¿Quiénes son los vencedores?

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¿Quiénes son los vencedores?

Rev. José Benjamín Pérez
Lunes, 16 de enero de 2023
Cayey, Puerto Rico

Muy buenos días. Un saludo al misionero Miguel Bermúdez Marín, y a todos los ministros y a todos los hermanos, hoy lunes, 16 de enero de este año 2023.

Es realmente es una bendición y privilegio poder saludarles y pedirle al Señor todas las bendiciones que Él tiene para nosotros en este tiempo final, sobre cada uno de ustedes, sobre mí también; y así darle gracias a Dios por el tiempo en que estamos viviendo; el tiempo en donde Dios nos dará todas esas promesas que Él ha prometido para Sus hijos en este tiempo final.

Y estar conscientes de que es un Programa Divino, el cual se está desarrollando y se está llevando a cabo en medio de Su Iglesia, en esta etapa de oro: la Edad de la Piedra Angular y la Dispensación del Reino.

Estuve subiendo un videíto ahorita de un área, esa es el área de los talleres, que faltaba esa área allí de prepararla y tirarle cemento, para ser utilizada también esa área para toda esa labor que se realiza en esa parte allá de los talleres; y sacamos estos últimos días de la semana pasada, y el día de hoy ya se está vertiendo este concreto allí.

Vine un momentito acá a la oficina, para hablar unas palabras aquí que deseo compartir con ustedes en esta ocasión.

Y leemos en el libro del Apocalipsis, en el capítulo 2, verso 26 en adelante dice:

26 Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones,

27 y las regirá con vara de hierro [WSS] «la Espada: la Palabra, Cetro», y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre;

28 y le daré [WSS] «E.S.» ([JBP] o sea, Espíritu Santo) la estrella de la mañana.

29 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

[Rev. José B. Pérez] Y nos dice también en Santiago, capítulo 5, verso 9:

9 Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta.

[Rev. José B. Pérez] Que Dios nos permita ver estas Escrituras que estaremos leyendo, y así crecer en el Programa Divino, en el conocimiento del Programa Divino correspondiente a este tiempo final.

En el mensaje “¿CÓMO PUEDO VENCER?”, nos dice en la página 11. Tengo aquí el libro en español y también en inglés, y en los dos él hacía anotaciones; o sea que estaremos viendo uno y otro, en donde vayamos leyendo, y así poder tener todo el cuadro de todo lo que el hermano William allí nos escribe, y también todo lo que nos está hablando aquí el hermano Branham en este mensaje “¿CÓMO PUEDO VENCER?”1.

En la página 10, este es del párrafo 44, dice:

44 Nos damos cuenta que esta edad en que vivimos excede todas las edades. Esta edad de la iglesia de Laodicea es la más importante de todas las edades de la Iglesia, porque es el fin del tiempo y la antesala a la eternidad.

[JBP] Recuerden, el tiempo cuando él estaba viviendo era el tiempo de la séptima edad de la Iglesia.

Y él allí dibuja las edades; y en la parte de arriba de las edades escribe: [WSS] «7», que es la séptima. Y luego deja un espacio y dibuja una Piedra Angular, y ahí escribe: [WSS] «8».

Y tengan siempre en mente que en nuestro tiempo se corren siete etapas consecutivas también, y una octava.

Dice:

[44] También es la más grande y pecaminosa. Porque hay más pecado en esta edad que el que hubo en las edades pasadas. Los poderes de Satanás son muchas veces más difíciles de contrarrestar que en las edades anteriores.

[JBP] Y así ocurre en nuestro tiempo también.

45 En las edades primitivas, un cristiano podía ser decapitado al confesar pertenecer a la Iglesia de Cristo. Él podía ser matado y salir de su aflicción para ir a encontrarse rápidamente con Dios.

Pero ahora, el enemigo ha venido en nombre de la iglesia, ¡y eso es algo tan engañoso! Esta es una gran edad de engaño. Cristo dijo que: “Los dos espíritus serían tan parecidos en los últimos días, que engañaría a la misma Elegida, si fuere posible”. Recuerde que Cristo habló de un pueblo elegido para los últimos días. “Serían tan parecidos que engañarían si fuere posible aun a los escogidos” [Mateo 24:24]. La gente puede vivir una vida santa y limpia; sin ser pecaminosos, adúlteros, bebedores, mentirosos y apostadores; ellos pueden vivir por encima de esas cosas y eso todavía no significa nada.

46 Esta es la edad de Vida, Vida personal de Cristo, en donde es la química de Su Cuerpo lo que estaba en Él.

Primero: bajo justificación —el bautismo en agua; segundo: bajo el nuevo nacimiento, de Wesley, santificación —que limpia; y tercero: bajo el bautismo del Espíritu Santo —poniendo a ese vaso santificado en servicio. La palabra santificar es una palabra griega y compuesta que significa ‘limpio y apartado para el servicio’, apartado para el servicio; porque el Espíritu Santo es el que lo pone en servicio.

47 Nos damos cuenta que “cuando el espíritu inmundo sale de un hombre, anda por lugares secos” ([JBP] ahí escribe): [WSS] «el espíritu inmundo». Eso es exactamente lo que la iglesia: los bautistas, metodistas y todos aquellos que creyeron en santificación, han hecho. Jesús dijo que “el espíritu inmundo que sale, regresa al cuerpo de la iglesia y encuentra la casa adornada, barrida, y viviendo vidas puras y santas. Pero si esa casa no ha sido ocupada, entra con siete demonios peores que él, y el último estado de ese lugar es peor que en el principio”.

[JBP] Y escribe: [WSS] «7 espíritus malos», eso él lo escribe acá en el del inglés.

Y acá, en el de español, en la parte donde dice: [WMB] “regresa al cuerpo de la iglesia”, escribe: [WSS] «nicolaítas».

Sigue diciendo:

[47] Les hubiera sido mejor haber permanecido luteranos, etc., que recibir esa Luz y no seguirla. Así también lo harán los pentecostales. Ustedes saben lo que quiero decir, la casa está aseada.

[JBP] Vean, así es, o así fue en cada edad de la Iglesia, como él nos muestra allí. ¿Qué ocurrió luego de Lutero? En vez de seguir hacia adelante, hacia la Luz, o sea, continuar siguiendo la Luz hacia Wesley, entonces vean cómo él allí lo representa en esa casa limpia y barrida; y al regresar ese espíritu malo, ese demonio viene con siete y entra allí; y por eso él dice: [WMB] “Mejor hubiese sido que se quedara entonces en donde había estado, de donde había salido”.

[Rev. José B. Pérez] Hay un lugar aquí también: en Deuteronomio, capítulo 32, verso 5, dice:

5 La corrupción no es suya; de sus hijos es la mancha,

Generación torcida y perversa.

6 ¿Así pagáis a Jehová,

Pueblo loco e ignorante?

¿No es él tu padre que te creó?

Él te hizo y te estableció.

[JBP] Vean, es un pueblo loco e ignorante: el pueblo que no sigue la Luz, no sigue la trayectoria de la Columna de Fuego de edad en edad, que ha estado obrando; en donde termina una edad, y no se queda en esa edad, sino que pasa hacia otra etapa, otra edad.

[Rev. José B. Pérez] Miren en el libro de Los Sellos… Vamos a detenernos un momentito aquí en este mensaje de “¿CÓMO PUEDO VENCER?”.

En el libro de Los Sellos, en la página 213, dice:

110. Ahora, ellos no quieren la Palabra de Dios. Porque se quedaron con sus tradiciones, entonces la Palabra de Dios no les fue efectiva. Es lo mismo hoy con la Eva espiritual. Ella no la quiere, quiere más bien guardar sus tradiciones y apartarse de la Palabra de Dios. De nuevo se queda con las denominaciones, los credos y las tradiciones de sus ancianos [WSS] «pastores», en vez de tomar la Palabra de Dios [WSS] «hecha carne».

111. Y cuando le es presentada la promesa de la Palabra en los últimos días, ella no la acepta; porque ella se queda con sus tradiciones, así como hizo la Novia hebrea: aunque la verdadera Palabra sea manifestada, probada y vindicada, ella no la acepta. ¿Por qué? Porque allí está el tipo. ¡No lo puede hacer! Correcto. No se puede apartar del tipo; y ha sido predicho que así haría. Entonces ¿qué podemos hacer? Lo único que podemos hacer es estar alegres por encontrarnos adentro. Eso es, estar listos.

[JBP] Eso es lo que debemos hacer nosotros: es estar alegres de que estamos dentro del Lugar Santísimo, porque hemos pasado, hemos doblado esa esquina y estamos en el Lugar Santísimo: la Edad de la Piedra Angular, la Dispensación del Reino, en la etapa y edad correspondiente a la Dispensación del Reino.

112. Dios prometió que en los últimos días Él manifestaría y vindicaría Su Palabra a ella. Y aun con eso ella no aceptaría. Todo lo que Dios le prometió por medio de Sus siervos los profetas: Dios prometió por Jesucristo, por Joel, por Pablo, por Malaquías, por Juan el Revelador, Él prometió por todos esos profetas exactamente lo que sería el último Mensaje para ella. Ahora, si desean revisar estas citas; desde luego ya ustedes las conocen, pero son ([JBP] y ahí las enumera):

Jesús: Juan 14:12

Joel: Joel 2:28

Pablo: 2 Timoteo, capítulo 3

Malaquías: Malaquías, capítulo 4

Juan el Revelador: Apocalipsis 10:1-17

113. Prediciéndonos exactamente lo que sucedería ahora mismo. Y para la iglesia ¿qué es? La Palabra encarnada, hecha carne entre Su pueblo de nuevo. Y ellos simplemente no lo creen.

[JBP] Escribe: [WSS] «La Palabra hecha carne».

114. ¿Sabe usted lo que Jesús les dijo cuando hizo aquellos milagros y les probó que era Dios? Dijo: “¡Oh, Capernaum!, que eres levantada hasta el cielo; si las obras poderosas que han sido hechas aquí, hubieran sido hechas en Sodoma, ella todavía estaría hasta este día”. Correcto. En Capernaum solamente sanó a unos cuantos y les reveló los secretos de sus corazones, y se fue. Eso fue todo. Lo que pasa es que no saben lo que significan “obras poderosas”.

[JBP] Recuerden que la parte más importante de la Tercera Etapa es el abrir la Palabra, es la revelación siendo traída al pueblo. Luego los milagros, las señales y milagros, ya eso corresponde al pueblo hebreo, para que ellos vean y crean.

Pero la Iglesia-Novia lo que está esperando es esa Fe de Rapto; y es la que ha estado recibiendo hoy, en este tiempo presente, en el avivamiento presente.

[114]. Piensan que tiene que ser algún programa gigantesco donde todo el mundo tiene parte, donde el juez hace su plática, la orquesta toca la música, las banderas son izadas, está presente la gente bien vestida y todos los hombres de mucha educación, y están aquellos con el cuello volteado. Piensan que eso es algo grande. Dios dice que eso es necedad.

115. Luego Él levanta a uno que no puede ni diferenciar entre las letras del abecedario, y con ese instrumento hace una Obra que en verdad enciende la verdadera Iglesia; entonces los demás dicen que son fanáticos. Dios llama eso grande, y el mundo lo llama necio. El mundo llama aquello grande, y Dios lo llama necio. Todo es al contrario. La cosa que Dios ha prometido, Él la hará y ya la ha hecho. Aquí estamos ([JBP] y escribe): [WSS] «ya lo hizo».

116. Ahora, todavía se queda como era la Eva hebrea. Ella no lo haría. Podríamos levantar los muertos, ver el Espíritu de Dios… Jesús bajó y se vindicó que era el Hijo de Dios. Primero comenzó a predicar. Pensaron: “Es un tipo algo raro. ¿Quién es?”. Luego de repente comenzaron a decir… Y lo habían dicho antes cuando vino Su precursor, Juan; y le preguntaron: “¿Eres tú el Mesías?”. Él les respondió: “No, pero Él está en vuestro medio ([JBP] dibuja una Estrella de David), en alguna parte”. ¿Ve usted? ¿Por qué fue así? Él sabía lo que tenía que hacer cuando se cumpliera su Mensaje. Él sabía lo que tenía que hacer.

117. Fue igual a cuando Noé continuamente se fijaba en Henoch. Cuando Henoch subió, entonces Noé dijo: “Vale más acercarnos al arca, porque el tiempo está a la mano”. Noé se fijó en Henoch ([JBP] él escribe ahí abajo): [WSS] «Noé se fijó en Enoc». ¿Ve usted? Y Juan estaba siempre mirando cuidadosamente, esperando ver esa señal que Dios le dijo que esperara. Él por fin dijo: “Él está parado aquí entre vosotros en alguna parte; yo no le conozco, pero le conoceré”.

118. Entonces le preguntaron a Juan: “¿Eres tú el Mesías? Nosotros somos enviados de la jerarquía: los ancianos y oficiales nos mandaron. Si tú eres el Mesías ¿por qué no vienes con nosotros para que te conozcamos, en vez de quedarte aquí con estas cosas? Ven acá para que te conozcan”.

119. Él les respondió: “¡Yo no soy el Mesías! ([JBP] Está hablando de Juan) Soy apenas la voz de uno que clama en el desierto”. Eso pasó tan por encima de sus cabezas, no conocían nada de eso; y sin embargo todos estaban esperando Su Venida; pero no podía ser un hombre como él; pues eso sería algo terrible.

120. —“¿De cuál escuela vienes?”.

121. Les respondió: “De ninguna”.

122. —“¿Tienes tu tarjeta de compañerismo?”.

123. “Y ¿qué es eso?”. Él era ungido de Dios. “Una cosa sí tengo: el hacha está puesta a la raíz de los árboles”. Eso fue todo lo que tenía. Hablaba en términos de un leñador, no en términos de un clérigo; hablaba de víboras, hachas y árboles. Pero Jesús dijo: “Jamás ha habido un profeta como Juan”. Nunca había nacido uno de mujer como él hasta ese día. Correcto. Él fue más que un profeta: fue el mensajero del Pacto, fue el que se paró en la brecha entre las dos dispensaciones. Fue más que profeta.

[JBP] Y escribe: [WSS] «Las dispensaciones».

MINISTROS DEL NUEVO PACTO
(Reunión de ministros)
Dr. William Soto Santiago
Jueves, 19 de noviembre de 2009
Valencia, Carabobo, Venezuela

¿Y dónde estaba el maná escondido? En el Lugar Santísimo, por lo tanto tiene que estar en el Lugar Santísimo del Templo espiritual y ninguno de los siete mensajeros estuvo en el Lugar Santísimo. Por eso el reverendo William Branham dice que vigiláramos la edad que viene, la Edad de la Piedra Angular, la Edad de la Adopción, la Edad de Oro, y dice que los que estarán en esa edad perfecta; página 4 del mensaje en español “La estatura de un hombre perfecto”.

Ahora, sigue diciendo:

[Apocalipsis 2:17] “Al que venciere, daré a comer del maná escondido…”.

Por lo tanto, va a entrar donde está el Maná escondido: en el Lugar Santísimo, dentro del Arca; se tendrá que ver con el Arca. Para lo cual tiene que ser Sumo Sacerdote de ese Orden de Melquisedec, de los miembros de ese sacerdocio del Orden de Melquisedec; de los cuales, los que han sido lavados con la Sangre de Cristo han sido hechos reyes y sacerdotes.

Uno de esos reyes y sacerdotes y jueces, uno de ellos va a lograr entrar al Lugar Santísimo.

Ahí es donde la Iglesia reconocerá Su posición, reconocerá la posición que le corresponde en el Día Postrero; entrará la Edad Perfecta, la Edad del Amor Divino.

Por eso ustedes pueden ver que en el mensaje predicado por el reverendo William Branham: “La estatura de un hombre perfecto”, nos habla de las diferentes edades. Y cuando coloca la parte de arriba de la Iglesia, coloca una Piedrita Angular, y dentro dice: “Amor”.

¿En la brecha qué hay? “Espíritu Santo”.

¿Y en la séptima edad? “Amor fraternal”…

[JBP] Hay, en la Biblia, y hay otros lugares donde él escribe allí: [WSS] «Afecto fraternal».

[WSS] … o sea, amor hermanable.

Pero el amor divino corresponde a la Edad del Amor Divino. La Edad del Amor Divino, donde se obtendrá la Gran Victoria (¿en qué?) en el Amor Divino.

De eso fue que le fue profetizado; y dice el reverendo William Branham: “Quizás eso ocurra en el cuartito pequeño”. Está ligado a la Visión de la Carpa.

¿Ve que no era para la séptima edad, ni para la brecha? El cumplimiento de la Visión de la Carpa…

[JBP] Vean, eso es algo muy importante que debemos entender, conscientes de que al principio teníamos en mente esa parte: que en nuestro tiempo se corren siete etapas consecutivas. O sea, lo mismo que ocurre o que ocurrió en la Dispensación de la Gracia ocurre en la Dispensación del Reino.

[WSS] ¿Ve que no era para la séptima edad, ni para la brecha? El cumplimiento de la Visión de la Carpa es para la Edad del Amor Divino, la Edad de la Piedra Angular.

Y ahora, ustedes busquen en sus libros de Citas, y ahí ustedes encontrarán acerca de esas cosas que les he estado hablando. Déjenme ver si les puedo dar alguna: 54/464 dice… para que tengan algo de cuando le fue profetizado (voy a leer la parte de abajo); dice:

464 – “‘… una porción enorme del cielo te espera’. (Él nunca había oído acerca de la visión (o sea, el que interpretó), ¿ven ustedes?, ustedes recuerdan la visión) ‘… una porción enorme del Cielo te espera. Qué decisión tan gloriosa has hecho tú’. (¿Ven?) ‘Esto en sí mismo…’. (Ahora aquí está. De aquí en adelante yo no entiendo). ‘Esto en sí mismo es eso… (paréntesis grandes alrededor de ello) (un paréntesis grande alrededor de ello) ([JBP] dice el hermano William) … lo cual dará y hará venir a pasar la victoria tremenda en el Amor Divino’. Yo no sé qué quiere decir eso: ‘Esto vendrá a suceder’. Tal vez en la carpa pequeña, uno de estos días, puesta allá atrás, Él lo hará notorio”.

[JBP] Y eso está en esa página que él allí está citando; y ahí es que escribe [Cita 464]:

[WSS] «Carpa pequeña = Amor Divino».

Y también allí escribe: [WSS] «En la Carpa pequeña la tremenda Victoria del Amor Divino».

Y también había dibujado allí una Pirámide, y allí escribió: [WSS] «Amor».

Y, [WMB] “carpa pequeña”, ahí fue que escribió: [WSS] «12×20», que es donde estaba hablando él; citando en dónde estaría ocurriendo esa Gran Victoria en el Amor Divino.

[WSS] ¿Ven que todo está ligado a la Visión de la Carpa? Por eso es tan importante para el Día Postrero que aparezca en el Programa Divino el cumplimiento de la Visión de la Carpa, que se haga realidad.

[Rev. José B. Pérez] Sigue diciendo aquí, en el libro de Los Sellos, donde nos detuvimos, dice:

124. Ellos no le conocieron ni le entendieron. Era un personaje algo raro, y en eso le pasaron por alto. Entonces cuando vino Jesús, seguramente no lo iban a aceptar a Él —este hijo del carpintero—, uno que ya tenía un nombre sucio por haber nacido ilegítimamente. Ellos no iban a salir para ver a uno como él.

125. Pero fíjense en lo que hizo Dios: Él tomó al pobre [WSS] «1» pescador sin educación, «2» al obrero, «3» al agricultor y a «4» la ramera, y ni se fijó en aquellas personas de importancia. ¿Por qué fue así? ¿Por qué lo hizo así? ¿Puede usted imaginarse tal situación? Porque esa gente reconocieron que Él era la Palabra. Ahora, fijémonos en ellos por unos momentos. Aquí está un pobre pescador sin educación, el cual ni puede firmar su nombre. La Biblia dice que era ignorante y sin letras. Él trajo sus pescados y los echó allí en el suelo y se fue para averiguar de qué se trataba todo ese alboroto. Ahora, muy adentro él sabe que la Biblia dice que el Mesías venía y todos los hebreos esperaban el Mesías, porque habría de haber un acontecimiento escritural cuando Él llegara. Habían surgido muchos mesías en esos días, diciendo: “Yo soy”…

[JBP] Y él escribe: [WSS] «Muchos mesías vinieron en los días que vino el verdadero Mesías».

Recuerden que Mesías es ‘Ungido’.

[125]. … y guiaban a la gente por centenares y hasta perecían. Eso era para distraer la atención del verdadero cuando llegara.

126. En este día hemos tenido mantos de Elías, sacos de Elías y cuantas cosas más, pero eso apenas es para distraer de lo verdadero cuando llegare. Correcto. Ha habido toda clase de personas que se pusieron esto y aquello, y los que fueron sepultados con la capucha al revés y demás cosas. Eso no es nada. Solo sirve para vindicar. Es como un billete falso que sirve para mostrar que en alguna parte hay uno verdadero; solamente falta hallarlo ([JBP] y él dibuja una Estrella de David).

127. Entonces aquí venía, y salieron estos tipos importantes para encontrarlo, y estaban tan enredados con su sustituto que dijeron: “Ahora, si el Mesías viene, seguramente llegará a Caifás; llegará a nuestra denominación; llegará a los fariseos”. Los saduceos respondieron: “Eso creen ustedes, Él llegará a los saduceos”.

128. Y allí estaban con la misma contienda que tienen hoy; pero cuando vino, fue algo muy raro. Él llegó completamente contrario a lo que ellos pensaron; pero vino de acuerdo con la Palabra…

[JBP] Y eso es lo más importante: que se cumpla todo y que sea por la Palabra, o sea que sea por medio del cumplimiento de lo que ya Dios programó desde antes de la fundación del mundo.

[128]. … y ellos no conocían la Palabra. Déjenme decir esto bien claro para que entre bien, quiero que entiendan: ¡ESO ES LO QUE PASA CON VOSOTROS HOY! ¡NO CONOCÉIS LA PALABRA!

[JBP] Eso es lo que sucede en todos los tiempos: por no conocer el tiempo de la Visitación, por no conocer el cumplimiento de las promesas, de las Escrituras, se les pasa por alto la forma en que Dios la cumple.

Esperan algo totalmente distinto a como Dios lo tiene ya en Su Palabra, en Su Programa, en las Escrituras. Cuando viene: “No, eso no puede ser”; porque como ya se hacen una idea…, se ponen a pensar que es de cierta manera…; y exactamente así no es.

129. Jesús dijo: “Podéis discernir los cielos, pero la señal de los tiempos no podéis discernir”.

130. Le dijeron: “Tenemos a Moisés”.

131. Él les respondió: “Si hubierais conocido a Moisés, me hubierais conocido a mí”.

[JBP] O sea, podemos decir que algunos de este tiempo pueden decir:

“No, yo no creo eso que está pasando, porque nosotros tenemos a nuestro hermano William”.

Pues si hubiesen conocido a nuestro hermano William: me hubierais conocido a mí.

Vean que todas las cosas se repiten en el tiempo en donde Dios está cumpliendo Su Programa en una forma actualizada.

[131]. Ellos no conocían a Moisés y por eso no le conocieron a Él; solamente conocían un credo que habían fabricado.

132. Ahora veamos este anciano pescador. Él puso su canasta en el suelo y arregló su barba canosa, y se acercó y dijo: “Voy a ver quién es esta persona”. Su hermano le dijo: “Ven. Vamos a verlo. Él es el mismo del cual te estábamos contando el otro día. Anoche me quedé allá con Él. ¿Te acuerdas de Juan del cual te he contado?”.

133. Y Simón le respondió: “Sí, aquel hombre salvaje. Yo oí acerca de él desde hace unos dos o tres meses”.

134. “Pues un día él estaba parado allí y dijo algo muy raro. Dijo: ‘¡Aquí viene!’. Le preguntaron: ‘¿Y cómo sabes?’. Él cambió la vista para acá y allí estaba parado un hombre como cualquiera, y Juan dijo: ‘Yo veo al Espíritu de Dios bajando en la forma de una paloma y oigo una Voz que dice: Este es Él. Este es mi Hijo amado, en el cual me place morar’. Entonces ambos entraron al agua; Juan lo bautizó, y dijo que allí lo conoció”.

135. Dijo Simón: “Pues no sé. Yo he oído eso muchas veces”. De todas maneras le venía siguiendo. En su corazón estaba la simiente predestinada…

[JBP] Pero vean cómo Simón, ¿qué dice allí?: “Pero si eso cada rato yo lo escucho, que aquel también sintió algo, o el otro también hizo tal cosa; ¿y ahora viene Juan y dice que este es el que vio al Espíritu Santo descender en forma de paloma, y que oyó esa Voz decir que “este es Mi Hijo amado en el cual me place morar”? ¡Eso yo lo he escuchado varias veces por ahí!”.

Vean cómo el enemigo siempre trata de adelantarse, para que cuando venga lo verdadero, entonces digan: “Este es uno más, este es otro loco más, fanático, que viene levantándose diciendo que él es el Mesías”.

Pero mira cómo Pedro… ¿Qué tenía Pedro en su corazón? Dice:

[135]. En su corazón estaba la simiente predestinada, porque así lo dijo Jesús. Correcto. Dijo: “Bueno, pues voy a ir allá a la reunión para ver”.

[JBP] Vean, él dijo: “Espérate, voy a chequear esto y voy a ver quién es este hombre”.

136. Cuando él llegó ([JBP] o sea, Pedro), allí estaba Jesús, un hombre como cualquiera. Y al acercarse, Jesús le dijo en voz alta: “Tu nombre es Simón y tu padre se llamaba Jonás”. Eso desinfló a Simón.

[JBP] O sea, llegó allí: “Vamos a ver si Tú eres o no, el que estamos esperando”.

[136]. Eso desinfló a Simón. ¿POR QUÉ? Esa pequeña simiente de Vida Eterna recibió la chispa. Sí señor.

137. Simón pudo haberle dicho: “¡Espérese un momento! ¿Cómo es eso? Usted nunca me ha visto a mí ni tampoco conoció a mi padre, porque hace años que murió, pero ahora me dice estas cosas. Ahora, yo sé que la Biblia dice…”. No dijo: “Los ancianos dicen…”, sino “la Biblia dice que el Mesías será un profeta. Allí está, Él es”.

[JBP] Vean, lo identificó por la Palabra.

[Rev. José B. Pérez] Ahora vean, sigue diciendo acá en donde nos detuvimos, en el mensaje “¿CÓMO PUEDO VENCER?”. Sigue diciendo [PÁG. 11]:

48 El otro día mientras hablaba con alguien, me decía: “Ellos son tan cuidadosos que aun los grupos de santidad no llaman al Espíritu Santo, Holy Ghost, porque al hacerlo se identifican con los pentecostales. Sino que lo llaman: Holy Spirit, se guardan de llamarlo Holy Ghost”. Porque los pentecostales, gente común, lo llaman como se menciona en la Biblia: “Holy Ghost”; Holy Spirit y Holy Ghost es la misma cosa [Ambos quieren decir en inglés ‘Espíritu Santo’]. Pero ellos son tan cuidadosos que no quieren ser identificados con aquella gente que habla en lenguas.

¿Qué sucedió entonces? Cuando el demonio salió bajo santificación (la casa fue lavada), luego regresó y encontró que la casa no había sido llena con el Espíritu Santo…

[JBP] Él escribe: [WSS] «Salió de la casa», en el mensaje de español.

En el de inglés, vamos a ver aquí… un poquito más adelante:

[48] … luego regresó y encontró que la casa no había sido llena con el Espíritu Santo. Esa es la condición actual de la iglesia que se ha unido con la Confederación de Iglesias y con el Concilio Mundial de Iglesias, hallándose en un estado que la une al catolicismo romano; y actualmente está en una condición siete veces peor de lo que era antes. A eso es donde la lleva el hombre.

[JBP] Y escribe allí: [WSS] «Nicolaísmos, balaamismo», en el de español.

Y también escribe: [WSS] «7 veces peor».

En el de inglés también escribe allí: [WSS] «7 veces peores».

[Rev. José B. Pérez] Ahora vamos a pasar un momentito al libro de Las Edades editado, en la página 99, donde nos dice… Vamos a leer esa Escritura:

[88]. “Porque no he rehuído de anunciaros todo el consejo de Dios.

Por tanto mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual ganó por su sangre.

Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al ganado;

Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas, para llevar discípulos tras sí”.

Hechos 20:27-30

89. Pablo lo vio que venía. Pero les advirtió acerca de este sacerdocio engañoso que vendría y se apoderaría con sus doctrinas falsas. Él sabía que emplearían una forma de adoración que excluiría a la gente en algún aspecto en un ministerio del Espíritu Santo ([JBP] o sea, excluirían, sacarían al Espíritu Santo). Y aun hoy día entre aquellos que proclaman estar libres y llenos del Espíritu no hay mucha libertad entre los laicos. Y cuando mucho, podemos ver unos cuantos predicadores con una predicación inspirada mientras el rebaño está allí sentado procurando absorberlo. Esto está muy lejos de lo que dijo Pablo: que cuando todos se juntaban, todos tenían la dirección del Espíritu, y todos participaban en la adoración espiritual.

90. La iglesia nunca ha aprendido esto de las Escrituras o de la historia. Cada vez que Dios da una visitación del Espíritu Santo ([JBP] y escribe): [WSS] «a través de un ángel mensajero, trae un avivamiento» y la gente obtiene su libertad, después de un tiempo se esclavizan en la misma cosa de donde salieron.

[JBP] Miren eso tan importante allí que nos está diciendo el hermano Branham.

[90]. Cuando Lutero salió del catolicismo, la gente quedó libertada por un tiempo. Pero cuando él murió, la gente simplemente organizó lo que pensaban que él creía y establecieron sus propios credos e ideas, y repudiaban a todo aquel que profesaba diferente a ellos.

[JBP] Vean, se quedaron con… por ejemplo, en la etapa de Lutero se quedaron allí, y enseguida se pusieron a interpretar; y pensaban en lo que Lutero había dicho y se organizaban; establecieron allí sus propios credos y sus ideas. Pero entonces rechazaban todo aquel que profesaba, por ejemplo, esa próxima edad, que era la de Wesley. Y así sucedió con los de Wesley, así sucedió con los pentecostales; y así ha sucedido siempre.

Pasó también en ese tiempo, en esa década del setenta y pico (74), donde hubo una lucha muy pero que muy grande allí, donde los que se quedaron en Laodicea criticaron a los que pasaron a esa etapa de Piedra Angular, en donde —en ese campo y en esa etapa del Programa Divino— se cumplió en el campo espiritual ese rapto que ocurrió allí.

Y muchos criticaron, y muchos se pusieron en contra y combatieron, y dijeron que todo eso que estaba ocurriendo allí no podía ser de esa manera, sino que tenía que ser el hermano Branham regresando para cumplir eso que estaba pasando allí.

Ellos sabían que algo tenía que ocurrir —los que se quedaron en Laodicea—, ellos sabían que había unas promesas, que había una Edad Eterna, que había una Edad del Amor Divino; ellos sabían todo eso, ellos conocían todo eso; pero no aceptaron la forma provista por Dios para que Dios cumpliera eso que ellos estaban esperando. La rechazaron.

Y así ocurre en cada etapa de la Iglesia, y en la Dispensación del Reino también.

[Las Edades]

[90]. … repudiaban a todo aquel que profesaba diferente a ellos. Volvieron directamente al catolicismo con una forma un poco diferente. Y aun hoy día hay muchos luteranos que están listos para volver al lugar de donde salieron.

[Rev. José B. Pérez] Y en la página 170 dice (arriba dice) [Las Edades]:

[173]. En cada edad fue el mismo clamor. Oiga lo que el Espíritu dice. Si usted es cristiano, volverá a lo que el Espíritu está enseñando, eso es: La Palabra de esta edad. Cada mensajero a cada edad predicará esa Palabra. Cada avivamiento fresco y verdadero será porque los hombres han vuelto a la Palabra para su edad.

[JBP] O sea, es en el avivamiento fresco en donde la Iglesia-Novia en este tiempo final está recibiendo la Fe de Rapto.

[Rev. José B. Pérez] Sigue diciendo allí, en “¿CÓMO PUEDO VENCER?”, donde nos detuvimos, dice [PÁG. 11]:

49 Ahora fíjense en la edad de la Iglesia de Laodicea: después de haber recibido el Espíritu Santo, y con el conocimiento del Espíritu en ella, negó las obras de Dios y las llamó “obras del diablo”. Entonces ¿qué fue eso? Allí Cristo fue echado de Su propia iglesia. Eso nunca sucedió en ninguna otra edad, sino hasta Laodicea, cuando fue rechazado por Su iglesia, y está tratando de entrar otra vez.

[JBP] Recuerden: las siete etapas, y la octava en la Edad de la Piedra Angular, la Dispensación del Reino; o sea, todo es paralelo.

50 Justificación nunca lo hizo entrar.

[JBP] Acá en el libro en inglés escribió: [WSS] «Laodicea puso fuera a Cristo encarnado hoy».

Y dibuja ahí la Piedra Angular y las edades, y una flecha hacia la séptima edad.

Y todo eso, recuerden que es así en la Dispensación del Reino también.

Y allí en el del inglés, cuando escribió en el párrafo 50… ahora vamos a ir allí, porque dice:

50 Justificación nunca lo hizo entrar.

[JBP] Y ahí escribe: [WSS] «Luteranos». En el que es en inglés escribió: [WSS] «Luteranos».

[50] Santificación solamente limpió el lugar para Él.

[JBP] Y escribe: [WSS] «Wesleyanos».

[Rev. José B. Pérez] Ahora, vamos a detenernos otra vez un momentito allí y vamos a buscar en el mensaje:

LA PRESENCIA DE DIOS EN SU PUEBLO, LA MÁS GRANDE BENDICIÓN
(Reunión de ministros)
Dr. William Soto Santiago
Sábado, 7 de abril de 2007
Cayey, Puerto Rico

Y ahora, ¿después de la séptima edad qué nos queda? Lo más importante: el Lugar Santísimo. Y la pregunta es: ¿Quién llevará al Lugar Santísimo el Arca del Pacto, a Cristo, el Verbo, el Ángel del Pacto?

De edad en edad fue construida esa parte del Templo y fue llevada el arca a esa parte. Tiene que —la edad— aparecer. La edad ya apareció.

Por lo tanto, Cristo, el Arca del Pacto, tiene que moverse de la séptima edad, y luego de la brecha entre la séptima edad y la Edad de la Piedra Angular, tiene que moverse en el corazón de un hombre que la mueva a la Edad de la Piedra Angular.

En la otra página dice:

[317] Cristo es nuestra Arca…”.

[JBP] Él está citando del mensaje (aquí no lo tengo a la mano), creo que es “TRATANDO DE HACER UN SERVICIO A DIOS FUERA DE SU VOLUNTAD”2, porque él dice:

[WSS] Leímos la 83 y 84. Y ahora, parte de la 85 aquí dice [“Tratando de hacer servicio a Dios fuera de Su voluntad”]:

[317] Cristo es nuestra Arca…

317 ¿Por qué no puede el trigo permanecer en la presencia del Hijo, y ver la hora en que estamos viviendo? Sí, Cristo es nuestra Arca, pero su forma original de hacerlo… (y sigue hablando ahí)”.

Ahora, miren acá. Estamos en la página 85:

[318] Hay tan solo un Arca: esa es Jesucristo, ¡y Él es la Palabra!

319 Noten, Dios le dijo al profeta, dijo: ‘Come el rollo’, en el Antiguo Testamento. Al profeta del Nuevo Testamento Él le dijo: ‘Come el librito’. ¿Por qué? Para que el profeta y la Palabra fueran uno. ¿Ve? Esa es el Arca, la Palabra de Dios”.

Alguien se come el Librito, que es la Palabra, y entonces la lleva al Lugar Santísimo, que es la Edad de la Piedra Angular en la Iglesia del Señor Jesucristo.

¿Y por qué el mundo no ve eso? Porque el Lugar Santísimo era un lugar que estaba oculto de los ojos de la gente.

Solamente el sumo sacerdote podía entrar ahí una vez al año; y para moverse de lugar, en el tiempo de Moisés, solamente Aarón y sus hijos sacerdotes podían recoger todo y cubrirlo para poderse mover a otros lugares.

Y ahora, vean dónde estamos, vean lo que es el Arca del Pacto, vean cómo fue movida de edad en edad el Arca del Pacto y cómo para este tiempo tiene que ser colocada en el Lugar Santísimo de Su Templo espiritual, de Su Iglesia, que es la Edad de la Piedra Angular.

Vean cómo fue movida de edad en edad en diferentes naciones donde se cumplieron esas edades.

[Rev. José B. Pérez] Ahora, recuerden allí, en Apocalipsis, capítulo… Vamos a buscar en esta otra Biblia, en donde dice en el capítulo 2, verso 17:

17 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe.

[JBP] Vean, el Maná escondido le es dado al Vencedor, y le es dado a los vencedores en este tiempo final.

[Rev. José B. Pérez] Ahora, vamos a seguir aquí donde nos detuvimos: en el párrafo 50 de la página 11 de “¿CÓMO PUEDO VENCER?”, dice [PÁG. 11]:

50 Justificación nunca lo hizo entrar ([JBP] que ese es Lutero) [WSS] «luteranos» ([JBP] escribe él allí). Santificación ([JBP] y escribe): [WSS] «wesleyanos» solamente limpió el lugar para Él. Pero cuando vino el bautismo del Espíritu Santo, lo hizo entrar al pueblo. Ahora ellos lo rechazaron fuera cuando Él comenzó a manifestarse como el mismo ayer, hoy y por siempre. Ellos lo rechazaron, porque se habían denominado, y el Espíritu del Señor no concuerda con sus denominaciones. ¿Lo entienden ahora? Ellos lo desecharon diciendo: “Eso es del diablo; no queremos saber nada de esa telepatía; es adivinación”.

Ellos no lo entienden. “Porque tienen ojos y no pueden ver; oídos y no pueden oír”. Dios solo abre los ojos como Él quiere. “Él endurece a quien quiere, y le da Vida a quien desea hacerlo”; así lo dice la Escritura.

[JBP] Allí, las Escrituras que él leyó: Hechos 28:26-27 y Romanos 9:18.

Vean, por eso en cada edad y en cada dispensación vemos la misma norma, la misma forma: cómo es que hay algunos que ven, entienden, comprenden, reciben ese cumplimiento de lo que Dios está haciendo; y otros no pueden ver.

Como dice:

[50] “… tienen ojos y no pueden ver; oídos y no pueden oír”.

[JBP] ¿Ve? Porque es Dios el único que puede abrir los ojos como Él quiere. Pero también Él endurece a quien quiere.

O sea que no hay forma de tratar de meterle por entre ojo y oído y boca y…; no hay forma de que alguien que Dios le ha endurecido el corazón, le ha sellado los oídos, los ojos y todo: no hay manera, no hay forma de hacer que entienda y que crea; porque ya es algo divino, que no está en las manos de usted, ni de mí.

No hay forma, porque es Dios el que está obrando en esa persona; como también está obrando en las que les abre los ojos para que logren ver, les abre los oídos para que puedan oír y les abre el corazón para que puedan entender y comprender, y caiga esa Palabra, ese Maná; y allí germine, produzca todo aquello para lo cual ha traído esa Palabra a ese trigo, a ese escogido.

¿Y qué va a producir? Un cuerpo eterno y glorificado. ¿Qué va a producir? Hijos e hijas de Dios, pequeños Dioses, mesías, en este planeta Tierra en este tiempo final, los cuales Dios estará usando en esa temporada de 30 a 40 días, en donde vamos a estremecer este mundo.

Vean, esos son los hijos de Dios a los cuales en este tiempo Dios les está abriendo el entendimiento, las Escrituras, para que estén preparados, apercibidos, y reciban esa Fe de Rapto, esa Fe de Transformación.

Pero al que Dios endurece: no hay manera, no hay forma para que entienda, para que vea; porque les es puesto un velo, y no pueden ver detrás del velo la grandiosa cosa que Dios está haciendo, la grandiosa Obra que Dios está haciendo en medio del pueblo; haciendo las obras que Él ya prometió, que ya Él dijo que haría.

Y como dicen que tiene que ser algo totalmente distinto a lo que está Dios cumpliendo, entonces no lo pueden ver; no es la manera en que ellos están esperando el cumplimiento de esas promesas. Entonces se les va a pasar por alto.

Pero aquellos que Dios les ha abierto el corazón, los oídos, los ojos: esos son más que bienaventurados, esos son la niña de Sus ojos. Para eso es que Él viene, para ese remanente: para prepararlos, y así darles lo que le dio allí a Abraham y Sara: la promesa. Y la promesa es —para nosotros— obtener el cuerpo eterno y glorificado.

Alrededor de esa promesa que le dio Dios allí a Abraham y a Sara: ellos la creyeron y fueron rejuvenecidos, y Dios cumplió Su promesa de ese hijo prometido. Y así es con la Iglesia-Novia de este tiempo final: alrededor de toda esta Palabra, de toda esta Enseñanza, es que van a obtener su adopción, su transformación.

[Rev. José B. Pérez] Sigue diciendo… estoy en la página 11 abajo, párrafo 51; y pasando a la página 12 [“¿CÓMO PUEDO VENCER?”] [PÁG. 12]:

51 Viendo la hora en que vivimos, podemos ver lo que fue. El Espíritu Santo estaba reprendiendo a la edad que lo echó fuera.

[JBP] El Espíritu Santo reprendiendo a la edad que lo echó fuera. Allí fue la séptima edad; acá es la séptima edad también: el Espíritu Santo reprendiendo a esa edad.

[51] Pero ¿notaron ustedes que es: “El que venciere”? Aun en esta edad perversa y mundana es: “El que venciere”.

[Rev. José B. Pérez] Miren en la página 411 del libro de Las Edades editado, dice… vamos a ver aquí (la 410 abajo, a mitad de párrafo) [PÁG. 410]:

[158]. Las lenguas NO eran la evidencia, eran una manifestación, pero no la evidencia. La falsedad de esta doctrina se puede ver no solamente por la falta de Escrituras para respaldarla, sino también en que todos aquellos que la creyeron, inmediatamente se organizaron sobre dicha doctrina, probando que no estaban en la verdad, como querían que todos creyeran. Oh, hermano, parecía algo bueno, parecía la restauración de Pentecostés. Pero la misma cosa probó que no era. No podía ser porque se organizó. Eso es muerte ([JBP] y escribe): [WSS] «organización = muerte», no vida. Se parecía tanto al verdadero, que miles fueron engañados. Ahora, si no fue lo genuino, entonces ¿qué fue? Fue la cáscara, la paja. EN la forma verde y suave, parecía ser la cosa verdadera. Pero así como uno puede andar por el campo ([JBP] él escribe): [WSS] «cáscara» y ver lo que se parece exactamente al trigo y sin embargo únicamente es la cáscara (porque el grano de trigo no se ha formado todavía), así esto era apenas la cáscara suave que se parecía al grano verdadero que todavía estaba por venir.

[JBP] Ahí él dibuja la Pirámide y las edades (pero solamente la edad de la séptima edad y la Piedra Angular); y ahí hace una flecha de donde dice [WMB] “la cáscara”, dibuja una línea hasta ahí hasta la séptima edad.

[158]. El grano original de trigo de Pentecostés estaba por regresar en esta última edad ([JBP] y ahí dibuja una flecha hacia la Piedra Angular). Fue enterrado en Nicea, salió una hojita en Sardis, en Filadelfia brotó la inflorescencia, y estaba por madurar en Laodicea; pero no podía estar de nuevo como el original hasta que hubiese sido restaurada la Palabra: El profeta todavía no había llegado a la escena.

[JBP] Miren qué tremendo cómo él allí nos muestra ya en esa etapa, que no podía todavía llegar el original hasta que hubiese sido restaurada esa Palabra; y “el profeta todavía no había llegado a la escena”. O sea, ya para ese momento, que es el momento de la Cosecha.

[158]. Pero ahora, según el tiempo, estamos en la Edad de Laodicea, y el Profeta-Mensajero de Apocalipsis 10:7 ya debe estar sobre la Tierra. Una vez más debe estar aquí el ASÍ DICE EL SEÑOR, listo para ser manifestado con vindicación infalible. Por eso la simiente verdadera ya se está madurando, y luego LA COSECHA.

[JBP] “Y luego LA COSECHA”, y ahí dibuja una flecha hacia un dibujo de la Piedra Angular y las edades.

Y escribe: [WSS] «Apoc. 14:14-16, Marcos 4:25-28, Mateo 13:30-43».

[En otro libro]: [WSS] «(Moisés y Elías.

159. Sí, el tiempo de la cosecha. Las dos vides que crecieron juntas y mezclaron sus ramas, ahora están a punto de ser separadas. Los frutos de cada vid, los cuales son tan distintos, serán en alfolíes distintos. Los dos espíritus irán a sus diferentes destinos. Hoy es el tiempo de escuchar la última llamada que viene solamente para la Novia del Trigo: “Salid de ella, pueblo mío (el trigo) ([JBP] recuerden, la séptima edad, se hace el llamado hacia esa edad), porque no seáis participantes de sus pecados, y que no recibáis de sus plagas”. Apocalipsis 18:4 —la gran tribulación del Sexto Sello y de Mateo 24.

[Rev. José B. Pérez] Sigue diciendo acá, en donde nos quedamos, página 12 de “¿CÓMO PUEDO VENCER?” [PÁG. 12]. Dice:

[52] Dios siempre ha tenido vencedores, en cada edad. Continuamente, en cada edad y en todo tiempo, los ha habido en la Tierra. Dios siempre ha tenido a alguien sobre quien ha puesto Sus manos para que sea un testigo en la Tierra. Él nunca se ha quedado sin un testigo, aunque algunas veces solamente uno; pero siempre alguien vence…

[Rev. José B. Pérez] Y en la página 32 y 33 de este mismo mensaje nos dice… que es el párrafo 158; allí nos dice [“¿CÓMO PUEDO VENCER?”] [PÁG. 32]3:

158 Como ustedes saben, en una ocasión la madre de Jacobo y Juan vino a pedir este lugar para sus hijos.

[JBP] Vamos a ir un poquito antes para…, que fue la Escritura que leyó ahí… Él viene leyendo lo que es la promesa al Vencedor; en la página 31, todo eso viene leyendo de la recompensa para el Vencedor, de Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia; lee la de Filadelfia; y vamos a empezar desde ahí: página 32, párrafo 155 dice:

[155] “Al que venciere…”.

[JBP] Vamos a ver acá en el de inglés para ir a la par, y ver lo que va escribiendo en un lado y en el otro. Dice:

[155] “Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él mi nombre… el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo”.

[JBP] Y allí escribe: [WSS] «YHWH».

156 Observe lo que ha sido prometido a los vencedores.

Laodicea es la última edad de la Iglesia. Y habrá algunos vencedores allí. Recuerden que cada edad de la Iglesia hereda todo lo que fue ofrecido en las anteriores. Aquí están, después de haber recibido todos estos poderes y nombres nuevos, todo lo que les fue prometido: comer del Maná escondido y demás promesas. Vigilen a esta última edad de la Iglesia, que está en Apocalipsis 3:21-22:

“Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.

El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”.

157 Hay una recompensa para los vencedores. ¡Esfuérzate, lirio! Si eso está dentro de ti, deja el barro y todo lo demás a un lado y ábrete paso hacia la superficie (sí, señor), “que se siente Conmigo en Mi Trono”.

[JBP] Y él dibuja una Pirámide y las edades; y en la Pirámide adentro coloca una Estrella de David.

158 Como ustedes saben, en una ocasión la madre de Jacobo y Juan, vino a pedir este lugar para sus hijos. ¿Recuerdan ese texto? Está en Mateo 20:21. “Ordena que en Tu Reino se sienten estos dos hijos míos, el uno a Tu derecha, y el otro a Tu izquierda”.

[Rev. José B. Pérez] Vamos a ir un momentito ahí a esa Escritura de Mateo. Mateo, capítulo 20, verso 21:

20 Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, postrándose ante él y pidiéndole algo.

21 Él le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo: Ordena que en tu reino se sienten estos dos hijos míos, el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda.

[JBP] Y él allí escribe: [WSS] «Apoc. 11:3-6», y dibuja una Estrella de David.

Y también escribe: [WSS] «Zacarías 4».

En: [WSS] «Apoc. 11:3-6», al ladito también escribe: [WSS] «1:1».

Vean, allí identifica que esa posición es para los Dos Olivos: Moisés y Elías.

[Rev. José B. Pérez] Sigue diciendo… [“¿CÓMO PUEDO VENCER?”] [PÁG. 32]:

[158] “Ordena que en Tu Reino se sienten estos dos hijos míos, el uno a Tu derecha, y el otro a Tu izquierda”. Ese era el deseo de una madre a favor de sus hijos.

[JBP] Y él escribe allí, en el del inglés escribe: [WSS] «En el Trono: uno a la derecha y otro a la izquierda».

[158] Ese era el deseo de una madre a favor de sus hijos.

Pero Jesús dijo que: “Ese lugar solo era concedido por predestinación”. Esta posición no existía en ese tiempo. ¿Por qué? Observe. “Ese lugar sería otorgado solo a los que estuvieran predestinados”. ¿Qué pedía ella? Que se sentara uno a la derecha y el otro a la izquierda, pero todavía no habían vencido. Jesús le dijo: “No es mío darlo. Sino a aquellos para quienes está preparado por Mi Padre. Después que venga la prueba. Hay una simiente predestinada esperando por eso. Y les será concedido a aquellos que les ha sido prometido. Esto será otorgado allá, pero la prueba todavía no ha venido”.

159 Las personas que iban a sentarse, a la derecha y a la izquierda, con Él, en Su Reino, no habían vencido todavía; porque la prueba no había venido aún. “Vendría en el futuro”.

“Si sufrimos, también reinaremos con Él [2 Timoteo 2:12], porque Él es la Palabra”. Recuerden que: “Si sufrimos con Él y Su Palabra, también reinaremos con Él, en Su Palabra”.

160 Él es nuestro ejemplo, venció y luego ascendió, después de haber conquistado la muerte y el infierno, la enfermedad, el sepulcro. Y todo lo demás que conquistó. “Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres” [Efesios 4:8]. Eso fue con los santos del Antiguo Testamento que habían vencido. Ellos esperaron a esa Persona, y murieron antes que Él llegara a la escena. Pero cuando Él se presentó, “No fue obstáculo a los que estaban dormidos”. ¡No podían perderse de ninguna manera! Vivos o muertos, ¿cuál era la diferencia? “Eso no les estorbó”.

[JBP] O sea, miren cómo es que esa promesa es para el Vencedor; para aquel que, después que venga la prueba, sea vencida esa prueba. Es al Vencedor, es al que venciere.

Ahora, hay un lugar acá donde también él dice: [WMB] “¿Cómo puedo vencer? Tomando la Palabra”4, algo así dice en este mismo mensaje.

Bueno, hemos visto así un poco a la ligera, en estas Escrituras, cómo Dios ha obrado en cada edad y en cada dispensación; y cómo en este tiempo final está obrando en la misma forma que obró en todas las demás edades y en todas las demás dispensaciones: Es Dios cumpliendo Su Programa y Dios haciéndolo realidad en medio de los escogidos en cada tiempo, en cada edad y en cada dispensación.

Es “al que venciere”. Y nosotros somos más que vencedores.

Nosotros somos los vencedores. Y ¿por qué ya lo testificamos, que somos los vencedores de este tiempo final? Porque ya la victoria está profetizada.

Ya podemos decir sin lugar a duda: “¡Somos los vencedores de este tiempo final!”.

“¿QUIÉNES SON LOS VENCEDORES?”.

Ese es el tema que le vamos a colocar aquí a esta plática, de ese escrito que él en el libro en inglés escribió, refiriéndose a esas páginas que hemos estado leyendo:

[WSS] «¿Quiénes son los vencedores?».

Y podemos decir, y ya podemos contestarnos esa pregunta en estos momentos:

Somos nosotros, es usted, soy yo. Somos las personas que Dios nos ha abierto el entendimiento, los ojos, los oídos, el corazón (espiritualmente hablando), y también físicamente, porque podemos ver, podemos oír; y podemos creer todo lo que Dios está haciendo, porque somos esos vencedores.

¿Quiénes son? ¿Quiénes son los vencedores? ¡Nosotros!

Usted lo puede decir:

“¡Yo soy un vencedor! Yo soy un vencedor, porque mis ojos han visto, mis oídos han oído, mi corazón ha creído lo que Tú estás haciendo en este tiempo final, en esta Dispensación del Reino, en esta Edad de la Piedra Angular, en el cumplimiento de lo que Tú prometiste, Señor: de la Visión de la Carpa, del cumplimiento de la Enseñanza bajo Carpa, del cumplimiento de la preparación de mi cuerpo, de mi espíritu y de mi alma, para obtener mi transformación.

¡Yo soy más que vencedor!, porque he logrado ver.

Tú me has permitido entender el Programa que Tú estás haciendo en este tiempo. Y soy uno de los que va a ser adoptado, transformado; y soy uno de los que seré raptado”.

¡Usted créalo, porque usted es un vencedor! Y no hay quién se lo despinte a usted, de que usted será transformado.

¡Un vencedor! Un vencedor que ha creído, y se ha agarrado del Arca, de la Palabra, y ha continuado el Arca, que es la Palabra. Ha continuado siguiendo la Palabra.

¡Que Dios te bendiga, vencedor!

Que Dios te guarde, que Dios te mantenga sano y fuerte hasta tu transformación.

Vencedor del Dios Altísimo, Creador de los Cielos y de la Tierra, hijo de Dios, primogénito de Dios: ¡Sigue adelante sin desmayar, que vamos a llegar a la meta de nuestra transformación!

“¿QUIÉNES SON LOS VENCEDORES?”.

Ha sido para mí un gran privilegio y una bendición poder enviar estas palabras de estas lecturas bíblicas, escriturales, en esta mañana de hoy lunes, 16 de enero, de este año 2023.

Que Dios les bendiga; y continúen pasando un día lleno de grandes bendiciones, y toda una semana llena de las bendiciones de Dios.


1 SPN63-0825M “¿Cómo puedo vencer?”, pág. 10, párrs. 44-52

2 SPN65-1127B “Tratando de hacer un servicio a Dios sin ser la voluntad de Dios”, pág. 44, párr. 317; pág. 45, párrs. 318-319

3 SPN63-0825M “¿Cómo puedo vencer?”, pág. 32, párrs. 155-160

4 SPN63-0825M “¿Cómo puedo vencer?”, pág. 25, párr. 113

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