúciese todavía; y el que es santo, sea santificado todavía”. Entonces Él deja el Santuario, y ese lugar se convierte en tribunal de juicio. ¡Ay de todos aquellos que están fuera de Cristo en ese tiempo!

32. Ahora, estas cosas serán reveladas cuando el Cordero deje Su lugar de intercesión con el Padre (eso está en Apocalipsis capítulo 5).

[JBP] Miren, ¿dónde… o cuándo sería que serían reveladas todas esas cosas? Cuando deje Su lugar de intercesión. O sea que todo esto está siendo mostrado que sería dado a conocer luego que se terminen las siete edades de la Iglesia, que es cuando Él salga del Trono de Intercesión. Sigue diciendo aquí:

32. Ahora, estas cosas serán reveladas cuando el Cordero deje Su lugar de intercesión con el Padre (eso está en Apocalipsis capítulo 5). Él toma el Libro sellado con los sellos, y los abre y los muestra al fin de la edad, cuando la intercesión ha cesado y las edades de la iglesia han terminado ([JBP] y él escribe): [WSS] «al terminar las edades». Él vino en la primera edad, Éfeso, se reveló y envió el mensajero. Ahora fíjese bien mientras avanzamos.

[Rev. José B. Pérez] Recuerden que en la Edad de la Piedra Angular se recorren siete etapas consecutivas: son la Voz de los Siete Truenos hablando consecutivamente.

DEL CIELO NOS ESTÁN APURANDO
Dr. William Soto Santiago
Viernes, 3 de diciembre de 2004
Bogotá, Colombia

Por lo tanto, Juan lloraba mucho porque todo estaba perdido si no aparecía el que podía tomar ese Título de Propiedad; y el único que lo podía tomar era Cristo, y no aparecía.

¿Y qué sucedía?, ¿cuál fue el motivo por el cual Cristo no aparecía? Ya vimos el motivo por el cual Juan lloraba. Todo estaba perdido si no aparecía en ese ciclo divino, en ese lapso de tiempo que fue dado para alguien tomar ese Libro.

[JBP] Y aquí hay dos cosas que quiero, así por encimita, hablarles.

Una: Cuál era el motivo por el cual Cristo no se aparecía: era que estaba haciendo intercesión por el último individuo que fuere echado al Cloro; no podía salir de allí; pero fíjense que ya era tiempo de tomar ese Libro.

Y dos: Había un ciclo, un lapso de tiempo, el cual era dado para que Alguien tomara ese Libro. Y ese lapso de tiempo fue el lapso de tiempo que él estuvo aquí en la Tierra, lo cual fue después que él pidió más tiempo.

Y ahí fue ese entrelace dispensacional más marcado; y es y fue llevado a cabo ese cambio de dispensación ya en realidad. O sea, ya no iba a ser eso realizado en el futuro o más adelante (como en diferentes mensajes lo habló el reverendo William Branham, en el libro de Los Sellos, y también nuestro hermano William), sino que ya fue el tiempo o ciclo divino establecido por Dios desde antes de la fundación del mundo; lo cual fue hablado en el libro de Los Sellos y también en los mensajes de nuestro hermano William Soto Santiago, que ocurriría. O sea que ya Dios nos ha revelado el tiempo, el ciclo divino por el cual Alguien tenía que tomar ese Título de Propiedad.

Sigue diciendo:

[WSS] Y ahora, Jesús no aparecía, y no había otro que pudiera hacer el reclamo; y el diablo se había apoderado del planeta Tierra y del aire…

[Rev. José B. Pérez] Y fíjense cómo hemos estado viendo todos estos huracanes, tormentas, terremotos y todo, porque el diablo se ha apoderado de todo eso; y todo lo que va a seguir incrementando en este planeta Tierra, son los dolores de parto para esa manifestación de los hijos de Dios.

Muchos podrán decir que no ocurran ninguna de esas catástrofes, pero nosotros estamos conscientes que todo eso tiene que suceder para que la manifestación de los hijos de Dios sea realizada; porque la Tierra es un reflejo de lo que nosotros como hijos de Dios estamos deseando, lo cual es el nuevo cuerpo; y la Tierra está gimiendo con dolores indecibles para producir el glorioso Reino Milenial.

Vean que todo tiene un propósito divino; pero Apocalipsis, capítulo 17, Apocalipsis, capítulo 6, y otras Escrituras, muestran cómo va a haber ese enfrentamiento. Apocalipsis 19, que es la Venida del Señor. Todo eso en este tiempo final estará siendo manifestado plenamente para que ese cambio de reino ocurra y ya sea quitado de las manos del diablo, del enemigo, sea quitado este reino; lo cual le pertenece a Dios y Sus hijos. Y ya no podrá utilizar los vientos ni todas esas cosas en contra de la raza humana.

Y en estos días estuvo pasando por Puerto Rico ese huracán… Y todo eso tiene un propósito, porque Dios es el que permite ciertas cosas para que Sus hijos se acerquen más a Su Programa.

A veces las cosas así (calamidades o cosas así de tormentas y terremotos), Dios permite quizás que llegue hasta un extremo el hijo de Dios, para que se acerque más a Dios. Nosotros no deseamos que venga una apretura, pero por causa de que no desesperamos como debemos desesperar, Dios entonces envía la apretura.

Y todas esas cosas son apretura. Aunque la más marcada, que ha sido hablada por el reverendo William Branham y nuestro hermano William Soto, es esa persecución, que es para las fatuas; pero antes: esa apretura de la bestia y la imagen de la bestia, y ese Concilio Mundial de Iglesias que estará haciendo esa presión en contra de la Iglesia-Novia del Señor Jesucristo de este tiempo final. Si no fuera porque no entramos en esa desesperación que tenemos que entrar, Dios no necesita enviar esa apretura.

Y vimos allí ahora, en Florida también (todavía creo que están pasando por esa situación). Y estuve leyendo allí un lugar donde el hermano William escribió, en el párrafo 125 de la página 12-A del libro de Citas, que allí el hermano Branham habla y dice:

125 – “¡Oh, Señor!, nuestra primera visita aquí con este grupo de personas en la costa ([JBP] estaba allí en Tampa, Florida), la cual sabemos que algún día estará en el fondo del océano y allí no quedará piedra sobre piedra. Y allí habrá un… Oh, ¡qué tiempo tenemos por delante!”.

[JBP] Y el hermano William escribe: [WSS] «Tampa, Florida – quedará bajo el mar».

[Rev. José B. Pérez] Vean que ya eso está profetizado, como también está profetizado que Los Ángeles California, Hollywood y todos esos lugares sucios, serán hundidos por lo que estará ocurriendo en esos días de ese gran terremoto, que se hundirán unos 10 estados, dice que el agua llegará bien adentro; o sea que todo eso es el juicio divino.

Y ese terremoto, hemos escuchado a nuestro hermano William Soto decirnos que puede ser (y es muy probable que sea) el terremoto de la resurrección. O sea que uno no puede meter la mano por todas esas cosas que están ya profetizadas, porque todo tiene que tener cumplimiento. Y estamos en el tiempo en donde Dios tiene bendición para Sus hijos, pero tiene el juicio divino para este reino de los gentiles.

Sigue diciendo en el mensaje “DEL CIELO NOS ESTÁN APURANDO”. Dice:

[WSS] … y por lo tanto, el reino del maligno, que es el reino de las tinieblas, ha estado apoderado de toda la humanidad desde la caída del ser humano en el Huerto del Edén. Por lo tanto, los reinos de este mundo proseguirían hasta desaparecer gradualmente todo, y desaparecer la vida de la raza humana, si no aparecía alguien digno de tomar ese Título de Propiedad.

¿Y por qué todo iba a desaparecer? Porque siendo que la Corte celestial estaba en sesión, se había abierto, la raza humana sería juzgada, y por su pecado sería destruida. Pero Cristo siendo el Redentor, y habiendo muerto por el ser humano en la Cruz del Calvario, es el Único que puede hacer el reclamo y recibir el Título de Propiedad, y por consiguiente, toda la herencia divina.

Y ahora, Cristo no aparecía y Juan lloraba mucho. Ese fue ahí, en esta visión, el momento más crítico de todos los momentos de esta revelación apocalíptica, y es el momento más crítico para la raza humana el cumplimiento de ese ciclo apocalíptico.

[JBP] Y ese tiempo fue el tiempo en que él estaba muy pero que muy triste, en cuanto a este Programa que estaba Dios llevando a cabo, en donde la humanidad estaba en ese momento crítico. Por eso él me decía: [WSS] “Benjie, esto es fuerte, esto es duro”; y todo lo que estaba ocurriendo allí, esa lucha tan tremenda que estaba ocurriendo en ese campo espiritual, era nada más y nada menos que el tiempo, el ciclo divino, en el cual Él iba a cambiar de Cordero a León.

Todo se estuvo cumpliendo en una manera muy pero que muy reservada; y a la misma vez mostrada acá en una forma sencilla; y el mundo no se dio cuenta. Los escogidos de Dios sí se dieron cuenta. Y más adelante: cada vez más y más están entendiendo y comprendiendo, y estamos viendo cómo Dios estuvo haciendo ese cambio de dispensación, a medida que Dios nos ha ido dando más y más Luz de las cosas que ocurrieron en ese tiempo.

Sigue diciendo:

[WSS] Porque este es el ciclo divino, en el cual estamos nosotros, en donde Cristo tiene que levantarse del Trono del Padre y tomar el Título de Propiedad en el Cielo, abrirlo en el Cielo, hacer Su Obra de Reclamo, resucitar a los muertos creyentes en Él y transformarnos a nosotros los que vivimos. Todo eso está en la Obra de Reclamo.

 

JÓVENES ESCUCHANDO LA VOZ DEL ESPÍRITU SANTO EN EL DÍA POSTRERO
Dr. William Soto Santiago
Miércoles, 24 de junio de 2015
Cayey, Puerto Rico

Recuerden que los que obtienen la victoria siempre son aquellos que luchan como Abraham, que recibió la promesa de que tendría – Dios le daría un hijo por medio de Sara su esposa; y cuando le da la promesa Abraham tenía 75 años y Sara 65 años; él le llevaba diez años a Sara.

Y transcurrió el tiempo y no llegaba el niño; y ya Sara iba avanzando en edad, a tal grado que ya había perdido la fe y la esperanza de que tendría un hijo. Y Abraham no había perdido la fe, se mantenía firme creyendo. Porque para el que cree, todo es posible; y para Dios no hay nada imposible [San Marcos 9:23].

Por lo tanto, Abraham permanecía firme esperando el hijo. Dice la Escritura en Hebreos: “Esperanza contra esperanza”. O sea, creyendo una cosa en contra de la realidad de que ya estaban ancianos, de que ya Sara no podía tener niños por la edad, y Abraham ya estaba anciano también; esperando una cosa que no se podía esperar humanamente.

Y humanamente, ¿se puede esperar una transformación para tener un cuerpo igual al de Jesucristo?

[Rev. José B. Pérez] Y eso, me recuerdo… No sé si yo les comenté en una ocasión cuando estábamos, creo que fue… era en un aeropuerto, en una fila, o era en algún lugar (el hermano Miguel no sé si se recuerda de eso), fue cuando estábamos viajando; y andaba nuestro hermano William, estaba nuestro hermano Miguel, y también estaba nuestro hermano Julio (Julio Cruz), y yo, estábamos ahí.

Y estábamos hablando, no recuerdo si… de que ya de seguro faltaba poco tiempo, hablando del tiempo, cómo estábamos, no recuerdo el tema, la idea central. Y el hermano Julio dice: “Sí, porque ya, ¿cuántos tú tienes Miguel? ([JBP] o algo así dijo), ¿y cuántos tú tienes William?”, o algo así; o “ya Miguel tiene tantos años”, no sé si se refirió más a Miguel en cuanto a la edad, y al hermano William.

Y ahí se volteó, o ahí como que miró, y dijo: [WSS] “Julio, no podemos basar nuestra fe en edades”; y para mí eso fue una enseñanza tan tremenda, porque la fe no podemos basarla en eso, ni tampoco en cosas que quizás humanamente no sean posibles. ¡La fe la basamos en las promesas que Dios ha hecho! No importa que sean contrarias a la vista humana. Si Dios los prometió: Dios lo va a cumplir.

Miren cómo dice… sigue diciendo ahí:

[WSS] Humanamente no, pero por cuanto Dios lo ha prometido por medio de Su Espíritu, Cristo ha hablado por medio de Su Espíritu a través de los apóstoles (y Él mismo estando en la Tierra) acerca de una transformación, de una resurrección de los muertos en Cristo, de un arrebatamiento, de una Cena de las Bodas en el Cielo; por cuanto Dios por medio de Su Espíritu lo ha dicho, lo ha prometido, ¡yo lo creo! ¿Y quién más? Cada uno de ustedes también. Y esto es esperanza contra esperanza.

[Rev. José B. Pérez] Y como dice allí en el mensaje “CRISTO ES REVELADO EN SU PROPIA PALABRA”6:

[37] Por lo tanto revise su objetivo y su motivo por eso; usted sabe si ama a Dios o no.

[JBP] Y él escribe: [WSS] «el objetivo y motivo muestra si usted ama a Dios».

[Rev. José B. Pérez] Y nosotros, ¡claro que amamos a Dios! Porque nuestro motivo y nuestro objetivo es hacer la voluntad de Dios, y también estar preparados para recibir nuestra transformación.

El motivo y el objetivo que Dios tiene para cada uno de nosotros al habernos colocado en este tiempo final, es hacernos como Él; por eso el motivo de Dios es el motivo de nosotros. Y la labor que estamos llevando a cabo en este tiempo final, eso nos da un motivo delante de Dios, y un objetivo, para que suceda la transformación.

Tiene que haber un [WSS] «Motivo y un objetivo para que suceda», fue lo que escribió nuestro hermano William en lo que les leí del mensaje “ADVERTENCIA LUEGO EL JUICIO”:

[WSS] «Motivo y objetivo para que suceda».

[JBP] Tenemos el motivo, tenemos el objetivo para que suceda ¿qué? Nuestra adopción, nuestra transformación; lo cual también tiene nuestro hermano y amigo Miguel Bermúdez Marín.

Como yo le dije a él, creo que fue en mayo, cuando…, creo que le hablé por primera vez de esas dos palabras, refiriéndome a estos lugares donde el hermano William había escrito; y les dije que más adelante les iba a hablar de dónde lo había leído; y ahora se los estoy leyendo, cuando yo les dije allí que oraran por nuestro hermano Miguel, porque él tiene un motivo y un objetivo para estar en medio de la Iglesia del Señor7. Como tuvo el motivo y el objetivo para estar en el tiempo de ese cambio del Mensaje del hermano Branham a este tiempo, en el cual nuestro hermano William Soto estuvo con nosotros; y también en el tiempo del Mensaje del hermano William, cuando estuvo ahí en su comienzo; y ahora también en este tiempo final.

Tres motivos y tres objetivos tuvo el hermano Miguel en ese tiempo, y ahora en este tiempo. O sea que es de los pocos que ha tenido tres momentos en su vida que ha tenido un motivo y un objetivo en favor del Programa Divino.

Que Dios te siga bendiciendo grandemente, misionero Miguel Bermúdez Marín, que Dios te guarde, te mantenga sano, te mantenga fuerte; y continúa en este motivo y objetivo que Dios te ha puesto en este tiempo final en favor de la Iglesia-Novia del Señor Jesucristo, en este tiempo final; la cual está siendo preparada para su transformación; y así obtener en este tiempo la Fe de Rapto, todos y cada uno de nosotros.

Así que muchas felicidades nuevamente, reitero, de parte de la congregación de Cayey, Puerto Rico: La Gran Carpa Catedral, y de este servidor, para este día de tu cumpleaños.

Y también a ti, Ruth de Bermúdez: que Dios te siga bendiciendo al lado de tu esposo, al lado de nuestro hermano Miguel; y también tus niñas y también a Moisés, y también a toda la congregación allá en “Fe Viva”; y también a todos los ministros, hermanos y hermanas reunidos allí; y a todos los que están conectados, y todos los que están reunidos en los diferentes países el día de hoy, jueves, 29 de septiembre de este año 2022.

Ha sido para mí realmente un gran privilegio y una bendición poder platicar con ustedes así en esta plática que hemos tenido en estos momentos, las cuales han sido de gran bendición para mí, y yo sé que para todos ustedes también.

Y agarrados de esta etapa tan importante, de este tiempo de preparación, de este tiempo en el cual Él nos ha estado mostrando el misterio de la Segunda Venida del Señor con Sus Ángeles; y nos está dando a conocer por medio de esta Enseñanza cuál es el motivo y el objetivo para que las cosas sucedan.

El [WSS] «motivo y objetivo para que suceda».

Ese es el tema que hemos tenido en esta plática: “MOTIVO Y OBJETIVO PARA QUE SUCEDA”.

Continúa, hermano Miguel, pasando un día feliz, lleno de las bendiciones de nuestro Padre celestial.

Y le damos gracias a Dios que nos haya enviado en este tiempo a Su Ángel Mensajero: William Soto Santiago.


1 Apocalipsis 2:7, 2:11, 2:17, 2:29, 3:6, 3:13, 3:22

2 SPN63-0724 “Dios no llama a un hombre a juicio sin primero advertirle”, pág. 7, párrs. 33-51

3 SPN58-0928E “La simiente de la serpiente”, pág. 13, párrs. 92-95

4 Compilación de mensajes “Por amor a los escogidos”, págs. 10-11

5 Estudio Bíblico #238, 2022/sept/16 (viernes), pág. 37 del (f) / 2005-05-04-3 “La Voz que conmoverá los Cielos y la Tierra en el Día Postrero”

6 SPN65-0822M “Cristo es revelado en Su Propia Palabra”, pág. 10, párr. 37

7 Estudio “La Tercera Etapa y nuestra preparación”, 2022/may/7 (sábado), pág. 20 del (f), pág. 86 del (T1)

Traducciones

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