Saludo a todos los ministros y hermanos

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Rev. José Benjamín Pérez
Lunes, 18 de julio de 2022
Cayey, Puerto Rico

(Desde LGCC – Vertiendo tramos de carretera)

Muy buenos días. Un saludo al misionero Miguel Bermúdez Marín, y a todos los ministros y a todos los hermanos, hoy lunes, 18 de julio de este año 2022.

Le agradecemos a nuestro Padre celestial por la vida, por la salud, por este tiempo tan maravilloso que nos ha tocado a cada uno de nosotros vivir, en donde Él ha enviado a Su Ángel Mensajero: William Soto Santiago, con este Mensaje tan glorioso, con este Mensaje que contiene la Fe de Rapto, que contiene lo que cada uno de nosotros necesita para pronto irnos a la Cena de las Bodas del Cordero.

Estamos tan agradecidos a Él por enviarnos a Su Ángel, por haberlo conocido, por haber sido juntados, por haber sido sellados, y tener en cada uno de nosotros la revelación, el contenido del Título de Propiedad, el cual está siendo restaurado a la raza humana, está siendo restaurado nuevamente a los hijos e hijas de Dios.

Verdaderamente es un tiempo muy pero que muy importante, el cual estamos aprovechando, porque de todo este Mensaje y de todo el contenido de ese Libro, depende la adopción de cada uno de nosotros.

Nos encontramos hoy acá: vertiendo este otro tramo de carretera. Ya se tiraron estas dos áreas; porque son dos carriles, uno para ir y otro para regresar; y ya estamos en estos otros tramos de carretera.

Hoy en diferentes lugares tendrán reunión, como en México y… (me dijeron también) en Chile y Paraguay, y todas partes; Brasil… y todas partes en la América Latina; Estados Unidos y todas partes de América; y también allá en España y en África, y en todos los lugares que estarán reunidos en el día de hoy:

Que Dios les bendiga grandemente y que continúen creciendo en el conocimiento del Programa Divino correspondiente a este tiempo final, en este tiempo de preparación; en este tiempo en el cual Él nos ha dejado el repaso por medio de todos estos mensajes tan gloriosos que Él nos ha traído, y también los escritos, y todo lo que Él nos ha permitido en este tiempo conocer.

Así que Dios les bendiga grandemente. Y también durante toda la semana, que estarán reuniéndose: que también en esas actividades Dios les bendiga grandemente; y continuemos cada uno de nosotros perseverando, porque el tiempo es corto.

El tiempo en el cual nos ha tocado vivir es un tiempo sobrante, en el cual, por la misericordia de Dios que ha tenido con nosotros, nos ha permitido tener este tiempo; para así cada uno de nosotros estar preparados y estar listos para todos esos eventos proféticos que están prometidos para cada uno de nosotros, para la Iglesia del Señor. Y que sabemos que de todo eso que está ocurriendo en estos días finales, depende nuestra transformación, depende nuestra adopción, para irnos a la Cena de las Bodas del Cordero. Sin esa vestidura nadie puede presentarse allí.

Por lo tanto, todo esto que estamos recibiendo es muy pero que muy importante para cada uno de nosotros. Aprovechemos este tiempo al máximo.

Este tiempo no se va a volver a repetir; por lo tanto, aprovechémoslo al máximo.

Que Dios les bendiga, que Dios les guarde. Y continúen pasando un día feliz, lleno de las bendiciones de nuestro Padre celestial.

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