Saludo a la iglesia «La Voz Celestial», en Valle de Aragón, Edo. de México

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Rev. José Benjamín Pérez
Jueves, 11 de agosto de 2022
Cayey, Puerto Rico

Muy buenas tardes, misionero Miguel Bermúdez Marín y su esposa Ruth de Bermúdez, y todos los ministros, hermanos y hermanas, que están reunidos allá en la congregación que pastorea el reverendo Abner Benjamín Mayorga Guiterrez, la iglesia “La Voz Celestial”, en Valle de Aragón, estado de México, hoy jueves, 11 de agosto de este año 2022.

Es realmente una bendición y privilegio poder saludarles a todos y cada uno de ustedes; y agradecerle a nuestro Padre celestial que nos haya enviado en este tiempo a Su Ángel Mensajero: William Soto Santiago.

Estamos viviendo en un tiempo en el cual solamente hay una sola esperanza para la humanidad (que es el tema que me pasó por ahí Gerson, del cual iban a estar platicando hoy), y esa única esperanza es la Segunda Venida del Señor.

En el libro de Los Sellos, el hermano Branham allí, de la página 80 a la 81 por ahí, él dice que cuando este Ángel apareciera allí en el Cielo, dice que el tiempo… [WMB] “Él dirá que el tiempo no sería más”. Pero luego de ese evento entra la media hora de silencio; y él dice que nos fijemos que hay cosas que iban a estar sucediendo durante esa media hora del Séptimo Sello [PÁG. 80]:

102.    Espere hasta que lleguemos a los sellos mismos y Él dirá: “El tiempo no será más”. Entonces entra a la media hora de silencio; y fíjense bien las cosas que sucederán durante esa media hora del Séptimo Sello, Dios mediante.

O sea que cuando empiece esa media hora de silencio, cosas tienen que estar sucediendo aquí en el planeta Tierra en medio de la Iglesia del Señor.

Por lo cual tenemos que estar con nuestros ojos espirituales bien abiertos, para que no se nos escape la preparación, lo que necesitamos para obtener la Fe de Rapto, la Fe de Transformación.

Porque si él ya allí nos dice que van a estar ocurriendo cosas, y que vamos a estar viendo cosas sucediendo durante esa media hora, pues tenemos que vigilar qué cosas estaría haciendo él en la Tierra en esos días de la media hora de silencio cuando empiece.

Por lo tanto, tenemos que ver, en medio de la Iglesia, ese avivamiento, que despertaría a un nivel tan y tan alto que elevaría a un nivel tan alto la fe de los creyentes en la Edad de la Piedra Angular, para que obtengan la Fe de Rapto. Algo tiene que producir eso. Algo tiene que estar ocurriendo en medio de la Iglesia, que produzca eso. Y eso será la única esperanza que tendrá la humanidad.

Así que estén con vuestros ojos espirituales bien abiertos; y que Dios siga abriéndonos el entendimiento, las Escrituras, y que nos mantengamos unidos en el Aposento Alto, en la Edad de la Piedra Angular, preparándonos para nuestra transformación.

Ya el día de mañana viernes, en el estudio de la noche; y las palabras que de seguro el hermano Miguel pedirá para ese cierre de la reunión que siempre él tiene; y también el estudio del domingo: Esperamos que Dios allí nos siga abriendo todo lo que necesitamos; y la fe vaya aumentando para pronto tenerla a ese nivel de rapto —como lo tuvo Elías, como lo tuvo Enoc—, para que así obtengamos esa promesa de cambiar nuestros cuerpos a cuerpos eternos y glorificados, para poder ir a la Cena de las Bodas del Cordero.

Ninguno que no tenga ese cuerpo podrá ir allá. Así que, como todos hemos sido invitados (por supuesto, sabemos que son los escogidos), pues los escogidos estarán preparándose y estarán recibiendo todo ese conocimiento para obtener ese cuerpo eterno, e ir a la Cena de las Bodas del Cordero.

Los que no son invitados… Es como en las fiestas, cuando alguien no es invitado, a uno le dicen: “Oye, tú eres bien aguafiestas” porque… o hacen cosas para que al que no lo invitaron no vaya; y siempre hay uno que otro (los cuales no han invitado a la fiesta) que hacen cosas… como saben ya que no van para allá, pues tratan de (vamos a decir) boicotear la ida o la preparación, para que los que fueron invitados no puedan prepararse para ir.

Pero nosotros aún, aunque veamos todo eso, nosotros seguimos adelante preparándonos, y así obteniendo todo lo que estamos obteniendo, que día a día se va encarnando, porque alrededor de esa Palabra es que vamos a obtener esa Fe de Rapto, esa Fe de Transformación.

Así que es un pueblo que está apercibido en la Edad de la Piedra Angular, preparándose para ir a la Cena de las Bodas del Cordero. Están esperando por nosotros.

Así que adelante en esta preparación, en este tiempo de preparación, que es la única esperanza que tiene la humanidad y también la única que tienen los escogidos de Dios.

Que Dios me los bendiga, Dios los guarde; y muchas gracias por esta oportunidad que me permiten de enviar este saludo a todos y cada uno de ustedes. Dios te bendiga, hermano Miguel, grandemente, y a todos los ministros allá, y hermanos y hermanas. 

Buenas noches.

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