Saludo a la congregación en Cardénas, México

Rev. José Benjamín Pérez
Domingo, 26 de junio de 2022
Cayey, Puerto Rico

Muy buenas tardes, misionero Miguel Bermúdez Marín y reverendo José Cruz, pastor de la congregación de Cárdenas, allá en México; y toda la congregación reunida allá; hoy domingo en la tarde, de este día 26 de junio de este año 2022.

Es realmente una bendición y privilegio que me conceden poder enviarles este saludito; y agradecerles todo lo que están haciendo en favor de La Gran Carpa Catedral, del lugar al cual el hermano Branham fue transportado, y donde vio un sinnúmero de eventos sucediendo: vio el Pilar de Fuego, la Columna de Fuego, vio todo lo que estaba ocurriendo allí bajo un ministerio; y vio los resultados de todo lo que estaba siendo hecho por medio de la Columna de Fuego en medio de la Iglesia del Señor en esos días.

Vio, también, cómo luego de la predicación hubo personas llorando al frente, con sus manos levantadas; vio también cómo luego se formaba una fila; y luego vio también cómo entraban a un lugar y salían por el otro lado, el lado opuesto, siendo sanadas esas personas que entraban con condiciones de enfermedades (cualquier enfermedad), salían siendo así sanadas por medio de la Obra que Dios estaba llevando a cabo allí, en ese cuartito de madera.

O sea que la mecánica no se daba a conocer abiertamente al público, sino solamente la dinámica; porque la mecánica le correspondía a la Columna de Fuego obrarla en secreto.

Como le dijo el Ángel al hermano Branham, que [WMB] “era escritural eso que estaba ocurriendo allí”1: Las cosas de la Tercera Etapa y todo lo que conlleva la Tercera Etapa es escritural; el Ángel es escritural; y todo lo que está siendo llevado a cabo en la Tercera Etapa es Escritural también.

Por eso cuando él le dijo: [WMB] “¿Por qué allí?”. [JBP] Y ahí el Ángel se fue a las Escrituras, y le dijo: [WMB] “¿No está escrito en las Escrituras?: ‘Cuando ores, enciérrate en tu cámara, ora al Padre (enciérrate en tu cámara, orándole al Padre); y tu Padre, que te ve en secreto, te recompensará en público’”2. O sea que todo lo que estaría sucediendo allí sería algo privado, que solamente lo conocería el que estuviera allí; y, por supuesto, por medio de la Columna de Fuego, que era la que daba a conocer y la manera en que todo eso funcionaría.

Hay un misterio grande en todo eso, que luego, cuando estemos transformados, veremos cómo es que eso había funcionado y cómo eso —al ponerlo en práctica— daba el resultado públicamente.

Por eso nadie podrá imitar esa parte de la Tercera Etapa, y tampoco nadie podrá imitar la preparación, que es la revelación que estará siendo dada bajo Carpa, para que los escogidos de Dios estén así preparándose para la adopción, para la transformación.

Y como eso no estaba escrito, podrán tratar de imitar, podrán tratar de acercarse, pero no van a tener algo que… No va a producir lo que va a producir el ministerio en la Tercera Etapa; tanto dando a conocer todo lo que necesita el pueblo de Dios para esa adopción, como tampoco podrá producir lo que estará siendo manifestado ya plenamente en ese cuartito de madera.

Por eso estamos preparándonos y trabajando a la segura, con pasos a la segura; porque es la Columna de Fuego, el Espíritu Santo, el que está obrando en medio nuestro. Y por eso no estamos tanteando a ver si funciona o no; sino que estamos con nuestro Guía, que es el Espíritu Santo, la Columna de Fuego, guiándonos directamente hacia la tierra prometida del nuevo cuerpo.

Le agradezco a todos los que (además de ustedes, hermanos allí en Cárdenas)…: Villahermosa, y todos esos lugares en México; todo México y en toda la América Latina; han estado brazo a brazo con este lugar; conscientes de que luego del cumplimiento de la Visión de la Carpa no queda más nada, sino irnos a la Cena de las Bodas del Cordero.

Estamos en los preparativos para esa gran Cena, mirándonos en el espejo de la Palabra. Como decimos, dándonos el último chequeo: que toda nuestra vestimenta esté en orden, arreglándonos bien; como cuando vamos a una fiesta o a un lugar donde hemos sido invitados, ya sea una boda o algún evento en donde se requiere estar bien vestido (les estoy poniendo este tipo y figura, un tipo de lo que estamos haciendo en este tiempo); y uno se ve en el espejo, y se mira y se chequea: “Déjame ver si tengo la corbata bien puesta; deja ver si tengo bien el peinado; déjame ver si no tengo alguna arruguita por aquí o por allá”. Y si hay algo que todavía no está bien, todavía estamos a tiempo; porque Dios siempre manda al pueblo a prepararse a tiempo.

Y uno siempre, para ese tipo de actividades, pues trata de prepararse a tiempo, para cualquier cosita uno arreglarla. Y si hay alguna… la camisa – hay alguna arruga, se la quita enseguida y coge la plancha para que todo se vea perfecto.

Y así en este tiempo. Dios nos ha permitido tener este tiempo de chequeo para examinarnos, que estemos bien en el espejo de la Palabra, el cual es el reflejo que todos y cada uno de nosotros debe reflejar para estar perfectos, para luego presentarnos allí en la Cena de las Bodas del Cordero, donde estará el Rey de reyes y Señor de señores, que luego del rapto (que nos raptará), luego nos llevará allí, y allí estará Él con todos y cada uno de esos invitados, que somos nosotros.

Y para presentarnos delante de Él se requiere ese cuerpo glorificado, ese cuerpo eterno, en donde no hay ninguna arruga ni mancha de pecado, sino que todo será perfecto.

Por eso este tiempo es muy pero que muy importante, porque sin ese Vestido de Boda ninguno podrá acercarse allí a la Cena de las Bodas del Cordero. Para ese lugar no pueden ir los cohetes, ni aviones, ni nada, sino solamente un medio de transporte, y es: el cuerpo eterno y glorificado. Por eso hay un solo medio de transporte para ir hasta allí, y es ese misterio de la Tercera Etapa, el cual contiene la Llave para poder acceder a ese medio de transporte que nos llevará a la Cena de las Bodas del Cordero. Por eso, sin esa Llave no se puede ir allá.

Por eso hay que tener la Llave para abrir esa puerta del nuevo cuerpo, y poder entrar allá. Y es esa Llave la que nos va a permitir acceder a esa dimensión, y poder, luego de 30 a 40 días que el mundo será estremecido por la manifestación de los hijos de Dios, luego de ahí ser arrebatados a la Cena de las Bodas del Cordero en el rapto.

Es un tiempo muy maravilloso, un tiempo muy glorioso, en donde la manifestación de los hijos de Dios será en una manera a nivel mundial.

Aprovechemos este tiempo que Dios nos ha permitido tener para esta preparación tan importante, la cual está envuelta en todo lo que la Visión de la Carpa y la Tercera Etapa, y toda esta enseñanza bajo Carpa, está siendo dada al pueblo de Dios, la cual contiene esa Llave para poder irnos de aquí.

Que Dios les bendiga, Dios les guarde; y muchas gracias, misionero Miguel Bermúdez Marín; y que Dios te siga bendiciendo y dando fuerza y sabiduría para que continúes en todos estos viajes, y también en los lugares donde vayas, localmente allí en México, sigas siendo de gran bendición para todos los escogidos de Dios, los cuales están siendo preparados para su transformación.

También a ti, Andrés: Dios te bendiga reverendo Andrés Cruz, igual para ti: que Dios te siga usando grandemente; y también a José Cruz, reverendo José Cruz, pastor allí en Cárdenas. Y a todos los ministros y a todos los hermanos: que Dios nos ayude a todos a seguir en esta preparación para nuestra adopción.

Que Dios les continúe bendiciendo grandemente a todos.


1 Citas, pág. 40, párr. 321: “Y fíjese, Él es siempre escritural”.

2 Citas, pág. 40, párr. 321 / San Mateo 6:5-6

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