Platica con los obreros de La Gran Carpa Catedral “Mirando el nuevo Propiciatorio”

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Mirando el nuevo Propiciatorio

Rev. José Benjamín Pérez
Martes, 17 de enero de 2023
Cayey, Puerto Rico

… en ese Propiciatorio, Dios los perdona; y viene empezando entonces un nuevo pueblo, entrando a un nuevo sacrificio. Viene a formar parte ya… Ya no son cubiertos sino son quitados. Al ser quitados, ya Dios no mira la Tierra para juicio; porque el tiempo de Jesús era para liquidar al mundo: no había un sacrificio perfecto, porque estaban eran cubiertos.

Al Dios venir y tomar esa Sangre y ponerla en el Propiciatorio en el Cielo, ya entonces, al mirar Dios el pueblo, lo mira a través de la Sangre de Jesús, y ya no destruye la raza humana; pero viene a formar parte entonces ahora de la construcción de ese Nuevo Templo.

Ahora, si Dios construye el templo de Moisés, construye el tabernáculo de Moisés, el templo de Salomón, ¿para qué lo construye? Para Él habitar en medio del pueblo y poder tener un lugar dónde colocar la sangre. Coloca el de Salomón: lo mismo.

Pero entonces en el tiempo de Jesús ya hay Uno mayor que Salomón, y empieza a crear Él un Templo. Él está arriba en el Trono de Intercesión, Templo celestial de Dios, Lugar Santísimo, haciendo intercesión; pero viene creando un Templo de seres humanos, de piedras vivas; pero ese Templo en algún momento tiene que concluirse: esa parte del Atrio, Lugar Santo, Lugar Santísimo.

Y en el Lugar Santísimo, ¿qué tiene que estar en el Lugar Santísimo? Pues tiene que haber el Arca del Pacto, los Querubines, esos Dos Querubines de madera de olivo cubiertos de oro, la Vara, el Maná, el Propiciatorio que está allí.

Pero entonces pérate, ¿qué es lo que está faltando? Siempre tiene que haber Sangre.

Entonces viene Dios…; y por eso es que Él dice que después que ya está terminada la Iglesia, termina de construir el Templo, ¿qué falta? La presencia de Dios en el Templo.

Todo templo tiene que tener la presencia de Dios. No puede haber un templo sin…

En la construcción de una casa, tiene que estar en la casa el dueño de la casa. Por consiguiente, tiene que estar en la Iglesia, en el Cuerpo Místico de creyentes, tiene que estar la presencia de Dios; porque para eso fue que él la construyó, para estar Él en medio de Su pueblo.

¿No vio la Columna de Fuego bajar el hermano Branham allí?1. Porque si bajó la Columna de Fuego allí… ¿ve?, porque ya ahí el Templo… Está Dios obrando en medio de Su Trono humano, por ende, tiene que ahora habitar en medio de esos pequeños tronos.

Y desde el lugar santísimo, que es el cuartito de madera allí, representado ahí, ahí es donde Dios va entonces a empezar a impartir todo lo que va a pasar.

Pero ya antes Él está acá, en el trono de cada individuo, empezando a reinar; y ese otro Propiciatorio que él dice allí, que escribió: [WSS] «Viene otro Propiciatorio»2

Porque tiene que tener un propiciatorio en todos Sus templos: lo tuvo en el tabernáculo de Moisés, lo tuvo en el templo de Salomón, lo tuvo en Jesús. Pero ¿qué hizo Jesús? ¡Fum!, se fue al Templo de Él, que está… celestial: allí hizo (por dos mil años y alguito) la Obra de Intercesión en ese Templo.

Pero viene otro. ¿Dónde está ese otro? “No, no puede ser así”. Pero viene otro Propiciatorio; y tiene que ser un Templo vigente, y tiene que ser un Trono vigente.

No puede ser en un templo humano que se haya ido, porque donde Dios va a morar es en los tronos que están aquí en la Tierra.

No puede Él, venir, mostrarle todo al hermano Branham, y que el pueblo que está ahí (que todavía no había sido transformado ni adoptado) vaya a entrar para que Dios les dé la plenitud. ¿Y dónde están los errores de esa gente? Porque no crea que todos están perfectos ahora. Siempre hay errores que se cometen día a día. Pero la fe tiene que estar basada entonces en ese Propiciatorio.

Y se oye muy alocado o algo que es imposible de uno…; pero esas son las leyes divinas. Y si no se afina la persona, a alinearse con las leyes divinas: quedará fuera de todo el beneficio que tiene el creer en ese Propiciatorio que está allí.

Por eso cuando él levantaba el asta con la serpiente, todo el que miraba quedaba sano3. Siempre es mirar a algo, creer en algo, tener la base en algo.

Y si ya Él no está en el Trono de Intercesión, ¿qué vas a estar mirando al Trono del Cielo? Las cosas celestiales vienen a ser – son tipo y figura de acá.

Esta mañana estaba leyendo una parte donde él decía que: [WSS] “No podemos obviar los tipos y figuras”. Siempre quedan vigentes, porque son las cosas que nos están mostrando lo que estás viviendo en el momento en que Dios te ha colocado en la Tierra. Lo que tú vives es lo que ya pasó en tipos y figuras.

¡Ahora más! Todos esos tipos y figuras vienen a ser realidad. Lo que es el propiciatorio, lo que es los querubines, lo que es la Shekinah; todo eso viene a ser realidad en nuestro tiempo.

Y creer y tener la base y la fe en ese Propiciatorio, te da la seguridad y te da la misericordia de Dios para mantenerte firme hasta llegar a la adopción tuya y la transformación: creyendo en las promesas que Dios tiene por medio de ese Propiciatorio. Porque no está en el Cielo, ¿dónde vas a buscar misericordia?

Y esa parte es la que el cristianismo… va a estar buscando en el Cielo misericordia; y por eso es que no van a estar recibiendo lo que vamos a recibir nosotros, porque van a estar tocando la puerta equivocada. Van a estar tocando la Puerta de Cristo, cuando ya Cristo no está allí. Tienen que tocar la puerta que es, pero al tocarla está cerrada; ya ahí se dan cuenta que no tienen…

Van allá: “No, aquí no es”.

Van acá: “Pero está cerrada la Puerta. ¿Qué hacemos ahora? Dame de eso”.

—“Vayan a buscar ustedes”.

E incluso de los mismos de adentro; pero no van a poder tener esa oportunidad de recibir lo que nosotros recibimos, porque no creyeron en la promesa que estaba dando Dios por medio de ese Lugar Santísimo, de ese Propiciatorio que está allí en medio del pueblo.

Para obtener misericordia ahora, se requiere creer en el cumplimiento de lo que Dios está haciendo; no hay otra forma. No puede creer la persona en algo que no está ni escrituralmente, ni está tampoco en Su Programa. Creyendo en las promesas que Él tiene, basadas en la fe de la persona, es que va a obtener la adopción; sin eso, la persona se queda.

Y la sanidad, vea, del cuerpo, si no cree que va a venir… ¿Dónde es que dice: “Se levantará con sanidad en Sus Alas”? En Malaquías4.

Pues el aguilucho, el águila, que estamos aquí ya para emprender el vuelo, ¿qué tenemos que hacer? Batir esas Alas: de Moisés y Elías; que son las que nos están trayendo la sanidad desde nuestro interior, para salirnos en el rapto e irnos de aquí. Él viene con sanidad en Sus Alas, salud.

[Trabajador (Eliomar): ¡Amén!].

[Trabajador: Y salvación].

Y salvación; Él no viene para otra cosa.

Viene… hay que… (después lo buscamos), que él dice en otro lugar, en Ezequiel5, o en…

“Las alas cuando se baten”, ¿viste que se…?, empiezan a salir todas las plumas que están ahí para mudarse, para arrancar vuelo.

Y si tú te fijas en un nido, hay un punto en donde las águilas no les ponen, no les… queda como que con pedazos de áspero.

[Trabajador (Blanco): Sí, porque le quitan la comodidad].

Le quitan la comodidad, para que ya ahí no pueda casi ni pararse…

[Trabajador: A alzar el vuelo].

Para que se arranque y…: “Vuela. Pa’rriba, que tú no eres de ahí”.

Y a nosotros nos están quitando de todas esas cosas del mundo, porque no somos de aquí; por eso es que Él decía: “Guárdalos, Señor. No son del mundo, como tampoco Yo soy del mundo”6. Y ahí es que Dios nos saca: por esas Alas, que debemos de batir nosotros como individuos.

Esa parte del Propiciatorio, cuando logramos entenderla bien, lo que significa el Trono de Dios en medio de la raza humana…; porque ahí está todo.

Estaba todo durante de la Dispensación de la Gracia en medio del pueblo, pero ¿cómo? En el Templo celestial, y ahí el pueblo estaba limpio. Dios miraba: “Los veo sin pecado”, al creyente. Pero una vez que sale, ¿dónde vamos a buscar misericordia?

Entonces la persona, tú ves que se encuentra perdido. Aun los mismos creyentes que se dan cuenta que ya algo pasó, pero no creen en lo que Dios está haciendo, se encuentran (¿qué?) desorientados…, no saben qué hacer…; empiezan a tratar de batir alas, pero no tienen alas, porque… no saben qué hacer. Y esa inconformidad… Quizás se sientan hasta defraudados, porque no ven lo que… ¿Ven? Porque hay algo espiritualmente dentro que los mueve a pensar que hay algo. Pero como Dios lo hace ahora de una manera, vamos a decir, humana; y la hace en medio del pueblo, y la hace con los del pueblo, y ahí todo lo hace Dios…; porque siempre Dios cumple las cosas en medio del pueblo.

[Trabajador: Ujum].

No lo hace, nunca lo ha hecho, de otra manera. Siempre es a través de los seres humanos.

Ese otro Propiciatorio, identificándolo, ahí te da la certeza de que te vas de aquí. No hay más na’ [nada más] que pueda tener la persona, que pueda lograr que haga el rapto, si no es por medio de ese otro Propiciatorio; en donde tiene la revelación, el Maná; la revelación que trae… el Maná que trae la revelación; tiene la salud, la sanidad.

Vea que cuando el hermano Branham dice que…, a una persona le dijo: [WMB] “Ve, tu fe te ha sanado”. Muchas veces: [WMB] “Si usted cree que yo soy el profeta de Dios, vaya y séase sano”7. ¿Ve que siempre hay una base? Y posiblemente ahí mismo no eran sanadas, eran más al frente.

[Trabajador: Más adelante].

¿Vio? ¿Venía qué? Ese tiempo de prueba. Pero eso, el tiempo de prueba de los vencedores, no había llegado en ese tiempo todavía. Había un tiempo de prueba primero.

El tiempo de prueba de nosotros para ser transformados, la sanidad total, es este tiempito. Ya Dios nos dio la sanidad. Él prometió la promesa que vamos a ser transformados. Pero el tiempo de prueba es este. ¿Vas a seguir creyendo en lo que Yo te estoy diciendo? ¿Vas a seguir creyendo en este mensajero? ¿Vas a seguir creyendo que él es profeta?

Porque siempre es con base en algo tangible. O sea, ya no es algo que tú te puedas imaginar. ¡Es Dios en medio del pueblo!

No es algo que tú estás esperando que sea con…: baja una Columna allá y tú la vayas a ver y todo… El hermano Branham la vio, pero muchas de las personas de seguro allí no la vieron.

Como Dios obra en medio del pueblo, en cierto momento, muchos de seguro no están viendo que es la Columna de Fuego que está allí obrando. Él estaba, dice que Él estaba allí en la Carpa ya; y luego bajó al cuartito de madera8. La están buscando que baje al cuartito de madera, y ya la tienen allí obrando.

O sea, ¡para hacer una fila y entrar al cuartito! es que esas personas tienen fe en que si van a entrar por esa puerta van a salir sanas. Ya hay algo que los va a hacer moverse a pararse bajo sol, lluvia, agua (no se sabe cómo va a estar ese tiempo), pero van a hacer la fila. Y si la van a hacer…

Aunque va a llegar un momento en que no se va a requerir (vamos a decir) para que sean sanos… Pero sí, algo los va a mover a pararse allí.

Ahora, el escogido, que va a ser transformado: ese sí que le va a venir ese tiempo de prueba. Vamos a ver si cuando venga vas a hacer como Pedro: “No, yo de ese no creo, no lo conozco”9. O sea, representan a los que van a… Pedro no se perdió, fue un tipo y figura de los que iban a pasar eso; porque eran creyentes.

Moisés hirió la roca, y por eso no van a decir… representa a los que van a crucificar la Palabra en este tiempo final. Eso no quiere decir que Moisés se perdió; representa a aquellos que sí se van a perder.

Pero en ese tiempo de prueba, ahí Pedro… ¡Fue duro ver a su Maestro!, cómo lo iban a entregar, a crucificar. Se recordaba, de seguro, cuando Jesús les decía: “El Hijo del Hombre será entregado en mano de pecadores, será azotado, será crucificado”10.

“No, no te va a acontecer nada de eso”.

Pensaban que no… Bueno pensaban que Él lo iba – iba a restaurar el Reino allí en ese tiempo: “¿Restaurarás el Reino de Israel en este tiempo?”. Por eso Él decía: “No os toca a vosotros”. Pero ellos sí conocían lo que le iba a pasar, y cuando vieron: “Sss, mira, verdaderamente lo van a crucificar”.

—“Y tú hablas como ellos”.
—“¡No, yo no!, ¡yo no! No, ¡cómo va a ser…!”.
—“¡Pero si tú te pasabas con Él!”.

Siempre hay un tiempo de prueba, porque el que va a ser transformado: a ese le pueden mover viento, tierra, y pase lo que pase siempre va a estar creyendo. Esa promesa no es para cualquiera, es para el creyente: que pase lo que pase…

—“Ah, que pues te vamos a liquidar también”.
—“¡Pues liquídenme! Yo voy a resucitar ya mismito”.

Porque ¿de qué le vale que quede bien con los del mundo, si después va a perder toda la herencia y toda la bendición de Dios? Esto en la Tierra no es nada comparado con todo lo que tenemos, las bendiciones que tenemos.

Pero esa fe que nosotros vamos a obtener ya en su máxima expresión, es cuando entendamos bien ese otro Propiciatorio.

Si hay perdón de pecados creyendo en ese Propiciatorio cuando estaba la Sangre allí, y hubo sanidad espiritual en nuestros cuerpos: obligatoriamente tiene que haber sanidad en nuestros cuerpos, y Dios nos transforma al creer en ese otro Propiciatorio.

Y se oye como algo imposible de la mente humana; pero si ocurrió en lo espiritual: tiene que ocurrir obligatoriamente en lo físico. Obligatoriamente Dios tiene que honrar Su promesa.

¿Cómo la iba a cumplir? Ahora es que estamos viendo cómo. Y ahora estamos viendo también ese Trono en el cual Dios está manifestándose para cumplir eso: “Uno de vuestros hermanos (uno de la Familia)”11.

No va a escoger a alguien que no conocen, tiene que escoger a alguien de la Familia. Pero siempre, a veces, al pequeño es al que le daban de puntapié, y lo echaban pa’l lado, y no…

¿Y no tenían a David metido allá entre las ovejas? De seguro cuando entró tuvo que haber ensuciado todo aquello allí; porque todos bien vestiditos, y entró él… y la peste a ovejas y a vacas y a todo… con fango y medio mundo, ese… ¿Ve?, que Dios no mira tampoco ni belleza, ni… De seguro cuando… hasta en la mesa tuvo que haber dejado un desastre allí, porque…

Son cosas que si tú te pones a pensar de dónde viene ese muchacho, nosotros que sabemos de vacas y de toros y de animales y de… tú siempre llegas a la casa todo apestoso y todo lleno de… De seguro allí tuvo que haber habido los hermanos: “Pero ¡cómo va a ser que va a escoger este muchacho? Y yo que ahorita le metí un coscorrón12 porque se metió pa’cá”. [Risas].

O sea que es algo (muchas veces, o la mayoría) inconcebible a la mente humana: que Dios pueda cumplir algo tan grande en una forma tan sencilla, y en personas que son tan sencillas. Mira dónde escogió cumplir Su Programa: en América Latina y el Caribe. Un pueblo sencillo, de gente humilde. No gente, este, tonta ni boba; no. Son… muy inteligentes que somos; pero en su forma pues son gente sencilla. Y ahí es donde Dios se place cumplir Su Programa y tener ese otro Propiciatorio, en medio del pueblo.

Si lo tuvo en medio de Israel, allí con los templos (el tabernáculo y el templo de Salomón)… Después en Jesús. Se fue, se perdió el… Ahora tiene que entre los gentiles tener un Templo también, dónde poner Su Propiciatorio, Su presencia.

Y luego, ya entonces ahí, esa etapa de la Columna de Fuego que él vio descender allí, ya eso es otra etapa en el Programa Divino, que ya…, ya ahí ya sería algo a un nivel en que nosotros…

Por eso ustedes ven que allí, cuando él ve todo lo que está pasando, y la dirección que hay y todo, no se menciona nada de las vírgenes prudentes. Todo ese movimiento que hay allí es de vírgenes fatuas, y quizás uno que otro incrédulo (no se sabe si hay un poquito más); puede haber bastantes también de los 144.000 por allí.

Pero las prudentes, ya para ese tiempo, ya Dios las tiene de cierta forma que cuando se vayan pasen desapercibidas. Él ni tocó nada de ese grupo.

Casi… si tú te fijas en las demás narraciones, ya ese pueblo está preparado; de seguro está en cierta etapa ya, que hasta pueden andar por allí sin nadie saber que están.

Hay muchas cosas que van a estar ocurriendo allí, que cuando los veamos: “¡Oye, mira cómo era!”. Por eso es que Él le dice: [WMB] “De esto no vas a decir nada”; porque van a tratar de entonces de hacer ciertas cosas que hay que hacer ahí antes, para ver, y para que cuando salga digan: “No, así no… Ah, ese es otro más que está haciendo lo mismo”.

Pero hay un mecanismo para llegar a eso. Ya esa Columna de Fuego allí, ya ahí entonces se va a empezar a otra etapa bien importante, que… Sigue uno tratando de decir un montón de cosas; porque es que todo lo que va a estar ocurriendo allí, de alguna forma (en uno que otro… [estudio]) se tiene que hablar.

Por eso muchas veces se habla alg-… hoy se hablaba algo, y no sé si se dieron cuenta; porque todo lo que tiene que Dios obrar en medio del pueblo hay que hablarlo; porque es un tiempo de la Palabra hablada; por ende, no puede ocurrir algo sin que sea hablado.

Cuando se habla, automáticamente, en algún momento, se tiene que cumplir; porque fue hablado. No importa el momento, dónde sea…; después que sea hablado por la persona que tiene que ser hablado: eso va a ocurrir.

[Trabajadores: ¡Amén!].

Por ejemplo, una cosa sencilla, de las que hemos hablado: El que cree en el Propiciatorio allá en el tiempo de… cuando estuvo la Dispensación de la Gracia abierta, en ese tiempo todos los que creyeron en eso obtuvieron el nuevo nacimiento.

Todos los que creen en este Día Postrero en el cumplimiento donde está la misericordia de Dios: van a ser transformados.

¡Ya eso se habló!, mucho tiempo se habló, claro que sí; pero al hablarlo ahora, y hablarlo y colocarlo en el Propiciatorio en donde va a producir eso: ya una vez que se habla, automáticamente Dios tiene que cumplirlo.

—“No, eso ya él lo habló antes, y tenía que cumplirse porque ya se habló”.

Pero ¿con base en qué se habló?

Hay que saberlo hablar en el momento correcto; o sea, no saberlo hablar diciendo que aquel lo habló mal u otro profeta lo habló mal, sino hablarlo… Vamos a quitarle la palabra saberlo: hablarlo en el momento oportuno, correcto, por la persona correcta, y basado en el lugar donde tienen que mirar y creer correcto; porque si no, no va a producir eso.

Si se quedaban mirando al Propiciatorio en el Templo celestial, no iba a producir eso la transformación; eso lo que produce y produjo fue el nuevo nacimiento.

Mirando al Propiciatorio humano: eso va a producir la transformación. No hay otra forma para producir eso.

Pero sí, es algo… ese detalle del… ¿detalle?, ¡detallazo!, de…, el creer en eso y todo lo que va a pasar en la Carpa, todos esos eventos y todo, llega el momento en donde ya el escogido de Dios ya está 100% seguro; y no importa que se le pierda ya después, ya tiene constancia de, la fe, en dónde basarla.

Porque el pueblo hebreo, una vez que ya vea eso también, dice: “Espérate, vámonos”.

Hay muchas cosas que se habló – que habló el hermano William, que tú las escuchas y:

—“¡Adiós! Pero no se cumplieron”.
—“No; cuando él venga, él las cumple”.

Pero todo eso que él habló tenía que hablarse para que después tuviera base escritural y tuviera profecía hablada, para que ahora se cumpla.

• El hermano Branham estuvo hasta allí… ¿Tú sabes lo que es tú ir hasta El Cairo…? ¿Y tú sabes dónde es eso? ‘Cerquita’. Y ya listo el boleto para arrancar para Israel… “No”. ¿Por qué lo movió Él a ir? Pero ¿no es un profeta? Por eso tú ves que los del grupo del hermano Branham: “No, es que él tiene que volver otra vez. Si él dijo: ‘Recorreremos esta senda otra vez’, él es el que va a venir”.

Y tú veías a muchos de los de nuestro tiempo señalándolos y diciendo: “¡Pero es que esta gente sí que son…! ¿Cómo van a esperar a un hombre que se fue, que vuelva otra vez para cumplir eso? ¡Si míralo aquí! ¡Este es el hombre que va a cumplir eso!, ¡aquí está! Y ellos todavía pensando en eso”.

Y después más adelante: “Oye, todavía ese grupo esperando al hermano Branham, ¡bendito! Y nosotros aquí ya con ese cumplimiento de esa promesa; y ellos perdiendo tiempo ahí, en vez de estar acá con nosotros”.

A ellos no se les dio esa oportunidad tampoco, de tener parte. Dios no les permitió tener parte en construir la Carpa. Y te fijas… Si no, ellos hubiesen hecho…, solamente el grupo del hermano Branham lo hubiesen hecho todo. Pero no les permitió a ellos; y los dejó sin que vieran el cumplimiento de la… o sea, la realización de la construcción de la Carpa.

Y tú ves que todo el mundo: “Pero… Oye, pero mira, ¡pobres hermanos, no vieron la manifestación de Dios! Ese manto que dejó Elías no lo vieron en el hermano William”; porque todo eso representa y tiene múltiples cumplimientos. “Mira, cómo no pudieron ver que pasó al que está con nosotros. ¡Oye, pobres hermanos!”.

Y les pasa lo mismo ahora, a los mismos que criticaron en el tiempo de… cuando se fue el hermano Branham, que criticaban a los que se quedaron con el Mensaje del hermano Branham. Y ahora pasa lo mismo; ¿y ahora por qué no hacen lo mismo? “No, es que eso no puede ser. Tiene que venir él a cumplirlo”.

Los mismos que criticaron aquello: que Dios no podía venir en un mismo cuerpo de carne en que estuvo, ahora no se les…

—“No, no, imposible que sea así, tiene que venir él a cumplirlo”.

¡Pero si está entre ustedes!

—“No. Yo no creo eso”.

El ser humano siempre pues… hala a su conveniencia, y Dios no está para complacer a nadie tampoco. Como Él lo está cumpliendo siempre, lo va a cumplir hasta el final. Siempre tiene que ser un velo de carne vivo, no puede ser algo…

Mira, llegó Jesús a la escena, resucitó, estuvo con los discípulos. ¿Fue Jesús el que predicó el Día de Pentecostés? No fue Jesús, fue Pedro13. La Obra siguió: era Dios en Pedro, Jesús en Pedro.

Pablo: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?”14.

O sea, ¿ve que Dios siempre sigue Su Programa?

Él pudiera haber dejado a Jesús en Su cuerpo glorificado continuar la Obra. ¿Y por qué no lo hizo? Porque Dios no hace las cosas en Su Programa así.

Si fuera así, tuviéramos todavía un Adán eterno predicando en todas las generaciones.

Tuvieron a Adán: Pues nada, ¿no sirvió Adán?, pues vamos a tener ahora un Set. O tuvieron un Noé, que se salvó del diluvio, pues Dios entonces le da un cuerpo eterno a Noé, y Noé es el que nos está… ahora, en todo el tiempo; se murió esa generación y Noé sigue vivo. ¡No!

Se murió la generación, Dios se llevó al mensajero, se fue esa generación: ¡manda otro!

Pero como es una Obra inconcebible a la mente humana; y ahora que es más inconcebible que Dios ahora lo cumpla de la manera que… muchos pensaban que era de una forma; y no, ahora no es de esa forma; ahora es de la forma en que Dios siempre lo ha hecho.

—“Es que no puede ser de esa manera”.

Así es ahora.

Ese otro Propiciatorio en medio del pueblo es el que está impartiendo misericordia para los escogidos de Dios; pero no se dan cuenta que ese Trono es de juicio. Y aunque hay misericordia en medio de la Iglesia, el Trono del Cielo está es en Trono de juicio. Y esos ángeles que están aguantando que el juicio divino no venga hasta que sean sellados los 144.000: es por causa de eso.

No es por causa… Si te fijas en Apocalipsis 5, luego que Él toma el Libro abre esos Sellos en Apocalipsis 6; pero si te fijas, en Apocalipsis 7 ya viene ese Ángel para sellar los 144.000, que es el Ángel con el Sello del Dios vivo.

Vea que los Sellos, luego que ahí son abiertos, es que el Ángel los sella.

Hay un parte donde él dice que los Sellos serán predicados otra vez15.

Y todo esto que se está hablando, que él ha estado escribiendo por tantos años, de tantos estudios, cosas que yo…: [JBP] “Pero ¿por qué tú no dijiste esto?”. Pero nos hablaba, por ejemplo, del… “en Su vestido y en Su muslo”, y ¿quién sabía que eso era un Pacto?16 Pero si nos hubiese explicado esto fuera más fácil para nosotros. ¿Ve? Y otra serie de significados que nunca las leía.

Yo he buscado los estudios de cierto tema y veo el mensaje, y yo: [JBP] “Pero si tú habías escrito esto, ¿por qué no dijiste esto en el mensaje?”. No. Era para decirlo ahora; se abre ese misterio ahora.

Y eso es a lo que le están dando la espalda muchos: le están volteando la cara al Señor, el que les está dando el Título de Propiedad en las manos.

O sea, es como cuando tú le vas a dar un plato de comida a una persona y te lo quite de las manos y te lo tire; y eso es una falta de respeto, eso es… ¿Cómo tú te sientes si en tu casa tú le vas a servir comida? Imagínate Dios.

Por eso es que cuando él dice: [WMB] “Estuvieron en cultos como este. Ellos bien sabían el castigo que les esperaba”, sabían la predicación que se estaba dando, lo que iba a recibir toda persona que no recibiera eso. ¿Ve? Porque: [WMB] “Sabían el castigo que les esperaba. Despreciaron la misericordia de Dios por última vez”17.

Ahora, cuando uno desprecia algo es porque se te ofreció, se te dio la oportunidad. No pueden decir: “A mí no me dijeron nada…”. No. Se te dio la oportunidad por todos los medios: satélite, radio, libros, WhatsApp, Telegram, Twitter, Facebook, ¡qué más quieren? Casi se les está dando masticada, que es cuestión de tragársela. Y lo que hacen es que la escupen; y vienen para atrás y hacen como el perro: vuelven al vómito18. No tienen ni siquiera reverencia a eso que se está hablando.

Pero nosotros somos más que bienaventurados, que hemos estado creyendo, agarrados de esa Palabra, de esa promesa, que era la forma que no pensábamos:

“Pero Señor, si Tú lo tenías en Tus planes así… Y te doy las gracias por abrirme el entendimiento, las Escrituras. Y para yo estar y ser parte de ese Programa, y verlo y creerlo. No entiendo algunas cosas, pero, Señor, Tú me vas a ayudar a creerlas, a entenderlas, para seguir adelante; porque yo lo que quiero es ser transformado”.

[Trabajadores: ¡Sí Señor!, ¡amén!]

Y ya uno sigue para adelante.

¿Te vas a poner a luchar con Dios? Como aquel que dijo: “Miren, ¿no se levantó Teudas y Judas (ese es un líder), y se llevó mucha gente y se desvaneció? Dejen ese movimiento quieto. Si no es de Dios, pues eso se va a deshacer. Ahora, no vaya a ser que sea de Dios y estemos luchando contra Dios”19.

O sea: “Tengan cuidado con ese grupo, que no vaya a ser que nos encontremos combatiendo el Programa Divino”.

¡Y más ahora!, que… Miren, algo que hemos estado viendo durante todo este año pasado (y lo hemos hablado), pero algo tiene que venir a la Iglesia para que entre ese temor reverencial, y que entre… ¡más de lo que está! No podemos decir que no está, porque hay un pueblo que está consciente. Pero que entre… ¿cómo es que dice allí?, que el pueblo tuvo más temor (algo así) cuando le pasó lo de Ananías20.

Y puede llegar el momento (no es que uno desee que pase)…, como el hermano William decía: [WSS] “Yo no quisiera que viniera la apretura, pero por causa de que el pueblo no ha entrado en desesperación, tiene que venir la apretura”21.

Y si para el pueblo estar listo tiene que empezar a venir muerte en la Iglesia, con personas, que después digan:

—“¿Y de qué murió?”.
—“No se sabe de qué murió”.

Porque, de seguro, cuando se llevaron a Ananías y a Safira, chequearon: “Pero si este hombre era súper sano. Tenía alguna condición por allí, pero la tenían controlada con tal cosa. Es que es imposible que se haya muerto”.

O sea que eso…, y cuando se vaya a empezar a hablar del porqué, ya ahí ven. El que estaba un poquito tambaleándose, que…: ahí se va a enderezar. El que necesitaba un empujoncito para (vamos a decir) afirmarse más, porque no entendía algunas cosas: con eso las va a entender. Van a quedar todas claritas; porque eso es lo que va a demostrar, en la parte ya quizás final, en donde es Dios el que está en medio del pueblo.

El gentil, el escogido de acá del pueblo gentil, no necesita milagros, porque es un pueblo creyente. Pero, por lo que se ve, está haciendo falta ese clic para que el pueblo se dé cuenta.

Porque si después de la predicación de Pedro el Día de Pentecostés, después de todo ese movimiento que hubo allí: lenguas repartidas y todo, y… de fuego, y fueron llenos del Espíritu Santo; y empezaron a hablar, y la gente en los diferentes idiomas los entendía (era que ese tiempo era de venir ahí a Jerusalén, y había de diferentes sitios, de diferentes lugares donde hablaban diferentes idiomas); y escuchaban en su propio idioma lo que esos varones estaban hablando. ¿Y después venir Ananías y Safira y hacer eso?

¿Ven?, que hay algo que aún el ser humano… O ellos no estaban en las actividades regularmente (porque eran personas conocidas), o no tenían esa creencia de que estaba ocurriendo lo que estaba pasando; no estaban dándose cuenta que el Espíritu Santo estaba allí.

Porque si tú ves todo eso…; y esas eran cosas visibles, porque antes del capítulo 5 de Hechos habían ocurrido varias cosas; o no lo sabían, o lo sabían, pero ¿por qué siguieron tentando al Espíritu Santo? Ahí el pueblo se dio cuenta, luego, que Dios estaba en medio de ellos.

Y acá va a pasar eso mismo: se van a dar cuenta que es Dios el que ha estado tooodo este tiempo que hemos estado sin el hermano William, se van a dar cuenta que es Dios el que ha estado en medio de Su pueblo.

Dios no va a abandonar Su pueblo, no los va a dejar ahí en un barco sin capitán. Tiene que haber un Guía, tiene que haber esa guianza divina; y siempre la guianza divina tiene que ser por medio de un mensajero.

No hay forma de tú guiar un pueblo (en la parte espiritual, divina), a un pueblo que esté en la Tierra, si no es por medio de un mensajero. Tiene que ser por medio de un mensajero que Dios guía siempre a Su pueblo, a Su Iglesia.

Y cuando ya pase eso, ahí ya entonces el pueblo va a entrar en esa desesperación; porque ahora, todavía se está muy cómodo.

Ahora búscate a ver quién está desesperado. Puedes decir: “Yo estoy desesperado”. Pero el día a día sigue, no ha entrado el pueblo en esa desesperación. Pero todo eso tiene un propósito, porque es ese tiempo de prueba.

La prueba no puede venir cuando Dios vindique algo en Su manifestación final: la prueba tiene que venir antes, para luego entonces [venir] esa vindicación, que va a pasar con esos que van a empezar a morir.

La última plaga que hubo en Egipto fue muerte; y la última plaga que está o que va a ocurrir (y puede ser que ya haya empezado): la muerte espiritual, nombres siendo borrados del Libro de la Vida; y luego muerte física. Esa fue la última plaga de allá. Viene a ser luego representado en algo físico, como fue representado en Ananías y Safira allí.

Y ahí va a ser ya un tiempo de tristeza para muchos. Pero uno es consciente de que no fue por [falta de] predicación, ni fue por [falta de] alertas que se les estuvo diciendo. Más bien, cada vez que se les hablaba se burlaban más, y decían cosas más terribles contra Dios, contra Su Espíritu y contra Su Iglesia; porque no tan solo es con nosotros como individuos, o conmigo como persona, o con Miguel, o con… sino es contra el Espíritu Santo.

Blasfemar y todo eso: ahora no tiene perdón.

Y así como cuando Él les dijo en esa parábola22:

—“Nosotros también hicimos tal cosa y…”.
—“No, yo no sé de qué edad ustedes son. No los conozco”.

Y así yo diré a todo aquel que ha blasfemado y ha hablado en contra de esta etapa. Yo no voy a dar la cara por ninguno de ellos. Porque me van a pedir cuenta a mí por el grupo, y de esos yo diré: “Señor, yo a esos no los conozco; así que mándalos derechito a la gran tribulación”.

Cada mensajero es responsable del tiempo en que Dios lo ha colocado y responsable del grupo.

Oportunidad de más se ha dado ya, para venir a última hora a —todavía este 2023— continuar hablando blasfemias y ni siquiera tener reverencia con la Palabra. Ya a estas alturas es muy difícil que una persona obtenga transformación. Y si parte, lo vamos a ver es luego del Milenio. Dios no va a tener una persona así en el Milenio, no le va a dar esa oportunidad de pasar al Milenio.

Aun en el Milenio, miren, en el Milenio no va a haber enfermedad. Y tú me podrás decir: “Pero ¿cómo no va a haber enfermedad?, ¿cómo usted sabe eso?”. Porque el diablo va a estar atado; y el único que es el dueño de las enfermedades es el diablo.

Por consiguiente, lo único que va a haber es ese juicio del niño a los 100 años: el pecador de 100 años será maldito23; porque de seguro van a hacer…, si hacen cosas en contra del Reino de Dios y van a hacer cosas en contra del Programa que Dios tiene ahí – porque van a nacer personas…

Acuérdate que al Reino Milenial va a entrar gente viva y va a ser un mundo normal; pero Dios no puede tener en Su Reino normal gente enferma. El Reino es un Reino de paz, y la enfermedad lo que trae es tristeza; por eso no va a haber enfermedad.

Van a ser personas bien… Y si le falta algo, que entró de la gran tribulación y entran al…, y Dios en ese tiempo a través de Su Iglesia, en Su Programa está que le sea restaurada alguna pierna que perdió en la gran tribulación, pues se le restaurará.

¿Las armas no son convertidas luego en herramientas de trabajo?24. Pues si las armas, que es algo… son convertidas en herramientas de trabajo, ¿no le vamos a restaurar un pie, un brazo, a alguien que esté…?

Ya eso va a ser algo tan común; porque ya va a haber un lugar que había ocurrido, en donde entraron por una puerta y salían por la otra sanos; pero ya para ese tiempo no habrá necesidad de entrar por un lugar y salir sanos, sino que los escogidos, por dirección divina van a decir: “Mira, en aquel lugar hay varias personas que están así y así; sánalos”.

Pero la enfermedad como tal no va a haber, tristeza no va a haber. ¿Por qué? Porque es un Reino de Paz. Y si es un Reino de Paz el diablo va a estar encerrado.

¿No ves cuando después del Milenio que sale? Ahí él va a engañar; y entra esa maldad otra vez a esas personas que se dejarán engañar, que son los mismos que estuvieron en el tiempo final, que atacaron a la Iglesia del Señor. Por eso es que resucitan después al final. A esos es que van a engañar: resucitan y pasa lo mismo. Son del mismo… de la misma (se oye duro, pero), de la misma calaña. Sí, sí.

¿Qué significa calaña? Porque ese es un dicho de…, de la misma (será) escoria, o yo no sé.

[Trabajador: De tal palo tal astilla].

De tal palo tal astilla. Pero calaña se ha usado, yo no sé si aquí… debe ser especie; no sé si es que se escuche fuerte eso.

[Trabajador: De la misma calaña, la misma especie].

Pero son engañados por la misma simiente que tienen del enemigo.

[Le muestran una búsqueda en el celular –Ed.].

“Carácter negativo”, mira. Calaña es algo de un carácter negativo. “Gente de muy diversa calaña”. Tiene varias definiciones. Pero mira: “carácter negativo”. El único que es negativo aquí es el diablo.

Y a esos es que va a engañar. O sea que también… Fíjese que la persona que no va a… no acepta ni cree: muere; automáticamente cae en ese grupo de allá; allá es que va a ser juzgado; y a ver cómo sale en ese juicio; si sale bien, pues obtiene vida eterna.

Ahí de seguro hay algunos niveles de la forma en que ha hecho; pero si cruzó la línea: ahí no va a tener oportunidad.

Pero si fue engañado acá: automáticamente va a ser engañado allá también. Y tiene que haber personas que sean engañadas, así que ahí es parte de ese grupo.

Este año, yo espero que Dios estremezca la Iglesia [T: ¡Amén!], para que se prepare para todo lo que va a venir. [T: Sí Señor].

Y si tiene que venir muerte en la Iglesia, de algunas personas, pues que venga; porque de alguna forma el pueblo tiene que darse cuenta bien, en su corazón, que es Dios el que está en medio de nosotros [T: Sí Señor], que es Él [T: ¡Amén!]. Y si tiene que pasar eso, de lo que hablamos ahorita, pues que pase.

[Trabajadores: Sí Señor. Amén.].

No deseamos que pase; pero si tiene que pasar para que siga el Programa Divino y se adelante la Obra y sea… ¡Todo va a ser en su tiempo! Pero por lo que se ve, hay algo ya…, no sé; algunos hermanos en la América Latina me han dicho que ya hasta se han cansado de estar pidiendo por alguien que todavía le está mortificando de ciertas cosas.

Mira, a veces: “No sé si eso está mal, pero hasta siento hasta no orar por él”. No podemos difundir eso, porque eso no está bien; uno debe de pedir por los familiares y por todos. Pero llega un momento en donde ocurre lo mismo que ocurrió en el corazón del hermano Branham: [WMB] “Ya yo ni oro por Norteamérica”25. O sea que si el profeta se sintió así, de seguro llegará un momento en que también va a pasar eso con algunas personas.

Nosotros sí oramos por la América Latina, y deseamos que la América Latina entre a formar parte del Reino Milenial y que no sea destruida; al contrario. Pero eso fue reflejado en el hermano Branham también. Miren que llegó un punto en donde también Dios le dijo a Moisés: “No me hables más de ese asunto”.

Siempre llega a un límite de la paciencia.

A Saúl, cuando Samuel le dijo… Dios le dijo: “No llores más por Saúl”26. Era un humano y sentía amor por Saúl, lo quería como su hijo; pero Dios llegó hasta ahí, ¡punto! Y muchas veces uno tiene que ser, no tajante (vamos a decir), pero… Dios no va con eso de paños tibios, y menos en este tiempo.

A veces nos duele, porque son nuestra familia, pero esto es individual: uno con Dios. Y… No vaya a ser que uno meta la mano por alguien, y Dios esté obrando ahí en ciertas cosas que nosotros no podemos meter la mano, sino más bien seguir preparándonos como individuo.

Porque tú prestas oído a esas cosas y lo que hace es que te atrasa; en vez de ayudarte, lo que hace es que te atrasa.

—“¿Vas a hablarme de algo?”.
—“Sí”.
—“Ajá, pero si me vas a hablar de algo que es para tratar de convencerme ¿de qué? ¡Tú no me tienes que convencer a mí de nada!”.

¡Córtalo!

U otros que entonces son al revés: entonces no te hablan. “Pues si tú no me quieres hablar, pues no me hables”.

Sigue uno, no tratando tampoco de ir a buscarlo para…

—“Si no me quieres hablar, pues no me hables”. Sigue tú tu vida.

Ya en esta recta final no puede detenernos nada, ni siquiera un familiar; tiene uno que enfocarse en la preparación de uno.

Esto no quiere decir que tú le vas a dar la patada a tu esposa o a tu esposo o tu hijo, para que… No. Tú le buscas la vuelta, y en la parte del común de la familia o en lo que se hace; pero en la parte espiritual, si no quiere: “Está bien, pues no tocamos el tema”, y se sobrellevan las cosas humanamente; pero en esa parte pues no se mete uno con ellos. Ni se pone tampoco uno: “¿No me quieres hablar del tema?, pues no me hables; yo tampoco te hablaré entonces”.

Se le ha dado la oportunidad; no quiere decir que uno no le esté dando ahora la oportunidad de hacerlo; pero si ya siguen trancándole la… vas a seguir perdiendo energías y fuerzas en algo que…, pues déjalo, ya esto es individual; esto no es que por mí o por aquel o por el otro.

—“Ah, yo no creí porque el pastor no creyó”.

Esto no es así; eso es individual.

—“No, que el pastor está poniéndonos a Miguel y está poniendo los Estudios, y está colocando todo, la transmisión y todo, y está haciendo todo; pero no cree”.

Pero quédate ahí, pues si está – pues el pastor está colocando…

—“No. Pero es que me ha dicho acá o me ha dicho allá que, que no; él está esperando al hermano William; pero que en esta etapa, pues está poniendo eso porque todo el mundo lo hace; o porque quiere complacer a la congregación, y para que no se le vayan, pues…”.

Pues quédese ahí. Si estás recibiendo lo que tú necesitas, pues quédate ahí; no lo juzgues.

Porque aun hay situaciones así; no crean que no hay situaciones así: que el pueblo completo cree, y él no está creyendo; o, hay ocasiones donde al final entra el pastor.

O hay otras ocasiones al revés: que solo el pastor cree y el grupo que tiene: no cree, y hasta le hacen la vida imposible, para quitarlo, le hacen la vida imposible y todo.

Hay sus diferentes casos en América Latina.

¿Y qué ha producido todo eso? La Palabra. La Etapa en que estamos. Que cuando se habla de “etapa”, hay que decir con propiedad: No es una simple etapa; es una dispensación que está en medio de la Iglesia, que se ha establecido (vamos a decir) —se está estableciendo, pero está establecida—, y se está obrando las cosas de esa dispensación.

El que se encuentre fuera de lugar, no va a quedarse dentro; se va a ir otra vez para atrás. Como se dijo ayer: Limpiaron la casa, la dejaron barridita, pasaron todo ese tiempo que hubo al principio, de quitarnos ciertas cosas de nuestra vida para prepararnos para la adopción, la transformación… Porque están conscientes que algo hay qué hacer.

¿Por qué tú crees que hay algunos que aún no creen…? No se están pintando, o no se están cortando el cabello, o no se están dejando con tacos de punta. ¿Por qué lo hacen? Porque saben que hay un proceso para llegar a eso. Pero eso es ABC. Pero cuando entran a hacer las cosas y a cumplir cosas, como creer en ese Propiciatorio: “No. Eso yo no lo creo”; porque hay algo que los mueve, que saben que hay un proceso por el cual hay que llegar a esa perfección.

Y ahí es donde vienen, barren la casa, la dejan nítida completita, barridita; pero está vacía, no la llenan. Y viene aquel que ellos mismos sacaron, y la encuentra vacía, y se trae siete espíritus demoníacos más, peores que el que estaba. Y se quedan entonces en el nicolaísmo, balaamismo, y se quedan allá en esa séptima edad que ya no está Dios. ¡Vienen a ser peores que como estaban! Se hubiesen quedado como estaban, era mejor.

Por eso a la Dispensación del Reino, ahí entran los reyes [T: ¡Amén!], los sacerdotes, [T: Sí, Señor], los vencedores [T: ¡Amén!]. Ahí no entra cualquier persona.

Y tú los ves (a las personas cuando escriben), hasta esa letra yo la veo con sonrisas; y los rostros de los que están recibiendo este tiempo todo esto, con un avivamiento tan grande, ¡tú los notas en sus caras!, y tú los notas también cuando escriben: “¡Estamos gozosos, contentos!”. Yo, ya yo veo las sonrisas de ellos… los veo contentos, y veo una caja de dientes ahí riéndose. [Risas].

Mas sin embargo, tú ves ese otro grupo que lo que le da a uno es tristeza, le da… Nos han defraudado más bien; porque ya ni tristeza dan. Nos han defraudado, que después hasta el fin-… hasta esta hora, ellos no poder pasar.

Y como no hay avivamiento ahí: ahí lo que hay es tristeza y la forma… Cuando es un tiempo de avivamiento, de alegría, de gozo, ¡Año de Jubileo! Y tú los ves que parecen… y todos cabizbajos; o si no, caminando como si fueran robot, y no miran a nadie. Y ahí uno se da cuenta que hasta en lo físico demuestran que no tienen el avivamiento final, que no tienen ese gozo del Año de Jubileo actualizado, en el Año Cincuenta actualizado en nosotros.

Y nosotros cuando vemos congregaciones, hermanos, gente, contentos; y hablamos de esto y hablamos de lo otro, y nos gozamos, y volvemos a leer aquí: “Mira lo que… aquí el hermano William escribió esto. ¡Qué tremendo! ¡Ahora yo entiendo lo que significa eso!”.

Ahí uno ve a un vencedor [T: ¡Amén!], ahí uno ve a alguien que va a obtener la victoria [T: ¡Amén!], y ve con sus propios ojos a esos reyes y sacerdotes que van a estar allá.

[Trabajadores: ¡Amén!].

O sea, tenemos que vernos aquí primero, para cuando estemos allá: “¡Valió la pena seguir agarrados hasta el final!, porque aquí estamos ahora reinando. Aquí estamos en la Cena de las Bodas del Cordero”. [T: ¡Sí señor!].

O sea que todas las bendiciones que Dios tiene para nosotros, primero Dios nos permite sentirlas en estos cuerpos: teniendo ese gozo; porque ya en el nuevo cuerpo, ya ahí no se va a sentir esta alegría.

Pero sentir esta alegría nosotros en estos cuerpos, sabiendo, conociendo, que somos los vencedores, ¡que de entre tanta gente en el mundo uno haya entendido y haya visto Su Programa!, y que aunque no entienda alguito, pero…: “¡Señor, pero es que esto eres Tú! ¡Tienes que ser Tú el que estás aquí; porque Tú no nos puedes dejar solos! Ese muchacho yo lo veo medio…, medio raro como habla, o esto o lo otro, pero está diciendo algo que yo necesito. [T: Ajá, amén]. Déjame seguir agarrando eso y comiéndomelo. Es la Palabra, no me va a caer mal. Es la Palabra del mensajero que trajo en los escritos. Más bien lo que me va a dar es vitamina. Vamos a alimentarnos de eso”.

Pero muchos, que no han creído, lo que se quedan es comiendo cosas que lo que les trae es mal; como: odio, veneno que le dice otro; porque todas esas palabras que se hablan, aunque utilicen el mismo Mensaje —como lo están tratando y tiene otra intención—, lo que produce ese alimento que están escuchando es: malestar. No les va a producir lo que esa Palabra que fue hablada produce cuando se habla y se coloca en la manera correcta.

Coger un mensaje del hermano William, del hermano Branham o de la Biblia, y con eso tratar de combatir el Programa Divino: es tratar de echarle veneno a una comida y dársela a la persona para que se envenene.

La misma Palabra que te produce Vida, vitaminas y todo, es la misma Palabra que te puede envenenar.

Y tú los ves cómo se crecen: “¡Mira lo que dijo aquí, ¿ve que eso está mal?!”. Y se crecen, y tú ves que… ¿Y qué está creciendo ahí? Odio, veneno; porque eso es lo que tiene la intención de esa Palabra que ellos le dan.

Y ya por eso darán cuenta, porque ahí dicen: “No, porque el que le añade y le quite”. Sí, pero también se han olvidado de una parte: el que le añade odio y veneno a la Palabra, ¡también le están añadiendo cosas!; y el que le quite la sustancia de las vitaminas de esa Palabra, ¡también!

No pueden agregarle odio ni veneno a la Palabra que fue hablada, y tratar de dársela a una persona, y que lleve esa Palabra esa intención. Lo que le va a producir a esa persona es: malestar, odio, rencor, y ya ni siquiera va a querer…

Y uno dice: “¡Adiós!, pero ¿por qué aquel ayer me miró bien, y hoy me mira y me volteó la cara?”. Algo tuvo que haber escuchado. ¿Ve? Siempre es la Palabra que va de la mano con bendiciones o con odio.

Y es —todo27— ese otro Propiciatorio que está en medio de Su Iglesia, en donde están los ministerios de Moisés y Elías, esos Dos Olivos, de madera de olivo cubiertos de oro en medio de la Iglesia, en donde Dios ha tenido en este tiempo Su presencia.

• Tienen la forma para creer en ese Propiciatorio, para que sean adoptados y raptados: Es mirando el Propiciatorio, mirando el otro Propiciatorio.

Mirando el otro Propiciatorio: ahí es donde está la Clave, la Llave, la Puerta, para entrar al nuevo cuerpo eterno y glorificado; como fue el Propiciatorio del Cielo, que al mirarlo entrábamos al nuevo nacimiento.

Y entrar por esa Puerta de ese otro Propiciatorio, de ese nuevo Propiciatorio: vamos a obtener el cuerpo eterno y glorificado.

“MIRANDO EL OTRO PROPICIATORIO”.

[Trabajadores: ¡Amén!].

Ese sería el tema de la plática.

• Ahí lo de Blanco no quedó grabado, de lo que hablamos; quizás ahí hablamos un poquito más. Pero…

[Trabajador: ¿Entregaste?].

[Trabajador: No, porque ahí no…].

Pero había cosas ahí. Después lo ponemos.

[Trabajador: Se escucha bien bajito].

Pero está… Todo lo que Dios está haciendo…

[Trabajador (Eliomar): Escuchar lo de los muros – del muro, que no irían al muro a…].

Ah sí, el pueblo hebreo… Ah, porque estábamos hablando era del pueblo hebreo, [T: ]; porque el pueblo hebreo, cuando ellos vean y se den cuenta que esa adoración ya no es en un muro allí literal, sino que…

Como los evangélicos, que quieren llevar al pueblo hebreo, y tú los ves que no, no, no tienen ese éxito nunca. Y ellos no quieren saber de los evangélicos, porque lo que quieren es meterlos a la Dispensación de la Gracia; y ellos no van a entrar a la Dispensación de la Gracia.

Pero siempre tiene que haber un lugar de adoración. Pero el lugar de adoración, ellos ni lo obtuvieron con Jesús cuando estuvo allí, ni tampoco en el tiempo de la Dispensación de la Gracia con el Propiciatorio en el Cielo, la Sangre allí, y Él estando allí en medio de los Dos Querubines, en esa Obra de Intercesión. Esa adoración tampoco ellos la recibieron.

Pero tienen que venir ahora en este tiempo a recibir esa adoración por medio del Propiciatorio que Dios tiene en la Tierra; y ahí sí que ellos van a creer. Y cuando se les hable, ya no será hablado algo en el intelecto, ya será algo hablado en el corazón. De corazón a corazón se les hablará, y ellos entenderán, comprenderán que hay un lugar de adoración.

“EL ÚNICO LUGAR DE ADORACIÓN HOY”, “EL ÚNICO LUGAR PROVISTO POR DIOS PARA ADORAR”, son los temas que el hermano Branham predicó.

En la Dispensación de la Gracia era el Trono del Cielo en el Lugar Santísimo, donde estaba Jesús. Ahora es en el Trono humano: en medio de la Iglesia, en donde ellos van a ver; por eso es que van a decir: “¡Pero si este es el que estamos esperando!”.

No pueden decir… meterlos a la Dispensación de la Gracia y mirar al Trono celestial y decir: ¡Pero si este es el que estamos esperando!”. No, no pueden decir eso.

Una: que Él no está allí; lo que van a encontrar es un Trono vacío. Por eso la clave no la tienen los evangélicos; porque los van a enfocar a un Trono que va a estar vacío.

El ministerio final los va a enfocar a donde está Dios, donde está la presencia de Dios, que es el Lugar Santísimo de Su Templo terrenal, Su Cuerpo Místico de creyentes, que ha estado construyendo, que ya está completo; y ahí está Dios en medio de ellos, en ese nuevo Propiciatorio, en medio de los seres humanos, en medio de la Iglesia del Señor, en donde están esos Dos Querubines de madera de olivo cubiertos de oro, con esa ayuda grande de esos dos Arcángeles que están en esos cambios de reino.

• Este cometa que está pasando ahora es una señal muy pero que muy grande para la humanidad. En la Tierra tiene que estar pasando algo.

Como cuando él habló en “LOS GEMELOS DE DIOS”, y habló también en un mensaje predicado, del cometa Halley (85 por ahí), él habló allí algo muy importante; que eso… si él habló eso que ocurrió con ese cometa Halley28, tráelo acá y exactamente lo mismo está pasando en este tiempo; y allí hubo una generación que terminó: 85, 86.

Por eso él ahí predicó: “LA BRECHA”29; predicó “FRENTE AL JORDÁN”30, 87, enero, por ahí; “UNA BRECHA DE VEINTE AÑOS”; predicó “EL VERBO HECHO CARNE”31; y todos esos mensajes ahora es que tienen un fiel cumplimiento o un cumplimiento completo.

Ahora tú lees esos mensajes y entiendes ahora todo eso; cómo fue hablado allá lo que es “EL VERBO HECHO CARNE”, lo que es esa hora difícil que vendrá. Pero es la hora más gloriosa que Dios va a cumplir en medio de nosotros, que es la resurrección y esa transformación de nosotros; lo cual tiene un proceso de prueba.

Todo vencedor tiene que ser probado. Y esta etapa de prueba la estamos pasando con Magna Cum Laude [T: ¡Amén! Sí Señor], la estamos pasando con “Perfecto”.

Y algunas cositas que no comprendemos, ahí es donde el Maestro nos da la ayudita. “Y te doy un empujoncito por aquí, para que…”.

Los puntos que a veces el maestro te da; pues el Maestro está dando puntitos hoy [Trabajadores: jejeje, ¡Amén! ¡Gracias!], para ayudarnos a que esa fe siga creciendo, y que sigamos perfeccionándonos.

Porque ¡Dios no desea que se pierda nadie! Él vino a buscar aquello que Él ya redimió para perfeccionarlo, en sus cuerpos terrenales también; por ende, de esos no se va a perder ni uno. Y si hay que dar algún puntito a alguno para que pase “Perfecto”: se le da. [Risas]

[Trabajador: Gracias, Señor].

O sea que todo lo que Dios va a hacer para que ese escogido sea transformado: hasta perdón de pecados. Como a Jesús allí le dijeron:

—“¿Cómo este puede venir ahora a perdonar pecados?”32.

¡Pues si era Dios el que estaba allí!; ¡Él podía hacerlo!

Pero ¿qué es más fácil: hacer que le nazca un brazo que no estaba, o un ojo, o una pierna; que decir: “Tus pecados te son perdonados”? Más fácil es crearle una pierna; pero el perdonar pecados, ya eso es algo de Dios.

Acá le pueden poner una prótesis, le pueden poner un ojo falso, un brazo biónico, que rompe palos y todo; pero búscate un médico a ver si puede perdonar pecados.

Hay un solo Médico Divino: Él es el que puede perdonar pecados. Por eso la misericordia de Dios en este tiempo está en esos ministerios. Y un puntito que se le tenga que dar a alguien, se le da.

[Trabajadores: ¡Amén!].

Eso es algo grande… grande. Y ahí es donde uno más: no le da derecho a uno a estar ahora…

Pero más (al contrario), más cuidado le da y más temor, porque “por cuanto sobreabundó la Gracia…”, dice así Pablo (creo que es): “Sobreabundó el pecado, sobreabundó la Gracia”33, algo así. Pero no vamos a coger ahora, a tomar eso, para tener una vida de pecado; sino más bien: cada vez afinarnos más y afinarnos más. Y si esto lo hacía de esta forma, pues: “Dios, ayúdame para corregirlo mejor”, y todos los días corrigiendo, corrigiendo.

[Trabajador: Sí, Señor].

Tú ni yo éramos iguales hace un año atrás. Si usted se mira en el espejo, dice: “Ese…”, o un retrato del año pasado, el antepasado, el antepasado…; porque no podemos decir que desde el año pasado nos estamos corrigiendo; todos los días desde que nacimos: nuestros padres nos corrigen, hasta nuestras esposas también nos corrigen: yo la corrijo a ella, ella a uno. Y en el diario vivir somos corregidos día a día.

Pero ahora más, tú te miras, y: “Yo no soy igual a aquel que yo era antes”. Y para bien. Tú dices: “Si yo llego a seguir como iba…” o “si yo llego a hacer esto que yo pensaba hacer y no lo hice. ¡Gracias, Señor, que me libraste!”. Pero gracias a Dios que nos ha librado y estamos aquí, preparándonos para las promesas que ya Él dijo que iba a cumplir en cada uno de nosotros.

[Trabajadores: ¡Amén!].

Si las promesas que Dios dijo que las iba a cumplir en nosotros en este tiempo, eran para un pueblo que iba a vencer y que iba a ser perfecto: pues va a llegar el proceso en que va a llegar a eso. No puede ser imposible. Es posible.

Es posible que estemos en estos cuerpos y ser perfectos; porque Dios entra en un Templo que esté perfecto.

¿Qué les pasó a los hijos de Aarón? Entraron con fuego extraño y murieron34.

Dios no permite en Su Templo cosas que estén fuera de la santidad; por ende, tiene que llegar a un punto en donde nosotros lleguemos a esa perfección total, que podamos tener lo que vio Pablo: “Cosas que ojos no vieron y oídos que no oyeron, ni subieron al corazón de hombre, es lo que Dios ha preparado para vosotros”35.

Él vio cosas que son las que vamos a ver nosotros: esa dimensión abierta para poder obtener esa teofanía que está allí, que es la que nos transformará. Se va a fundir esa teofanía con este cuerpo, y ahí seremos transformados; y jamás eso se desligará.

Ahora estamos desligados en cuerpo y teofanía. Pero esos ángeles que acampan al derredor de nosotros, cuando entren: eso jamás va a salir; eso se mete ahí dentro y se queda sellado. Y ahí ya esa etapa, que es de 30 a 40 días, será algo immmpresionante [T: jajaja, ¡amén!], algo glorioso.

Pero mirando a ese Propiciatorio: ahí no vamos a tener ni falla alguna para llegar. Esa es la clave. Esos son par de puntitos que se les ha dado para poder seguir adelante. [Risas]

No sabemos cuánto nos falta. Esperemos que sea poco. Pero todo va a depender del pueblo: que el pueblo esté listo, que el pueblo esté preparado, y que estén pues esperando y clamando por eso. Porque la Obra sigue, y tú ves que no va a detenerse por nada.

Este año va a ser algo – un año muy importante, también. Algo que va a estar ocurriendo en medio de la Iglesia, y que vamos a ver tan avanzados que estamos en el Programa Divino, en cuanto a todo lo que Dios estará haciendo; pero todo va a depender del pueblo.

Cuando él les dijo que “marchen”36, aunque se vio que se mojaron los pies, era tiempo de marchar. No se podían quedar quietos.

—“No, pérate, déjame ir un momentito aquí”.

No. Ya ese tiempo él se los había dado ahí, estando esos días ahí para santificarse, para luego entonces decir: “Marchen”.

Estamos en ese tiempo así de espera: de espera, de preparación, en quietud; acomodando las mochilas, los bultos, cuadrando todo, quitando cosas que no necesitamos llevar para cruzar.

O como cuando uno va a cruzar un sitio: “Espérate que esto me pesa mucho, déjame sacarlo; déjame llevarme lo esencial para tener la caminata más liviana”.

Estamos en preparación para pronto arrancar.

Y ya una vez que esto arranque… Esto está cogiendo velocidad; que ya se están quedando atrás muchos.

Todo ha sido traído de una manera, como fue esa noche…; porque el mundo está en tinieblas, pero hay Luz para los escogidos. Pero esa noche ¿qué fue? Comieron el cordero a la prisa, tenían que comérselo todo rápido37.

En ese tiempo estamos ahora: comiéndonos el Maná a la prisa: y no sale uno, que sale el otro38, y sale otro audio, y sale otro audio, y sale otro y sale otro; y cuando vienes a ver: has tenido un conocimiento que en tu vida no lo has tenido, en menos na’39, como decimos.

Se ha tenido un conocimiento tan grande que le damos gracias a Dios porque nos ha permitido entender; nos ha permitido recibir, entender, todo este misterio tan grande que Él lo tenía oculto, que le dijo a Juan: “No escribas”40, [WMB] “De esto no hables ahora, déjalo pasar (dice en Los Sellos), tropezarán con esto”41.

Si “tropezarán con esto” es porque era algo que iba a hacer tropezar.

[WMB] “No lo digas así que… espérate, se va a hablar cuando tengan necesidad de saberlo”.

Van a pasar los tropiezos, pero hay una necesidad en nosotros: y es irnos.

Y ahora es el tiempo, ahora es la necesidad, ahora es el tiempo de prueba, ahora es el tiempo en que el pueblo tiene que estar en esa parte de prueba para vencer.

Eso nos hace a nosotros más que bienaventurados, nos hace a nosotros privilegiados, de que hayamos entrado en Su Programa, ser parte de ese Programa, y agarrarnos de ese nuevo Propiciatorio [T: Amén]; agarrarnos de ese lugar de misericordia, que es la base de nuestra fe para obtener la transformación.

Sin Sangre no hay señal. Tiene que haber Sangre aplicada, tiene que haber el Vino, el Aceite. Tiene que haber todo eso (que fue reflejado, tipificado) en nosotros. Y eso produce el estímulo, que es la revelación.

Pero todo eso tiene que estar en el trono humano de cada individuo; y tiene que estar puesto en medio de la Iglesia como Templo espiritual, en ese nuevo Propiciatorio, para creer en eso; y ver Dios allí: “Ellos tienen la revelación; la cual, a través de esa revelación tiene que producir la transformación de ese cuerpo. Así que como tienen todos los elementos allí: Yo los voy a transformar”.

Y ahí la Gloria de Dios se va a manifestar en medio de la Iglesia, en medio de ese Lugar Santísimo, que estuvo la Gloria de Dios en el templo de Salomón y en el tabernáculo de Moisés, y en el Monte de la Transfiguración, que la Gloria de Dios estuvo allí ¿en qué momento? En el momento en que Jesús iba a ser adoptado.

Siempre la Gloria de Dios baja en el lugar en donde están los elementos para que ocurra esa promesa: la adopción.

¿Y qué estaba allí? Moisés y Elías. Y fíjense que todavía Jesús no estaba – no había sido crucificado, no había derramado Su Sangre; pero estaban los ministerios allí.

¿Y cómo puede ser posible que no haya derramado la Sangre y estar los ministerios allí, y fue adoptado? ¡Miren el poder tan grande que tienen esos ministerios!

Si ocurrió con Uno, automáticamente ocurrirá con los que estén en medio de esos ministerios, obrando Dios por medio de ellos, para la adopción de Sus hijos. Obligatoriamente tiene que adoptarlos; porque ya han identificado los ministerios, han identificado la labor que se está haciendo, han identificado el Mensaje, y están diciendo:

—“¡Esto es lo que yo necesito para la adopción! Pues no puedo soltar estas Alas que me están trayendo sanidad, salud. ¡Imposible que yo pueda soltar esto!”.

No lo soltarán, porque vieron que con Uno, con nuestro hermano mayor, ocurrió; pues entonces con nosotros tiene que ocurrir también. ¿Qué había allá? Moisés y Elías. ¿Qué hay acá? Moisés y Elías. ¡Pues yo seré adoptado también!

[Trabajadores: ¡Amén!].

Automáticamente seremos adoptados, seremos transformados; porque si ocurrió allí, va a ocurrir acá. Y la Gloria de Dios, por supuesto, va a descender. Y vieron a Uno solo, quedó Jesús solo42.

Una sola Voz; que es la que saldrá de allí, hablando ya todas las cosas que se estarán hablando, porque hubo predicación43; o sea, se continuó haciendo lo que se estaba haciendo.

Si hubo predicación, llamamiento y todo eso, es porque ya se venía predicando, se venía hablando la Palabra; y por consiguiente, ya luego allí…

Cuando el hermano Branham dice: [WMB] “Vi la Columna de Fuego descender allí, y luego bajar…”44. Fíjense que muchas veces el hermano William coloca que el hermano Branham, cuando él dice: [WMB] “Mientras nuestro hermano Branham toma unos momentos de descanso”45; mira, [WSS] eso representa —dice el hermano William también— que el hermano Branham está en la sexta dimensión46.

Y ese lapso de tiempo, miren, se ve como si fuera tan pegado ahí. Por eso cuando él ve la Columna de Fuego descender allí, y después dice: [WMB] “Y luego el Ángel y yo bajamos al cuartito”, desde ese momento hasta el momento en que pudo haber pasado, no sabemos cuánto tiempo es.

O sea que ya todo eso, como viene ocurriendo, no sabemos desde cuándo esa Columna de Fuego está allí, en el cuartito de madera; y luego el Ángel baja.

Son muchas cosas, que uno tiene que verlas desde diferentes ángulos para colocarse en la posición y ver todo lo que va a estar ocurriendo.

Y esa coma, por ejemplo, o el “y”: “A predicar el año de la buena voluntad del Señor, y el día de venganza”47. ¿Cuánto pasó? Dos mil años, o más. O sea que una coma o un “y”, uno no sabe cuánto tiempo es. Puede ser desde el momento: un segundo, un mes, seis meses, un año; no sabemos qué tiempo es.

Por eso cuando los hijos de Aarón entraron, pensaban que (vamos a decir) Dios no estaba allí; y entonces… Hay una parte donde él dice que parece que estaban ebrios o algo así48. O sea que ellos pensaban que eso era…

Y acá piensan (así hablándolo en arroz y habichuelas)49 que entrar a la iglesia…

No tan solo en Puerto Rico: en todo lugar:

Entrar a la iglesia y no estar de acuerdo con eso; y que puedan pensar, sentir en su corazón cosas negativas; eso les es contado como a los hijos de Aarón; porque allí está la presencia de Dios en ese lugar.

Es donde vamos a adorar a Dios, glorificar Su Nombre, escuchar Su Palabra; y uno entrar para ministrar en ese lugar con fuego extraño: pensamientos y cosas, acciones contrarias a lo que Dios está haciendo: eso le es contado como a los hijos de Aarón; porque se está entrando al lugar en donde la presencia de Dios está.

Por eso les digo: no sabemos cuándo ya eso esté allí dentro obrando; ¡porque está en medio de nosotros! Dice que la Columna de Fuego estuvo allí, y luego bajó al cuartito.

Pero si estuvo allí dentro del auditorio, en algún lugar está.

[Trabajadores: ¡Amén!]. [Risas].

Todo es sencillo; pero como Dios lo cumple en una manera tan sencilla…; cuando se habla, tú lo pones como algo tan grande…

Y ya ahí se sorprendieron los hijos de Aarón. Luego cuando… No sabemos dónde están, pero de seguro dijeron…

Bueno, si los de… si el hombre rico allí conoció… Vean, estuvo en el infierno – o en la quinta dimensión (el infierno está más abajo), y él allí entendió; porque dijo: “Pero, entonces si no puedes hacer eso, pues manda a alguien que le diga a mis hermanos para que no vengan aquí”50. O sea, hubo un conocimiento allí que tuvo él.

Aun los que van a estar allá, miren, conocieron o conoció ese error que hizo él aún estando vivo, que pudo haber hecho: de creer en… ¡dejar todo! y seguir a Jesús.

O sea que el conocimiento, las decisiones y todo el conocimiento que tenemos, si no se aplica en el tiempo en que vivimos en el Programa Divino y uno lo enfoca en agarrarse del Mensaje, del Programa de Dios y de Su Obra: no lo puede dejar para después. Ya después no hay oportunidad para uno decir: “Pérate. Ahora sí yo creo”.

Pero esa parte cuando ellos entran al templo, allí al lugar santísimo… Fíjate que ellos pasaron el atrio, pasaron el lugar santo, y en el lugar santísimo murieron. Pasan de la Ley, pasan en la Dispensación de la Gracia, y siguen con el chistecito, y pasan en ese lugar del Lugar Santo y no les pasó nada: “Ah, ja, ja, ja, chijí-chijá”. Y se meten al Lugar Santísimo tratando de hacer lo mismo que hicieron en la Dispensación de la Gracia; y ahí se cayeron fritos.

No pueden obrar igual que obraron en la Dispensación de la Gracia y pensar que van a salir bien.

Y así también es en lo físico: entrar a una iglesia con esa intención, con esa negatividad y con todo eso; eso le es contado como fuego extraño.

Tú no vas a adorar a Dios con fuego extraño. Tienes que adorar a Dios en Espíritu y en Verdad51.

[Trabajadores: Sí señor].

Y todo eso le es contado a todas esas personas que entran… ¡Mejor es que no vengan!, porque si van a entrar con negatividad y con pensamientos, y luego con acciones y cosas a un lugar donde se adora a Dios. Mira, que lo piensen mejor antes de entrar a ese lugar.

Todas esas cosas, muchas veces… “‘Este’ está hablando cosas que no es – no tiene amor, o no tiene…”. Pero se olvidan que Dios es Fuego consumidor52. Se olvidan que hay un Programa y nadie tiene que hacer lo que le da la gana. Dios tiene un Programa y hay que regirse por ese Programa. Y como es el Programa Divino, nadie le dijo a Él cómo hacerlo.

—“No, que yo le dij-… Tengo que decirle que, ¿por qué hiciste esto así o asá?”.

¿Y quién eres tú para venir después a decirle a Dios cómo hacer las cosas? Job es que dice: “¿Quién fue Su consejero?”53, algo así.

Nadie fue Su consejero. A Él le plació cumplir todo en este tiempo como ya Él lo tiene en Su Programa, como Él lo tiene ya destinado de que iba a venir otro Propiciatorio, un nuevo Propiciatorio.

[Trabajadores: ¡Amén!].

• Al grupo en donde dice Jesús: “Donde esté el cuerpo muerto, ahí se juntarán las águilas”54. Y eso es la Palabra, el cuerpo muerto es la Palabra, la revelación; es lo que Dios nos está trayendo.

¿Y qué está haciendo Él? Juntándolos, sacándolos de la séptima edad, subiéndolos a la Piedra Angular, la Edad Octava, en donde es tipo y figura lo que ocurrió en el Monte de la Transfiguración, donde ocurrió allí la adopción de Jesús.

Porque es arriba en la montaña en donde eso ocurre. Abajo están tratando de sacar un lunático55, a un espíritu que tenía una persona, y un bullicio; y no tenían ese ambiente de adopción.

El ambiente de adopción es aquí arriba [T: Amén], en la Cima, en el Monte de Sion [T: Amén]; en donde estará ocurriendo el reto; que es el reto de la victoria que se va a obtener de la prueba, la prueba grande de nosotros para obtener la victoria. O sea que es el reto final.

El reto fue allá en el monte Carmelo: primer reto56; segundo reto en el Monte de la Transfiguración; y tercer reto: Monte de Sion: la Iglesia del Señor Jesucristo, correspondiente a este tiempo final, que es en la etapa octava, la Edad de Oro, la etapa más gloriosa de todas las etapas, la etapa de los vencedores, en donde están recibiendo el nuevo Propiciatorio [T: ¡Amén!], en donde han recibido la misericordia de Dios por última vez; que es la misericordia de Dios extendida hacia el pueblo que está todavía en esta Tierra, que tiene que tener algo de donde agarrarse.

Como se agarró Jacob del Ángel, que sabía que le venía Esaú detrás, y le decía: “Con esta bendición yo podré luchar con Esaú y vencerlo”. Y fíjense que lo venció con amor. Le mandó primero sus hijos, le mandó después… y ahí lo derrumbó; porque es la Victoria en el Amor Divino en este tiempo final.

[WSS] «Carpa = …», o [WSS] «Carpa pequeña ([JBP] escribió) = Amor Divino»57, o Victoria en el Amor Divino.

¿Dónde va a ser eso? Acá, donde el reto estará siendo traído, y en donde la prueba a los vencedores se va a estar llevando a cabo; y se está llevando a cabo esa prueba.

Todo vencedor tiene que ser probado.

Todo el que va a ser adoptado tiene que ser probado, para pasar esa prueba; para que venga luego la adopción.

“El vencedor”. La palabra lo dice: “El vencedor”. Ahí no hay: “El posible vencedor”, el “quizás vence-…”. No. Es EL VENCEDOR.

Por eso dice: “Al que venciere, heredará…”, “al que venciere”, “al que venciere”. ¿Ve? Porque es el vencedor el que va a recibir todas esas bendiciones, todas esas recompensas que dice Apocalipsis (desde el 2 en adelante, y el capítulo 3) que va a recibir en este tiempo final.

La Vara, que es [WSS] «la Palabra, el Cetro»58, vean que no solamente se pasa al mensajero de este tiempo final, sino que se pasa a los escogidos.

No es para dejarlo ahí, es para también darlo, repartirlo; y que cada uno tenga… [WMB] “Son pequeños mesías”59, dice él. ¿No dijo: “Dioses sois”60?

Imagínate, si con Uno todo lo que se hizo, ¡cuánto más con muchos hijos de Dios adoptados? Y vamos a estremecer este mundo, lo vamos a dejar patas pa’rriba. Y vamos a dejarlo en confusión, como jamás ha ocurrido en todo el tiempo desde que la Creación fue creada. Estremeceremos este mundo y verán que no es Cordero, que es León.

Y ahí el diablo se dará tremendo guatapanazo61; pero ahí va a saber Quién es Dios. Si no lo ha conocido: ahí va a conocer Quién es Dios en Su manifestación final como León de la tribu de Judá, Rey de reyes y Señor de señores, pero ya en una Obra de Reclamo; la Obra que Él prometió desde antes de la fundación del mundo, que quiso hacer con Adán.

Pero nosotros llevamos todo lo que Dios quiso Él mostrar a Su pueblo, a Su Iglesia: Sanador, Salvador, misericordioso, clemente; y todos los atributos de Dios los llevamos nosotros.

Cada individuo, al ser parte de Dios y tener esa representación de Él: tenemos todos esos atributos en nosotros.

¿O por qué vamos a juzgar aun a los ángeles? “Los santos juzgarán aun a los ángeles”62. Porque vamos a tener todo lo que Dios quiso mostrar en medio de Su pueblo desde la Creación para acá: Todos esos atributos los vamos a tener nosotros.

Vamos a saber discernir, vamos a saber… Todas esas cosas las vamos a tener cada uno de nosotros: ser como Él. Ser como Dios es algo que no cabe en la mente humana; pero sí en la mente de un vencedor. Porque nosotros tenemos un corazón tan grande que toda la revelación y todo ese Titulo de Propiedad está amoldado para cada uno; o sea, cabe exactamente en cada corazón.

Cada uno tiene… puede ser chiquito (como William [Bermejo]), o puede ser grandote como Muelo. El corazón de Muelo y de él son iguales: cabe el mismo Título; no se va a achicar porque es chiquito.

Al que no sepa, porque no hay video acá para… El que no sepa, pero William (acá) Bermejo es pequeñito y Muelo es un poquito más grande; pero puede ser un nene chiquito también y puede ser un hombre grande, y el Título de Propiedad cabe en el corazón de cada uno.

No hay tamaño para que la Palabra de Dios entre y penetre y esté allí en el corazón de cada hijo de Dios, escogido de Dios, que en este tiempo final estará preparándose en este tiempo de prueba, en este tiempo que Dios nos ha permitido tener.

¡Un tiempo glorioso! ¡El tiempo del avivamiento más grande que en la historia de la humanidad ha ocurrido!

Tiempo de gozo, de alegría, de felicidad. No estamos cabizbajos; estamos con la frente en alto, mirando hacia las cosas celestiales, y clamando por ese momento de la adopción; porque para eso es que estamos preparándonos: para la adopción.

Los demás miran para abajo, cabizbajos. Nosotros miramos para arriba; porque hacia allá vamos. A las cosas celestiales nos enfocamos y miramos, para que ellas sean las que nos ayuden en este tiempo a seguir preparándonos para la adopción, para la transformación de nuestros cuerpos.

“MIRANDO EL NUEVO PROPICIATORIO”. Ahí obtendremos la victoria, ahí obtendremos esa finalidad de la prueba; lo cual al final es: la victoria, el vencer; venceremos.

Hay un cántico que dice [cantan todos]: “Venceré, porque Él está conmigo”.

¿Ve? Somos vencedores, porque Él está con nosotros en ese nuevo Propiciatorio. Por eso vamos a vencer: porque Él está con nosotros, en medio nuestro, obrando en simplicidad, en sencillez.

Si fue sencillo allá, ¡más sencillo es ahora! Porque lo que Dios hace en una forma que el ser humano lo espera grande: mientras más grande lo espera el ser humano, más sencillo Dios lo cumple. Tan sencillo que se les pasará por alto a muchos. [WMB] “Vigilen”63, dice el hermano Branham, porque será tan sencillo, será tan humilde, que se les pasará por alto.

Pero al vencedor no se le va a pasar por alto. Ese está con los Binoculares bien ajustados, y no hay forma de que se le escape esos ministerios.

Una vez que lo han identificado no hay manera de que se les escape de la mira. Como el buen tirador, lo tiene bien ajustadito en la mira: “Este no se me va a escapar”. Y no soltarán al Ángel del Pacto, a la Columna de Fuego hasta que sean adoptados, transformados.

[Trabajadores: ¡Amén!].

Todo vencedor se agarrará de eso, y va a obtener la victoria.

Así como el Vencedor en el fin del tiempo dará la victoria: ese mensajero que Dios tiene en este tiempo también dará la victoria a todos los escogidos.

Y están dando en el blanco [T: gracias a Dios]. Ustedes estarán obteniendo la victoria, porque es el nuevo Propiciatorio el que ustedes están mirando.

[Trabajadores: ¡Amén!].

[WSS] «otro Propiciatorio viene»64. ¡Qué hermoso cuando él lo escribió allí!

Ahora ¿dónde está? Si hay otro Propiciatorio… ¡él lo escribió!

¡Pues búsquenlo!, ¡tiene que estar en algún lugar!

Y al encontrarlo…

[Trabajador (William Bermejo): ¡Yo lo encontré!]. [Risas].

¡Amén!

Y al encontrarlo podemos decir: “Encontré a Dios, encontré la Columna de Fuego, la hallé. Y no te voy a dejar ir”. Al contrario, se cumplirá la promesa del libro de Citas, cuando él dice: [WMB] “Cuando esa persecución venga, no te asustes; hay una Luz…”65. ¿Y cuál es la Luz?

[Trabajador (Eliomar): ¡Aquí la tenemos!].

[Trabajadores: Amén. Gloria a Dios].

¡La Columna de Fuego!, que nos llevará, nos raptará. [WMB] “Ella no pasará por la tribulación”, dice el hermano Branham. O sea, esa Luz es la que cada uno de nosotros estamos siguiendo. Esa es la guianza, esa es la Luz en medio del pueblo, esa es la Luz de la revelación.

Por eso cuando se habla algo, el escogido, el vencedor enseguida dice: “¡Amén!”. [T: ¡Amén!]. “¡Ese mensaje tan glorioso el domingo!, ¡ese mensaje tan glorioso el lunes!, o el miércoles, esa plática”. ¿Por qué? Porque son esas gotitas de rocío que están viendo esos rayos de Luz llegar y penetrarle a ellas, en donde pronto serán absorbidas en el rapto.

Somos esas pequeñas gotas de rocío que tiemblan cuando sale el Sol. Y salió el Sol, pero potente: tan potente que nos está achicharrando rico [risas], ese calorcito rico, para obtener la madurez completa de un hijo e hija de Dios adoptado.

Es un tiempo de madurar, es un tiempo ya de estar delante del Sol madurando, para obtener la adopción.

Aquellos cuando madrugan, y que el otro que está acostado (ya sea la esposa, o algún compañero de escuela, que a veces comparten los cuartos), prenden la luz, porque tienen que arrancar, ¿qué hace el que se queda que no tiene que madrugar? Enseguida se tapa, porque le molesta la luz. A unos no les molesta; y a otros: se voltean y se arropan, y quieren más oscuridad.

Y nosotros: hemos destapado no tan solo la frisa [cobija], sino la almohada la hemos quitado. Por eso es que él dice en un escrito: [WSS] «Mira las cosas de arriba…». Y dice… (No es que no vayamos a dormir): [WSS] «y quitar la almohada – y quitar la…», dice algo así.

[(WSS) «De las cosas terrenas, a las cosas de Dios. Despertad, levanta tu cabeza de la almohada y la cama»]66.

[JBP] Nosotros sí deseamos más esos rayos de Luz. “Y si quieren la sábana, coge la mía si quieres; yo no la necesito ya”.

Así que mirando ese nuevo Propiciatorio: sigamos adelante, que vamos a llegar a la meta. Dios no nos va a defraudar, porque estamos en el camino correcto, mirando al lugar correcto y creyendo lo correcto: creyendo las promesas de Dios, MIRANDO EL NUEVO PROPICIATORIO.

Hoy es martes, 17 de enero, de este año 2023. Y estamos en el oeste de La Gran Carpa Catedral; y es en el oeste donde Dios está cumpliendo Su Programa final. Y luego regresará ese mismo Sol hacia el este, hacia Israel.

Dios les bendiga, Dios les guarde a todos.

(Ese es el postre de Muelo).


1 Los Sellos, pág. 471, párr. 161 / Citas, pág. 13, párr. 98

2 Estudio Bíblico #273, 2023/ene/15 (domingo), págs. 23-24 del (f)

3 Números 21:4-9

4 Malaquías 4:2 / RVR-1909

5 Ezequiel 1

6 San Juan 17:16-16

7 SPN59-1227E “Un súper sentido”, pág. 17, párrs. 115-129 / SPN59-0329E “La señal del Mesías”, pág. 11, párr. 75 / SPN59-1220M “Conferencia con Dios”, pág. 36, párr. 275 / SPN62-0610E “Convencido luego preocupado”, pág. 28, párr. 211 / SPN64-0304 “Señores, quisiéramos ver a Jesús”, pág. 22, párr. 159

8 Citas, pág. 13, párr. 98

9 Mt. 26:69-75; Mr. 14:66-72; Lc. 22:55-62; Jn. 18:15-18, 18:25-27

10 Mt. 16:21-23, 17:22-23, 20:17-19; Mr. 8:31-33, 9:31, 10:32-34; Lc. 9:22, 9:44, 18:31-33

11 Deuteronomio 18:18

12 coscorrón: cocotazo, zarpazo, tuque

13 Hechos 2:14-36

14 Hechos 9:4

15 1975-12-28 “La influencia de otro”: [WSS] Yo creo que cuando eso salga para recorrer, para recorrer por todo sitio, yo creo que va a ser una cosa durita; porque esa hora va a llegar, en donde todos esos mismos mensajes que fueron predicados allá serán predicados nuevamente; allá fueron predicados en señal, en revelación, Dios revelando esos misterios; acá serán predicados en enseñanza para ver el cuadro completo.

16 Estudio Bíblico #273, 2023/ene/15 (domingo), pág. 8 del (f) / Estudio Bíblico #212, 2022/jun/17 (viernes), pág. 22 del (f), pág. 36 del (T2) / Estudio Bíblico #204, 2022/may/20 (viernes), pág. 2 del (f), pág. 84 del (T2)

17 Los Sellos, pág. 369, párr. 194

18 Proverbios 26:11, 2 Pedro 2:20-22

19 Hechos 5:34-39

20 Hechos 5:11

21 Tomo “La Apretura”: Págs. 3-6 (1974-02-13 “La estatura de un hombre perfecto”); págs. 8-11 (1978-04-13 “Despertando a la realidad”)

22 San Mateo 7:21:23, San Lucas 13:25-27

23 Isaías 65:20

24 Isaías 2:4; Miqueas 4:3

25 SPN65-0718M “Tratando de hacer un servicio a Dios sin ser la voluntad de Dios”, pág. 25, párr. 136

26 1 Samuel 16:1

27 [“todo” lo que causa esa reacción]

28 1986-03-16 “Los Gemelos de Dios”: [WSS] Así que siendo esta una señal grande, y diciendo algunos científicos y algunas revistas y periódicos y los medios de información, diciendo que tenemos de nuevo la Estrella de Belén; porque creen que fue el cometa Halley la misma Estrella de Belén dos mil años atrás que apareció en el cielo, y que era la señal de la Primera Venida del Hijo del Hombre.

29 1985-03-17 “Una brecha de 20 años” (Tomo 47) / https://imprenta.carpa.com/es/libros/tomo-47-una-brecha-de-veinte-anos/

30 1987-01-04 “Frente al Jordán” (Tomo 47)

31 1985-06-02 “El Verbo hecho carne” (Tomo 47)

32 Estudio “El perdonar pecados”, 2023/ene/04 (miércoles), (Tomo 1)

33 Romanos 5:20

34 Levítico 10:1-2

35 1 Corintios 2:9

36 Josué 3:1-6

37 Éxodo 12:1-11

38 [y no termina de salir un Estudio/audio cuando ya sale el otro]

39 [en menos na’: en muy poco tiempo]

40 Apocalipsis 10:4

41 Los Sellos, pág. 117, párr. 79

42 Mt. 17:1-8; Mr. 9:2-8; Lc. 9:28-36

43 Citas, pág. 12, párr. 97

44 Los Sellos, pág. 471, párr. 161 / Citas, pág. 13, párr. 98

45 Citas, pág. 13, párr. 98

46 Estudio Bíblico #261, 2022/dic/04 (domingo), págs. 39-43 del (f), págs. 163-167 del (T1)

47 Isaías 61:2

48 1999-09-20 “Creed en la Luz entre tanto que está con vosotros”: [WSS] Puede ser aquí, que estos hijos de Aarón también habían tomado vino o sidra; y por cuanto las bebidas hacen perder el juicio a la persona, por eso Dios enseña que no se deben usar bebidas alcohólicas, ni drogas ni nada de eso; porque la persona pierde el juicio, queda fuera de sus cabales y comete locuras. Aquí al mencionarle Dios a Moisés y Moisés a Aarón:

[Levítico 10:9-10] “Tú, y tus hijos contigo, no beberéis vino ni sidra cuando entréis en el tabernáculo de reunión, para que no muráis (o sea que tenían que ministrar sin estar bajo efectos del alcohol); estatuto perpetuo será para vuestras generaciones,

para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio”.

¿Ven? Estando en sus cabales, la persona puede discernir entre lo bueno y lo malo, entre lo limpio y lo inmundo; pero fuera de sus cabales, a causa de las bebidas alcohólicas, la persona no puede tener un discernimiento correcto.

Así que probablemente estos hijos de Aarón entraron al lugar santísimo y ofrecieron a Dios un fuego extraño, que Dios no había demandado; no discernieron, no se dieron cuenta de lo que estaban haciendo; en el sentido de que sus cabales pues no estaban correctamente, porque hacer un disparate como ese significaría la muerte para ellos.

49 [hablándolo en arroz y habichuelas: hablándolo en el común del pueblo]

50 San Lucas 16:27-28

51 San Juan 4:23-24

52 Deuteronomio 4:24; Hebreos 12:29

53 Rom. 11:34; Job 21:22; Isa. 40:13; 1 Cor. 2:16

54 San Mateo 24:28; San Lucas 17:37

55 Mt. 17:14-21; Mr. 9:14-29; Lc. 9:37-43

56 1 Reyes 18:19-40

57 Estudio Bíblico #262, 2022/dic/09 (viernes), págs. 31-32 del (f), págs. 89-90 del (T2)

58 Estudio “¿Quiénes son los vencedores?”, 2023/ene/16, pág. 4 del (f)

59 SPN63-0825E “La fe perfecta”, pág. 24, párr. 155 / Estudio Bíblico #201, 2022/may/08 (domingo), pág. 22 del (f), pág. 108 del (T1)

60 Salmos 82:6

61 [guatapanazo: Golpe fuerte, garrotazo]

62 1 Corintios 6:2-3

63 Los Sellos, pág. 18, párrs. 65-66

64 Estudio Bíblico #273, 2023/ene/15 (domingo), págs. 23-24 del (f)

65 Citas, pág. 119, párr. 1054

66 Plática “Las etapas en el cumplimiento de la Carpa”, 2022/dic/26 (lunes), pág. 31 del (f), pág. 213 del (T4)

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