Saludo a jóvenes de Ibagué, Colombia

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Rev. José Benjamín Pérez
Sábado, 3 de septiembre de 2022
Cayey, Puerto Rico

(En la tarde)

Dios te bendiga, Erika Aguilera, maestra de niños allá en Ibagué, Colombia; y también esos jóvenes, jovencitos, que por la gracia de Dios, Dios te ha permitido darles clases de cachorritos (como muy comúnmente le llamamos). Y en estos estudios que también ustedes, maestras, hacen para los niños, jóvenes, y los un poquito más jóvenes, son de gran ayuda para esa extensión del hogar; lo cual, lo que no pueden hacer las madres en su casa, pues ustedes como maestras lo hacen en el tiempo que ya en cada lugar tiene asignado.

Y me gozo en ver esos jóvenes tan atentos a todo lo que Dios está mostrándonos en este tiempo final, lo cual es la etapa de preparación, la etapa en donde no tan solo es para los adultos esta preparación, sino que también es para los jóvenes y los niños; porque todos deseamos agradar a Dios, y más cuando los niños ya tienen ese conocimiento del bien y del mal.

Por lo cual, una de esas preguntas, por ejemplo, que ese niño me preguntó, que de seguro es una de las que tienen en la mente también varios jóvenes en todas partes, y él me hace esa pregunta de los juegos…; por ejemplo, allá el fútbol; acá en Puerto Rico, por ejemplo, juegan mucho el básquetbol y el voleibol y la pelota1; y en Estados Unidos también, el fútbol americano y diferentes juegos. Allá en Colombia es el… acá le dicen balompié, el juego de… balompié es el termino acá que se usa, el de pegarle a la pelota, acá no ha entrado mucho ese… ahora quizás un poquito más.

Bueno, todo deporte es muy bueno para los jóvenes y para los adultos, porque se ejercitan, y uno debe de tener el cuerpo bien, con buenas vitaminas. Así como lo tiene en la parte espiritual: alimentándolo para que esos músculos de fe crezcan; así también en la parte física, pues lo alimentamos bien, con buen alimento, sin introducirle vicios ni cosas que hagan daño al cuerpo.

Y una de las cosas que ayudan es el ejercicio, ejercitarnos. Los médicos también eso lo recomiendan: hacer algún deporte, y también algún ejercicio, y caminar; y todo eso es bueno para la ayuda del corazón, por ejemplo, ayuda a varios órganos del cuerpo, y para estar uno bien.

El detalle de estos juegos es que, por ejemplo: si uno va a un sitio en donde van diferentes jóvenes de diferentes partes, que no son necesariamente de creyentes del Mensaje, o tampoco son creyentes en alguna iglesia, y van también y comparten en estos juegos, muchas veces envuelven discusiones y peleas, y regularmente también cosas como drogas, alcohol, y todas esas cosas que no convienen.

Por ejemplo, una parte donde el hermano Branham habla de que la …, por ejemplo, dice que pastores, dice así: [WMB] “pastores o diáconos, que luego de predicar van a un parque de pelota, en donde hay bebidas y hay gente fumando y todo eso”, y ahí él dice que eso no está bien. ¿Ve? Porque todo depende del lugar y cómo se hacen las cosas; porque muchas veces, algo bueno, viene el enemigo y lo pervierte, y viene a ser entonces dañino para los jóvenes o los adultos.

Si lo pueden hacer entre medio de los jóvenes creyentes, como algo entre ustedes, pues está bien; pero recuerden, siempre y cuando no haya discusión ni pelea. Porque en esos juegos hay contacto físico, muchas veces hay empujones; y cuando vienes a ver, ustedes mismos, jóvenes, saben que a veces se enchisman2, porque “aquel me empujó”, y a lo mejor fue sin querer, o le metió la pierna sin querer, y después están enchismaos toda una semana. Cuando no debe ser así; debe haber armonía y debe haber buen compañerismo entre ustedes, jóvenes, y las jovencitas también. Y cuando incluyen a veces a las muchachas a jugar, también eso trae algunos problemas, porque entonces hay contacto físico, y eso no está bien tampoco.

¿Ve? O sea, todo tiene que llevar un orden y estar conscientes de que, por ejemplo, si practican ese juego, conscientes de que en alguna manera va a haber una clase de empujón o de tropiezo; y después pueden hasta hablar palabras que no convienen, palabras hirientes; y eso afecta y contrista al Espíritu de Dios. Y luego está uno arrepentido por haber herido a un compañerito de juego, con el cual queremos tener buena amistad, porque con él vamos a estar por la eternidad en ese cuerpo de 18 a 21 años, por toda la eternidad.

O sea que las cosas que… no podemos decir que no vaya a haber diferencias o alguna diferencia en algo, eso lo corregimos rápido; pero si uno va a hacer o a actuar de alguna manera que sabe que puede provocar algo que afecte la amistad, pues mejor no lo haga. ¿Ve? Todo tiene un balance; y tenemos que estar conscientes de eso para siempre estar bien, primeramente con Dios, y con nuestros compañeros.

Un ejemplo que yo le di hace poco también a una mamá que me preguntó que la niña iba a un gimnasio donde iba mucha gente, que – de todas partes del lugar, del sitio donde vive; y yo recordaba una ocasión que al hermano William yo le dije que iba a ir al gimnasio para alzar pesas y todo, y a correr; y me dice: [WSS] “Eso, si puedes, consíguete una maquinita y lo haces en tu casa”. Y me estuvo hablando que en esos lugares, por ejemplo, ponen una música del mundo, y sin uno darse cuenta, eso entra por los oídos (como él nos decía en algunos mensajes)3, y eso va directo al alma. Música mundana y todo eso, ponen en esos sitios, que no conviene para que cada uno de nosotros estemos listos para la adopción, para la transformación. Todo eso no es para ayudar a seguir creciendo a la estatura de un Varón perfecto. O sea que, mejor evitar esos sitios.

En una ocasión él dijo que llegó a un sitio y había una música fuerte, de rock and roll (algo así fue), y él dice que se salió; dice: [WSS] “No puedo estar en sitio así”. Y después dice: [WSS] “Bueno, sí puedo…”. O sea, por ejemplo, uno va a un sitio que tiene que ir por obligación, porque, por ejemplo, tiene que pagar la luz o el agua, en esos departamentos de gobierno, o en algún sitio que tenga que por obligación ir, un supermercado para comprar, no va a dejar de comprar y de hacer las cosas porque haya algo así; y por eso él dice: [WSS] “Si puedo, me retiro; si no, pues, uno meditando y orando a Dios, y cantando en su mente cánticos, himnos”, y uno ahí cumple con las responsabilidades que tenemos en esta Tierra.

O sea que todo es buscarle la vuelta para, de todo corazón servir a Dios, y que Dios se agrade de lo que hacemos, porque Él ve las intenciones de nuestro corazón4.

Bueno, jóvenes: que Dios los bendiga; y sigan bien aplicaditos, tanto siendo responsables con su familia, obedeciéndolos, como también en estas clases que las maestras con mucho amor y cariño sacan tiempo para ayudarles en esta extensión que Dios nos ha permito en este tiempo tener, de maestras y maestros, para ayudar en esa etapa de niños, desde pequeñitos, hasta jóvenes ya como ustedes.

Dios les bendiga, Dios les guarde.

Muchas gracias, Erika, por esta oportunidad que me permites saludar a este grupo de jóvenes, de niños y niñas, con los cuales muy pronto nos estaremos conociendo, ya sea en este cuerpo o en el nuevo; y nos estaremos recordando de todos estos consejos que por medio de la Palabra de Dios nos ha dejado; y las repasamos, las repasamos, y ahí siguen en nuestra mente, en nuestro corazón, hasta que lleguemos a la estatura de un Varón perfecto, a la imagen y semejanza de nuestro amado Señor Jesucristo, el cual nos dará un cuerpo como el de Él.

Que Dios les bendiga, que Dios les guarde; y muchas gracias por vuestra amable atención, de hoy, sábado, 3 de septiembre de este año 2022.

Dios les bendiga.


1 la pelota: béisbol

2 [enchismarse: expresión puertorriqueña para decir que se molesta, se enoja, se disgusta –Ed.]

3 2016-05-22 “La Sinfónica de Dios”: [WSS] Recuerde que la música entra directamente al alma, no la razonan las personas. Algunas veces ni saben la letra de lo que están escuchando. Y sobre todo cuando está pervertida la música, la gente no saben ni lo que están escuchando. Algunas veces siguen el ritmo y tararean porque no saben la letra y les gusta; y eso está entrando al alma de la persona ―ya sea en forma de música o música con letra―, entra al alma, al corazón; y de ahí sale al espíritu de la persona; y del espíritu de la persona sale al cuerpo a través de los sentidos del cuerpo, para materializar lo que escuchó

4 Jeremías 17:10

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